miércoles 4 de noviembre de 2009

Avenida Rákóczi de Budapest

en 1917 (fuente: wikipedia)

El Palacio Real de Budapest

en 1908. (Fuente: wikipedia)

y en la actualidad
- ahora se le llama Budavári Palota -Palacio del Castillo de Buda-
(Fuente: wikipedia)

martes 3 de noviembre de 2009

Encuestas: Nostalgia por el comunismo en Europa Central y Oriental

Leo en la página de análisis político Kitekintő el informe del Pew Research Center sobre una amplia encuesta que ha realizado en varios países excomunistas para conocer las opiniones de la población de estos países sobre diversos temas.

Una de las preguntas tenía que ver con la nostalgia sobre la época comunista, aunque hay también otras que permiten valorar los 20 años de capitalismo. Los resultados son sorprendentes, o quizás no tanto. Con la excepción de dos países, en el resto en los que se ha realizado la encuesta, es mayor el porcentaje de gente que piensa que se vivía mejor durante la época comunista que ahora.

(¿Se vivía mejor durante la época socialista? Barra azul: sí. Barra roja: igual. Barra verde: no. La lista de países es Polonia-Chequia-Rusia-Eslovaquia-Lituania-Bulgaria-Ucrania-Hungría, en orden descendente. Fuente: kitekinto.hu)

De entre los países en los que se ha realizado la encuesta, Hungría es el más nostálgico ya que el 72% de los encuestados afirman que se vivía mejor, frente al 8% que piensan que es mejor ahora (la diferencia ha aumentado desde la última vez que ví una entrevista similar, aunque hay que tener cuidado en comprar distintas entrevistas - escribí una entrada sobre una encuesta realizada en el 2008 sobre lo mismo ). En Ucrania o Bulgaria el 62% de los encuestados piensan que se vivía mejor en el comunismo, frente al 12% ahora (en Ucrania) y el 13% en Bulgaria (a su vez el 18% de los encuestados búlgaros piensan que la situación es igual frente a un 13% en Ucrania).

En Lituania, Eslovaquia o Rusia hay mucha más gente que piensa que se vivía mejor antes, aunque son menos de la mitad de los encuestados (en Lituania 48% frente al 23%, en Eslovaquia un 48% frente a un 28%, en Rusia 45% frente al 33%).

Por último, en Polonia o en Chequia, hay más población que piensa que se vive mejor en la actualidad que durante la época comunista, así lo piensan el 45% de los checos frente al 39% o el 47% de los polacos frente al 35%.

Por cierto, se preguntó también sobre a quién ha beneficiado la caída del comunismo: el 17% de los húngaros piensa que a la gente común, el 63% a los que tienen sus propios negocios y el 89% a los políticos (me imagino que se podrían responder varios cosas a la vez). El 77% no está satisfecho con la democracia, un 21% sí lo está.

La encuesta es bastante interesante y por cierto muy amplia, algunas de las preguntas nos permiten ver un poco la razón de esas opiniones y matizar ciertas cosas. Sin ánimo de hacer un análisis profundo, menciono algunos datos.

Por ejemplo hoy sólo el 56% de los húngaros piensa que el sistema multipartidista es bueno, frente al 74% que lo pensaba en 1991. El único país que tiene un porcentaje más bajo en aceptación de la democracia es Ucrania donde sólo el 30% lo apoya frente al 71% de 1991. La economía de mercado es apoyada en la actualidad por el 46% de los húngaros frente al 80% de 1991. Los datos parecen mostrar una desilusión brutal por como están las cosas.

Entre los mayores el porcentaje es aún menor, los jóvenes en cambio aceptan mejor la situación actual.

En la actualidad el 91% de la población húngara piensa que el país va en una dirección equivocada, y el 94% que la situación económica es mala. Sólo el 34% piensa que tienen influencia en los asuntos políticos. El 71% de los húngaros piensa que la entrada en la UE ha tenido efectos negativos para la economía húngara.

Sólo el 15% de los encuestados húngaros están satisfechos con su vida ( en 1991 lo era sólo el 8%) - Hungría está a la cola de los países encuestados.

