miércoles, 29 de octubre de 2014

La trilogía de Avana. Péter Zsoldos y la ciencia ficción en Hungría

El nombre de Péter Zsoldos está íntimamente ligado a lo que se podría denominar la Edad de Oro de la literatura de ciencia-ficción húngara, y de hecho es quizás el autor más destacado y el nombre más caracterísico de ese periodo, que se situa entre mediados de los sesenta y mediados de los ochenta, y en el que floreció una interesante literatura de este género en Hungría. En realidad fue una época dorada no solo en Hungría, también en otros países socialistas (y no socialistas), baste destacar la obra del polaco Stanislaw Lem o de los hermanos Strugatski en la URSS, y tampoco fue algo solo centrado en la literatura, sino también en el comic, el cine o la televisión. Por lo que respecta a Hungría, junto a él caben destacar otros nombres de culto en la literatura húngara de ciencia-ficción, Galaktika, la que en su día fuera galardonada como la mejor revista europea de ciencia-ficción, Koszmosz, la editorial que se dedicó a popularizar la ciencia-ficción de todo el mundo, además de a autores nacionales, así como Péter Kuczka, fundador de ambos proyectos... pero de ellos ya se tratará en otra ocasión.

Péter Zsoldos. Fuente: Szentesinfo.hu

Péter Zsoldos (llamado por algunos el Lem húngaro) nació el 20 de abril de 1930 en Szentes, y falleció el 27 de septiembre de 1997 en Budapest. Estudió música en la Escuela Superior de Artes Musicales (actualmente Academia de Música Ferenc Liszt, en Budapest) y empezó a trabajar en la Radio Húngara. Sus primeros contactos con la literatura de ciencia-ficción tuvieron lugar en 1957, pero su primera gran novela, "El Viking regresa" (A Viking visszatér) fue publicada en 1963. 


Portada de una de las ediciones de "El Viking regresa". Fuente: Moly.hu

"El Viking regresa" es la primera obra de un ciclo que se suele denominar "La trilogía de Avana", y que es sin duda la cumbre de la literatura de ciencia-ficción en Hungría. La segunda parte, "Fuego lejano" (Távoli tűz) fue publicada en 1969, y una inesperada tercera parte, que cerraba el ciclo, "La última tentación" (Az utolsó kisértés), en 1988.

Portada de una de las ediciones de "Fuego lejano" (Editorial Móra). Fuente: moly.hu

Otras obras suyas destacadas dentro de la ciencia-ficción fueron "La tarea" (A feladat, 1971), "Contrapunto" (Ellentpont, 1973) o "Los muertos no dan sombra" (A holtak nem vetnek árnyékot, 1983). Todas ellas consideradas obras de culto para los amantes de la ciencia-ficción en Hungría. En 1972 y 1973 recibió el premio Eurcon.

Encantadoras ilustraciones de István Engel Tevan para "Fuego lejano". Fuente: Antikvárium.hu

