viernes, 1 de abril de 2016

El adiós a un gran escritor, Imre Kertész

Ayer, 31 de marzo del 2016, después de una larga enfermedad, a la edad de 87 años, fallecía Imre Kertész, escritor húngaro, novelista, Premio Nóbel de Literatura en el 2002 (y único escritor húngaro galardonado con dicho premio). Uno de los principales escritores húngaros de finales del siglo XX y comienzos del XXI.

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Kertész nació en 1929 en Budapest, y con apenas 14 años fue deportado al campo de concentración de Auschwitz y más tarde al de Buchenwald. Empezó a escribir en 1953. Su novela más importante es quizás "Sin Destino" (Sorstalanság, 1975), a partir de sus experiencias en los campos nazis. También destacan otras de sus novelas, como "Kaddish, por el hijo aún no nacido" (Kaddis, a meg nem született gyermekért, 1990) o "Fiasco" (A kudarc, 1988). La mayoría de sus obras se pueden conseguir en español.


Una vieja edición de "Sin destino". Fuente: moly


Como es difícil decir algo que no se haya dicho ya, solo quiero contar una anécdota personal. Cuando Kertész recibió el Premio Nóbel, yo estaba ya en Hungría. Estudiaba en el Instituto Balassi Bálint (el antiguo Instituto de Lengua Húngara). Por aquel entonces, Kertész era un escritor conocido y respetado, pero no popular. Sus obras se podían conseguir en cualquier librería, pero muchos no lo habían leído. Yo había devorado, literalmente, "Sin destino" (en español, en una excelente traducción de Judith Xantus) y el libro me había causado tanta impresión que quería leerlo en el original húngaro. Así que lo saqué de la biblioteca del Instituto. A los pocos días recibió el Premio Nóbel de Literatura y nada más conocerse la noticia la biblioteca del Instituto quiso organizar una exposición sobre su obra. Resultó que el único ejemplar de "Sin destino" lo tenía en ese momento yo. Así que me estuvieron buscando como locos todo el día, hasta el punto de que mis compañeros se pensaban que me había metido en algún lío o que había pasado algo grave (que a uno le busquen unos cuantos funcionarios del Instituto, incluyendo a los guardas jurados de la puerta, dándoles a todos mis compañeros o conocidos el mensaje de que si me veían que me informaran de que pusiera inmediatamente en contacto con la dirección, no era nada tranquilizador, desde luego). Cuando quise aparecer se disculparon por el embrollo y me pidieron que les devolviera el libro, aunque no había pasado aún el plazo, y yo no había tenido tiempo de leerlo. En la biblioteca había ya una mesa con sus obras expuestas, pero el lugar principal, el más importante, el "destinado" a "Sin destino", estaba todavía vacío y daba una impresión extraña y un poco triste. A los pocos días ya se habían encargado de aumentar el número de ejemplares de sus obras, pero durante mucho tiempo fueron difíciles de conseguir porque se agotaron en todas las librerías y bibliotecas. Con el paso de los años y las experiencias que se van viviendo, había olvidado esta anécdota, la he recordado hoy, tan nítida como cuando sucedió,  al saber la noticia... D.E.P.

Portada de una edición húngara de "Sin destino" (Sorstalanság). Fuente: Könyvtenger.   



viernes, 25 de marzo de 2016

Presentación del nuevo gobierno eslovaco

(artículos anteriores sobre las elecciones eslovacas: resultados, negociaciones post-electorales)

Ya se ha configurado oficialmente el nuevo gobierno eslovaco, salido de las elecciones del 5 de marzo. Como se comentó anteriormente en Crónicas Húngaras, se había firmado un acuerdo de coalición entre cuatro partidos, Smer ("Dirección", socialdemócratas-populistas), SNS (Partido Nacional Eslovaco, ultranacionalistas eslovacos), Híd-Most ("Puente", partido húngaro-eslovaco) y Sieť ("Red", cristianodemócratas), que dejaba la dirección del gobierno nuevamente, por tercera vez, en manos de Robert Fico, líder de Smer. En el último artículo del blog sobre Eslovaquia se mencionaba la posible distribución de ministerios. A la hora de la verdad ha habido algunos cambios. He aquí la composición oficial del gobierno (tomada de este artículo del periódico eslovaco Pravda):

Andrej Kiska, presidente eslovaco,nombrando a Robert Fico primer ministro del nuevo gobierno. Fuente: Pravda.


Primer Ministro: Robert Fico (Smer)
Viceprimer Ministro para Inversión: Peter Pellegrini (Smer)
Ministro de Asuntos Exteriores: Miroslav Lajčak (independiente, pero nominado por Smer). Por cierto, de él se habla como posible candidato para ser futuro secretario general de la ONU.
Ministro de Interior: Robert Kaliňák (Smer) - a su vez vicepresidente del gobierno.
Ministro de Finanzas: Peter Kažimír (Smer)
Ministro de Economía: Peter Žiga  (Smer)
Ministro de Sanidad: Tomáš Drucker  (independiente, pero nominado por Smer)
Ministro de Trabajo: Ján Richter  (Smer)
Ministro de Cultura: Marek Maďarič  (Smer)
Ministro de Defensa: Peter Gajdoš  (independiente, pero nominado por el SNS)
Ministro de Educación: Peter Plavčan  (independiente, pero nominado por el SNS)
Ministra de Agricultura: Gabriela Matečná  (independiente, pero nominada por el SNS)
Ministra de Justicia: Lucia Žitňanská  (Híd-Most)
Ministro de Medio Ambiente: László Solymos  (Híd-Most)
Ministro de Transporte: Roman Brecely  (Sieť)

Los nuevos ministros, durante la jura de R. Fico. Fuente: Pravda.