Se preguntó también por los grupos étnicos más odiados por cada nación. En el caso de los húngaros el 69% tiene mala opinión de los gitanos (solo son superados por Chequia donde el 84% de la población piensa lo mismo y por Eslovaquia con un 78%), el 33% de los rumanos, el 29% de los judíos y el 27% de los eslovacos (en 1991 los porcentajes eran 79%, 31%, 11%, 12%, se observa una disminución en el rechazo hacia los gitanos, aunque ha aumentado de manera preocupante el rechazo hacia los judíos y eslovacos). Solo el 25% de los húngaros encuestados tiene buena opinión de los gitanos. Curiosamente los eslovacos no mencionan a los húngaros como grupos étnicos más rechazados (al menos no aparece en la encuesta), aunque el 34% de la población eslovaca considera a Hungría un país enemigo (el 37% de los húngaros piensa lo mismo de Eslovaquia).

La imagen de EEUU en Hungría ha caído en picado, en 1991 era positiva para el 75% de la población, hoy lo es para el 33%. En el caso de Rusia, era negativa en 1991 para el 56% (se preguntó sobre la URSS), hoy para el 42%.

Entiendo que hay que tener cuidado con las encuestas, pero al menos quizás podamos fiarnos de las tendencias que muestran.

El informe es bastante amplio y plantea otras muchas cosas interesantes. Se puede leer en inglés, así como los datos de la encuesta, aquí.

O un resumen (es que tiene más de 150 páginas) aquí (un resumen).

PD: Una vez publicada la entrada me he dado cuenta de que en húngaro han traducido de manera un poco libre la pregunta sobre si se vive mejor o no en el comunismo. En inglés era ¿piensa que la situación económica es peor, mejor o igual que durante el comunismo? No es exáctamente lo mismo, aunque no creo que cambie las conclusiones.

viernes 30 de octubre de 2009

Clásicos del rock húngaro: Piramis


Piramis es uno de los grupos húngaros más famosos, se fundó en 1975 y tocaron hasta 1982, aunque después se han reunido por alguna ocasión especial, en algún concierto - homenaje, por ejemplo en 1992 o en el 2006. De entre sus miembros destacaba el cantante Sándor Révész, con su peculiar voz.

Su primer disco se editó en 1977 (Piramis I) y hasta 1982 editaron otros seis más, además de numerosas recopilaciones o conciertos. Como curiosidad algunas de ellos en inglés, en 1980 incluso se editó un disco recopilatorio para el mercado español.

(portada de su primer disco. Por cierto el dulce de la portada se llama "Piramis" - pirámide en húngaro)

Desde el principio fueron un grupo bastante conocido y valorado y realizaron numerosos conciertos por diversos países europeos, incluyendo la URSS.

Algunas de sus canciones más famosas:

1. Kobor angyal (Ángel vagabundo) - en concierto. La canción es de 1979.


2. A becsület (El honor) - el video es de 1977



3. Szállj (vuela) - su segunda canción y una de sus baladas más famosas.



4. Ha volna két életem (Si tuviera dos vidas)




Fuentes: wikipedia y la página oficial del grupo (www.piramis.hu). Las fotos también son de allí.

Secesión en Tîrgu-Mureş (Marosvásárhely)

Tîrgu-Mureş o Marosvásárhely es uno de los centros de cultura húngara de Transilvania (en la actualidad pertenece a Rumanía). En su casco histórico destaca el conjunto del Palacio de la Prefectura con su torre y sobre todo el Palacio de Cultura (a la derecha).

El Palacio de la Prefectura fue construido entre 1905 y 1907 , el Palacio de Cultura entre 1911 y 1913. Ambos fueron diseñados por los arquitectos Marcell Komor y Dezső Jakab.

Detalle de la fachada del Palacio de Cultura. Foto: wikipedia


Mosaico "Tributo a Hungría" de la entrada, sobre la inscripción en rumano y húngaro del Palacio de Cultura. Es obra de Aladár Körösfői-Kriesch. Foto: wikipedia

Otra vista del Palacio de Cultura. Foto: wikipedia

El interior del Palacio de Cultura es espectacular. Aquí podemos ver una de las cristaleras que reflejan antiguas leyendas húngaras. Foto: wikipedia

Como suele ser habitual en Transilvania la ciudad tiene nombre rumano (Tîrgu-Mureş), húngaro (Marosvásárhely) y alemán (Neumarkt am Mieresch), mas su nombre antiguo en latín. Tradicionalmente ha sido una ciudad de población húngara, aunque en el último censo (2002) el 50,3% de la población se declaró rumana, mientras que el 46,7% húngara.