Pero, como se ha comentado, la cumbre de su obra es la trilogía de Avana, que cuenta la historia del astronauta Gregor Man. Man es geólogo en el Viking, una nave que vuela al sistema de Tau Ceti,y que a consecuencia de un accidente debe aterrizar en un planeta, llamado Gama, que parece similar a la Tierra. La tripulación de Viking intentará arreglar la nave, pero Man se pierde en el planeta y se las verá y deseará para poder sobrevivir y regresar con sus compañeros. Durante sus aventuras dará con una tribu de hombres paleolíticos y finalmente, cuando encuentre el Viking, acabarán en la ciudad de Avana, similar a las polis griegas, inmersa en la edad del bronce. Cuando la nave sea reparada sus compañeros tendrán que dejarlo en el planeta, prometiéndole volver, ya que su organismo se resentirá de las aventuras y desventuras corridas. En "Fuego lejano", se narra la historia de Man en Avana. Se convierte en el gobernador de la ciudad e intenta mejorar el nivel de vida de los ciudadanos y fomentar el desarrollo de las ciencias y la cultura. Algunas de las escenas más destacadas del libro son precisamente los intentos del autor de introducir la edad del hierro en Avana. Zsoldos toca un tema recurrente en la ciencia-ficción socialista, la idea de hasta qué punto el desarrollo de las sociedades es líneal o no (algo también importante dentro del marxismo-leninismo) y en qué medida es posible saltarse periodos históricos conocidos, es decir, si puede una civilización superior ayudar a una inferior, o su interferencia será más bien negativa. Zsoldos, al igual que los hermanos Strugatski, por ejemplo, da una respuesta pesimista sobre eso, aunque no tanto como la de los autores soviéticos (véase por ejemplo la extraordinaria novela "Qué difícil es ser dios" de los Strugatski).  Los intentos de Man acaban frecuentemente en fracaso, pero aún así se produce una evolución, y aunque no consiga cumplir todos los objetivos y a veces las consecuencias del fracaso sean brutales (como por ejemplo el intento de introducir un sistema democrático, que tiene como resultado la decisión de atacar y expoliar a una ciudad más fuerte, a pesar de la oposición de Man), conseguirá que Avana sea conocida por su riqueza y el esplendor de su cultura. "Fuego lejano", que en un primer momento era la finalización del ciclo, se cerraba con un salto en el tiempo, hacia el futuro, a una civilización avanzada en el planeta Gama, que tiene contactos con la Tierra, pero no conoce del todo su propio pasado; un grupo de arqueólogos descubre las tablillas que fue escribiendo Man para la posteridad, donde se aclaran muchos de los misterios que no habían sido capaces de resolver. La novela tiene una gran riqueza de detalles, se trata desde la lingüística hasta la biología o la química, y por supuesto la religión. Años depués Zsoldos escribió una tercera parte, "La última tentación", para acabar de explicar ciertos hilos argumentales que quedaron abiertos. Llega por fin la prometida expedición de socorro de la Tierra, pero se produce un brutal accidente y la nave estalla sobre una de las polis que amenaza Avana, destruyéndola por completo y dejando toda la zona contaminada por radiación. Sin embargo otra amenaza está latente, la de un pueblo de un continente lejano que tiene una avanzada civilización del hierro. Uno de los temas centrales del libro es precisamente el contacto entre civilizaciones en diferentes niveles de desarrollo y los posibles efectos devastadores que puede tener en la menos adelantada. La invasión del pueblo del hierro no se produce durante la vida de Man, pero sí posteriormente, y de hecho los que encuentran las tablillas que él escribe son sus descendientes. Finalmente los miembros de una civilización avanzada extraterrestre que evita el contacto con otras, menos avanzadas, entrará en contacto con Man y le permitirán que se una a ellos.

Mapa con la zona del mundo de Gama donde se desarrolla la acción principal de "Fuego lejano". Fuente: Rex Libris

La influencia en la cultura popular húngara de la obra de Zsoldos ha sido muy importante, baste mencionar por ejemplo al famoso grupo de rock progresivo Solaris, que tiene varias canciones basadas en el ciclo de Avana. La principal asociación de ciencia-ficción de Hungría lleva también el nombre de Avana, en recuerdo a su obra; y el principal premio literario de ciencia-ficción existente en Hungría es el Premio Zsoldos, en honor a su labor literaria.

"El Viking regresa" del grupo Solaris.



"Fuego lejano" de Solaris.


Enlaces:

Hasta hace poco en la biblioteca digital húngara podían bajarse las tres novelas del ciclo de Avana, pero por desgracia ya no. Ahora solo la última es accesible para lectura, aunque las dos primeras pueden bajarse legalmente en versión de audiolibro. Los que conozcan el ruso tienen suerte, porque en numerosas páginas rusas se puede acceder a la versión en ruso de "El Viking regresa", así como a la novela "La tarea" (por ejemplo en la biblioteca de Maksim Moshkov). Por desgracia ninguno de los libros está traducido al castellano (aunque sí a otros idiomas además del ruso, por ejemplo al alemán, aunque lamentablemente no al inglés)

"El Viking regresa" (audiolibro, en húngaro)
"Fuego lejano" (audiolibro, en húngaro)
"La última tentación" (libro, en húngaro)


Fuentes: Masfitt, Wikipedia

martes, 28 de octubre de 2014

Protestas en Hungría por el impuesto sobre internet (II)


Hoy, martes, de nuevo han tenido lugar manifestaciones en varias ciudades de Hungría contra el plan del gobierno de introducir un impuesto sobre internet. En Budapest, aunque la manifestación principal ha finalizado ya, algunos grupos de manifestantes se han dirigido al Parlamento para seguir con la protesta. Allí algunos han aclamado a la UE y han aplaudido a la diputada socialista Ágnes Kunhalmi, cuando esta ha hecho ondear por una ventana del Parlamento la bandera de la UE. 