Algunas curiosidades: Uno de los ministros es húngaro (László Solymos; el otro ministro de Híd-Most es el de justicia, pero ha recaído en una eslovaca - conocida por su lucha contra la corrupción). El SNS, que desde el principio era partidario de un gobierno de expertos, ha nombrado expertos independientes para los ministerios que le han tocado en el reparto. El Ministerio de Sanidad, que no lo quería nadie, ha acabado en un independiente (elegido por Smer), que además es conocido en la derecha, pero que no es precisamente un experto en el tema (de hecho estudió informática aplicada y su única experiencia en el campo de la sanidad tiene que ver con los seguros), aunque sí sabe lo que es aplicar reformas radicales (ya lo hizo en Correos, cuando estuvo al cargo, en el anterior gobierno de Fico). Hablando de expertos, varios de los ministros están a cargo de una cartera que no pertenece precisamente a su, digamos,  "círculo de conocimientos" (el ya mencionado Drucker, en Sanidad, pero también Brecely en Transporte, Žiga en Economía o Solymos, que no ha mostrado nunca un especial interés en el medio ambiente, pero que ahora dirigirá esa cartera). 

Así ve Danglár, un caricaturista del diario Pravda, la jura ante la constitución eslovaca de los diputados. Fuente: Pravda.


Por cierto, ya ha habido un par de escándalos con diputados del Partido Popular - Nuestra Eslovaquia (nazi). Uno de ellos se presentó uno de estos días en el parlamento con un arma (la dejó en la entrada); otro (Andrej Medvecký) está acusado de agredir a un ciudadano dominicano; a los pocos días de hacerse pública la noticia, Medvecký entregó su acta de diputado, le ha sustituido en el puesto Milan Mazurek, que es el energúmeno calvo de camiseta verde que puede verse en este vídeo metiéndose con unos refugiados en las cercanías de la Estación Central de Bratislava (a partir del minuto 13:20):



Fuentes: Pravda (varios articulos, 1, 2, ), Újszó - periódico húngaro de Eslovaquia (varios artículos, 1,2), TV-Noviny.SK.

viernes, 18 de marzo de 2016

Imre Varga, escultor.

Uno de los artistas más destacados de la Hungría de la segunda mitad del siglo XX es el escultor Imre Varga. Sus obras son hoy verdaderos clásicos, aunque algunas hayan sido destruidas o retiradas por motivos políticos tras la caída del socialismo.

Imre Varga nació en 1923 en la ciudad de Siófok, en la orilla del lago Balaton. En 1956 se diplomó en la Escuela de Artes Figurativas de Budapest, y ese mismo año llamó la atención de la crítica con su obra "Prometeo". A partir de 1967 empezó a exponer en solitario (primero en Budapest, luego en otros lugares). Desde 1983 hay una exposición permanente sobre su obra en Buda (Óbuda). En 1973 recibió el premio Kossuth (la mayor distinción en Hungría en cuanto a las artes), y en 1982 el premio Herder (en Alemania y Austria). Además ha recibido premios en otros países, como Francia o Italia. Sus obras están expuestas en numerosos países (Polonia, Bélgica, Alemania, Israel, etc).  Algunas ya son conocidas por los lectores de Crónicas Húngaras. 

Entre 1980 y 1990 fue diputado independiente en el Parlamento de la República Popular de Hungría.


Veamos una breve selección de sus obras:

- Monumento a Béla Kun (Kun Béla emlékmű, 1986)  - actualmente en el Museo de las Estatuas de Budapest (Szoborpark). La obra fue realizada para festejar el 100º natalicio de Béla Kun, líder de la República de los Consejos (1919). Hasta 1992, año en que fue desmontada y trasladada al Szoborpark, estuvo en el parque Vérmező de Budapest. El autor acusó de analfabetos en cuestiones artísticas a los que propusieron el desmontaje, dado que en realidad es un monumento crítico con la obra e ideología de Kun.

Fuente: Wikipedia.
 

 - Monumento a Mihály Károlyi (Károlyi Mihály szobor, 1975), en honor al primer presidente de la República Húngara, tras la caída de la monarquía de los Habsburgo, en 1918, a consecuencia de la Revolución de los Crisantemos. Hasta el año 2013 estaba en la plaza Kossuth de Budapest, junto al parlamento. Posteriormente fue trasladado a Siófok, la ciudad natal del escultor (se encuentra en la calle Zsigmond de dicha ciudad).

Cuando todavía estaba en Budapest. Fuente: Budapestcity
 
- A la espera (Várakozók, 1986): Budapest. Barrio de Óbuda. Mi obra preferida. Como curiosidad, hay dos copias, ambas con varios cambios respecto al original, una en Siófok (Hungría, 2003); la otra en Los Ángeles (EEUU, 1992). El original se cuentra en el barrio de Óbuda, en Budapest, en la esquina entre la Plaza Mayor de Óbuda (Fő tér) y la calle Laktanya. Aunque no lo parezca, representa a las prostitutas parisinas, en espera de clientes bajo la lluvia, una imagen que impresionó al autor cuando estuvo en París. Influyó también en él, a la hora de realizar la composición,  la obra del escritor Gyula Krúdy, el narrador del Budapest bohemio, de las tabernas y prostitutas (en español puede leerse su encantadora "La carroza carmesí").



Fuentes (ambas fotos): Moksha.hu
- Monumento a Lenin (Lenin emlékmű, 1974): originalmente se encontraba en la ciudad de Mohács (Hungría), pero tras la caída del socialismo fue desmontado.

Fuente: Szoborkereső

- Monumento a Ferenc Liszt (Liszt Ferenc szobor, 1983): La composición, dedicada la gran compositor, se encentra en la preciosa ciudad de Pécs, en el sur de Hungría, en concreto en la plaza Szent István, cerca de la catedral.

Fuente: Pécs.Városom

- Monumento a Gyula Derkovits (Derkovits, 1977): Se encuentra en Szombathely, en la Avenida Rohonci. Derkovits, que era oriundo de la ciudad, fue el pintor y grafista de la comuna húngara de 1919.

Fuente: Szoborkereső


- Obrero (Munkás, 1977): Se encuentra en Újpest (Budapest), en la calle Tavasz.

Fuente: Köztérkép
- Miklós Radnóti (2009): Se encuentra en la calle Nagymező, conocida como el Pequeño Broadway de Budapest. La estatua del poeta Miklós Radnóti, asesinado por los fascistas en la Segunda Guerra Mundial, es una copia de una obra suya de 1969. 