La ciudad se considera la capital de los székely (sículos), grupo étnico húngaro peculiar, propio de esta región.

El Cifrapalota de Kecskemét

Un bello ejemplo de arquitectura húngara de estilo secesión. El Cifrapalota o Palacio Ornamentado de la ciudad de Kecskemét. Construído en 1902 según los planos de Géza Markus. (Fuente: wikipedia)

jueves 29 de octubre de 2009

A veinte años de aquello...


(Dibujo de György Németh, ya mencionado alguna vez aquí por sus ilustraciones del libro "Trápiti" de László Darvasi. Cartel de la izquierda: Baloldali megoldás - solución de izquierdas. Cartel de la derecha: Jobboldali megoldás - solución de derechas. Cartel de abajo: Rendszerváltás - cambio de régimen. Fuente: www.kisalföld.hu)


Este año se cumple el veinte aniversario de la caída del comunismo en Hungría. Sobre este y otras temas de interés escuché el otro día en la emisora InfoRádió una interesante entrevista a László Pesty, un destacado intelectual de derechas, cercano al Fidesz (la oposición al gobierno socialista), participante en el movimiento que acabó con el régimen comunista, periodista y director de documentales sobre temas espinosos como la nueva realidad social húngara o la violencia policial durante los acontecimientos del 2006. En la entrevista se habló un poco de todo, del avance de la extrema derecha, del futuro de Hungría y también de su pasado comunista, del cambio de régimen, de cómo valora la gente lo que pasó, etc. Hay puntos de la entrevista que me parecen geniales, comparta yo o no la opinión del entrevistado. Por eso me he decidido a escribir sobre ella, en concreto cuando hablan del cambio de régimen y de la postura de la gente ante él. Seguro que muchos se sorprenderán de las cosas que dice Pesty, quiero aclarar que no estoy de acuerdo con parte de su discurso, pero no es eso lo importante, sino que permite comprender un poco la Hungría del 2009. Además la emisora en la que le hicieron la entrevista también está también vinculada a la derecha, lo cual, en mi opinión da más validadez a lo que dice. Por desgracia no la he encontrado por escrito, aunque se puede escuchar en la página web de la emisora InfoRádió, en concreto aquí, claro está en húngaro. Tuvo lugar durante el programa Aréna, de análisis político.

Después de hablar de los acontecimientos del 2006 (los disturbios en contra del gobierno, que acabaron con la ocupación del edificio de la televisión pública y la famosa imagen de los manifestantes dirigiendo un tanque contra la policía, que dio la vuelta al mundo), así como de lo que le espera a Hungría con el futuro gobierno de la derecha, el entervistador cambia de tema bruscamente y sorprende a Pesty con una curiosa pregunta: ¿Ha existido el cambio de régimen? Y no es baladí la cosa, entre los círculos de derecha y extrema derecha está muy extendida en la actualidad la idea de que no ha habido cambio de régimen (los húngaros lo suelen llamar "rendszerváltás"). La razón es que no ha llegado "el paraíso" que esperaban, el nivel de vida ha bajado y además la antigua nomenclatura comunista ha conseguido recuperar en parte el poder, y es que muchos de los antiguos dirigentes comunistas hoy gobiernan con los colores de la socialdemocracia, basta con que mencionemos a los ex-primer ministros Gyula Horn o Ferenc Gyurcsány.

Pesty califica este tipo de opiniones de demagogia pura. Por supuesto que hubo cambio de régimen (él fue de los participantes en los acontecimientos). Sin embargo el entrevistador intenta profundizar en el tema: ¿cómo se le puede explicar a una de esas personas que no ha sentido ningún beneficio por la caída del comunismo que mereció la pena? (hay que destacar que a ese grupo quizás pertenezca la mayoría de la población húngara).

No sé si el entrevistador lo hace intencionadamente o solo es casualidad, en la propaganda del Partido Comunista Obrero Húngaro (comunista), se hace incapié en esa idea: ¿han merecido la pena estos veinte años?

Pesty lo tiene claro, por supuesto que ha merecido la pena. Hemos conseguido la libertad. Si no hubiera habido cambio de régimen no estaríamos en el estudio discutiendo de este asunto.

