Mostrando entradas con la etiqueta Estadísticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estadísticas. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de septiembre de 2024

Estudio sobre hábitos de lectura y compra de libros en Hungría

 Una encuesta encargada por economx.hu al centro de investigación de la opinión pública Pulzus intenta aclarar el panorama en Hungría respecto a los hábitos de lectura y la compra de libros. El estudio responde a uno realizado anteriormente que daba unos resultados desalentadores (y este también lo ha hecho, aunque sus datos no concuerden del todo con los del anterior). 

Según el estudio en cuestión el 39% de los húngaros leen habitualmente, el 45% lo hacen de forma ocasional, y el 15% no leen nunca (el 1% NS/NC).



 

Entrando en algunos detalles, son las mujeres las que más leen en Hungría (el 40% de forma habitual, y el 49% de forma ocasional, apenas un 10-11% no lee nunca, mientras que entre los hombres el porcentaje de los que no leen nunca se va al 19%). Además, los mayores de 60 años son los que más leen: el 43% de forma habitual. En Budapest se lee más que en provincias.

Sobre compra de libros hay algunos datos curiosos. El 10% de los encuestados afirma comprar un libro al menos cada mes, el 21% cada seis meses, el 33% una vez al año, y el 34% afirma que nunca compra libros. 



Los hombres son los que más compran, y también los que menos lo hacen. Pero es interesante ver que los mayores de 60 años, que son el sector de edad que más lee, es a la vez el sector que menos libros compra (el 37% no compra nunca libros). El autor del artículo en el que me estoy basando, se extraña por el asunto y se plantea que tal vez vayan a bibliotecas a leer. Lo que se le ha escapado es el detalle -que dice mucho- de que si son el sector que más lee y el que menos libros compra, tal vez sea debido a que simplemente no se pueden permitir comprar libros. 




Y en relación con esto viene el siguiente dato, que dice mucho: la gran mayoría de los húngaros consideran que los libros son caros. Los autores de la encuesta han tomado un precio medio de los libros de 5 mil- 6 mil forint húngaros (es decir, entre 13 y 15 euros al cambio actual) y el 80% de los encuestados considera ese precio prohibitivo. Lo cual, además, contrasta con la opinión de las editoriales, que se quejan de que no ganan gran cosa con los libros. En cualquier caso, esto es muy fuerte: 8 de cada 10 personas, piensan que los libros son caros. Entre las mujeres el porcentaje se dispara al 87% (entre los hombres es algo inferior, 72%). Pero, es que entre los mayores de 60 años, llega incluso al 88% el porcentaje de los que piensa que los libros son caros. Con estos datos generales, está claro que para la mayoría de los sectores de población en Hungría comprarse un libro es un lujo. Curiosamente, entre los que tienen solo enseñanza primaria, hay un 20% de población que considera que los libros no son muy caros, supongo que es porque no leen mucho y tampoco compran libros (de acuerdo a los otros datos de la encuesta). Entre los estudiantes que se preparan para acceder a la universidad, el porcentaje de los que piensan que es caro comprar un libro es más alto que la media: 85%.

Luego, como curiosidad, se propone cuánto podría cada uno gastar en un libro, sin que eso supusiera un problema para su cartera. 


Ni más ni menos que el 54% afirma que 3 mil forint (7-8 euros al cambio actual), que es casi la mitad del precio medio de un libro actualmente. El 13% consideran que 4 mil forint (unos 10 euros, es que el forint está ahora por los suelos, bueno, ahora y los últimos 20 meses como mínimo). El 7%, 5 mil ft y el 8%, 6 mil forint (13 y 15 euros respectivamente). Vamos, que solo el 15% de la población considera que puede pagarse el precio habitual de un libro...  (El 18% NS/NC).

Pero es que si vemos estos datos por edad aclara algunas cosas... Entre los mayores de 60 años, apenas un 3% considera que puede pagar 5 mi ft y otro 3% 6 mil forint. Es decir, entre la capa de la población que más lee, apenas el 6% se puede permitir pagar el precio normal de un libro (¿será por eso que no compran libros, sino que los leen en bibliotecas? pregunta obviamente retórica). 

