viernes, 21 de marzo de 2008

Ni roja, ni de cinco puntas


Como ya se habló anteriormente del referéndum húngaro, me gustaría comentar una curiosidad sobre la campaña electoral, que no ha estado exenta de polémica.

La propaganda del partido liberal (SzDSz, Federación de Demócratas Libres), que en coalición con los socialistas gobierna el país se centraba en los siguientes carteles:

2008: referéndum sobre el socialismo. Gracias, !no!



En primer lugar este cartel es clavado al de la oposición de derechas (Fidesz), sólo que allí no hay estrella.

La polémica no ha surgido por eso, aunque no le ha hecho mucha gracia a la oposición, sino por que en Hungría la ley prohibe expresamente el uso de simbología comunista (también nazi). Muchos pusieron inmediatamente el grito en el cielo, e incluso hubo una denuncia que fue archivada por la fiscalía. Cuando el líder del partido János Kóka fue preguntado por el asunto, su respuesta fue clara y contundente: ni tiene cinco puntas ni es roja (la legislación húngara prohibe específicamente el uso de estrella de cinco puntas roja).

Anteriormente la célebre estrella roja de la cerveza Heineken estuvo a punto de ser prohibida (finalmente se consideró que era evidente que no tenía nada que ver con apología del comunismo o algo por el estilo, así que puede seguir usándose).

La razón de ser del asunto es que el SzDSz ha intentado mostrar la campaña del Sí como un intento de mantener el sistema heredado del comunismo en la sanidad y la enseñanza. Aunque no deja de ser curioso que se acuse de ello (no sin cierto fundamento) a un partido que hace del anticomunismo su bandera y que presume de ser de derechas (y que además es miembro del Partido Popular Europeo). Uno de los lemas que usó el SzDSz en la campaña fue "Dí no al socialismo", y evidentemente no se refería al del partido socialista.

Por si acaso, el Partido Comunista de los Trabajadores Húngaros ofreció al SzDSz ayuda y asesoría legal.

Es lo que tiene la política, que a veces (quizás siempre) parece un circo, en realidad la ley establece también algunas excepciones, por ejemplo se permite la estrella roja de cinco puntas si representa símbolos de algún país (la bandera china no está prohibida en Hungría, aunque su estrella de cinco puntas es amarilla), en libros de historia o en la enseñanza o si aparece en un marco de denuncia o crítica. Claro que eso no evitó que la policía prohibiera a unos manifestantes antifascistas la exhibición de una pancarta en la que aparecía una esvástica arrojada a una papelera...

Por último, viendo los resultados, ¿qué conclusión hay que sacar sobre el socialismo y las reformas en Hungría?

4 comentarios:

Alfonso A. López Rodríguez dijo...

Hola

Me interesa este tema de las reformas en los países de Europa Central y Oriental. Soy politólogo y estoy haciendo mi tesina sobre el tema del cálculo económico y planificación.

De hecho, hablo sobre las reformas húngaras de los 60. Del intento de implementar un modelo de socialismo de mercado que fuera socialista y no sólo de mercado.

No conocía el tema de un referendúm en Hungría con relación al socialismo.

Si me pudieras facilitar infirmación sobre este hecho, tanto como de las políticas implementadas durante los 60, te lo agradecería mucho. Me vale en idoma español, portugués o inglés. Te facilito mi dirección de email y mi blog.

redstar82@hotmail.com
bochis2@gmail.com

redstar82.blogspot.com

Gracias

jozko dijo...

Hola Alfonso!!!

En realidad el referéndum no era sobre el socialismo (entendiéndolo literalmente). Si ves los otros artículos de la sección de actualidad se explica el referéndum en sí y sus resultados. Éste era solo una curiosidad sobre la campaña electoral. Solo uno de los partidos (que por cierto está en el gobierno) planteaba las cosas desde ese punto de vista de "referéndum sobre el socialismo", aunque no le faltaba razón. Me consta que una parte de la población húngara también lo ve así, pero cuánta, eso no lo sé. Y tampoco se puede valorar por le resultado, ya que en realidad, la época comunista (o para ser más exactos la época de János Kádár, el kadarismo) es vista con bastante nostalgia por una parte importante de la población, incluso entre gente de derechas. Los socialistas, por razones obvias hablaban más bien de seguir el curso de las reformas. Los partidos que estaban a favor del Sí (o sea del Sí a que se cambien las medidas del gobierno sobre enseñanza y educación), y que son la oposición, no lo planteaban de esta forma, aunque en algún momento un dirigente de derechas dijo algo así como que los socialistas eran peores que los comunistas de Kádár, que al menos a éstos últimos les preocupaba el nivel de vida de la población.

En cuanto a las reformas de los 60, te recomendaría un libro de Ferenc Fejto o Francois Fejto - a veces escriben el nombre en francés-, no recuerdo su título exacto (creo que era Las democracias populares, o Historia de las democracias populares), está en español, aunque me imagino que solo se podrá encontrar en bibliotecas. Son dos volúmenes y habla de todos los países del Este, muy recomendable. De todas formas, en cuanto pueda busco yo también información en la net y te la envio a tu correo.

Saludos!!!

Anónimo dijo...

"...de Kádár, que al menos a éstos últimos les preocupaba el nivel de vida de la población."

Si, los húngaros sigue estan pagando el crédito.


Interesante:
"En noviembre de ese año, Nagy anunció el retiro de Hungría del Pacto de Varsovia y pidió a la ONU el reconocimiento de su neutralidad. El Ejército Rojo, que se había retirado durante la revolución, volvió a ocupar el país y se reinstaló el gobierno comunista, encabezado por Janos Kadar.

El gobierno de Kadar siguió con rigor la diplomacia de la URSS. En lo interno, la planificación central fue liberalizada en parte desde 1968 en adelante. El nivel de vida de la población registró mejorías, pero también creció el burocratismo y la corrupción."

Fuente

jozko dijo...

Hola Anónimo!

Eso de "...de Kádár, que al menos a éstos últimos les preocupaba el nivel de vida de la población." no lo digo yo, sino que lo dijo un político de derechas húngaro (creo que fue Orbán, aunque ahora no me acuerdo, pero si te interesa el tema busco lo busco y te lo digo exáctamente).

Respecto a la segunda parte de tu comentario, creo que no tiene que ver mucho con el artículo, pero sí, tienes razón, el relativo bienestar de la época comunista, sobre todo en los últimos años se hizo a costa del endeudaminento del país.

Por cierto, ya que estamos en el tema: la deuda húngara en la época comunista era de 20 millones de $ (el 80% del PIB). Hoy es el 70% (de un PIB mayor, no he encontrado el dato en dólares), pero en el 2001 llegó a ser alrededor del 50%. Desde entonces ha subido y de esto no creo que se pueda acusar a Kádár exáctamente, sino a los gobiernos de la época que no se han preocupado del asunto (es decir, a los socialistas y a los liberales).

Saludos!