Fuente: Szoborkereső
Fuente: Budapest-foto

La estatua original, de 1969. Actualmente en el jardín de la Casa de Exposiciones de la Obra de Imre Varga, en Óbuda - Budapest. Fuente: Budapest-foto


- Monumento al Partisano (Partizánemlékmű, 1971): Se encuentra en la Avenida Pozsonyi de Budapest.

Fuente: Budapest-foto


Fuente: Szoborkereső

- El vendedor de vino (Borárus szobor-kompozíció, 1983): En la plaza Boráros de Budapest. Las cubas estaban adornadas con motivos de bronce, pero los vándalos se han encargado de hacerlos desaparecer. La composición no está exenta de humor, el nombre de la plaza viene de János Boráros, político de finales del siglo XVIII- comienzos del XIX, cuyo nombre se parece mucho a "borárus", vendedor de vino. Muchos piensan que la composición se levantó en ese lugar en recuerdo del mercado de vino, sin embargo el mercado estaba en otra parte y parece ser solo una pequeña broma del escultor.

Fuente: Budapest-foto
 - Prometeo (Prométheusz szobor, 1978): Szekszárd, calle Wosinszky Mór. La estatua pasó todo tipo de vicisitudes hasta acabar en Szekszárd. En realidad fue construida en 1965 y presentada en la Galería de Arte de Budapest, donde desencadenó un escándalo por su originalidad (tanto en cuanto a estilo como en cuanto a materiales usados). La obra habría acabado en la ciudad de Veszprém, pero las autoridades locales no estaban muy entusiasmadas de levantar una estatua a quien a fin de cuentas era un ladrón, así que fue comprada por un museo belga (Museo del Parque Middelheim en Antwerpen), y finalmente solo en 1978 volvió a Hungría y fue instalada en la pequeña ciudad de Szekszárd, donde se encuentra actualmente, en el parque Prometeo, en honor a la composición. Como curiosidad, el parque fue planeado para adaptarse a la escultura, y no al revés, como suele ser habitual.

Fuente: Wikipedia.

Fuente: Szoborkereső

- El profesor (A professzor, 1971): Se encuentra en Debrecen, en la plaza de la Universidad. Parece ser que el modelo fue István Hatvani, una personalidad multifacética de la ciencia húngara (médico, matemático, ilusionista). Hay otras dos copias de la obra, una en Siófok y otra en el Parque de Middelheim en Antwerpen, Bélgica.

Fuentes: Szoborkereső

- Lenin leyendo (Olvasó Lenin, 1982): La estatua fue desmontada en 1990. Por cierto, el libro que estaba leyendo Lenin era del escritor escocés Thomas Carlyle. La estatua se encontraba junto al parque del Centro Cultural de la pequeña ciudad de Gödöllő, cercana a Budapest.

Fuente: Szoborkereső

- Lenin (Lenin, 1983): En Vác, no lejos de Budapest. Actualmente desmontada.

Fuente: Szoborkereső
- Monumento al martir (Martír emlékmű, 1975). Este estremecedor monumento se encuentra en la plaza Munkácsy Mihály, en Békéscsaba, una ciudad del sureste de Hungría. Al pie de la obra hay labrados unos versos del genial poeta Miklós Radnóti, asesinado durante la Segunda Guerra Mundial por los fascistas.

Fuente: Szoborkereső
Fuente: Szoborkereső

- Memorial a los mártires judíos (Emanuel emlékfa, 1990): se encuentra en la sinagoga de la calle Dohány de Budapest. La composición imita un sauce llorón, y en cada una de sus treinta mil hojas hay escrito el nombre de una víctima del Holocausto.


Fuente: wikipedia.
- Bañista (Uszó nő, 1962): En Hajdúszoboszló, en el paseo Mátyás király. 



Fuentes de ambas fotos: Szoborkereső.
- Mujer descansando (Pihenő nő, 1964): En Debrecen, en la plaza de la Universidad (frente al edificio de la Universidad Kossuth Lajos de Debrecen).


Fotos de Szoborkereső.

Budapest a vista de dron

Un precioso vídeo de Studio-X.


Eslovaquia tras las elecciones: R. Fico, de nuevo primer ministro.

(Para los resultados de las elecciones véase la entrada anterior)

Robert Fico, anunciando el acuerdo de gobierno. Fuente. Pravda.

Como se comentaba en la entrada anterior, los resultados de las elecciones parlamentarias del 5 de marzo en Eslovaquia fueron toda una sorpresa. La entrada en el parlamento de dos partidos de extrema derecha, la desaparición de dos partidos clásicos demócrata-cristianos y la victoria pírrica de Robert Fico y su partido Smer (socialdemócratas un tanto peculiares) ponía a Eslovaquia ante una situación compleja y difícil de solucionar. Básicamente se barajaban tres opciones:

- elecciones anticipadas: aunque la mayoría de los expertos parecían reacios a aceptarla. Las encuestas mostraban además que la extrema derecha podía subir votos, especialmente un partido fascista, el Partido Popular - Nuestra Eslovaquia, de Marian Kotleba. 

- gobierno de derechas: que debería incluir a todos los partidos de derecha del parlamento, con excepción del Partido Popular de Marian Kotleba, que al ser considerado fascista, quedaba fuera de cualquier opción. Para la formación de este gobierno había numerosos problemas. La derecha eslovaca está muy fragmentada y el SaS, partido liberal, principal partido de oposición en estas elecciones, ya ha tenido experiencia en participar en un gobierno de derechas... y hundirlo. Otro grave problema era conseguir un entendimiento entre el SNS (Partido Nacional Eslovaco), de extrema derecha, pero que se ha moderado mucho desde el alejamiento del partido de su controvertido líder, Ján Slota y los húngaros de Híd-Most, toda vez que SNS es un partido fuertemente hungarófobo y Híd-Most representa los intereses del sector más moderado de la minoría húngara de Eslovaquia. Además, hay que tener en cuenta que el SNS no es visto con buenos ojos por la derecha eslovaca, y que ya sabe lo que es gobernar en coalición con Smer de Fico.

