Mostrando entradas con la etiqueta URSS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta URSS. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de junio de 2025

La literatura revolucionaria húngara después de 1919 (parte 2)

 (primera parte del artículo, aquí, donde se habla del aspecto general y de Aladár Komját)

[seguimos con el artículo, después de hablar de Aladár Komját, siguen otros autores]

JÁNOS LÉKAI (Varaždin, Croacia, 1896- Nueva York, 1925), activo organizador, llevó una vida de intensa lucha por el movimiento revolucionario. Fue uno de los dirigentes del movimiento obrero juvenil húngaro y alemán. En Hungría escribió poesía y novelas cortas, y después de la caída de la Comuna húngara, publicó en Alemania versos, dramas, reportajes; su intención de reformar al hombre, su espera impaciente de la revolución, nos habla en el estilo expresionista característico de esos años. [Me veo obligado a complementar un poco la información, ya que no se habla más de este autor, y hay algunos datos importantes: miembro del círculo Galileo - una importante organización universitaria atea y librepensadora de Budapest, fundamental en la formaciáon del movimiento izquierdista húngaro, existió entre 1908 y 1919-, fue uno de los participantes en uno de los intentos de atentado contra el primer ministro húngaro István Tisza, en 1918; el odiado Tisza, a quien se vincula la participación húngara en la 1ª Guerra Mundial sufrió cuatro atentados en estos años, moriría a consecuencia de uno de ellos, el 31 de octubre de 1918, en plena Revolución de los Crisantemos, cuando varios soldados lo mataron. No está clara la razón o quién había organizado el asunto, pero es evidente que era una personalidad despreciada por la mayoría de la población. Lékai participó en el tercer atentado, pero se le encasquilló la pistola y falló en su empeño, fue detenido pero, poco después, durante la Revolución de los Crisantemos - 1918- contra la monarquía-, fue liberado. El atentado lo realizó como miembro del grupo antibelicista de los socialistas revolucionarios, dirigidos por Ottó Korvin (1894-1919), que luego sería uno de los fundadores del Partido Comunista Húngaro, y que, por cierto, murió ejecutado por el régimen de Horthy después de ser torturado brutalmente. Siguiendo con Lékai, participó en la fundación del Partido Comunista Húngaro, jugó también un importante papel en la Comuna Húngara, y llegó a ser uno de los presidentes de las juventudes comunistas - KIMSZ, Federación de Jóvenes Obreros Comunistas-. Estaba participando en la Internacional Juvenil Comunista en Viena cuando cayó la Comuna Húngara, así que permaneció en la emigración. A finales de 1922 viajó por encargo de la Komitern a los EEUU para ayudar en la organización del movimiento comunista norteamericano. Allí fue detenido, aunque luego lo pusieron en libertad, dado su estado de salud, muy deteriorado, hasta el punto de que, poco después, falleció de tuberculosis. Está enterrado en el Panteón Obrero del Cementerio de Kerepesi, Budapest). 

János Lékai. Foto: wikipedia


En Viena se hizo comunista ANDOR GÁBOR (1884-1953). También él pertenecía a una familia de pequeños funcionarios. Asistió a la escuela en Budapest. Empezó a publicar con tan solo 18 años. Joven satírico, de inmensa cultura y una fuerte tendencia racionalista, enseguida se convirtió en un escritor burgués de Pest, prolífico y acomodado, así como periodista y dramaturgo, autor de canciones, de anécdotas y traductor: destaca su bella traducción del Mireio de Mistral. Pero se hizo conocido sobre todo por sus obras humorísticas. En ellas criticaba con mordaz ironía, a veces incluso con cinismo, y siempre con gran desilusión, al burgués de Pest, la vida burguesa de Pest, los cafés y en general los escenarios de la vida pequeñoburguesa. Juzgaba básicamente desde un punto de vista burgués, nihilista radical. Pero durante la Primera Guerra Mundial su voz se hace más aguda, su pesimismo se generaliza, y empieza a criticar a los grandes beneficiarios de la guerra. Es cada vez más crítico con los irresponsables y los que tienen una mirada ligera. Participa en la revolución burguesa (Revolución de los Crisantemos, 1918) y en la Comuna Húngara (1919, la República de los Consejos). A su caída, en 1920, huye a Viena, y a diferencia de muchos otros de sus contemporáneos y de sus compañeros escritores, que por el camino de la desilusión y la desesperanza engrosaron las filas de la contrarrevolución, él, al contrario, se vuelve comunista. Durante su encarcelamiento en Viena es cuando su poesía se vuelve más perfecta. Sus versos no están influidos por la multitud de "ismos", sino que expresan en el tono de los más antiguos periodos de la poesía húngara (en un estilo que recuerda al del clásico húngaro János Arany), la nostalgia por su patria, su indignación por la maldad de los hombres, su desprecio y su odio por el terror blanco. Sus sentimientos se muestran en versos con una técnica virtuosa, llena de salidas ingeniosas, y una ironía mordaz (Mi patria, 1920; La desintegración del mundo, 1922; La vergüenza de vivir sin alzar la voz, 1923). Justo en la emigración surge este nuevo tipo de poesía patriótica que recrea en la lírica húngara la poesía obrera del siglo XIX y XX, la voz de Heine y Pottier, al Brecht temprano y a Bezruč [se refiere al poeta checo de finales del siglo XIX y la primera mitad del XX, Petr Brezruč]. También su obra de traducción inicia una nueva época: en él  nos encontramos al traductor de poesía obrera europea. Pero en su época de Viena destacan también sus ensayos. Su obra es intensa y extensa, sus artículos se publican desde Viena hasta Košice (en Eslovaquia), desde Nueva York a Berlín. En poco tiempo comienzan a recopilarse colecciones de artículos suyos (Mi mensaje, 1920; Los rostros de los muertos, 1921; Y he aquí a Oszkar Jászi..., 1922; La calle Bank, 1923; Epílogo, 1924). Estamos ante un publicista de una fuerza única, no conocida en la literatura húngara anterior: actúa con todos los medios del panfleto político, de la sátira, del convencimiento. Su objetivo: desenmascarar al terror blanco, ponerlo en la picota, la lucha contra los intrigantes, los traidores, los renegados, el fustigamiento, con fuerza y tensión únicas, de la idiotez y la maldad humana. 


Andor Gábor, durante una estancia en Berlín en 1950. Fuente: wikipedia


En 1925 Andor Gábor deja Viena y trabaja primero en Berlín, luego en París, y finalmente, a partir de 1933, en Moscú. Toma parte en el movimiento de escritores alemanes de izquierda, de hecho es uno de los redactores de Linkskurve (que fuera entre 1928 y 1933 la revista de la Unión de Escritores Proletarios Revolucionarios Alemanes, desapareció en 1933 prohibida por los nazis). Escribió también en alemán, estudios, artículos, relatos. Durante su estancia en Moscú se unió al trabajo literario de los emigrantes políticos húngaros, aunque siempre mantuvo contacto con la literatura alemana. En 1939 se convierte en redactor de la revista Nueva Voz (Új Hang), la revista literaria de los escritores comunistas húngaros (que estaban exiliados en la URSS, obviamente), en el espíritu del Frente Popular. Escribe ensayos, artículos, relatos, glosas: de nuevo nos encontramos con el estudioso combatiente de la literatura húngara, y el indagador de numerosas cuestiones teóricas. Durante la Segunda Guerra  Mundial su lírica cobra nueva fuerza: su poesía antifascista y patriota se propaga por el frente en panfletos llenos de energía o leídos en la radio.