Fuente: página del facebbok del Magyar Kétfarkú Kutya Párt
Fuente: index.hu
Fuente: index.hu

Fuente: stop.hu

Manifestantes con la bandera de la UE en la Plaza Kossuth, frente al Parlamento. Fuent: Origo.hu
Fuentes: index.hu, origo.hu, nol.hu

Protestas en Hungría por el impuesto sobre internet



 El 21 de octubre del presente año, Mihály Várga, ministro de economía anunciaba la propuesta del gobierno de introducir un impuesto sobre el tráfico de datos a través de internet. La propuesta inicial establecía una tasa de 150 forint (0,5 euros aproximadamente) por cada Gb de tráfico. El gobierno espera así recaudar unos 20 mil millones de forint más (unos 65 millones de euros) para las arcas estatales, aunque otras fuentes elevan bastante esa cifra, hasta los 200 mil millones (650 millones de euros). No es la primera vez que un gobierno húngaro amenaza con tomar una medida similar. Ya en el año 2008, el gobierno del entonces primer ministro (socialdemócrata) Ferenc Gyurcsány se planteó la introducción de un impuesto sobre internet, pero la fuerte oposición tanto en el parlamento como en la calle, hizo dar marcha atrás a la propuesta, que finalmente fue rechazada y olvidada. Ahora la idea ha sido retomada por la dirección del Fidesz, hoy partido gobernante, pero que entonces, siendo partido de oposición, lideró la contestación contra la introducción del nuevo impuesto.  Las protestas no se han hecho esperar y el descontento ha cundido entre los internautas, incluso denro del propio Fidesz. La oposición, divida, adormilada y derrotada (por ejemplo en las recientes elecciones locales) ha aprovechado para levantar cabeza y relanzar la lucha contra el gobierno de Viktor Orbán, aunque las manifestaciones han sido organizadas por asociaciones civiles. Después de las primeras reacciones, el gobierno ha intentado matizar su propuesta y ha anunciado que el impuesto deberán pagarlo las multinacionales sin tener la opción de desviar la carga impositiva sobre los ciudadanos (¿alguien se cree que no van a subir los precios?), o que habrá un límite superior mensual a pagar (700 forint - unos 2,3 euros- para la población, 5000 - unos 17 euros- para empresas), pero el daño ya está hecho, esta ha sido solo la gota que colma el vaso después de los numerosos escándalos (por ejemplo de corrupción, o conflictos internacionales con los EEUU y la UE) y de la manera autoritaria de gobernar de Fidesz (como tienen mayoría absoluta en el Parlamento húngaro). De hecho, Fidesz se ha disparado un tiro en el pie con la propuesta, ya que uno de los pilares de su propaganda ha sido el anuncio sobre el descenso de los impuestos para servicios básicos a los ciudadanos, descenso que en gran parte se va a llevar por delante esta subida, de aprovarse. La decisión de grabar el tráfico de internet no puede dejar de interpretarse más que como una metedura de pata antológica, más allá de que sea una medida lamentable de por sí (porque en la práctica castiga el uso de internet), sino porque se ha visto la otra cara de la política de reducción de ciertos impuestos - la subida en otros menos conocidos o menos publicitados- y la hipocresía del Fidesz, que está dispuesto a apoyar aquello que criticó cuando era oposición.  Hasta el punto de muchos piensan que solo es una forma de desviar la atención de los numerosos escándalos de corrupción que afectan incluso a la Hacienda húngara. A esto hay que añadir que la postura del gobierno en el conflicto ucraniano y el acercamiento a la Rusia de Putin han hecho saltar las alarmas en Europa y los EEUU y ya no le van a pasar ni una a Orbán; no necesitan ninguna excusa, basta con echar un vistazo a las prácticas del partido de Orbán en Hungría (esas mismas prácticas que hasta hace poco no les importaban lo más mínimo, todo sea dicho).