Por matizar un poco estos resultados, aclarar que las encuestas o este tipo de estudios hay que cogerlos con pinzas y tratarlos con mucha prudencia. Para empezar, me imagino que aquí se refieren a libros nuevos, porque el caso es que en Hungría hay un floreciente mercado de libros usados a precios bastante buenos. En Budapest, por ejemplo, hay muchísimas librerías de anticuario que no solo ofrecen libros antiguos, sino también libros modernos que ya no se encuentran en las grandes librerías o que simplemente que ya están usados. Por no hablar de la genial iniciativa "mozgó könyvek" (libros en movimiento), que son unas librerías ambulantes que tienen carros en diversas zonas de Budapest, con libros muy interesantes, que cambian cada poco tiempo, y a precios más que asequibles (entre 500-1500 ft -1,2-4 euros, dependiendo del tipo de libro y del lugar en el que esté). Y a veces encuentra uno allí joyitas tiradas de precio (p.ej. yo hace tiempo encontré un volumen de "Las aventuras del valoroso soldado Švejk" en una edición original checa de 1954 con las encantadoras ilustraciones de Josef Lada, y todo por 400 ft -que, bueno, entonces sería 1,5 euros o así, fue antes de que el forint se desplomara). Es decir, que los ancianos que leen pero no compran libros, tal vez no solo frecuentan las bibliotecas, sino también este tipo de sitios. 



Carro de libros de "Mozgó Könyvek". Los 300 ft de precios (que entonces rondaría el euro) indica que la foto es antigua, pero siguen teniendo precios muy asequibles. Fuente: Página de la Asociación Mozgó Könyvek


lunes, 22 de junio de 2020

La pandemia hunde a la industria húngara

Según datos oficiales, publicados por la Oficina Estadística Central Húngara, en abril la producción industrial húngara fue un 36,8% (!) inferior a la de abril del año pasado. La causa principal es la epidemia, que ha obligado a la paralización total o parcial de una parte importante de las fábricas, y ha afectado sobre todo a las empresas dedicadas al comercio exterior, y de manera especial a la industria automovilística, de vital importancia en la economía húngara, que ha caído en picado, un 80% (!). El descenso es generalizado, p.ej. la industria informática, electrónica y óptica ha bajado un 21%. Aunque algunas ramas de la industria han soportado mejor la crisis causada por el COVID-19. La industria alimentaria "solo" ha tenido un descenso del 7,9% (aunque si solo miramos la industria cárnica, el descenso ha sido del 17,2%, en la industria de bebidas, la caída llega al 31%). La única excepción es la industria farmacéutica, cuya producción ha crecido un 19,4%, aunque hay que tener en cuenta su pequeño volumen general respecto a la producción industrial total del país. La producción de la industria energética ha bajado moderadamente (un 4,4%), igual que la construcción (un 2,2%).

Variación de la producción industrial (en relación al mismo periodo del año anterior). Fuente: Oficina Estadística Húngara.


La exportación industrial se ha hundido, perdiendo un 43% de su valor, y esa es la razón principal del hundimiento de la industria automovilística, fundamental en las exportaciones húngaras, y cuya exportación ha bajado un 77%.

Por regiones, la más afectada por el descenso industrial es el Transdanubio Occidental (Nyugat-Dunántúl), cuya producción industrial ha caído un 62%, aunque es lógico, ya que es el centro de la industria automovilística húngara, que es la rama más afectada por la crisis. 

Evolución de la producción industrial mes a mes. En marzo el descenso ya fue brutal, un 10,4% respecto a febrero del mismo año, en abril el descenso ha sido de un 30,5% respecto a marzo. Fuente: Oficina Estadística Húngara.

lunes, 10 de agosto de 2015

[Economía húngara] La trampa del PIB y la sumisión económica

Evolución del PIB en Hungría desde el segundo trimestre del 2012 hasta el primero del 2015. Fuente: Index.hu)

El gobierno húngaro, como cualquier otro, suele anunciar a bombo y platillo los datos positivos macroeconómicos, por ejemplo el PIB, que en los últimos meses muestran una tendencia al alza desconocida en años: desde finales del 2013 supera ininterrumpidamente el 3% de crecimiento respecto al año anterior; según los últimos datos, de mayo de este año, el crecimiento del PIB se mantiene en un 3,1% respecto al año anterior (index). Otro dato a tener en cuenta: el crecimiento de la producción industrial en junio, respecto al año anterior, ha sido del 11% (inforádió). Todo esto parece mostrar el éxito de la política del Fidesz, no olvidemos que hasta el primer trimestre del 2013 la economía húngara estaba en recesión. Por otro lado, es evidente que el crecimiento industrial es el que está elevando el PIB húngaro, y especialmente la industria automovilística, que ha crecido un 15,6% según los datos anunciados en mayo (index), lo que explica también el alza de las exportaciones, que en marzo del 2015 alcanzaron un record histórico (index). He aquí un artículo escrito por Péter Bodacz para el Magyar Nemzet (Nación Húngara) un periódico de derechas, tradicionalmente partidario del gobierno de Viktor Orbán, en el que se relativiza todo el asunto y se analiza el por qué de ese crecimiento y los problemas que plantea. El artículo puede entenderse también como un apoyo al discurso de mano dura del gobierno con las multinacionales. El original puede consultarse aquí, en la página del Magyar Nemzet

