lunes, 22 de junio de 2020

La pandemia hunde a la industria húngara

Según datos oficiales, publicados por la Oficina Estadística Central Húngara, en abril la producción industrial húngara fue un 36,8% (!) inferior a la de abril del año pasado. La causa principal es la epidemia, que ha obligado a la paralización total o parcial de una parte importante de las fábricas, y ha afectado sobre todo a las empresas dedicadas al comercio exterior, y de manera especial a la industria automovilística, de vital importancia en la economía húngara, que ha caído en picado, un 80% (!). El descenso es generalizado, p.ej. la industria informática, electrónica y óptica ha bajado un 21%. Aunque algunas ramas de la industria han soportado mejor la crisis causada por el COVID-19. La industria alimentaria "solo" ha tenido un descenso del 7,9% (aunque si solo miramos la industria cárnica, el descenso ha sido del 17,2%, en la industria de bebidas, la caída llega al 31%). La única excepción es la industria farmacéutica, cuya producción ha crecido un 19,4%, aunque hay que tener en cuenta su pequeño volumen general respecto a la producción industrial total del país. La producción de la industria energética ha bajado moderadamente (un 4,4%), igual que la construcción (un 2,2%).

Variación de la producción industrial (en relación al mismo periodo del año anterior). Fuente: Oficina Estadística Húngara.


La exportación industrial se ha hundido, perdiendo un 43% de su valor, y esa es la razón principal del hundimiento de la industria automovilística, fundamental en las exportaciones húngaras, y cuya exportación ha bajado un 77%.

Por regiones, la más afectada por el descenso industrial es el Transdanubio Occidental (Nyugat-Dunántúl), cuya producción industrial ha caído un 62%, aunque es lógico, ya que es el centro de la industria automovilística húngara, que es la rama más afectada por la crisis. 

Evolución de la producción industrial mes a mes. En marzo el descenso ya fue brutal, un 10,4% respecto a febrero del mismo año, en abril el descenso ha sido de un 30,5% respecto a marzo. Fuente: Oficina Estadística Húngara.

domingo, 21 de junio de 2020

La foto del día (11): Despedida a Tibor Benedek



Ante la puerta principal de la piscina Hajós Alfréd de Budapest. Miles de personas despiden a Tibor Benedek (1972-2020), fallecido el 18 de junio de este año tras una larga enfermedad. Es uno de los grandes de la historia del waterpolo. Tres veces campeón olímpico (2000, Sydney; 2004, Atenas; 2008 en Pekín), campeón del mundo en Barcelona (2003), de Europa en Sevilla (1997), de la Copa Mundial (Atlanta, 1995), y en dos ocasiones de la Liga Mundial (2003, Nueva York;  2004, Long Beach), además del Campeonato de Europa Juvenil de 1989 en Estambul. Campeón en 6 ocasiones del campeonato húngaro y en otras 6 ocasiones del italiano, entre otros títulos. Descanse en Paz. Foto: 444, Información: wikipedia.

jueves, 18 de junio de 2020

La polémica del día en Hungría: escándalo por una foto sobre el alcalde de Budapest

El escándalo del día en Hungría, y yo diría que incluso de la semana,  ha sido la publicación hoy en una página de la sección de Budapest de Fidesz, el partido gobernante, de un lamentable montaje fotográfico en el que se ridiculiza al alcalde de Budapest, Gergely Karácsony, perteneciente a la oposición (en concreto a Diálogo, Párbeszéd, un pequeño partido progre. Karácsony fue el candidato de una amplia coalición de partidos de oposición y se impuso en las elecciones locales de Budapest del 2019 sobre al alcalde anterior, István Tarlós, independiente, pero vinculado a Fidesz). La verdad es que decir que la foto es de muy mal gusto es quedarse corto, así que la polémica es más que comprensible, de hecho Fidesz no ha tardado ni dos horas en retirarlo de su página. 