Después de 1945 Andor Gábor volvió a Hungría y se incorporó a la vida literaria nacional húngara; hasta su muerte fue redactor jefe de una conocida revista satírica húngara [aunque en el libro no se dice el título, está claro, cualquier húngaro lo identificaría solo por esas palabras: se trata de la célebre revista Ludas Matyi (Mateillo el de los gansos, 1945-1992)].


Portada del número del 18 de marzo de 1949 de la revista satírica Ludas Matyi, donde se conmemoran importantes acontecimientos de marzo en la historia de Hungría: la revolución de 1848 contra los Habsburgo, la comuna húngara de 1919, y 1949 -en ese momento se estaba discutiendo la nueva constitución y se estaba a punto de proclamar la República Popular Húngara-. En primera instancia se ven persionalidades de la política húngara vinculados a esas fechas: Mihály Táncsis, el principal jacobino húngaro, junto al gran poeta revolucionario de 1848, Sándor Petőfi, y al líder de la revolución húngara de 1848, Lajos Kossuth; junto a ellos Mátyás Rákosi, dirigente comunista húngaro (el llamado Stalin húngaro) -el calvete-, también se observa, a la derecha, en el borde, al escritor y político József Révai, ministro de cultura por aquel entonces, y dirigente idológico de la Hungría socialista (estalinista). A la izquierda se ve a otros políticos destacados de la época (Gyula Ortutay, importantísimo folclorista, ministro de educación antes de Révai, y miembro del Consejo Presidencial de Hungría hasta su fallecimiento; György Marosán, político socialdemócrata partidario de la unificación con los comunistas, y que tuvo diversos cargos de importancia en el gobierno húngaro de la época comunista, considerado del ala ortodoxa, estalinista, era de los partidarios de mano dura con los contrarrevolucionarios de 1956. Segundo hombre del gobierno durante los primeros años de Kádár, después de 1956, pero cayó en desgracia posteriormente, llegando incluso a ser explusado del partido, aunque sería reintegrado años más tarde. Durante el cambio de régimen fue de los que se opuso al ala capitalista-social liberal- y cuando el Partido Socialista Obrero Húngaro se dividió en dos, se unió al Partido Obrero, que intentó continuar la tradición comunista del partido. Ferenc Erdei, fue un importante sociólogo de izquierdas, del grupo de escritores populistas, compañero de viaje de los comunistas, a pesar de eso tuvo puestos importantes en el gobierno comunista húngaro. Ministro de agricultura en varias ocasiones, también de justicia y de interior. En 1956 apoyó al gobierno de Imre Nagy -del que fue ministro de agricultura-, por lo cual, posteriormente, dejó de tener un papel político importante, aunque tuvo otros cargos menores -ya que siempre fue fiel al régimen de Kádár-, por su trabajos sociológicos y su contribución al desarrollo técnico de la agricultura húngara. Károly Olt fue ministro de finanzas en los años 50. También hay una mujer, Anna Ratkó, dirigente sindical y la primera ministra que ha tenido Hungría en su historia, ministra de bienestar (luego de sanidad). A su nombre se asocia la llamada "época de Ratkó", en la que se prohibió el aborto (aunque seguramente ella no tuviera mucho que ver en el asunto y fuera una decisión tomada en el gobierno y ella tuviera que aceptarla sí o sí. También se asocian a ella las ayudas a las madres con hijos, en especial las vacaciones por maternidad y para criar a los bebés (llegaban a los 6 meses). Se habla incluso de los "niños de Ratkó", para hablar de la cantidad de bebés que nacieron entonces. Fuente: Bookline.hu


Otro que pasó de escritor burgués a revolucionario fue BÉLA BALÁZS (1884-1949). Estamos ante una de las figuras más destacadas de la primera generación de la revista Nyugat (Occidente; la revista literaria más importante en la historia de Hungría). Maestro, esteta (su obra "Estética de la muerte", publicada en 1907, es una de las más mencionadas y características de la estética irracionalista y decadente típica de la época). Es él quien aplica de manera más radical uno de los cambios de la lírica húngara del siglo XX: apartarse del mundo exterior para concentrarse en el interior; en sus relatos, cuentos y dramas, con una atmósfera poética única, se esmera en aclarar el mundo del alma. Béla Bartók compuso una de sus obras más conocidas a partir de uno de los libros de Balázs: "El castillo de Barbazul" [Y también sobre un libreto suyo escribe Bartók su ballet "El principe de madera"]. En sus versos (El vagabundo canta, 1910), en su mística propia, en sus diálogos y cuentos, lleva hasta sus últimas consecuencias el simbolismo esotérico: su especial mundo se entreteje con los cuentos populares húngaros y con motivos literarios europeos, su visión está cerca del anticapitalismo romántico. 


Béla Balázs alrededor de 1910. Fuente: wikipedia


En torno a Balázs se fue creando, especialmente a partir de 1910, una especie de secta de admiradores, entre los más entusiastas había un recién llegado llamado György Lukács; pero la Primera Guerra Mundial aparta de su camino a este poeta sensible y volcado en su propio interior. Se presenta voluntario para ir al frente, al principio con la idea de adquirir experiencias artísticas, pero rápidamente descubre el verdadero rostro de la guerra y empieza a orientarse en una dirección socialista. Fue de los primeros en unirse al partido comunista, y durante la comuna húngara se convirtió en uno de los dirigentes del teatro de la comuna. Así pues, tras su caída, también él se vio obligado a emigrar en 1919.

Primero vivió en Viena, luego, hasta 1931 en Berlín, donde se interesa por la estética de la filmografía y escribe novelas. En "En la mano de Dios" y en "Gentes imposibles" (1922-1930) realiza un ajuste de cuentas con su mentalidad anterior, juvenil y experimentadora; son descripciones del mundo de artistas e intelectuales apartados de la realidad. Es por aquel entonces cuando Béla Balázs se vuelve en teórico de la moderna estética del cine, de la teoría socialista del cine. "El hombre visible", "El espíritu del cine", "El arte de la filmografía" (primero editados en alemán, luego en ruso), "Cultura cinéfila", todas ellas son obras fundamentales para la estética cinematográfica socialista. 

En 1931 se mudó a la URSS, y allí siguió trabajando en el campo del cine, además de tomar parte en la publicación de la revista "Nueva Voz", junto con el grupo de escritores húngaros exiliados. Publica guiones, estudios, relatos. En 1923 se editó en Viena el "Canto varonil", que refleja un cambio en su lírica. Desde entonces dejará de escribir versos, solo volverá a hacer oír su voz durante la Segunda Guerra Mundial. Su poesía, ya desde la época de su estancia en Viena, refleja un cambio radical en su visión política y de la realidad: se gira "hacia la tierra", quiere escuchar la queja de los que sufren. Cuando su poesía vuelve a hablar, década y media después, ya es un poeta ante todo político: el cantor de una gran idea, del futuro socialista de la humanidad. 

En 1945 también será de los que regresen a la Hungría liberada. Y allí seguirá su trabajo, dedicándose a estética de cine, también escribe una autobiografía llena de preciosos elementos líricos y con una gran fuerza evocadora ("Juventud soñadora, 1946), además de publicar pequeños cuentos. 