Fuente: Origo.hu

En cualquier caso, independientemente del conflicto en cuanto a política externa, lo cierto es que por primera vez, el gobierno de Orbán ha tomado una medida que afecta a diferentes grupos sociales de la Hungría actual (hasta ahora había intentando que medidas similares afectaran solo a grupos muy concretos para evitar así que pudiera articularse una respuesta contra el gobierno) y que ha conseguido unificar a los opuestos a su política, independientemente del espectro político al que pertenezcan. El propio partido Fidesz, parece confundido, por mucho que Orbán y otros defiendan el nuevo impuseto y parezcan dispuestos a cambiar algunos detalles (no lo fundamental). La respuesta en la calle ha sido evidente. Durante el fin de semana se han sucedido las manifestaciones de protesta contra el gobierno en diversas ciudades (hacía mucho que no se vivía una oleada de manifestaciones en contra del gobierno en Hungría como la de este fin de semana), especialmente ha sido importante la manifestación del domingo 26 de octubre, con varias decenas de miles de personas en Budapest y otras ciudades como Pécs o Szeged. En Budapest varios manifestantes intentaron asaltar la sede del Fidesz y arrojaron monitores y teclados contra las ventanas causando daños en el edificio ante la pasividad de la policía (que más tarde detuvo a los implicados en los incidentes, hay siete detenidos por el momento, sin embargo, básicamente las manifestaciones han sido pacíficas).  Y las cosas no han acabado, ya que se espera que el 18 de noviembre se discuta la moción en el Parlamento, y dado que Fidesz tiene mayoría absoluta, lo normal es que la propuesta sea aprobada a no ser que desde la calle se presione lo suficiente al gobierno para que se eche atrás. Hasta entonces, durante los próximos días hay manifestaciones convocadas en la mayoría de las ciudades del país.

Por otro lado, ciertos sectores radicales (tanto a la extrema derecha como a la extrema izquierda), a pesar de oponerse por principio a la medida del Fidesz, están resaltando el carácter proeuropeo de las manifestaciones, que les recuerda ciertos intentos similares en países del entorno (Ucrania, etc). La presencia del representante de la embajada norteamericana en Budapest (André Goodfriend) en las manifestaciones no ha pasado desapercibida para algunos medios.




Fuente: Index.hu

Fuente: Magyar Narancs
Fuentes: Origo.hu, index.hu, nol.hu

viernes, 5 de septiembre de 2014

Música húngara: Kati Kovács

Famosa cantante húngara nacida en 1944 en Verpelét, figura legendaria de la música ligera húngara. Destacó especialmente a finales de los sesenta y en la década de los setenta. Dio conciertos por todo el mundo ante miles de personas, y vendió millones de discos. Tuvo gran éxito no solo en Hungría, también en otros países como Inglaterra, las dos Alemanias, Francia, la URSS o Cuba.

Kati Kovács en los años setenta. Fuente: Wikipedia.
Sus inicios en el mundo de la música se remontan ya a 1962, mientras seguía sus estudios. Empezó a ser conocida en 1964, cuando participó en un concurso de la Televisión Húngara, representando a la ciudad de Eger. 1965 supuso el comienzo de su carrera de éxitos, fue nombrada Artista del Año y pudo grabar su primer disco breve, "Sóhaj" (Suspiro). En 1966 ganó el primer concurso "Festival de la Canción de Baile" de la Televisión Húngara, con su canción "Nem leszek a játékszered" (No voy a ser tu juguete) con tonos de rock más que de música de baile:



En los años setenta era ya una artista consagrada y empezaron a editarse discos suyos en el extranjero, el primero un single en la RFA en 1971 (aunque su primer LP editado en el extranjero, en este caso en la RDA, fue "Kati Kovács", de 1974). Ese mismo año fue tercera en el concurso internacional Orfeo de Oro en Bulgaria. 

En 1972 volvió a ganar el "Festival de la Canción de Baile", ahora con su canción "Add már, uram, az esőt" (Trae ya, Señor, la lluvia), con la que ganó dos meses más tarde el Festival Internacional de Dresde (en la RDA). 