Portada del 10 de marzo del 2007 del Magyar Nemzet. Fuente: google.
HUNGRÍA EN LA TRAMPA DEL PIB

(Péter Bodacz, para el Magyar Nemzet, 5 de agosto del 2015)


Aunque la producción de Mercedes y Audi en Hungría corrige al alza en gran medida los datos del PIB, los dos consorcios automovilísticos alemanes apenas contribuyen al florecimiento de la economía nacional, dado que como empleadores, solo ofrecen un modesto sustento a sus trabajadores: en los últimos años han sacado del país casi un billón de forint en dividendos (unos 3,4 mil millones de euros), y además han recibido una ayuda estatal de 80 mil millones (unos 267 millones de euros) del presupuesto nacional húngaro. 

 Aunque las empresas automovilísticas presentes en Hungría contribuyen de manera extraordinaria al crecimiento de la producción nacional, del PIB, este indicador tan decisivo para el gobierno, la UE y los acreedores internacionales no revela gran cosa sobre la participación real de estos consorcios en el progreso de la economía y del nivel de vida en Hungría. De acuerdo a la experiencia parece que esta no es especialmente grande: los últimos días ha tenido mucho eco la noticia de que la empresa Mercedes-Benz Manufacturing Hungary S.L., en la ciudad de Kecskemét, ha pagado unos 20 mil millones de forint (casi 64 millones de euros) en dividendos a sus propietarios alemanes, la Daimler AG, una cantidad que se corresponde con el beneficio total de la empresa el año pasado (Magyar Nemzet).  

 Como se informaba,  hasta ahora los propietarios han sacado 33 mil millones de forint (algo más de 100 millones de euros) de la filial húngara, que funciona desde el 2012, la mitad del beneficio del primer año -casi 13 mil millones de forint (unos 42-43 millones de euros)- se alejó del país también en forma de dividendos. Esta cantidad supera en un 10% el capital invertido hasta ahora en el país por la propia empresa. Sin embargo la Audi Hungaria Motor S.L., supera con mucho a la estrella de Mercedes en cuanto a la salida de sus beneficios del país: en el año 2012, la filial existente en la ciudad de Győr, propiedad de Audi AG, transfirió 900 mil millones de forint (unos tres mil millones de euros) a las cuentas de sus propietarios alemanes; este año, en cambio, por el momento han sido tres mil millones en dividendos (unos diez millones de euros).

No exageramos: el país está en situación de sumisión económica.

Por lo tanto, estas cantidades -que en gran medida corrigieron al alza el PIB húngaro, una cuarta parte del cual es producido por las empresas automovilísticas- no contribuyeron en nada a mejorar la situación de la economía nacional. La debilidad de la economía húngara favorece, entre otras cosas, el comportamiento de las empresas que han firmado acuerdos estratégicos con el gobierno: uno de los principales objetivos del gobierno de Orbán es el aumento del crecimiento para gracias a él, elevar los por otro lado lamentables indicadores de ocupación laboral. Además la posición de las multinacionales se ve fortalecida por que influyen directamente en el PIB; si el "clima empresarial" se deteriora, reducirán la producción, lo que se reflejará inmediatamente en los indicadores, así como en los porcentajes de la deuda externa y de las finanzas nacionales en relación con el PIB. Lo cual empeorará las condiciones de financiación externa a las que puede acceder el país. Por lo tanto no es exagerado hablar de sumisión económica.

Como es de dominio público, Mercedes anunció en el 2008 que crearía en la ciudad de Kecskemét una nueva fábrica, y el gobierno de Gyurcsány (social-liberal) apoyó a la empresa con 30 mil millones de forint (unos cien millones de euros al cambio actual).