- gobierno de Smer, que sin embargo necesitaba obligatoriamente al menos de la colaboración de dos partidos más, de derecha. En un primer momento se llegó incluso a especular con la posibilidad de que Smer colaborara con el partido fascista de M. Kotleba, pero el mismo fin de semana de las elecciones, el líder de Smer, Robert Fico, rechazó esa posibilidad. Se especulaba también con otras variantes, por ejemplo un gobierno de concentración con presencia de todos los partidos - idea que fue rápidamente rechazada -, hasta un gobierno de Smer sin Robert Fico, figura odiada por la derecha eslovaca. 

En algunos medios se mencionaba también la opción de un gobierno de expertos, pero igualmente parecía poco probable que los partidos se pusieran de acuerdo, y Smer era especialmente contrario a esta posibilidad.

Fico con Andrej Kiska, presidente eslovaco. Fuente: Újszó

Tras las maratonianas jornadas de discusiones y reuniones entre partidos, el fin de semana pasado (12-13 de marzo) empezó a configurarse un posible gobierno, bajo el control de Smer, y con Robert Fico como primer ministro. El sábado 12, el líder de Híd-Most, Béla Bugár, anunciaba negociaciones con Smer para formar gobierno. Todavía el día antes, viernes, habían rechazado tal posibilidad (Fico había recibido la invitación del jefe del estado, Andrej Kiska, para formar gobierno el miércoles y caducaba precisamente el viernes). ¿Qué fue lo que le hizo cambiar de idea a Híd-Most? Según lo que afirman ellos mismos, la razón fue simplemente la imposibilidad de formar un gobierno de coalición de derechas. Ese mismo sábado, el SNS había rechazado participar en dicha coalición. Apoyaban un gobierno de Smer, o si este no podía seguir adelante, uno de expertos (cosa que, a su vez, Smer rechazaba). Híd tampoco quería de ninguna manera un gobierno de expertos, y mucho menos una nueva convocatoria electoral, dado que las encuestas pronosticaban el ascenso de la extrema derecha (y el debilitamiento de Híd).

Finalmente, la noche del lunes 14 de marzo del 2016 Robert Fico anunció en una rueda de prensa la firma de un acuerdo con otros tres partidos (SNS, Híd-Most y Sieť [La Red]- un partido demócrata-cristiano que superó el 5% en las elecciones y pudo entrar en el parlamento). Dicho acuerdo, que quedaba aún por matizar en sus detalles, supondría la creación de un gobierno estable, con 85 diputados (para formar gobierno se necesitan al menos 76). Aunque hay que tener en cuenta que hay una propuesta de prohibición del partido fascista de Kotleba. En caso de que prospere, el Partido Popular-Nuestra Eslovaquia perdería sus diputados y se reduciría el número necesario de ellos para formar gobierno (que no sería de 76, sino de 69).  

A pesar de que se conocían los contactos y negociaciones, el anuncio supuso un terremoto para la derecha eslovaca. Inmediatamente varios diputados de Sieť protestaron y anunciaron su dimisión si se confirmaba el acuerdo (se trataba de Miroslav Beblavý, Katarína Macháčková y Simona Petrik, que ya han abandonado el partido oficialmente). El martes, hacía lo mismo el vicepresidente de Híd-Most, Zsolt Simon, que se había caracterizado por una campaña muy agresiva contra Robert Fico (se espera que deje el partido el sábado, en la reunión de la dirección). Y más tarde anunciaba lo mismo Zuzana Zimenová, de Sieť (aunque Zimenová no es diputada, sino diputada reserva). Con estas salidas, el número de diputados que podría aprobar el gobierno era ya solo de 80-81 y apenas habían pasado dos días desde al anuncio del acuerdo. Se inició una campaña de protesta en los medios contra los diputados de Sieť y de Híd-Most, para que nuevos nombres se unieran a la lista de disidentes y denunciaran el acuerdo con Smer. Finalmente, aunque la lista de personalidades de estos partidos que se han marchado, ha aumentado, no ha habido ningún otro diputado díscolo, y el 16 y 17 de marzo se han ido anunciando los diferentes ministerios y las prioridades del nuevo gobierno eslovaco de coalición, entre Smer, SNS, Híd-Most y Sieť.

Katarína Macháčková és Miroslav Beblavý, que anunciaron inmediatamente su salida de Sieť tras saberse que su partido entraría a formar parte del gobierno de Fico. Fuente: Újszó


Béla Bugár y Zsolt Simon, presidente y vicepresidente de Híd-Most. Fuente:Újszó
La lucha contra la corrupción, mejorar el ambiente empresarial y mantener el estado social son los puntos esenciales sobre los que espera incidir el nuevo gobierno eslovaco, cuya composición será la siguiente: 

(todavía no se han hecho públicos los nombres concretos de manera oficial, así que puede haber algunos cambios. Si no se indica el nombre, es que no se conoce todavía el posible candidato). 

Primer Ministro: Robert Fico (Smer).

En manos de Smer quedan los ministerios de interior (el controvertido Robert Kaliňiák - que renueva su cargo), cultura (Ján Podmanický), inversión, exteriores (Miroslav Lajčák, en realidad es independiente, pero suele colaborar con Smer), Finanzas (Peter Kažimír), Asuntos Sociales (Ján Richter), Economía (Viktor Stromček). Y también Sanidad, que en principio habría sido para uno candidato de algún otro partido del gobierno, previsiblemente de la derecha (Sieť o Híd), pero nadie quiere hacerse cargo de él, así que ha acabado volviendo a Smer.

Los nacionalistas del SNS tendrán las siguientes carteras: Una muy importante - Defensa (Andrej Danko, líder del partido), Agricultura, y una controvertida - Educación (Ľudovít Hajduk). Digo controvertida porque despierta bastante desconfianza en los húngaros que alguien del SNS controle dicho ministerio. 

Híd-Most, controlará: Justicia (Lúcia Žitňanská, por cierto eslovaca, se unió al partido en el 2014, antes era del SDKÚ, es conocida por su lucha contra la corrupción, y es de las más críticas con Fico, hasta el punto de que su nombre se barajaba entre las posibles bajas de Híd tras el anuncio del gobierno de coalición), Medioambiente (László Solymos, húngaro).

Sieť solo tendrá una cartera, pero importante: Transporte (parece que Andrej Hrnčiar tiene todas las papeletas para conseguir el puesto).