El ominoso montaje refleja al actual alcalde de Budapest a la orilla del Danubio, justo después de la Segunda Guerra Mundial, con el Puente de las Cadenas al fondo (había sido volado por los criminales nazis, al igual que el resto de los puentes de Budapest, para ralentizar el avance del Ejército Rojo) con un bocadillo con el texto: "Aquí vendría bien un carril bici". El problema con la foto, además de esto -que solo con esto ya bastaría para la polémica-, es que el original es esta foto: 


El individuo de la foto original es el sanguinario Ferenc Szálasi, líder de los Cruces Flechadas, una organización nazi húngara que gobernó el país a partir del golpe de estado de los alemanes, desde octubre de 1944 hasta marzo de 1945. En esos pocos meses Szálasi y sus acólitos se dedicaron a anegar en sangre todo el país y a enviar a miles de personas a campos de concentración nazis o a campos de trabajo (fundamentalmente a los judíos). Al gobierno de Szálasi se asocia una de las páginas más negras de la historia de Hungría. La foto en cuestión -que es buenísima- fue tomada en febrero de 1946, cuando Szálasi ya estaba preso, poco antes de ser ejecutado (lo ahorcaron el 12 de marzo de 1946) fue llevado esposado a la orilla para que pudiera contemplar parte del daño que había causado (la ciudad estaba en ruinas). Por cierto, uno de los monumentos más emotivos de Budapest, el de los zapatos en la orilla del Danubio, recuerda a los judíos asesinados allí por esta gentuza (antes de arrojarlos al río les obligaban a quitarse los zapatos, que por aquel entonces tenían un gran valor). 



Volviendo al montaje de Fidesz, el tarado que lo ha hecho ha sustituido la figura de Szálasi por la del alcalde de Budapest. También es cierto que parece que el autor no es de Fidesz, sino que lo han tomado por ahí de algún lado en internet, pero, vamos, si en lugar de tener un tarado, tenemos dos (el autor y el que lo ha subido a la página de Fidesz), no veo en qué mejora la cosa. 

Pero es que, además, las explicaciones de Fidesz con el caso son bastante patéticas (aunque supongo que después de algo así, cualquier explicación que uno dé es patética sin remedio): que el redactor de la página no se ha dado cuenta del contenido "erróneo"... Joer, que la foto de Szálasi la conozco hasta yo que soy extranjero (y seguramente un montón de gente en España, entre otras cosas porque para empezar, en su día la subí a tuiter y fue bastante vista...). A lo mejor lo que pasa es que algunos tienen muy poca idea de la historia de su país...(o muy pocos escrúpulos, o las dos cosas a la vez). También hay que reconocer que en cuanto han recibido la primera crítica sobre el tema, los de Fidesz han retirado la foto en cuestión (claro que haberla dejado ahí habría sido muy descarado, pero bueno, han hecho lo que había que hacer, reconocer el error, pedir disculpas y hacer desaparecer la foto de su página lo más rápidamente posible). 

Por supuesto, la cosa tiene su trasfondo: la polémica por la restauración del Puente de las Cadenas, cada vez más urgente porque el estado del puente-monumento, el primero de Budapest y también el principal de toda la ciudad,  es lamentable. Y ahí la dirección actual de Budapest, en mi opinión, se está cubriendo de gloria... pero ese es otro tema... 

Fuentes: index444wikipedia

miércoles, 17 de junio de 2020

La foto del día (10): Orbán y Lukashenko

Hace unos días Viktor Orbán estuvo de visita en Belarús, donde firmó varios acuerdos con Aleksandr Lukashenko, tanto a nivel económico como en cultura y educación, incluyendo uno de cooperación nuclear entre las dos naciones,. Ha sido la primera visita oficial de un primer ministro húngaro a Belarús (Lukashenko estuvo en 1994 de visita en Budapest).  Además, Viktor Orbán ha declarado públicamente que Hungría es partidaria de suprimir las sanciones económicas de la UE sobre Belarús. Fuente: 186óra


martes, 16 de junio de 2020

La foto del día (9): Kaposvár


Otra preciosa ciudad del sur de Hungría es Kaposvár, capital de Somogy, provincia que se extiende desde la frontera con Croacia hasta la orilla sur del lago Balaton. Tiene unos 61 mil habitantes. En la foto puede verse la plaza Kossuth, elegida en el 2010 como la plaza y la calle mayor más bonitas de Hungría En primer plano, a la izquierda, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción (1886), la torre del fondo es el ayuntamiento (del 1902-04). Fuente: wikipedia