[Amplío algo más la información. Balázs es importante también para la literatura alemana -escribía también en alemán- y para la cultura rusa. Aunque no se menciona ninguno en concreto, hay que destacar sus guiones de cine, y especialmente uno, "En algún lugar en Europa" (Valahol Európában, película dirigida por Géza Radványi en 1947, todo un clásico del cine húngaro). También está enterrado en el Panteón Obrero del Cementerio de la Avenida Fiume, en Budapest -si vais a visitar Budapest, os recomiendo la visita, el cementerio es una especie de repaso de la historia de Hungría, tiene una parcela dedicada al Ejército Rojo, también está el Panteón Obrero, y por supuesto, hay numerosas personalidades de la historia y la cultura húngaras enterradas allí). A diferencia de los otros autores mencionados hasta ahora, de este sí podéis encontrar algo en español, por ejemplo, varios estudios de estética de cine: "El hombre visible o la cultura del cine", "El film: evolución y esencia de un arte nuevo";  sinceramente, pensaba que se podía conseguir también "El castillo de Barbazul", pero a la hora de escribir este texto no lo he podido encontrar. Si habláis inglés o alemán, por supuesto, es mucho más asequible. Quiero mencionar también una obra suya escrita en alemán originalmente, que es una pequeña joya: "Heinrich empieza la lucha" (Heinrich beginnt den Kampf - 1938) -  un clásico de la literatura juvenil antifascista, editado en la URSS, claro, pero que podéis encontrar en varios idiomas con, supongo, relativa facilidad - yo conozco la edición en ruso, que está rulando en internet -"Генрих начинает борьбу", con una transcripción un poco curiosa del nombre de Balázs (fonética): Балаш.  Dejo algunas ilustraciones de Piotr Aliákrinski para la edición soviética de 1938 de dicha obra)] 

[paro aquí de momento, el texto sigue, me da para unas cuantas entradas más]

"Heinrich, asustado, se apoya en la pared". 


"Los policías se llevan a su padre..."

"!Vamos a jugar! ¿Quieres? - le preguntó ella".

"Así que fueron así los tres, en calzones..."


viernes, 11 de abril de 2025

La literatura revolucionaria húngara después de 1919 (parte 1)

(fragmento del libro Kis magyar irodalom történelem/Pequeña historia de la literatura  húngara, de                 Tibor Klaniczay, József Szauder y Miklós Szabolcsi, editorial Gondolat, Budapest, 1965)

 [entre corchetes mis notas personales]

 

"Viva la dictadura del proletariado". La comuna húngara, 1919. Acuarela de Albert Baky. 1º de Mayo de 1919, Budapest.  Fuente.

La caída de la República de los Consejos [la Comuna húngara, 1919] supuso un duro golpe para los autores de literatura progresista y revolucionaria. El brutal terror blanco no solo volvió imposible cualquier expresión literaria libre, sino que impuso persecución policial a todos los que habían apoyado no solo la República de los Consejos, sino incluso las ideas de la revolución burguesa. El grupo de escritores socialistas que se había formado en 1919 quedó completamente disgregado, parte de sus miembros fueron obligados a la emigración, otros fueron silenciados. Así pues, después de 1919 los escritores consecuentes de izquierda tuvieron que continuar su labor bajo nuevas condiciones, siguiendo nuevos métodos. La emigración se concentró en varias ciudades (primero Viena, luego Berlín, París, Bratislava, y, sobre todo, Moscú), se formaron diferentes agrupaciones de escritores y, por otro lado, incluso en Hungría, se fue creando una literatura revolucionaria que se enfrentaba a tremendas dificultades, materiales e ideológicas. Estas dos alas de la literatura revolucionaria [la presente en la emigración, y la que seguía en Hungría] solo estaban alejadas unas de otras en su aspecto físico: en los objetivos, en sus ideas, era una sola literatura. 

Esta literatura guardó en su sentido más íntegro la verdadera continuidad con 1919; el ánimo y las aspiraciones que caracterizan la obra de Ady [Endre Ady (1877-1919) creador de la poesía moderna húngara] y de sus contemporáneos sigue viviendo sobre todo aquí, aunque se enriquezca con nuevos elementos. Desde el punto de vista ideológico la caracterizan su inquebrantable carácter revolucionario, la descripción cruda de la realidad de Hungría, un verdadero internacionalismo, y el humanismo en su sentido más elevado. Antes que nada, los escritores socialistas buscaron nuevas formas de expresión, de acuerdo al momento del desarrollo histórico que vivían, muchos bebieron de las corrientes vanguardistas -aunque todas esas tendencias cristalizan en los años 30 en la literatura del realismo socialista húngaro. En numerosos casos, solo un periodo creativo de los escritores puede vincularse a la literatura revolucionaria, en otros, pertenecieron a ella durante toda su vida. 

La forma en la que existía esta literatura era peculiar, igual que lo era el camino de cada creador: a veces disponían de revistas y editoriales legales, a veces solo podían publicar versos en octavillas, en ocasiones el único medio era el boca a boca (todavía hoy hay obras que se han conservado solo por la memoria). Los escritores eran semi obreros del partido, semi revolucionarios profesionales, sus periodos creativos se veían interrumpidos por constantes encarcelamientos y persecuciones. Y aún así esta literatura consiguió crear grandes obras, y de ella surgió la más destacada figura de la literatura húngara de entreguerras: el poeta Attila József, digno compañero de Petőfi y de Ady. 


Attila József  (1905-1937). Fuente


Al mismo tiempo la literatura revolucionaria húngara estaba vinculada por miles de hilos con el resto de las corrientes literarias del momento, y es parte íntegra de la literatura húngara; también influye en los demás escritores, y a su vez se alimenta de otras obras, y no en menor medida de la literatura revolucionaria europea de los años 20, es más, es quizás la parte más europea de la literatura húngara. Numerosos hilos la unen a la literatura progresista alemana y francesa, está íntimamente vinculada a la literatura checoslovaca [bueno, estrictamente hablando hay literatura checa y eslovaca, pero literatura checoslovaca no] y a la literatura rumana, y en especial vivió en una curiosa simbiosis con la literatura soviética. 

Por literatura revolucionaria no entendemos solo a autores comunistas. Ellos eran la columna vertebral, la parte más consciente, pero había también otros que solo brevemente fueron parte de ella, los que siguieron su actividad en otros partidos o grupos del movimiento obrero y que representan tendencias diferentes. 

Las primeras brasas de la literatura revolucionaria húngara tras 1919 se encendieron en Viena. Aquí surgió la primera revista de la emigración, primero en manos burguesas, pero luego, durante un tiempo, también bajo influencia comunista: Bécsi Magyar Újság (Revista húngara de Viena). Luego surgieron otras: Akasztott ember (Hombre colgado), fundada por los que se marcharon de la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák [importante poeta experimental y artista húngaro, padre del vanguardismo húngaro, 1887-1967], bajo la redacción de Sándor Barta, y luego Ék (La cuña), y también Egység (Unidad), que representaba tendencias revolucionarias desde el punto de vista político e ideológico. La época está caracterizada por la mezcla de tendencias y visiones: la desilusicón causada por el fracaso de la revolución en muchos casos acaba produciendo entre los poetas voces anárquicas y deseseperanzadas en grado sumo, otros confían en una nueva comuna. La mayoría están bajo la infuencia de los florecientes "ismos" que viven su periodo de esplendor: constructivismo, cubismo, y poco después el surrealismo, los ecos de Becher [Johannes Robert Becher (1891-1958) poeta comunista alemán, escritor de la letra del himno de la RDA, posteriormente ministro de cultura en la RDA], Weinert [Erich Weinert (1890-1953), escritor comunista alemán, por cierto, luchó en las Brigadas Internacionales en España, uno de los autores fundamentales de la RDA], Ivan Goll [(1891-1950) escritor franco-alemán, uno de los fundadores del surrealismo], Blok [Aleksandr Blok (1880-1921), poeta simbolista soviético, destaca en especial su obra "Los doce"], el joven Mayakovski, Cendrars [Blaise Cendrars, (1887-1961), escritor francés de origen suizo], se escucha en sus versos; es como si los tiempos revolucionarios exigieran la superación de cualquier forma antigua. El ala de la revolución proletaria se vinculaba sobre todo al proletkult [movimiento artístico revolucionario y vanguardista soviético], y seguía sus principios. De este periodo efervescente destacan algunos autores que seguirían toda su vida siendo fieles soldados de la revolución. 