Ayuda estatal por las nubes
La producción iniciada en el 2012 ha aumentado año a año, en la actualidad cuatro mil personas trabajan en la fábrica, en tres turnos. Según informaciones no oficiales la mayoría de los trabajadores de la fábrica gana unos 200 mil forint brutos mensuales (670 euros), lo que representa una fracción mínima del sueldo de los trabajadores de Mercedes en Alemania, que realizan el mismo trabajo. Por otro lado, desde el inicio de la producción, la empresa ha pagado unos 200 millones de forint en impuestos (670 mil euros!!), y ha entregado a la ciudad de Kecskemét en concepto de ayuda unos cinco millones de euros, mil quinientos millones de forint.
Con Audi, las autoridades también han sido generosas: la empresa recibió en el 2011 45 mil millones de forint (150 millones de euros) de ayuda estatal, que por cierto fue examinada también por la UE. György Matolcsy, todavía siendo ministro de economía, hablaba de 11,2 mil millones de forint de ayuda en total (más de 37 millones de euros), pero el control de Bruselas sacó a la luz la cifra real, cuatro veces mayor.  En el 2014 el estado entregó 1750 millones de forint (casi 6 millones de euros) de ayuda para las secciones de carrocería y esmaltado de pintura, así como 330 millones (algo más de un millón de euros) para ayuda a la formación y 335 millones (1,2 millones de euros) para la puesta en marcha de un centro de formación. Además, las inversiones creadas a costa de esa ayuda, en parte, contribuyeron a que Audi fuera excluída de pagar impuestos en el año 2014. 

Al mismo tiempo es una buena noticia que mientras tanto, Audi ampliara su personal de 1800 empleados a 11 mil. Por otro lado, la compañía que puso sus pies en Győr en 1993, ha invertido en Hungría desde entonces un total de 6,75 mil millones de euros (unos 2 billones de forint a precios actuales), la mitad de las inversiones han quedado compensadas en los últimos años.

No les interesa invertir en Hungría
En relación con el comportamiento de los industriales, el economista Péter Róna, declaraba en una entrevista en nuestro periódico que las empresas multinacionales no tienen interés en invertir el beneficio obtenido en Hungría y creado gracias a una fuerza de trabajo más barata. El gobierno podría tener cierto margen de maniobra a la hora de firmar acuerdos estratégicos para convencer a las multinacionales consideradas como socios para que inviertan al menos en parte sus beneficios en el país. Es una exigencia justa que a cambio de las ayudas, las empresas sigan el mismo comportamiento aquí que en sus sedes centrales -declaró Péter Róna.

Fuente: Magyar Nemzet
___________________________

Durante la construcción de la fábrica de Mercedes en Kecskemét, foto del 2010. Fuente: Origo.hu

En los últimos años Hungría se ha convertido en un importante productor de automóviles en Europa (aunque, naturalmente, todas las fábricas están en manos extranjeras, no hay ninguna empresa húngara fabricante de automóviles). En Europa está detrás de Alemania, España, Rusia, Francia, Reino Unido, República Checa, Eslovaquia, Bélgica y Polonia. Se calcula que en el 2014 se produjeron en el país más de 400 mil vehículos (OICA).  En la actualidad en Hungría existen cuatro grandes fábricas de automóviles: Opel en Szenttgothárd (inaugurada en 1992, aunque en la actualidad solo fabrica motores), Suzuki en Esztergom (también desde 1992), Audi en Győr (desde 1994) y Mercedes en Kecskemét (desde el 2012). El principal productor "húngaro" es tradicionalmente Suzuki, ahora en crisis y cuya importancia ha descendido en los últimos años. Su papel lo han ido tomando Audi y Mercedes. 
 

domingo, 14 de junio de 2015

Hungría en gráficas estadísticas (I): Evolución del PIB

(Se inicia con este una serie de artículos sobre Hungría a través de sus estadísticas y sus gráficas. Soy consciente de que la importancia de los datos es relativa y de que los mismos datos pueden ser interpretados de diversas maneras e incluso puestos en cuestión, pero manejados con prudencia y espíritu crítico también nos pueden ayudar a comprender procesos y situaciones. Si no se indica lo contrario los datos presentados son los oficiales, tal y como aparecen publicados por la Oficina Estadística Central Húngara, cuya página puede consultarse aquí; las gráficas son de elaboración propia, aunque no hace falta explicarlo, se ve a primera vista).