El presidente del parlamento será Andrej Danko, del SNS, y los vicepresidentes, Béla Bugár (líder de Híd-Most) y Radoslav Procházka (de Sieť).


Se ha decidido que en cada ministerio haya secretarios de estado de distintos partidos para ejercer un control sobre su actividad. Así por ejemplo, en el ministerio de educación, en manos del SNS, el secretario de estado será de Híd (no un húngaro, pero sí un representante de otra minoría de Eslovaquia, el ruteno Peter Krajňák). Precisamente es uno de los ministerios en los que se preven más problemas y puntos de conflicto, por la oposición entre SNS y Híd. 

 
El castillo de Bratislava. Fuente: kitekintő


De todas formas la vida de este gobierno no va a ser nada fácil. La presión sobre Híd-Most y Sieť está siendo muy grande y está por ver que la resistan (especialmente en el caso de Sieť). Analistas y votantes de estos partidos están inundando la red de críticas por considerarse estafados (Híd ya había declarado en varias ocasiones que no aceptarían un gobierno de Fico). El término más usado es el de "traición". Las razones esgrimidas por las direcciones de ambos partidos para justificar su apoyo al gobierno, dar estabilidad al país y evitar elecciones anticipadas que conlleven el ascenso de los fascistas, están cayendo en saco roto. Zsolt Simon, vicepresidente de Híd-Most, ha declarado que apoyar a Fico puede suponer una catástrofe para el partido y de hecho le puede llevar a la desaparición. Bugár, presidente de Híd-Most, está intentando aparecer como un político responsable dispuesto a hacer concesiones y sacrificios y muestra ya varios de sus logros: el compromiso del gobierno en el respeto a las minorías étnicas de Eslovaquia y varias medidas concretas sobre la cuestión, como la creación de una fundación para proteger y financiar la cultura de las minorías étnicas o la vigilancia en el cumplimiento de la ley (muchas veces las leyes sobre protección de minorías existen pero no se cumplen en la práctica); así como otras medidas de apoyo a las empresas y a la integración europea que estaban en el programa de Híd. Dado que los húngaros se sienten por lo general ninguneados por el gobierno, aunque participen en él, puede ser un gran logro para Híd, pero están corriendo un gran riesgo. Uno de los pocos publicistas que intentaba ver más allá, Norbert Hegedűs, de Bumm.sk, argumentaba en un artículo en el que poco menos que pedía un poco de calma, que Híd podía estar evitando una catástrofe aún mayor. Obviamente el tiempo lo dirá.

Sin embargo, más allá de la presión externa, también son previsibles los conflictos internos sobre todo en algunos puntos problemáticos. Híd es un partido totalmente partidario de la integración europea y en la OTAN, Smer o el SNS, en cambio son muy críticos con esas cuestiones. Por no hablar de los refugiados y otros muchos temas que pueden hacer estallar la coalición por los aires en cualquier momento.

Bratislava, panorama de la ciudad. Foto: Kitekintő


Por último, un apunte más. El grupo socialista europeo ya se ha apuntado a las críticas a Smer por haber pactado con el SNS. Gianni Pittella, jefe del grupo socialista en el parlamento europeo, ha avisado de que hará un llamamiento para que el Partido Socialista Europeo analice la deriva de Smer. Se da el caso de que el tal Pittella ya pidió la expulsión de Smer del grupo socialista en septiembre del 2015, por su postura en el tema de los refugiados. Es de esperar, por tanto, que crezca también la presión contra el gobierno eslovaco desde fuera y precisamente incida sobre todo en los elementos más inestables del gobierno. 


Fuentes: varios artículos de Bumm, Kitekintő, Parameter, Pravda y Újszó.

domingo, 6 de marzo de 2016

Elecciones en Eslovaquia, 2016: Pierden los que ganan y no ganan los que pierden.

Con la frase del título puede resumirse brevemente el resultado de las elecciones parlamentarias celebradas ayer, sábado 5 de marzo del 2016, en Eslovaquia. O, en otras palabras, no gana nadie, aunque algunos puedan considerar sus resultados como un éxito. En cualquier caso, lo que sí está claro es que los resultados han sido sorprendentes. 

Manual (en broma) para votar en las elecciones eslovacas :). Traducción propia. Fuente: origo.hu


La participación ha sido del 59,82%, un dato similar a las elecciones de años anteriores, aunque ligeramente superior. 

En cuanto a los resultados (con el 99,98% de votos escrutados):

1. Smer ("Dirección", socialdemócratas un tanto peculiares, actual gobierno): 28,3%
2. SaS ("Libertad y Solidaridad", liberales): 12,1%
3. OĽANO-NOVA ("Gente Común y Personalidades Independientes", conservadores): 11,0%
4. SNS ("Partido Nacional Eslovaco", extrema derecha): 8,6%
5. ĽS-NS ("Partido Popular - Nuestra Eslovaquia", extrema derecha): 8,0%
6. Sme Rodina ("Somos una Familia", populista): 6,6%
7. Most-Híd ("Puente", húngaros moderados): 6,5%
8. Sieť ("La red", centro-derecha): 5,6%

Porcentaje de votos de los diferentes partidos -por encima del 3%- en las elecciones parlamentarias eslovacas del 2016. Fuente: Sme


Estos son los ocho partidos que han conseguido superar el 5% necesarios para tener representación parlamentaria. Por debajo, y por lo tanto sin representación en el parlamento,  se han quedado los siguientes partidos, entre los que hay algunos "ilustres" de la política eslovaca.

9. KDH (Cristiano-demócratas): 4,9%
10. SMK-MKP (Coalición Húngara, derecha, nacionalistas húngaros): 4,0%

El resto no han llegado al 1% de los votos. Menciono algunos como curiosidad:

Partido Comunista Eslovaco: 0,6%
SDKÚ (demócrata-cristianos, entre 1998 y 2006, así como entre el 2010 y 2012 el primer ministro de Eslovaquia fue de este partido, ahora, después de varios escándalos de corrupción están al borde de la desaparición): 0,3%
Vzdor (Resistencia - Partido del Trabajo, comunista): 0,1%

Distribución de escaños en el nuevo parlamento eslovaco tras las elecciones del 2016. Para formar gobierno se necesita al menos 76 diputados. Fuente: Sme

Estos resultados se traducen en un parlamento compuesto de la siguiente manera. 