Revista "Ma" (Hoy), número de mayo de 1919. Redactores: Lajos Kassák y Béla Uitz. "Saludos, hombre en la revolución". Fuente

ALADÁR KOMJÁT  (1891-1937) jugó un importante papel en la época, es uno de los poetas más destacados de la literatura revolucionaria. Procedía de una familia de pequeños funcionarios, su padre era agente de impuestos, al que trasladaban continuamente de una parte de Hungría a otra, y de esta forma, el crío pudo conocer la vida de la provincia y de los campesinos. Fue al instituto en Fiume (hoy Rijeka, en Croacia), después en Budapest, y acabó siendo administrativo de una fábrica. El joven entra en contacto con el movimiento progresista estudiantil, y durante la Primera Guerra Mundial se relaccionaría con los socialistas de izquierda. Tras sus primeros versos, de tono afligido, se convierte en un ferviente activista del movimiento: escribe en la revista de Kassák versos en forma quebrada, con exclamaciones entrecortadas que expresan de forma cruda arrebatos llenos de fuerza y dibujan un mundo hecho añicos. Fue de los que en 1917 se marchó de Ma (Hoy); funda la revista 1917, y a finales de 1918 "La internacional", que sería el órgano de los jóvenes escritores que simpatizaban con el Partido Húngaro de Comunistas. Tuvo un destacado papel en la Comuna húngara de 1919. Tras su caída trabajó en Italia y entre 1921 y 1922 en Viena (donde empezó a redactar Unidad), desde 1922 vivió en Berlín, trabajando en el consejo de redacción de la revista Inprekorr de la Internacional Comunista, también colabora con el Bund proletarsich-revolutionärer Schriftsteller [en alemán; Asociación de Escritores Proletario-Revolucionarios; una organización de escritores existente desde 1928, vinculada al Partido Comunista Alemán]. Seguiría trabajando en Alemania hasta la llegada al poder del nazismo, después en Suiza, y finalmente emigró a Francia, donde falleció inesperadamente en medio de una ferviente actividad. 


Aladár Komját. Fuente


Su vida es la de un organizador incansable, la de un revolucionario internacionalista. Vaga de país en país, redacta revistas y agita; a la vez redactor y orador, poeta, traductor y ensayista. Su poesía, tras sus prrimeros pasos en estilo Sturm und Drang ["Tormenta e ímpetu", estilo literario alemán del siglo XVIII y precursor del romanticismo], se vuelve cada vez más clara: encuentra palabras conmovedoras para juzgar la guerra y llamar a la revolución, para hablar de un nuevo mundo en ciernes. La construcción de su verso, impregnado de ritmo, fuerza y activismo se mezcla acertadamente con la simplicidad, la energía y la sinceridad del pueblo. Su poesía tardía mantiene elementos activistas (gusto por las formas anárquicas, arrebatos, dicción cercana a la prosa) y es cada vez más clara, más madura. La situación evidente, el ánimo revolucionario, hablan por sí mismos en sus poemas, con un patos muy propio, la nostalgia por su patria lejana, la confianza en el pueblo, la evocación llena de intensidad del destino del obrero y el campesino húngaro, humillados y oprimidos, son elementos destacados de su estilo.

Su poesía es capaz de unir diferentes épocas con ingeniosos epítetos y frases: sus versos son la representación exacta del sabor y la crudeza de la vida. La fe en a inevitabilidad de la revolución en ciernes da fuerza interna a sus versos. Las desigualdades de su forma artística se explican por el alejamiento obligado de su patria. No solo es el poeta de la revolución húngara, sino también mundial: es el cantor de los obreros chinos, de los rebeldes de Hamburgo. A él podemos agradecerle la marcha más bella sobre la revolución española [se refiere a una canción húngara sobre las Brigadas Internacionales, "Los defensores de Madrid" (Madrid védői), con letra de Komját y música de Pál Arma (1905-87, músico francés de origen húngaro, también es conocido como Paul Arma)]. Tres volúmenes de versos ("Kiáltás!"/"!Grito!", "Mindent akarunk!"/"!Lo queremos todo!", ambos editados en Moscú en 1931, "Megindul a föld"/"La tierra se pone en marcha", editado en París postumamente, en 1937) dan testimonio de su lírica cada vez más rica. Junto a la inspiración política y la agitación revolucionaria también cabe en ella la verdadera voz sufriente del amor, así como la belleza de los paisajes. En sus ensayos literarios Komját se enfrenta por un lado a la literatura que se refugia en la soledad y se aparta del mundo, y, por otro, a los esfuerzos sectarios falsamente revolucionarios que lo rechazan todo y rehuyen la búsqueda de calidad.

"Grito" de Aladár Komját. Editado por la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák. Fuente 

[paro aquí, aunque de momento solo se ha hablado en realidad de un autor, seguiré en breve, mi idea es traducir toda esta parte del libro -que son unas 25 páginas, pero no voy a incluir los fragmentos de poemas, porque me iba a suponer un tiempo que no tengo-. Para finalizar, me gustaría añadir un par de cosas sobre el autor aquí mencionado, Aladár Komját, nacido en 1891 en Košice, actualmente en Eslovaquia, su nombre real era Aladár Korach -por cierto, su hermano era Marcello Cora, esperantista e ingeniero húngaro que residió durante varias décadas en Italia-. Durante la comuna húngara de 1919 fue miembro del directorio de escritores, y tras la caída de la comuna vivió en la ilegalidad hasta que fue detenido y deportado, en 1921. A su país ya no podría volver, aunque sí lo hicieron sus cenizas, en 1966, están depositadas en el cementerio de la Avenida Fiume en Budapest, y es curioso, ya que fue al instituto precisamente a Fiume-hoy Rijeka.]


("Los defensores de Madrid", canción revolucionaria húngara sobre la España Republicana)


lunes, 25 de noviembre de 2024

El referéndum de autonomía de Transcarpatia de 1991. Introducción. (1ª Parte)

Un medio húngaro ha publicado una interesante entrevista a György Dupka, escritor y periodista húngaro de Transcarpatia, Ucrania, nacido en Tisobiken (Tiszabökény en húngaro) en 1952. Al empezar a traducirla me he dado cuenta de que tenía que escribir demasiadas notas para aclarar situaciones que estaba comentando el autor o que son necesarias conocer para entender el contexto de lo que está contando. Así que al final he decidido que es mejor escribir una entrada a parte para explicar de forma más profunda el contexto, y que haga como una especie de introducción a la entrevista en sí. Hela aquí. 