(en el video aparece el título original de la canción, que era "Esőváró", pero más tarde lo modificó por "Add már, uram, az esőt")

Otro video con la canción, esta vez en un concierto en Győr (Hungría), en 1981.



Después colaboró con importantes grupos musicales húngaros, especialmente con Locomotiv GT.  De la fructifera colaboración surgió el album "Kati Kovács y Locomotiv GT" (1974), considerado uno de los más imporantes de la música ligera húngara.  Por esas fechas también despuntaba en el extranjero, en 1974 se publicó su primer gran album en la RDA, donde además fue elegida Cantante del Año. En 1975 recibió el premio Music Week Star of the Year en Inglaterra. Dió conciertos en numerosos países, Polonia, la URSS o las dos Alemanias. 

En 1977 se publicó su noveno gran disco, "Csendszóró", que vendió más de trescientas mil copias en Hungría y se convirtió en Disco de Platino. Es, según la propia Kati, su disco más vendido. Algunas de las canciones de este disco tuvieron gran éxito también en el extrajero, por ejemplo en Cuba o en la URSS, especialmente "Ha legközelebb látlak" (Si te vuelvo a ver). En la URSS la canción fue interpretada también por el grupo Charivny Gitary (!en húngaro!, puede escucharse aquí).



Los años ochenta comenzaron para ella con una gira por varios países del mundo, que le llevó además de a Inglaterra o a Alemania, entre otros sitios, a Cuba. Y mientras siguió colaborando con diversos grupos húngaros, como Locomotiv GT o Kaláka. Una de las canciones más destacadas de la época fue "Játssz meg" (Juega), de 1982, compuesta por Gábor Presser, en la que canta junto a Dusan Sztevanovity (conocido como Zorán), y que fue número uno en las listas de ventas de Hungría. 



En 1983 realizó una gira de dos meses por la URSS, tocando por todo el país desde Rusia al Kirguistán.  De ese mismo año es otra de sus canciones más conocidas: "Elfutok" (Me voy corriendo). La canción fue versionada posteriormente por la cantante francesa Dalida con el título "Une vie d'Homme".



En los años noventa dejó de tener tanta proyección internacional, aunque siguió destacando en el panorama musical húngaro, en el que ha estado presente hasta la década del dos mil. En realidad todavía hoy en día realiza giras y conciertos. Durante su dilatada carrera musical ha editado alrededor de treinta grandes discos, varios de ellos en el extranjero (especialmente en la antigua República Democrática Alemana), en inglés y alemán, o también en húngaro. Y eso sin contar decenas de singles tanto en Hungría como en otros países.

Además de su faceta musical también destaca como actriz de cine. Ha trabajado con directores de prestigio como Péter Bacsó o Márta Mészáros.

Algunas otras famosas canciones de Kati Kovács:

Video de 1970 con tres canciones de Kati, "Mit remélsz" (Qué esperas), "Csúzlis Tóm", "Most kéne abbáhagyni" (Ahora deberías dejarlo):



1974: "Nálad lenne, újra jó lenne" (Estar contigo, estaría tan bien de nuevo). La canción ganó el Festival de la Canción de Castlebar (Irlanda), de 1974.



1978: "Búcsú" (Despedida) - del disco "Csendszóró".



 1981: "Mondd, gondolsz-e még arra" (Dime si piensas todavía en eso)



NOTA: la entrada es básicamente un resumen del artículo de la wikipedia húngara sobre Kati Kovács, que se ha completado con algunas informaciones adicionales y los videos musicales.

Discografía completa de Kati Kovács

Gracias a Carlos por darme la idea de escribir una entrada sobre Kati.

sábado, 9 de agosto de 2014

Los lejanos parientes de los húngaros desde el punto de vista lingüístico (IV): Los iyorianos

(artículos anteriores I, II, III)