1. Smer:  49 diputados
2. SaS (liberales): 21
3. OĽANO-NOVA (conservadores): 19
4. SNS (extrema derecha): 15
5. ĽS - NS (extrema derecha): 14
6. Sme Rodina ("Somos una Familia", populista): 11
7. Most-Híd ("Puente", húngaros moderados): 11
8. Sieť ("La red", centro-derecha): 10

Dado que el parlamento eslovaco consta de 150 escaños, se necesitan al menos 76 para formar gobierno. Smer ha ganado, pero ha quedado lejos de esa cifra, necesitará socios de gobierno, y no uno, sino al menos dos. De hecho la opción más probable desde el punto de vista de la matemática es la coalición de Smer con los dos partidos de extrema derecha, que le daría 78 escaños. El SNS desde el principio parece receptivo a esa coalición, que de hecho reeditaría la que tuvo lugar entre el 2006 y el 2010. El problema es que se necesitaría también al ĽS, que es considerado directamente fascista (el SNS no lo es) y es difícil que Smer se avenga a pactar con ellos. De hecho, mientras escribía este artículo, Robert Fico, en una entrevista, ha descartado por principio cualquier negociación con ĽS (véase Újszó)

Amarga ha sido la victoria de Robert Fico (Smer). En la rueda de prensa posterior al anuncio de los resultados, Fico reconoció que esperaban un porcentaje de votos un 5% mayor. Fuente: Pravda.sk


Hay pocas opciones. La oposición derechista podría reunir 61 escaños; quizás con un poco de suerte, si contamos a los populistas de Boris Kollár (Somos una Familia), llegarían a los 72, pero sin la extrema derecha no tienen opción de gobernar y es difícil que una coalición de esas características pueda formarse, aunque el líder de OĽANO, Igor Matovič, ha dejado caer la posibilidad de un gobierno de derechas que incluya al SNS. Hay que tener en cuenta que SNS se ha moderado mucho desde que se ha librado de su ex-dirigente Ján Slota, pero hasta ahora Matovič ha sido el primero entre los partidos de derecha que ha mencionado la posibilidad de incluir a este partido en las negociaciones (después lo ha hecho también el presidente de SaS, Richard Schulík). Otras opciones, como Smer-OĽANO-Most tampoco parecen muy probables. Antes de las elecciones se especulaba con que Most-Híd pudiera estar en el gobierno, no era nada disparatado, pero sus malos resultados hacen que sea necesario un tercer partido, y el que tiene todas las cartas para serlo es el SNS, de extrema derecha, lo que elimina automáticamente a Híd, que representa a la minoría húngara (principal enemigo tradicional de la extrema derecha eslovaca, aunque no puede descartarse que el SNS tenga miras más amplias y no use la "carta húngara"). El mencionado Richard Schulík ha comentado lo importante, en este sentido, de las relaciones entre SNS y Most-Híd.  Si ambos partidos pueden colaborar, ha dicho Schulík, sería posible la formación de un gobierno tanto de derechas como de izquierdas.

Vamos, que los resultados han dejado una situación política bastante compleja y difícil de solucionar. El pacto Smer-SNS se da por hecho... pero eso no basta. En una entrevista de hace unos minutos, Fico ha hablado de negociaciones con cinco partidos. Se ha llegado incluso a hablar de un gobierno Smer en coalición con otros pero sin la presencia de Robert Fico, sin embargo el vicepresidente de Smer, Robert Kaliňák, lo ha rechazado. Y otra opción a tener en cuenta es la repetición de las elecciones.

En cualquier caso, como se ha dicho al principio, los resultados han sido una sorpresa, se miren como se miren.  Por un lado, se pasará de un parlamento con seis partidos a otro con ocho. Quedan cuatro partidos de la legislatura anterior (los dos demócrata-cristianos se quedan fuera), y entran cuatro nuevos. Dos eran previsibles, todas las encuestas pronosticaban el regreso de la extrema derecha (SNS) al parlamento y la entrada de Sieť, que se llevaba a los votantes desencantados de los cristiano-demócratas y otros partidos de derecha, de hecho ya ha integrado a numerosos disidentes de estos partidos. Las encuestas pronosticaban muy buenos resultados para Sieť, que parecía iba a ser el segundo más votado, pero al final, esas previsiones han resultado erradas y han entrado por los pelos. Sorpresa han sido también los resultados de Smer. Nadie dudaba de que iban a ganar las elecciones, la cuestión era con qué porcentaje. Es cierto que ninguna pronosticaba su triunfo por mayoría absoluta, así que se suponía que necesitarían un socio de gobierno, pero sus resultados han sido peores de lo esperado.  La mayoría de las encuestas les daban un resultado de entre el 35-40% de los votos. Con su 28% se han quedado lejos de eso y pierden casi la mitad de escaños (de 86 a 49). Sorpresa indiscutible e inesperada es la entrada de dos partidos con los que nadie contaba, por un lado "Somos una Familia", en torno a Boris Kollár, considerado el típico partido de broma que hay en todas las elecciones, para variar. Y por otro, un partido considerado fascista, el Partido Popular - Nuestra Eslovaquia, con poca implantación, pero cuyo líder, el controvertido Marián Kotleba, se impuso en las elecciones de la región de Banská Bystrica, en el centro del país y ahora la preside. Para ver hasta qué punto han sido una sorpresa sus resultados, baste decir que más de un artículo, antes de las elecciones, comentaba que ni siquiera se habían preocupado por realizar campaña electoral, bastante ocupados estaban campando a sus anchas por la región de Banská Bystrica. Y aún así han pasado del 1,58% de los votos al 8%.  Por cierto, hace unos años este partido llevaba el nombre de "Partido de los Amantes del Vino". Algunos expertos (como Miroslav Kusý) han hecho un llamamiento para evitar los pactos con Kotleba. Según Kusý, a la vista de los resultados, el mal menor es Smer, y los partidos demócratas deberían unirse contra Kotleba, lo que significa apoyar a Robert Fico (véase esta entrevista a M. Kusý en el periódico Pravda).