Mapa administrativo de Transcarpatia, Ucrania, con los nombres en húngaro. Fuente: RovasInfo


El referéndum por el mantenimiento de la URSS en marzo de 1991 

Como muchos sabréis, el 17 de marzo de 1991 tuvo lugar un referéndum por el mantenimiento de la URSS en el que prácticamente el 78% de la población se pronunció en favor de mantener la unión de las repúblicas. En Ucrania ese porcentaje fue algo menor, pero aún así un 70% de la población votó a favor. Y todo con un 80% de participación, que en Ucrania fue algo mayor, del 83,5%. Hay que tener en cuenta que en algunos lugares el referéndum no pudo realizarse porque las autoridades locales no lo permitieron, pero son más bien casos puntuales que no habrían cambiado fundamentalmente los resultados, solo a nivel local, en algunas repúblicas pequeñas. Bueno, en realidad, para ser exactos, en estas zonas también pudo realizarse el referéndum, pero solo parcialmente, en aquellos lugares controlados por la administración central (p.ej. zonas militares, cuarteles, etc). Las repúblicas donde sucedió esto fueron, obviamente, las 3 Repúblicas Bálticas, Moldavia, Georgia y Armenia. Por razones también obvias, la inmensa mayoría de los votantes de estas regiones votaron a favor del mantenimiento de la URSS, pero, claro, lo cierto es que la mayoría de la población de esas repúblicas ni fue a votar ni pudo hacerlo porque las autoridades locales se lo impidieron. De todas formas, en cada república hubo una situación diferente. Las hubo donde el porcentaje de votantes fue importante, en otras, como Armenia, fue mínimo (de hecho, en Armenia solo pudieron votar unas 5 mil personas, de las cuales unas 3,6 mil hicieron uso de su derecho a voto), así que se puede entender que no fue algo relevante. Pero, como digo, en otras repúblicas el porcentaje de voto tuvo más peso: en Moldavia 840 mil personas tuvieron derecho a voto y lo ejercieron algo más de 700 mil (el 98% de ellas se mostró favorable al mantenimiento de la unión). Por comparar, en las elecciones presidenciales de 1991, en Moldavia votaron casi 2 millones de personas de 2,4 millones con derecho a voto, y en las parlamentarias del 1994, fueron 1,9 millones. Vamos, que sin representar a la mayoría de la población con derecho a voto de Moldavia, la realidad es que un porcentaje significativo de la población pudo expresearse en favor de la unión en 1991. Pero incluso en las bálticas hubo un porcentaje importante de la población con derecho a voto (y que lo ejerció), aunque, como digo, sin ser la mayoría (ni de cerca). En Letonia la población con derecho a voto fue del 670 mil personas, el porcentaje de los que ejercieron el voto fue de 65%, aunque la inmensa mayoría lo hicieron en favor de la unión (95%), frente a los 1,9 millones de personas con derecho a voto de las últimas elecciones parlamentarias antes de la independencia (1990). En Lituania también pudieron votar casi 600 mil personas, y en Estonia 300 mil (frente a 1,2 millones con derecho a voto en 1990). 


Población húngara de Transcarpatia, Ucrania, en el 2001. Rosa: más del 50% húngaros. Naranja: entre el 10% y el 50% de la población húngara. Figura humana: poblaciones con importante población húngara. Fuente: oroszvilag


Luego, ya sabéis lo que pasó. Que los dirigentes políticos se pasaron el resultado por donde les dio la gana y desmembraron la URSS a pesar de que la mayoría de la población había votado en favor de mantenerla. Y para dar una imagen de democracia, inmediatamente DESPUÉS de desmembrar la URSS (en algunos lugares fue antes), en muchos lugares se celebraron referéndums para justificar la decisión. (Ya conocéis también el tema de votar hasta que salga lo que tenga que salir, lo hemos visto en varias ocasiones). Fue el caso de Ucrania, p.ej., se aprobó la independencia el 24 de agosto (bajo la influencia del golpe de agosto en la URSS), mientras que el referéndum para justificar la independencia tuvo lugar el 1 de diciembre de 1991, vaya ejemplo de democracia (aunque los acuerdos Belovezha, que podemos considerar como el final oficial de la URSS, se firmaron algo después, el 8 de diciembre).  

Por cierto, una curiosidad, en el referendum de marzo se celebró también a la vez un referéndum por la independencia de Ucrania en Lviv, Ivano-Frankivsk y Volynia, en el que el 88% de los votantes apoyaron la independencia. No deja de ser curioso que desde 1991 el destino de Ucrania parece ser siempre dictado por estas tres regiones, que imponen su voluntad sobre el resto del país... 

El referéndum por la independencia de Ucrania del 1 de diciembre de 1991

Así pues, el 1 de diciembre de 1991 se celebró un referéndum en Ucrania para justificar la situación "de facto" de la independencia ucraniana y de la desaparición de la URSS. El 84% de la población fue a votar, y algo más del 90% votó a favor de la independencia. Solo que, claro, para entonces la URSS solo existía sobre el papel. La pregunta del referéndum fue: "¿Apoya Vd. el acta de proclamación de la independencia de Ucrania?", eso sí, después de un texto bastante tendencioso dirigido a influir sobre el votanto y a incitarle a votar "sí". Superdemocrático todo. El texto de las papeletas era este:

Papeleta de voto en el referéndum de independencia de Ucrania, diciembre de 1991 (en ucraniano). Fuente: wikipedia.


PAPELETA

PARA EL VOTO EN EL REFERÉNDUM PANUCRANIANO

    ACTO 

DE DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DE UCRANIA


Teniendo en cuenta el peligro mortal que se cierne sobre Ucrania en relación con el golpe de estado en la URSS del 19 de agosto de 1991,

- continuando la tradición milenaria en la construcción del estado ucraniano,

- sobre la base del derecho a la autodeterminación previsto en la carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos jurídicos internacionales,

- y aplicando la Declaración de la Soberanía Estatal de Ucrania,

El Soviet Supremo de la República socialista Soviética de Ucrania proclama solemnemente la INDEPENDENCIA de UCRANIA y la creación de un estado Ucraniano independiente, UCRANIA.

El territorio de Ucrania es inviolable e indivisible.

A partir de ahora, en el territorio de Ucrania solo tiene vigor legal exclusivamente la Constitución y las leyes de Ucrania.

La presente acta entrará en vigor en el momento de su aprobación.

 

CONSEJO SUPREMO DE UCRANIA

  24 de agosto de 1991


"¿Apoya Vd. la Declaración de Independencia de Ucrania?»

"SÍ, LA APOYO"-"NO, NO LA APOYO"



En todas las regiones de Ucrania se votó a favor. En las regiones más nacionalistas ucranianas (Lviv, Ivano-Frankivsk, Volynia) la participación superó el 90%.  Y en la mayoría de las regiones el voto favorable a la independencia superó el 90%  (el récord se lo llevó Ivano-Frankivsk, con más del 98%). En las zonas, digamos por simplificar prorrusas o rusas, el porcentaje fue mucho menor, tanto de participación como en favor al "sí", pero también allí ganaron los favorables a la independencia. Lo que se explica porque en la práctica ya no existía la URSS y por lo tendencioso de las papeletas electorales. En Crimea, p.ej. el porcentaje de voto fue del 67%, y el sí ganó con el 54%. En Donetsk o Járkov la participación fue del 75%, pero el sí se llevó alrededor del 85% de los votos. Por cierto, en Crimea ya había habido un referéndum en enero del 1991, para proclamar su estátus como objeto administrativo de la URSS y no de Ucrania, había arrasado el sí con el 93% (frente a una participación del 81%), pero ya sabéis eso de votar hasta que salga lo que tiene que salir. 

A la vez que el referéndum se realizaron las primeras elecciones presidenciales ucranianas, en las que se impuso Leonid Kravchuk, con el 67% de los votos. Kravchuk ganó en todas las regiones, excepto en las más nacionalistas, donde se impuso Viacheslav Chornovil. Lo que quizás no es tan conocido en cuanto a este referéndum es que en Transcarpatia se votó además una tercera cuestión: la autonomía dentro de Ucrania. La participación fue del 83% y la mayoría de la población local apoyó la autonomía de Transcarpatia: el 78%

En las zonas con mayor influencia étnica húngara y con mayor conciencia nacional rusina-rutena (os recuerdo que no estaban -ni lo están ahora- reconocidos como etnia aparte, sino solo como un grupo dentro del pueblo ucraniano), los resultados fueron todavía más altos: en Berehove (el principal centro húngaro de Ucrania) fue casi del 90% a favor, en la capital Úzhgorod, del 83%; en cambio en las zonas más del interior, donde tradicionalmente ha habido mayor influencia ucraniana, el porcentaje fue menor: Rájiv con el 54% a favor, fue donde el resultado en apoyo de la autonomía transcarpática fue menor. En cualquier caso, en la mayoría de las provincias se superó el 80% de los votos favorables a la autonomía transcarpática. 