La foto del día (8): Pécs


Pécs (provincia de Baranya, 143 mil habitantes), en el sur de Hungría, es una de las ciudades más bonitas de todo el país, además de uno de sus principales centros económicos y culturales. Aquí, vista de una parte de la plaza Széchenyi, el centro de la ciudad, con uno de sus símbolos, la mezquita del pachá Gázi Kászim, que a pesar de su aspecto y su nombre, es actualmente una iglesia católica (de hecho, su nombre oficial es de Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria; originalmente el lugar estaba ocupado por una iglesia católica, que fue destruida por los turcos para construir en su lugar la mezquita, durante el siglo XVI, en la época de la dominación turca). Fuente: Balkaninfo.hu

Nota: hay varias entradas sobre esta preciosa ciudad en el blog. 

- una en general sobre Pécs: "Pécs, capital cultural de Europa, 2010"
- otra sobre las criptas paleocristianas de la ciudad: "La necrópolis paleocristiana de Pécs"
- una vieja postal de los años 50, con otra vista de la misma plaza Szechényi (ahí no se ve la mezquita/iglesia): "Pécs en los 50". 

El parlamento húngaro aprueba el final del estado de alerta

Hoy martes el parlamento húngaro ha aprobado por unanimidad (no ha habido ni votos en contra ni abstenciones) el final del estado de alerta en el país. La propuesta será elevada ahora al gobierno, que como seguramente sabéis, a consecuencia del estado de alerta gobierna por decreto, que será quien decida sobre la cuestión; aunque teniendo en cuenta que ha sido el propio gobierno el que ha propuesto la medida, no hay duda de que será aceptada (previsiblemente el 20 de junio).  

Rueda de prensa de Viktor Orbán con el grupo operativo para la defensa frente a la pandemia. Budapest, 5 de marzo del 2020. Fuente: index

Con este paso, por supuesto desde el momento en el que entre definitivamente en vigor la medida, se cancelarán los poderes especiales que se había otorgado a sí mismo el gobierno para el periodo de crisis.  Esta ha sido la medida más polémica, con mucho, que ha tomado el gobierno húngaro estos meses, y ha levantado indignación internacional (de los de siempre, la UE y los EEUU), ya que no solo le permitía al gobierno de Fidesz gobernar por decreto sin consultar al parlamento, sino que dejaba únicamente en manos del gobierno la decisión de cuándo habría que suprimir el estado de alerta. 

Comenté en tuiter en su día (aunque ya no se puede ver, porque cuando abandoné tuiter se borraron mis mensajes) que la polémica me parecía exagerada y que se estaban contando muchas tonterías al respecto, como que se habían anulado las elecciones y Hungría se había convertido de facto en una dictadura. Lo dije en su momento (no me importa repetirme, dado que mis tuits se han borrado): en Hungría no se ha suprimido ni aplazado ningún proceso electoral de importancia, más que nada porque el 2020 no es un año electoral (lo fueron el 2018 y el 2019), solo han sido aplazados algunos pequeños procesos electorales locales de carácter extraordinario para sustituir a algún diputado o concejal retirado. Por cierto, sí ha habido países donde se anularon o aplazaron procesos electorales de importancia, p.ej. las presidenciales en Polonia o parlamentarias en Serbia, pero cualquiera con dos dedos de frente entiende que en las circunstancias del confinamiento era imposible realizar un proceso electoral mínimo. 