El periodista no queda muy convencido. ¿Tan importante es la libertad? ¿Es tan importante la libertad para una persona que a fin de cuentas no se ocupa de la política o como mucho va a hablar de ella solo con su círculo familiar más cercano?

El entrevistado da una respuesta bastante típica, por supuesto para esa gente no. En todas las sociedades hay gente ciega que rechaza a sus libertadores. Para ellos evidentemente la caída del comunismo no ha traído nada bueno.

Aquí me detengo un momento, porque es algo importante. Me parece que Pesty y su entrevistador tienen un punto de vista bastante limitado y cerrado de lo que es la libertad. A mi me parece que la libertad es otra cosa, pero no voy a discutir ahora de ello, solo quiero destacar que Pesty reconozca que para parte de la población (la mayoría) la caída del comunismo no ha traído nada bueno. No deja de ser curioso oírlo de labios de alguien que participó activamente en la caída del régimen anterior. Pero continuemos, porque lo siguiente no tiene desperdicio:

Para esta gente la caída del comunismo no significó nada bueno porque "junto a la libertad trajo también la miseria". "Puede que fueramos demasiado inocentes. Lo fuimos, pensábamos que las cosas serían mucho mejor. Contábamos con un cambio social mucho más grande. No pensábamos que el nivel de vida bajaría o que se extendería tanto la pobreza por Hungría. No sabíamos que la corrupción iba a convertirse en un problema tan grave. (...) No sabíamos que algunas empresas iban a limitar el trabajo de los sindicatos. No sabíamos que llegaría un momento en el que desaparecerían líneas de ferrocarril, escuelas, hospitales, no pensamos en muchas cosas, y lo que menos pensamos aún fue que la élite postcomunista regresaría al poco tiempo con otro nombre fortalecida y de paso tomaría el poder. En definitiva la antigua élite ha permanecido. Eso no llegamos a pensarlo en ningún momento".

(comentar sólo que por falta de dinero desde la caída del comunismo se han cerrado hospitales, escuelas, líneas de ferrocarril que unían pueblos, etc).

La continuación también es sorpendente, el entrevistador le pregunta qué pensaban conseguir, cómo veían la nueva Hungría en ciernes. "Pensábamos que recuperaríamos el terreno perdido con los países occidentales". "Pensábamos que estaríamos como en Viena".

La respuesta es cuando menos chocante, sobre todo si pensamos que el atraso de los países de Europa Central y Oriental respecto a Occidente viene de largo, y era algo característico de la zona mucho antes de que se instalaran allí gobiernos comunistas. Basta con echar un vistazo a un libro de historia para saberlo. De hecho, en el caso que nos ocupa, la Hungría de los años 30 era mencionada en muchos lugares como "el país de los tres millones de mendigos".

Pesty continúa: "éramos jóvenes e inocentes y pensábamos que todos los males eran culpa del sistema de partido único y de la economía basada en la planificación socialista. Pensábamos que el sistema multipartidista y la economía de mercado resolverían esos problemas automáticamente".

(cartel del Fidesz para las primeras elecciones tras la caída del comunismo. Por aquel entonces era un partido liberal, practicamente la asociación juvenil de los liberales del SzDSz, luego tras el varapalo de la derecha en las segundas elecciones ocupó todo el espacio a la derecha política - a veces también el de la extrema derecha - hasta hoy. Por supuesto estos criterios de "derecha" e "izquierda" son discutibles, para muchos el programa económico del Fidesz está más a la izquierda que el de los socialistas - los socialistas lo acusaron no hace mucho de ser directamente comunista. Tessék választani: por favor, elija)