Bueno, ¿y qué paso después con este estatuto de autonomía para Transcarpatia? Pues nada, porque las autoridades ucranianas se pasaron el resultado de este referéndum por donde ya sabéis... Curioso, los resultados que interesan los aceptamos, los que no, los ignoramos. Democracia a la carta... Por cierto, ¿hubo protestas de la comunidad internacional? No.

Por cierto, la excusa que usaron los ucranianos es que en las papeletas electorales aparecía el nombre de la República Socialista Soviética de Ucrania. Y, por lo tanto, no se refería a la Ucrania independiente, que, por lo tanto, no tenía la obligación de aceptar el resultado de ese referéndum... La gracia es que en todas las papeletas del referéndum aparecía esa denominación, que no le molestó a nadie para nada... Tampoco para elegir presidente a Kravchuk...


Hasta el día de hoy el gobierno ucraniano ha hecho caso omiso de los resultados del referéndum del 91 en Transcarpatia, que, por supuesto, no ha recibido hasta el día de hoy la autonomía aprobada entonces por la voluntad popular.


Portada del periódico Novini Transkarpatii (Noticias de Transcarpatia) en su número 232, del 4 de diciembre de 1991, anunciando los resultados del referéndum en Ucrania y la elección del primer presidente de la Ucrania independiente, Leonid Kravchuk. Fuente: Instituto Rusino de Historia y Filología

Acabo aquí la primera parte del artículo. En la segunda me centro en la entrevista a György Dupka.

domingo, 17 de mayo de 2020

La foto del día (2)

Fuente: Index

La actriz húngara Ildikó Pécsi, en compañía del cosmonauta soviético Aleksei Leónov, en el Festival Internacional de la Juventud, celebrado en Sofía (Bulgaria), en 1968. El Festival Internacional de la Juventud (en Hungría conocido como VIT por sus siglas en húngaro) es organizado por la organización juvenil comunista Federación Mundial de la Juventud Democrática desde 1947. El Festival de 1968 tuvo 20 mil participantes venidos de 138 países, bajo el lema: "Por la solidaridad, la paz y la amistad".  La delegación húngara constaba de unas 400 personas, entre ellas actores y cantantes (por ejemplo el grupo Atlasz, la orquesta Rajkó, el grupo Syrius o el ballet de Pécs). Uno de los invitados especiales fue Aleksei Leónov, el primer cosmonauta en dar un paseo espacial (18 de marzo de 1965), y conocido también por sus bellas obras de arte sobre el espacio. También estuvo presente la cosmonauta Valentina Tereshkova. 

Ildikó Pécsi (nacida el 21 de mayo de 1940) es una conocida actriz húngara, premio Kossuth y Jászai Mari, entre otros. Ha tenidos papeles en películas como "El hombre de oro" (Viktor Getler, 1962), "Las estrellas de Eger" (Zoltán Várkonyi, 1968), "El quinto sello" (Zoltán Fábri, 1976), "La caseta del guardabarreras" (Sándor Mihályfy, 1979) o en la serie "Linda" (1984-1991).  

Logo del Festival Internacional de la Juventud y los Estudiantes. Sofia, 1968. Fuente: wikipedia
Fuentes: index, wikipedia

miércoles, 10 de junio de 2015

viernes, 11 de julio de 2014

La minoría húngara busca defender sus derechos en Ucrania (artículo de RT)

(artículo de RT, original, aquí)

No solo la etnia rusa se ve privada de sus derechos en Ucrania. Unos 200.000 húngaros que viven en el territorio de Ucrania también denuncian violaciones por parte de las autoridades. Solo el 13% de ellos domina el idioma oficial. Popovo es una de las localidades de Ucrania cercanas a la frontera con Hungría. La mayoría de sus ciudadanos no hablan ucraniano. Se encuentra en la conocida como región de Transcarpacia, donde desde hace siglos vive una minoría étnica de húngaros. Según estudios lingüísticos, el 95% de esta comunidad habla húngaro, mientras que solo el 13% domina el ucraniano.

Dos banderas, dos idiomas. Muchos de aquí incluso tienen dos pasaportes, algo ilegal, según la ley ucraniana. Y es que, con los años, el sentimiento independentista en la región ha ido en aumento. Un sector de la población del país vecino quiere que Hungría recupere parte de las fronteras que estableció en sus inicios.

"Después del tratado de Trianon de 1920, Hungría perdió dos tercios de su territorio y la mitad de su población. Lo que hoy es Rumanía era de los húngaros, y también de la República Checa y Croacia. Este trozo, en Transcarpacia, ahora forma parte de Ucrania", dice el historiador de Budapest, Balázs Szekfu.

El reciente referéndum en Crimea y las proclamas de independencia de dos regiones en el este de Ucrania han reavivado las ansias de autonomía de los húngaros que viven en Transcarpacia y de Budapest.

"La situación en que viven 200.000 húngaros en Ucrania hace que demos prioridad a que esta minoría reciba la doble ciudadanía, todos los derechos comunitarios y la autonomía. Esta es una expectativa clara de acuerdo a la nueva Ucrania, que está en proceso de cambio", declaró el primer ministro de Hungría, Víktor Orbán, en su primer discurso ante el Parlamento tras su reelección el pasado abril.

Las peticiones de Orbán fueron desestimadas por Kiev. Entonces, Budapest dijo que estas exigencias no respondían tanto a una cuestión de independencia política, sino de respeto a las minorías étnicas. De hecho, algunos políticos denuncian que los húngaros de Ucrania viven condiciones de desventaja.

"Se les ha privado de usar su idioma en las instituciones y hay monumentos históricos húngaros que han sido quemados. Por el interés de Hungría, hay que presionar para conseguir la autonomía del territorio de Transcarpacia", aseveró Marton Gyongyosi, diputado del partido nacionalista húngaro Jobbik.

Mientras, en Hungría, la popularidad de la derecha nacionalista no deja de crecer y cada vez suma más escaños en el Parlamento, algo que hace pensar que la cuestión soberanista seguirá muy presente en la retórica política nacional y, junto a ella, las ansias de independencia que despierta al otro lado de la frontera.

___________________

El artículo es bastante correcto y es de agradecer que un medio importante como RT mencione el asunto, pero hay un par de cosas que hay que comentar. Por ejemplo esa afirmación de que solo el 13% de la población húngara de Transcarpatia domina el ucraniano (quizás sea solo una mala redacción de la noticia y el dato se refiere a la localidad mencionada en el artículo). El idioma "tradicional" de comunicación en Transcarpatia durante la época soviética era el ruso, que hacía de lengua franca, dado que se trata de una región donde viven numerosas etnias diferentes, por eso relativamente poca gente hablaba ucraniano (me refiero obviamente entre los no ucranianos). En 1989 el 42,2% de los húngaros de Transcarpatia hablaba también ruso, mientras que el 11,4% podía hablar ucraniano fluidamente. Sin embargo, tras el establecimiento del estado independiente burgués ucraniano, el porcentaje de hablantes de ucraniano no ha hecho más que aumentar y para el 2001 el 46,7% de los húngaros podía hablar ucraniano, frente al 30,5% que podía hacerlo en ruso. Son datos muy lejanos a ese 13% que menciona el artículo de RT. Los datos que indico han sido extraídos del estudio "Nyelvek, emberek, helyzetek" (Lenguas, gentes, situaciones), cuyo subtítulo es bien claro: Ámbito de uso del húngaro, ucraniano y ruso entre los húngaros de Trasncarpatia (editorial PoliPrint de Uzhgorod, Ucrania, 2010. Redactor jefe: István Csernicskó, uno de los mayores expertos en la situación lingüística de Transcarpatia). De hecho, como curiosidad, según el informe mencionado, el 58,7% de los húngaros de Transcarpatia habla fluidamente al menos otro idioma, frente al 41,3% que solo habla húngaro.