En este primer artículo se va a tratar de la evolución del PIB en Hungría hasta la actualidad, dado que es uno de los criterios más usados para hablar de la riqueza o pobreza de los países, aunque frecuentemente se exagere su importancia. Además, desde el punto de vista histórico es problemático ya que el concepto de PIB se empieza a generalizar a partir de la Segunda Guerra Mundial y por lo tanto los datos anteriores suelen ser estimaciones y suposiciones que varían entre los diferentes expertos y que no se pueden tomar con valor absoluto. Además, en los países socialistas no se usaba el PIB como método para contabilizar las actividades económicas, sino el PMN (Producto Material Neto), que es diferente, y no se puede pasar automáticamente los datos de uno a otro.

En cualquier caso, la Oficina Estadística Central Húngara presenta datos concretos desde el año 1960 y permite además ver el desarrollo del PIB en diferentes años en comparación con él (aquí).  Trasladados a un gráfico, los resultados tienen el siguiente aspecto:





La gráfica está dividido en periodos de gobierno. Entre 1960 y 1989 el Partido Socialista Obrero Húngaro (comunista, aunque tuvo diversos nombres). Entre 1990 y 1994 gobernó el Foro Demócrata Húngaro, conservador (en el gráfico se señala en amarillo el año hasta el que ha gobernado). 1994-1998: primer gobierno social-liberal (entre el Partido Socialista y los Demócratas Libres). 1999-2002: primer gobierno de Viktor Orbán y el Fidesz, ya convertido en partido conservador. 2002-2010: segundo y tercer gobierno social-liberal. Desde el 2010 gobierna de nuevo el Fidesz. 

La evolución del PIB húngaro en los últimos años ha sido la siguiente:


Como puede verse, durante la época socialista hay un crecimiento económico continuado, aunque desde finales de los años 70, el crecimiento se ralentiza y a finales-mediados de los ochenta empieza el periodo de estancamiento económico vinculado a la caída del socialismo (aunque sus síntomas se habían sentido antes). Sin embargo el perido de verdadera crisis ecómica no sucede entonces sino que empieza en 1987, es decir, está más bien relacionado con los intentos de reforma económica y política más que con el funcionamiento del socialismo en sí, algo parecido es lo que vemos en otros países socialistas, empezando por la URSS. Entre 1989 y 1993 el proceso de destrucción de la economía del país es imparable, no es de extrañar que la imagen de los húngaros sobre la situación en ese periodo sea tan negativa y muchos valoren el cambio de régimen como una catástrofe, porque a la luz de los datos es lo que fue. A partir de 1994 se retoma un ligero crecimiento económico, aunque es más bien a partir del 1996-97 cuando ese crecimiento se acelera (según muchos a consecuencia de las reformas liberales de Bokros, durante el primer gobierno social-liberal, que tan mal recuerdo dejaron en la población, en cualquier caso es algo discutible). Después el crecimiento económico se mantuvo durante el primer gobierno Orbán y el segundo gobieron social-liberal, pero a partir del 2005-2006 se notan señales de agotamiento y al final del tercer periodo de gobierno social-liberal estalla la crisis que se lleva por delante al gobierno del socialdemócrata Gyurcsány y a partir de entonces se produce un periodo de relativo estancamiento, ya en el gobierno Orbán,  del que solo parece estar saliéndose en la actualidad, a partir del 2014. Obviamente para completar el cuadro habría que analizar otros muchos datos, no solo el PIB, esta entrada no pretende ser un análisis profundo de la evolución de la economía húngara, sino solo una visión superficial teniendo en cuenta la información que nos ofrecen alguno datos relevantes.

Otra cosa a tener en cuenta es que, como es fácil prever, el PIB tiene gran disparidad por regiones:

Regiones económicas de Hungría. El Danubio parte el país en dos mitades: la Occidental, llamada Trandanubio (Dunántúl), divida a su vez en el Transdanubio Occidental, Meridional y Central (Nyugat-Dunántúl, Dél-Dunántúl y Közép-Dunántúl respectivamente). Es la zona más rica junto a Budapest. Al Este del Danubio se encuentran las zonas más pobres del país, lo que se suele denominar la Gran Llanura (Alföld), dividida en la Llanura Meridional y la Septentrional (Dél-Alföld y Észak-Alföld respectivamente). Además en la zona oriental también está la Hungría Septentrional (Észak-Magyarország), una zona bastante pobre. Hay además una región que tiene una parte de su territorio al Oeste del Danubio y otra al Este, la Hungría Central (Közép-Magyarország), donde se encuentra Budapest.