El entrevistador habla luego de otro tema interesante, hasta qué punto el cambio de régimen fue un movimiento de masas o la consecuencia de una élite intelectual minoritaria, quizás de entre 3 mil- 5 mil personas. La pregunta tiene su miga porque en general se suene mencionar (fuera de Hungría) los acontecimientos de 1989 como uno de los casos típicos de "revolución desde arriba", el cambio de régimen fue algo pactado entre las élites comunistas reformadoras y los disidentes, no hubo tiempo a que hubiera una presión real desde abajo, o al menos una presión fuerte, como pudo haber quizás en otros lugares (digamos la RDA). Evidentemente el entrevistado se muestra contrario a esta idea y afirma que también entonces hubo manifestaciones multitudinarias con decenas de miles de participantes. Según él, una de las cosas que demuestran que los movimientos partidarios de la caída del comunismo eran populares fue que en las primeras elecciones "libres" estos partidos triunfaron, los socialistas en cambio, fracasaron (en las elecciones de 1990 los socialistas no llegaron al 11% de los votos, el resto de los partidos del parlamento estaban vinculados al movimiento anticomunista, los comunistas quedaron fuera con menos de un 4% de los votos). El entrevistador le recuerda entonces que eso fue un periodo relativamente corto, ya que en las siguientes elecciones los socialistas consiguieron la victoria. (En 1994 los socialistas se hicieron con la mayoría absoluta de los escaños en el parlamento, al lograr un 33% de los votos, el MDF, del gobierno anterior, sufrió un varapalo impresionante quedándose en un 12% y desde entonces no levantan cabeza, luchan continuamente por no desaparecer). El entrevistado asiente, sí, pero no fue en 1989-90, sino después. En su opinión, en 1989 la mayoría de la gente deseaba el cambio de régimen.

Luego continúan hablando de las consecuencias de los cambios: "Sabíamos lo que queríamos, claro que no queríamos lo que hay ahora. Queríamos capitalismo, libertad de mercado, multipartidismo, libertad. Lo que no teníamos claro eran las consecuencias que traerían estas cosas".

El entrevistador sigue poniendo el dedo en la llaga: ¿Qué le podemos decir a una persona que siente que el cambio de régimen no ha merecido la pena? ¿Qué decirles a esa mayoría de personas que piensan con nostalgia en la época comunista?

"Es cierto que hay una nostalgia por la época de Kádár, por el pan barato, por las salchichas baratas, por la cerveza barata. Pero por otro lado también hay esa nostalgia porque la sociedad sufre de anmnesia. Sencillamente han olvidado la historia, en parte porque no les interesa y en parte porque les interesa pero la han olvidado".

Me parece una forma de despreciar la gente que piensa de otra manera. Es muy fácil criticar al que no tiene pan, sobre todo cuando uno no tiene ese problema. Por lo demás me parece que las cosas son más complicadas que eso. Y que hable de amnesia quien ha demostrado una falta de luces increible (pienso en eso de alcanzar a Occidente). De hecho el propio entrevistador lo ve también así y le hace una curiosa observación: "¿Y si es así porque los crímenes del régimen anterior no les han sucedido a ellos, sino solo a los que estaban en contra del régimen?. "

Evidentemente cada cual valoras las cosas según su situación personal, esto es lógico. Yo he conocido intelectuales que sufrieron en mayor o menor medida persecución durante la época comunista, evidentemente son anticomunistas. Pero mucha gente, la mayoría, no sufrió esos problemas. También en la valoración del capitalismo podemos hacer el mismo análisis, a fin de cuentas, si László Pesty fuera un mendigo, o una persona sin hogar, quizás no mencionaría tantas veces la palabra "libertad" en su discurso, como lo hace. Entre otras cosas por que la libertad es algo mucho más profundo que poder hablar mal del que tiene el poder, o poder elegir cada cuatro años quién te va a explotar (¿de verdad tenemos la opción de poder decidir? creo que muchas personas en países occidentales tienen muy claro que no, y de ahí la alta abstención en muchos lugares). El propio entrevistador lo plantea cuando afirma: qué les podemos decir a la gente que no tiene tiempo para escuchar por ejemplo este programa porque tienen que tener dos trabajos para poder sobrevivir. Para ellos, ¿ha merecido la pena?

(tengo aún pendiente un artículo sobre 1989 y otro sobre 1956... pero son temas complejos de los que me gustaría escribir en profundidad y eso requiere leer mucho, y analizar, así que en esas estoy).

NOTA: La idea original era haber transcrito exactamente la entrevista, pero era demasiado larga, además tenía que hacerlo mientras escuchaba el programa ya que no encontré el texto escrito, y por último a mitad del trabajo se me borró todo -cosas de la informática- por eso finalmente he dejado solo un resumen de la parte que me pareció más interesante. Espero que con este artículo se pueda entender un poco mejor el tema de la nostalgia por el comunismo, y también el avance de la extrema derecha, sobre todo entre los jóvenes, que surge de un rechazo absoluto a los 20 años de capitalismo (y también, es cierto, a los años de comunismo).