Porcentaje de hablantes con fluidez de una lengua al menos, a parte de la materna, por nacionalidades de Transcarpatia y en función del censo del 2001. Barra azul: porcentaje de hablantes que solo conocen la lengua materna. Barra rojiblanca: porcentaje de hablantes de al menos una lengua más. De izquierda a derecha: ucranianos, húngaros, rumanos, rusos, gitanos, eslovacos, alemanes, bielorrusos, otros, en total.  Fuente: Nyelvek, emberek, helyzetek. Editorial PoliPrint, Uzhgorod, Ucrania, 2010.

El caso de Popovo (en húngaro Csonkapapi), mencionado en la noticia, no es generalizable, sino más bien un extremo, ya que se trata de una población pequeña (no llega a los mil habitantes) y literalmente pegada a la frontera con Hungría (así a ojo, consultando el maps.google, a unos 2 kilómetros), donde además casi toda la población es húngara (el 97,8% según el censo del 2001). Hay varias decenas de aldeas o pueblos en una situación similar, pegados a la frontera y con población casi en su totalidad húngara, pero también hay zonas donde la población está más mezclada o donde los húngaros son una minoría y están acostumbrados a manejarse en otros idiomas. Desde el punto de vista del conocimiento de otras lenguas es una cuestión importante. Obviamente como ilustrador de un problema o de una situación es aceptable que aparezca en la noticia la referencia a Popovo/Csonkapapi, pero habría que tener cuidado con no dar la imagen de que esa es la situación habitual para los húngaros de la zona cuando no es del todo así.

Un error eviente, ya sea de redacción, traducción o de concepto, es afirmar que "Lo que hoy es Rumanía era de los húngaros, y también de la República Checa y Croacia". Por el Tratado de Trianón Hungría perdió territorios a favor de Austria, Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumanía. Parte de los territorios que perdió Hungría a favor de Checoslovaquia (no Chequia), acabarían tras la Segunda Guerra Mundial en la Ucrania soviética (tras pasar brevemente por Hungría de nuevo). Lo que se suele llamar Transilvania (aunque extrictamene no es solo Transilvania, sino también incluye otros territorios históricos), y que hoy es parte de Rumanía, perteneció antaño a Hungría, pero obviamente no a la República Checa, que es un estado relativamente nuevo, ni a Croacia (bueno, algún reino medieval croata de hace siglos seguro que controló durante algún breve periodo de tiempo alguna pequeña porción de lo que luego, siglos más tarde, sería Rumanía, pero para el caso es una cuestión irrelevante).

Otro tema, más preocupante, en mi opinión, es afirmar que lo sucedido en Ucrania ha avivado las ansias autonomistas de los húngaros. Preocupante porque yo veo por ningún lado señales de eso que afirma el artículo. El autonomismo húngaro en Transcarpatia tiene muchos años de existencia, a pesar de lo cual es muy débil, quizás por ser consiente de su situación real. Más bien ha pasado lo contrario de lo que afirma el artículo. El autonomismo húngaro (que no independentismo, ojo), ha tenido cierto desarrollo en los últimos años al amparo del gobierno ucraniano de Yanukóvich, que ha sido respetuoso con las minorías étnicas, y en cuyo proyecto entraba precisamente la idea del autonomismo cultural de las minorías. Los húngaros no se han salido de ese marco para nada, sino que han intentado aprovecharlo. Pero lo que ha sucedido en Ucrania los últimos tiempos ha sido para los húngaros como una bofetada y sus sueños de cierta autonomía aunque sea cultural han entrado en contradicción con la nueva realidad impuesta por el gobierno fascista ucraniano. En realidad no hay un "avivamiento" de las ansias autonomistas de los húngaros, sino más bien un retroceso en esas ansias. Algo así como "más bien no hacemos mucho ruido, no sea que los fascistas que están exterminando a la población rusa en el este, decidan hacerlo con nosotros también" (los rusos pueden tener detrás a Putin y a una potencia con capacidad para defenderlos, si quiere hacerlo; los húngaros son conscientes de que eso no pueden esperarlo de Hungría, más allá de las declaraciones oficiales o las medidas de presión indirectas). De hecho, los partidos y medios húngaros de Ucrania son bastante fieles a la idea de Ucrania,  y siguen colaborando y paricipando en las instituciones ucranianas, en la medida en que les dejan, claro. Por ejemplo, el único parlamentario húngaro de la Rada Ucraniana, István Gajdos, que fue diputado en las filas del Partido de las Regiones de Yanukóvich, después de estar un tiempo refugiado en su región, volvió al parlamento para seguir con su trabajo, ahora como miembro de un nuevo partido. Otra cosa es que en la retórica del gobierno húngaro sí esté presente la preocupación por la situación de los húngaros de Transcarpatia y entre muchos sectores de población húngara (de Hungría), que consideran justo un cambio de fronteras, exista cierta ilusión (o preocupación) por la deriva de los acontecimientos de Ucrania. Naturalmente la federalización de Ucrania podría ser beneficiosa para los húngaros, pero de momento los húngaros de Ucrania lo que están haciendo es mantenerse de manera que no les puedan acusar de traición o de conspirar contra el estado ucraniano, más que otra cosa. El simple hecho de ver con simpatía a los rebeldes del Este ya es una prueba "en contra", como es fácil de ver en el caso del Partido Comunista de Ucrania, cuya prohibición está en proceso precismente por este tipo de cosas. Por eso, sinceramente, no sé dónde ven los periodistas de RT un avivamiento del autonomismo húngaro, porque yo, desde mi modesta posición, más bien veo lo contrario, un intento de los húngaros de Ucrania de no remover mucho las cosas, no sea que les toque a ellos pagar los platos rotos, al menos de momento. De hecho, las declaraciones sobre la autonomía de los húngaros de Ucrania que se mencionana en el artículo, son de un diputado de Jobbik de Hungría, no de un representante de los húngaros de Ucrania.

Por último, me resulta lamentable que ahora se hable de Jobbik como un partido nacionalista. Igual que me parece lamentable cuando los medios de prensa occidentales tratan a los partidos gobernantes ucranianos como nacionalistas cuando en realidad son fascistas y ultranacionalistas. Pues el caso de Jobbik es lo mismo, no son nacionalistas, son ultranacionalistas y fascistas. Y dejémoslo claro. Soy consciente de lo que es RT (un medio de propaganda, como cualquier otro medio de comunicación, por cierto), pero al menos tiene cierto nivel y artículos interesantes desde otro punto de vista (como este, a pesar de sus errores), pero espero que no acabe convirtiéndose en una cloaca llena de basura como lo que son hoy por hoy los medios de las mal llamadas democracias occidentales... 

Video que acompaña al artículo de RT:


domingo, 16 de marzo de 2014

10 mitos y falsedades sobre el conflicto ucraniano (3ª parte)


Ahora unos cuantas manipulaciones sobre la historia, terreno que parece propicio para que algunos hagan de las suyas. 

7. Es lógica la desconfianza de los ucranianos ante los rusos por la represión y los genocidios causados a Ucrania. 

Esta es una de las cosa más absurdas que he oído en relación con Ucrania, pero no son pocos los que lo piensan e intentan justificar así la rusofobia o la actitud ultranacionalista de diversos grupos ucranianos. Por ejemplo lo hemos visto en el programa La Tuerka, con la invitada ucraniana filo-fascista. Esto además se mezcla con la propaganda anticomunista, para variar. La gente que piensa así suele mostrar una ignorancia supina sobre la historia de Ucrania (y estoy incluyendo en este campo a la ucraniana que se pasó por La Tuerka). 