Marián Kotleba y los suyos. Fuente: Hungarianfreepress.com

SaS y OĽANO pescan en la debacle de la derecha tradicional eslovaca. Ojo, que SaS es un partido con muy poca estabilidad interna, con decir que sus 11 diputados de la legislatura anterior no la acabaron, lo digo todo. Parecía probable que entraran en el parlamento, pero por los pelos, ninguna encuesta los ponía como segundo partido más votado. SaS fue el responsable de acabar con el gobierno de Iveta Radičová en el 2010, al salirse de la coalición (aunque, todo hay que decirlo, tenían razones para hacerlo), así que muchos ponen en duda la estabilidad que pueda tener un gobierno si necesita el apoyo del SaS.

Pero que nadie se vaya a pensar que la derecha sale reforzada de las elecciones. Independientemente de los resultados de SaS y OĽANO, la derecha tradicional eslovaca se difumina como un azucarillo en el café. Mejor descripción no puedo encontrar. El SDKÚ, que ya he mencionado, desaparece, no ya del parlamento, sino de la vida pública eslovaca. En las elecciones del 2010 consiguieron más del 15% de los votos y suya fue la primera ministra, Iveta Radičová. El gobierno acabó barrido por escándalos de corrupción y hubo que celebrar elecciones anticipadas en el 2012, entonces consiguieron el 6% de los votos y 11 escaños. Los escaños los perdieron por el camino, al igual que los del SaS (la mayoría de estos diputados están ahora en Sieť). En estas elecciones se han quedado en el 0,3% de los votos, por detrás de los comunistas (con eso lo digo todo).

Otro partido que puede valorar las elecciones como una catástrofe es el Movimiento Cristiano-Demócrata (KDH). Paradógicamente fue uno de los pocos que se salvó de la debacle de la derecha en el 2012, no solo eso, sino que consiguió acabar la legislatura sin el terremoto interno que afectó a SaS o SDKÚ (y que les hizo perder todos sus diputados entre el 2012 y 2016). No le ha servido de mucho porque ahora no ha llegado al 5% y quedarán fuera del parlamento, aunque les ha faltado muy poco. El por qué de su fracaso algunos lo explican por la falta de carisma de sus líderes políticos y por un mensaje difícil de diferenciar de otros partidos de derecha (ya que el KDH es muy liberal).

En definitiva, la derecha digamos proeuropea consiguió en el 2012 67 escaños repartidos en diferentes partidos, ahora ha conseguido 61. O si contamos al partido populista de Kollár (que se considera sin duda alguna de derechas y es firme partidario de un gobierno de derechas, pero que no tiene buenas relaciones con ellos, y algunos puntos de su programa son inaceptables para los otros, por ejemplo en cuanto al tema de la emigración), 72.  

Lo realmente importante de las elecciones es que en el 2012 no había ningún partido de extrema derecha en el parlamento (tradicionalmente sí suele haberlo), y ahora habrá no solo uno, sino dos, uno además abiertamente fascista. En conjunto representan más del 16% de los votos y 29 escaños, claves, además, para formar el nuevo gobierno. 

Dirigentes y destacados políticos de los principales partidos durante un debate pre-electoral. Fuente: Pravda


En cuanto a los partidos húngaros, este año se presentaban no dos, sino tres. Tradicionalmente el partido fuerte húngaro ha sido el Partido de la Coalición Húngara (MKP o SMK, por sus siglas en húngaro y en eslovaco, nacionalista -moderado- húngaro). Pero la aparición del Híd-Most (Puente), partido que representa a la minoría húngara no nacionalista de Eslovaquia pero que ha intentado también atraer a eslovacos a sus filas, lo ha debilitado porque le ha comido parte del terreno en las zonas de población húngara. Ya en las elecciones del 2010 el MKP quedó fuera, por poco, desplazado por Híd-Most. Después ha continuado su tendencia a bajar en votos, despacio, pero continuamente, y estas elecciones no han hecho más que confirmar la tendencia. Cada vez parece más lejos que tengan opciones de entrar en el parlamento. Y eso que esta vez Híd-Most no ha conseguido unos resultados especialmente buenos. Ha bajado, levemente, del 6,9% al 6,5%, pero en diputados la cosa es más relevante, de 13 (en realidad 14, ya que uno de los disidentes de otros partidos de la derecha recabó aquí) a 11, y además han perdido en parte la capacidad de ser clave a la hora de formar gobierno.

El tercer partido húngaro que se ha presentado es la Alianza Demócrata-Cristiana Húngara, pero solo ha conseguido el 0,1% de los votos. Es el heredero de un partido húngaro proeslovaco, creado durante la época de gobierno de Vladímir Mečiar. El proyecto fue un fracaso, ahora han intentado reanimar la actividad del partido, no se puede decir que con éxito.

Viendo los resultados, no cabe duda de que la cuestión de la emigración ha sido fundamental. Eslovaquia ha intentado seguir los pasos de Hungría, pero no ha podido hacerlo del todo. No ha evitado, por ejemplo, el asentamiento de cientos de refugiados por orden de ya sabemos quien. Y los austríacos ya se han encargado de instalar a los refugiados que les llegan, a las zonas fronterizas con Eslovaquia, literalmente a las afueras de Bratislava (cuya periferia está justo en la frontera). La cosa no ha gustado nada a los eslovacos, obviamente. En cualquier caso, Fico no ha podido capitalizar el descontento, lo que ha llevado al crecimiento de la extrema derecha.

Voto por provincias. Rojo: Smer. Verde claro: SaS. Verde oscuro: MKP. La provincia de blanco debe ser un error, también es roja. Fuente: Pravda.