Los iyorianos (muchas veces se escribe su nombre como izhorianos) o ingrios iyorianos son un pequeño grupo étnico ugrofinés que habita en la Federación Rusa, en la región de Leningrado. Su lengua pertenece al grupo balto-finés de la familia de lenguas ugrofinesas, en concreto a su rama oriental, y es muy cercana al karelio y al vepso. En el año 2009 fue incluida en la lista de la UNESCO de las lenguas en peligro de extinción, ya que apenas lo hablan unas 266 personas (según el censo ruso del 2010). La mayoría de sus hablantes viven en la región de Leningrado (169), otros en la ciudad de San Petersburgo (58) y también en Karelia (24), el resto viven desperdigados en diferentes zonas del norte de Rusia y también en Moscú. Además de San Petersburgo, el otro nucleo de iyorianos es la aldea de Vistino, donde hay un museo sobre su cultura, abierto en 1993; y la aldea portuaria de Ust-Luga. Fuera de Rusia también los hay en Estonia (62 según el censo del año 2000, aunque la mayoría serían de lengua rusa) y algunas fuentes hablan de una comunidad relativamente grande de iyorianos en la República de Crimea (788), aunque otras lo ponen en duda (sin embargo el censo ucraniano del 2001 recoge la cifra anterior, si bien la mayoría estarían asimilados y no tendrían como lengua materna el iyoriano). En cualquier caso el territorio tradicional de los iyorianos es la región histórica de Ingria, también llamada Izhora o Iyora, en ruso, Ingermanland en sueco, e Inkeri, en finés, que se encuentra en la zona de Leningrado, en la Federación Rusa y que desde antiguo ha estado vinculada al mundo ruso, ya que fue una de los territorios en los que surgiría la República de Nóvgorod. En esa zona Pedro el Grande construyó San Petersburgo, que durante muchos años fue capital del Imperio Ruso.  El nombre parece proceder del río Ingria, afluente del Neva. En las fuentes antiguas rusas se los menciona junto con los votos, vepsos y karelios, también pueblos ugrofineses, como "chudos". Durante la época soviética se creó un alfabeto para su lengua, basado en el alfabeto latino, y se publicaron una veintena de libros en su lengua. Se pusieron los cimientos de un sistema de enseñanza en lengua iyoriana, aunque en los años treinta y cuarenta estos primeros intentos se vinieron abajo por las situación política del momento y la guerra mundial.

Bandera de los iyorianos. Fuente: Wikipedia.
Museo Etnográfico Iyoriano, en Vístino. Fuente: VOtpusk.ru
Trajes tradicionales en el Museo Iyoriano de Vístino. Fuente: VOtpusk.ru
Telar tradicional, en el Museo Iyoriano. Fuente: Land Suomi
En la actualidad hay un grupo de música tradicional iyoriana en el aldea de Gorki (Shoikulan laulat - Шойкулан лаулат) y también en Vístino. Para el interesado en la lengua, el lingüista V. Cherniavski tiene un manual de iyoriano, que puede conseguirse en pdf en internet, naturalmente en ruso (aquí).

Además un grupo musical, TeeSuu, que toca música folk postmoderna de Ingria, a veces también incluye en su repertorio canciones tradicionales iyorianas. Aquí podemos verlos en directo en un concierto en el club Barcode de San Petersburgo, aunque la canción (Lyhyot Pajot) está en karelio, no en iyoriano :



Fuentes (internet): Land SuomiNyelv és Tudomány, VOtpusk.ru, Wikipedia (I, II)

Fuentes (impresas): 
György Nanovszki (Red. jefe): Финно-угорский Мир (Mundo Ugrofinés), documento sobre el II Congreso Mundial de Pueblos Ugrofineses, celebrado en agosto de 1996 en Budapest.

Música húngara: Európa Kiadó en concierto, 1994

Concierto del 28 de enero de 1994 del grupo de rock Európa Kiadó, en el teatro Katona József de Budapest.  Ese mismo año el material grabado del concierto, con muchas de sus canciones de culto, se editó en un disco con el título "És mindig csak képeket" (Y siempre fotos solamente), aunque la versión en CD incluye una canción más, "Tengerpart" (Orilla del mar). El disco es uno de los clásicos de la música rock húngara. A Európa Kiadó, grupo nacido en 1981 y dirigido por Jenő Lenyhárt, se le dedicó en su día un artículo en el blog, aquí.