Como puede verse en los mapas adjuntados, la ciudad de Budapest es con mucho la zona de Hungría más rica, ella sola produce más del 30% de toda la economía húngara, mientras que representa el 17% de la población total del país. Es además la única provincia de Hungría que supera la media de la UE (aproximadamente el 150%, en el 2010, a paridad de poder adquisitivo). Junto a su zona de influencia (la provincia de Pest), representa casi la mitad de la economía húngara (mientras que no llega al 30% de la población). Muchas veces se suele representar juntas a Budapest y la provincia de Pest, pero me parece que eso deforma un poco la percepción de los datos, ya que si quitamos a Budapest, es una región relativamente pobre.

Después de Budapest, las zonas más prósperas del país son las noroccidentales, especialmente Győr-Moson-Sopron (en el Transdanubio Occidental), la segunda provincia más rica, con una renta que representa el 53% de la de Budapest. El resto de las provincias del país están por debajo del 50%.  Otra zona relativamente rica es el Transdanubio Central, también en la parte occidental, su provincia más rica es Komárom-Esztergom, junto a la frontera con Eslovaquia, con una renta que es el 46,4% de la de Budapest. Vas (en el Transdanubio Occidental) y Fejer (en el Transdanubio Central) son las siguientes provincias por riqueza. Las zonas al sur del Transdanubio son más pobres, pero están en el nivel de las zonas "ricas" del este.

Al este del Danubio el panorama es más bien desolador desde el punto de vista económico. Solo dos provincias alcanzan los 2 millones de forint de renta per cápita anual (Budapest llega casi a los 6,5 millones, y solo hay dos provincias en la zona occidental que tengan una renta inferior a esos dos millones): Bács-Kiskun (en torno a Kecskemét) y Hajdú-Bihar (gracias sobre todo a la que podríamos considerar la capital de la Hungría Oriental, Debrecen). La más próspera, Hajdú-Bihar, no llega ni al 33,4% de la renta de Budapest. Las provincias más pobres, todas en la zona oriental, son Nógrád (cuya renta es el 20% de la de Budapest), Szabolcs-Szátmár-Bereg (la punta más oriental de Hungría, junto a la frontera con Rumanía, Ucrania y Eslovaquia; el 25% de la renta de Budapest) y Békes (junto a la frontera rumana; el 26% de la renta de Budapest).

Un problema muy grave para la economía húngara fue la pérdida de territorios tradicionalmente pertenecientes a Hungría tras la Primera Guerra Mundial, a consecuencia de los tratados de Trianón, que en muchos casos separó regiones con una economía integrada desde hacía siglos. Por ejemplo la zona norte del Zemplén (Hungría nororiental) dependía del gran centro urbano que representaba Kassa (Košice) y cuando la ciudad se convirtió en territorio checoslovaco parte del Zemplén húngaro quedó practicamente aislada y cortada de su hinterland natural. 

Otra causa importante en la depresión de ciertas zonas del país ha sido la quiebra de importantes centros industriales o mineros sobrevenida con la llegada del capitalismo; ha afectado de sobremanera la zona nororiental de Hungría, donde existían grandes hornos industriales de los que dependían ciudades enteras, que desde entonces apenas se han desarrollado.

Si nos fijamos en en el desarrollo temporal, es evidente hasta qué punto el crecimiento de Hungría se ha concentrado en Budapest. En el 2000 la región más pobre era también Nógrád, pero su renta per cápita era casi el 28% de la de Budapest (hoy es el 20%), o por ejemplo la renta de Győr-Moson-Sopron representaba más del 65% de la de la capital (hoy es el 53%). Por otro lado también ha habido regiones que han tenido un gran desarrollo, ya sea por haberse convertido en centro de inversiones extranjeras o porque su situación geográfica fronteriza le ha favorecido mucho. Ejemplos de ello son por ejemplo Komárom-Esztergom, hoy la tercera provincia más rica del país, mientras que hace diez años era la provincia noroccidental más pobre. Pero en la zona occidental también hay ejemplos de provincias que se han venido abajo, económicamente hablando, en la última década, por ejemplo Veszprém, que ha pasado de ser la sexta provincia más rica a no estar entre las diez primeras, o Baranya (en torno a Pécs).

Los datos por provincias pueden consultarse en la página de la Oficina Estadística Central Húngara, aquí.