Por último, en cuanto a la distribución geográfica del voto: Smer ha ganado en 75 de las 79 provincias en que se divide Eslovaquia. Especialmente ha sido clara su victoria en los distritos orientales, en varios de los cuales supera con creces el 40% de los votos, aunque allí la participación ha sido más baja. El SaS ha ganado en dos, pero se lleva la palma en la más importante, la capital, Bratislava, donde además la participación ha sido muy alta (casi el 67%, SaS ha superado allí el 27% de los votos, frente al 18% de Smer). En Komárno y Dunajská Streda, los principales centros de población húngara, como viene siendo habitual, ha arrasado el MKP, aunque eso no le ha valido para entrar en el parlamento, ya que en muchas provincias con fuerte población húngara ha ganado Smer, y el segundo partido más votado ha sido Híd-Most (por ejemplo Nové Zámky o Galanta). En Dunajská Streda los resultados han sido: 42% MKP, 34% Híd-Most, 5% Smer. En Komárno (donde la participación ha sido bajísima): 39% MKP, 28% Híd-Most, 10% Smer. Por otro lado Híd-Most no consigue en realidad atraer el voto de los eslovacos en regiones donde no hay presencia húngara, con una importante excepción: Bratislava. Allí Híd-Most sí que logra buenos resultados (ahora han sido el cuarto partido, con casi el 10% de los votos, ojo que hablamos de una zona donde los húngaros no llegan al 5% de la población, aunque otra cosa es si hablamos de la población eslovaca de origen húngaro).  

Otro mapa con el partido más votado en cada provincia. Cuanto más fuerte es el color, mayor es el porcentaje de voto del partido en cuestión. Fuente: Sme.


En cuanto a la participación, ha sido relativamente alta en Bratislava y otras regiones noroccidentales (donde es fuerte el nacionalismo eslovaco), allí supera siempre el 60%. En cambio ha sido más baja en las regiones orientales y en el sur, donde hay población húngara (en estas zonas la participación ronda el 40-55%). Esta distribución perjudica algo a Smer (que gana con facilidad en la zona oriental, aunque es verdad que lo compensa con las zonas septentrionales donde gana también y la participación es más alta) y, claro está, fundamentalmente a los partidos húngaros.  

Participación en las elecciones parlamentarias eslovacas desde 1990. No se incluye el dato de las elecciones de ayer, que es del 59,82%. Fuente:Pravda


En Michálovce, en la frontera con Ucrania, la participación no ha llegado al 43% y en Trebišov (la siguiente provincia al sur, también fronteriza con Ucrania -además de con Hungría), se ha quedado en el 47,8%. La tercera provincia que menos participación ha tenido ha sido la ya mencionada Komárno, con poco más del 48%. 

Las provincias con mayor participación han sido Trvdošin, al norte, con casi el 70% (donde Smer se va al 45% de votos), y luego varias regiones de la zona de influencia de Bratislava, como Senec (más del 68%), Pezinok (casi 67%) y la propia Bratislava. Recordemos que en Bratislava y Senec, el partido más votado ha sido SaS. 

Como curiosidad, algo más de mil eslovacos han votado desde el extranjero. Entre ellos los resultados han sido curiosos: 1. SaS (312 votos), 2. Híd-Most (168), 3. Sieť (166), 4. OĽANO (133), 5. Smer (62). Predomino absoluto de la derecha digamos proeuropeísta, aunque como solo han sido mil votantes, no creo que se puedan extraer conclusiones de ningún tipo.


Fuentes: artículos de periódicos Sme, Pravda y Újszó sobre las elecciones. Wikipedia. Oficina Estadística Eslovaca.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Música húngara: Illés-együttes


Portada de uno de los discos del grupo Illés, "Ne sírjatok, lányok!" (No lloréis, chicas), 1973. Fuente: zeneszoveg.hu

El grupo Illés (Illés-együttes o simplemente Illés) fue una famosa banda de música beat húngara que empezó a tocar allá por 1957 y siguió en la brecha hasta los años ochenta, aunque después tocaron también en ocasiones puntuales (de hecho todavía en la actualidad cantan de vez en cuando, a pesar de que varios de sus componentes ya han fallecido). Muchas veces se los menciona como los Beatles húngaros, por la importancia y la influencia que tuvieron sobre las generaciones de su época. Fue formado por los hermanos Illés; Lajos y Károly; y se unieron pronto otros jóvenes que fueron pasando por sus filas, algunos de los cuales han llegado a ser grandes estrellas de la música húngara, como Zsuzsa Koncz (en los sesenta). En su época legendaria, entre 1965 y 1973, la banda la formaban los hermanos Illés, los hermanos Szörényi (Levente y Szabolcs), así como János Bródy, János Körmendy y Zoltán Pásztory. Fue entonces, a mediados de los 60, cuando se convirtieron en uno de los grupos más populares del Hungría, actuaban a menudo en la radio y se publicaban sus discos, con gran éxito. Sus conciertos eran esperados con entusiasmo. Recibieron numerosos premios e incluso pudieron participar en varias películas. También salieron al extranjero, hicieron conciertos en Viena, Londres, Munich, etc. En 1973 el grupo se disolvió, pero en el 74 Lajos Illés volvió a impulsar la banda, aunque con otros miembros. No repetirían el éxito anterior, y finalmente acabarían disolviéndose en 1982. Después de pertenecer al grupo, János Bródy y Levente Szörényi siguieron una carrera en solitaria muy destacada.

El grupo Illés en la calle Illés de Budapest. Fuente: 06.1


Escuchemos algunas de sus canciones clásicas para los húngaros:

- Un viejo vídeo de 1972 con dos de sus canciones: "A szó veszélyes fegyver" (La palabra es un arma peligrosa) y "Jelbeszéd" (Lenguaje de signos), de su quinto disco "Add a kezed" (Dame tu mano). Por cierto, este disco fue también vendido en la Unión Soviética (con el título "Дай руку")

 

- "Ne gondold" (No lo pienses) de su segundo disco, de 1969, "Nehéz az út" (Es difícil el camino)


- "Virágének" (Canción de la flor), vídeo de 1973, con la participación de Zsuzsa Koncz. Es un buen ejemplo de la época en la que su estilo se inclinó hacia la música popular húngara (aunque la canción pertenece al disco ya mencionado de "Dame tu mano", 1972).


- "Az utcán" (En la calle), 1973


- Por último, una canción especial, "Nemzeti dal" (Canción nacional), con letra de un famoso poema de Sándor Petőfi (escrito durante la Revolución de 1848), una especie de himno no oficial de Hungría. El vídeo es de un concierto del grupo en 1981. (Ya se hablará más detenidamente de este asunto en otra entrada de Crónicas Húngaras).