También comenté que en mi opinión esta cuestión era básicamente una trampa que  había tendido el gobierno a la oposición parlamentaria. Y esta, que va como pollo sin cabeza, ha caído en ella de manera lamentable. Tal vez lo que debería haber hecho la oposición es apoyar los poderes especiales (lo dije en su momento). Entiendo que eso podría haber sido polémico para muchos votantes de la oposición, pero habría desarmado a Fidesz y habría evitado que pudiera usar el argumento de la poca colaboración de la oposición en el periodo de crisis. A fin de cuentas, daba igual lo que pensara la oposición al respecto, porque Fidesz controla los 2/3 del parlamento y puede hacer lo que le venga en gana sin contar con nadie (que es lo que lleva haciendo toda la legislatura y gran parte de las anteriores) y desde este punto de vista es poco relevante que el gobierno tenga poderes especiales o no (el procedimiento a través del parlamento no es más que un mero trámite, dado que Fidesz controla el parlamento). Sobre todo, cuando además lo que criticaba la oposición principalmente no era el hecho de los poderes especiales en sí, sino que el plazo de aplicación de esta medida quedara en manos del gobierno. Aclaremos, la oposición tenía razón en dudar, de hecho, una de sus propuestas era más razonable que la de Fidesz (poderes especiales pero con un plazo límite fijado de antemano y con posibilidad de ampliación si el parlamento lo decidía). El caso es que estaba claro que, pasara lo que pasase, Fidesz iba a aprobar su propuesta con o sin apoyo de la oposición, así que lo mejor era apoyarla, aunque fuera de manera crítica, porque en caso contrario era evidente que Fidesz iba a echarle en cara a la oposición el estar poniendo sus intereses partidistas por encima de los del país. Obviamente, a estas alturas pedirle algo de inteligencia a la oposición es como pedirle peras al olmo, cuando András Schiffer (de LMP, Otra Política Es Posible, ecoprogres) dejó la política activa se acabó el pensamiento racional en la oposición parlamentaria. Tampoco es que Schiffer dejara la política por casualidad, claro, después de ser relegado al ostracismo en su propio partido (y ya veis el circo en el que se ha convertido LMP desde entonces; lo último fue la idea de pactar con la extrema derecha, Jobbik, para las elecciones, pero, en fin, es otro tema).  

Resumiendo, salvo que las consecuencias económicas de la pandemia desestabilicen la situación en Hungría, Fidesz sale reforzado, y la oposición más débil que nunca, y mira que era difícil. No solo los resultados respecto a la gestión de la pandemia han sido positivos (en realidad eso es hasta cierto punto discutible, la situación en Hungría es similar a la de los países de alrededor, pero claro, si se compara con Italia o España, no hay color). Orbán incluso se ha permitido el lujo de presentarse como adalid de la democracia, que toma poderes especiales ante una situación extraordinaria, y devuelve ese poder voluntariamente cuando la situación se normaliza, desmontando las acusaciones de ser un dictador que se le hacían. Y lo peor es que esto se veía venir... (los que decían eso de "¿y qué pasa si no entrega el poder?" podían haberse hecho también la pregunta de "¿y qué pasa si entrega el poder voluntariamente, cuando le han estado acusando de ser un dictador?"; no digo que la primera pregunta no fuera razonable, pero hacer política ficción no siempre es buena idea).  

Y no he comentado el escándalo de las residencias de ancianos de Budapest durante la pandemia que, como en España, han sido foco de la infección, y que estaban gestionadas por el gobierno local (en Budapest gobierna la oposición). Algo que obviamente, Fidesz va a usar para darle palos a la oposición. Tengo la impresión de que Orbán va dos pasos por delante de sus adversarios políticos, que no hacen más que reaccionar de manera torpe e inapropiada a cualquiera de las trampas que les tiende por el camino; bueno, a veces no hace falta que les tienda ninguna trampa, ya se meten ellos solos en líos.  Y así les va, claro... O mejor dicho, y así nos va (porque esto afecta a todos los que vivimos en Hungría). 

Fuentes: index, mandiner