Fuente: Bigbandi.hu


Lista de canciones:

1. Európa Kiadó
2. Küldj egy jelet
3. Ha ő nem bánja
4. Ez csak egy éjjel
4. Vigyázz ha angyal
5. Jó lesz
6. Itt kísértünk
7. Az időnél gyorsabban
8. Elmúlik
9. Rendőrlány
10. Ez a város
11. A csend
12. Romolj meg
13. Mocskos idők
14. Megalázó



miércoles, 16 de julio de 2014

¿La guerra de quién?

(escrito de György Dunda en la revista húngara de Ucrania Kárpáti Igaz Szó)

 El artículo fue publicado varios días después del entierro de Roland Popovics, soldado de 19 años de origen húngaro, fallecido en los combates en Ucrania Oriental. Obviamente el artículo se puede discutir, para empezar porque Roland Popovics era soldado profesional y porque hay gente inocente, mujeres, niños, que están siendo asesinados en Ucrania Oriental por los bombardeos del ejército ucraniano; parece que eso no llama la atención del autor (o lo desconoce, gracias a la propaganda del gobierno fascista), pero sí que el soldado asesinado sea húngaro... pero lo he traducido porque me parece que muestra el hartazgo que está cada vez más presente en parte de la población ucraniana frente al gobierno fascista y a su campaña criminal contra el Este del país y porque da información que no se suele comentar en los medios occidentales, como las manifestaciones pidiendo la vuelta de los soldados.


Varios cientos de vecinos de Transcarpatia cumplen servicio en el ejército ucraniano en la agitada y peligrosa región oriental. En lugar de la mente serena y las buenas palabras domina la brutalidad, la violencia y las armas que siegan la vida. Entre nuestros paisanos que han sido llevados allí por la fuerza hay especialmente muchos húngaros. Su número es superior al porcentaje de nuestra comunidad en Transcarpatia. Así que no es casualidad que la primera víctima de nuestra región haya sido un joven húngaro de Beregszász (Berehove en ucraniano). 

Es una curiosa ironía del destino que precisamente haya tenido que ser un joven húngaro el primero en morir en esta guerra absurda con la que no tenemos nada que ver.  No solo nosotros, húngaros, no tenemos nada que ver con ella, sino tampoco, para empezar, ninguno de los habitantes de nuestra región. A pesar de la idiotización de las masas organizada en todo el estado por el poder central, cada vez más gente empieza a darse cuenta de que los que prestan su servicio aterrados en las zonas de guerra se plantean cada vez más a menudo antes sí y ante los demás la cuestión: ¿qué narices hacemos aquí? ¿Por qué o por quién luchamos aquí, por qué tenemos que morir? ¿De verdad, por qué?

Nos sueltan charlas sobre los intereses nacionales y del país, sobre peligrosos terroristas. Mencionan las obligaciones de los jóvenes en edad de cumplir el servicio militar y la de los soldados profesionales. Tenemos obligaciones. ¿Y derechos? Al estado, independientemente de quién sea el gobernante, le gusta por lo general recordarnos lo primero, pero es tabú plantear a qué tenemos derecho. 

Nuestros chavales llevan en el frente ya cuatro meses. Cuando se los llevaron les prometieron que se irían solo por dos meses. Les tomaron el pelo a los pobres - perdón por usar esta expresión- hablándoles de elevadas retribuciones y plus de peligrosidad. En realidad ni siquiera son capaces de asegurarles un abastecimiento mínimo. Cada vez haz más rumores en el ejército, los soldados empiezan a darse cuenta de que todo no es más que un engaño y un fraude; que vuelvan de una vez a sus casas, les esperan preocupados sus seres queridos. Ya ha caído la gota que colma el vaso para ellos. Todos los días hay manifestaciones, cada vez más protestan a voz en grito y exigen la vuelta de sus hijos, padres y esposos a casa.

!Y tienen razón! Esta no es nuestra guerra. Que la sufran los que la han provocado, aquellos cuyos intereses están vinculados a las matanzas. Tengo curiosidad por saber cuántos hijos o parientes de los diputados de los partidos de gobierno, de los ministros y de los jefazos sirven en los territorios en guerra... Ellos solo gritan echando espumarajos por la boca.  Y cuántos, me gustaría saber, se hacen los listos en las redes sociales o emborrachándose en los bares, alborotando, y golpeándose el pecho haciéndose pasar por patriotas, mientras en los campos de batalla los inocentes vierten su sangre...

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