Atendamos a un solo hecho para empezar. Las regiones donde la extrema derecha es más fuerte, las que son más antirrusas, son sobre todo las zonas Occidentales de Ucrania, especialmente Lviv, Ternópil, Ivano-Frankivsk, Volynia y Rivno. Svoboda consiguió en las elecciones parlamentarias del 2012 sus mejores resultados de Ucrania allí: en Lviv el 38% de los votos, en Ivano-Frankivsk el 34%, en Ternópil sobrepasó el 31%. También consiguió muy buenos resultados en Volynia - el 18%- y en Rivno - 17%. Fuera de ahí su popularidad decae bastante. Incluso en las provincias Occidentales tradicionalmente y en la actualidad multiétnicas, el apoyo a Svoboda es relativamente bajo: en Transcarpatia (con población húngara y de otros pueblos) consiguieron poco más del 8% de los votos, en Chernovtsi (con minorías rumanas) casi llegan al 9%. Siguen teniendo un porcentaje importante, pero mucho menor. En otras regiones solo destacan en Kíev (con el 17%) y en votos del extranjero (casi el 24%). Según vamos mirando hacia el este y el sur el porcentaje de votos de Svoboda cae. En las regiones más cercanas a Rusia ronda el 1%. 

Resultado del partido fascista Svoboda en las últimas elecciones ucranianas, las parlamentarias del 2012. Fuente: Wikipedia.


Si vemos el resultado en las últimas elecciones locales (del 2010) la situación es similar, pero aún más acusada. En este caso en las regiones orientales del país no llegan al 1%, en las centrales oscilan entre el 2% y el 4%. Y en las Occidentales, en Ternópil llegaron al 35%. En Lviv al 26%. En Ivano-Frankivsk al 17%. En Kíev apenas tuvieron un 2%


Resultados de Svoboda en las elecciones regionales del 2010. Fuente: Wikipedia.


Y en las presidenciales del 2010, en las que su líder Oleg Tyagnibok consiguió el 1,43% de votos, no se comieron una rosca en ninguna de las regiones, excepto en las tres regiones destacadas hasta ahora, donde rondaron el 5% de los votos (en Lviv lo superaron por poco).

Resultados de Oleg Tyagnibok, líder de Svoboda, en las elecciones presidenciales del 2010. Fuente: Wikipedia.

Viendo estos resultados es evidente que al radicalización de la sociedad ucraniana se ha producido en los últimos años especialmente (y mucho tiene que ver el nefasto gobierno naranja) y también que donde se han asentado y echado raíces es especialmente en Lviv, Ternópil e Ivano-Frankivsk, en menor medida en Volynia y Rivno. Esto es curioso, ¿por qué? Porque precisamente estas regiones se caracterizan por no haber pertenecido a Rusia durante mucho tiempo (Lviv, ciudad con una larga historia, solo perteneció a Rusia entre 1914 y 1915, antes perteneció a Polonia y desde el sigo XVIII a Austria-Hungría, en los años 20 y 30 del siglo XX fue parte de Polonia; Ternópil perteneció a Polonia y a Austria-Hungría, en los años 20 y 30 del siglo XX, al igual que Lviv, de nuevo fue parte de Polonia, a Rusia solo perteneció entre 1810 y 1815; lo mismo podemos decir de Ivano-Frankivsk. Rivno perteneció a Rusia más tiempo, entre 1793 y 1917 y el caso de Lutsk es similar al de Rivno. En ambos casos en los años 20 y 30 pertenecieron a Polonia). Es decir, estas tres regiones tienen dos ragos comunes muy peculiares a tener en cuenta:

- que pertenecieron al Imperio Ruso muy poco tiempo. En el caso de la regiones con más presencia fascista en la actualidad ese periodo se limita a unos pocos años en toda su historia.

- que en los años veinte y treinta del siglo XX, cuando tiene su origen el nacionalismo agresivo ucraniano, no pertenecían a la URSS, sino a Polonia, donde las autoridades ejercían una represión intensa contra los ucranianos (y no solo contra ellos, también contra otras minorías étnicas como bielorrusos o lituanos).

Por lo tanto, resulta patético oír a supuestos expertos hablar de la tradicional represión rusa (que en realidad no existió y mucho menos en estas regiones), y especialmente las referencias a temas como el Holodomor y las purgas de Stalin de los años treinta, para justificar el rechazo a lo ruso o a los comunistas y el auge de los ultras ucranianos. Más que nada porque precisamente estas regiones no se vieron afectadas por estos problemas debido al hecho incuestionable e indudable de que no pertenecían a la URSS en los momentos en los que esos sucesos tuvieron lugar.  Hasta el 4 de diciembre de 1939 estas zonas estuvieron en poder de Polonia, así que recurrir como excusa al Holodomor (por ejemplo), que tuvo lugar en 1932-33 es simplemente ridículo y lo único que demuestra es la ignorancia del que lo menciona. De hecho, lo que esas regiones sufrieron fue una represión brutal del gobierno polaco. Y contra esa represión es como surge y se desarrolla el movimiento nacionalista ucraniano, que durante la Segunda Guerra Mundial llevó a cabo una política de limpieza étnica sobre los polacos de la región. Tristemente célebres son las matanzas de Volynia, por ejemplo.

Polonia en 1938. Si se agranda el mapa se puede ver que ciudades como Lwów (Lviv en polaco), Równe (Rivno), Tarnopol (Ternópil), Stanislawow (actualmente Ivano-Frankivsk), etc, hoy pertenecientes a Ucrania, todavía en 1938 eran parte de Polonia. Fuente: Wikipedia.
Mapa lingüístico de Polonia en 1937. Puede apreciarse claramente que las zonas orientales de Polonia eran de predominio ucraniano y bielorruso. Esas zonas orientales de Polonia pasaron brevemente a ser parte de Lituania, Bielorrusia y Ucrania en 1939, y después de forma permanente tras la Segunda Guerra Mundial. Fuente: Wikipedia.

 Es curioso que en Transcarpatia, que perteneció hasta la Segunda Guerra Mundial a Checoslovaquia o en Chernovtsi, que perteneció a Rumanía en esas fechas, no se desarrollara un movimiento nacionalista tan agresivo como en las zonas dominadas por el estado semifascista polaco. Aunque seguramente tengo mucho que ver en ello que eran zonas tradicionalmente multiétnicas.

No entro a discutir más cuestiones, creo que esto basta. Pero podríamos hablar también por ejemplo de por qué debería considerar que las supuestas represiones de la URSS (dirigida por un par de georgianos, Stalin y Beria), son achacables a Rusia y los rusos. Y eso sin entrar en las represiones en sí, por ejemplo en el cuento del Holodomor y sus fantásticas cifras infladas que contradicen toda lógica. Solo mencionaré que durante el gobierno del fascista de Yúschenko una de las cosas a las que se dedicaron las autoridades ucranianas es a montar una especie de mitología completamente falsa y manipulada en torno al Holodomor (que si genocidio, que si siete millones de muertos, etc,etc), creación de nuevos héroes nacionales (que antes habían sido considerados criminales, como el fascista Stepan Bandera, de esto ya se habló aquí en Crónicas Húngaras, recomiendo esta fantástica entrada en el blog Salsa Rusa, sobre los crímenes de Bandera y sus secuaces, eso sí abstenerse estómagos delicados). En el caso del Holodomor llegó hasta el punto de organizar exposiciones sobre el Holodomor ... en Crimea... con material falso... (Fuente).

8. Los tártaros de Crimea son minoría en Crimea porque fueron deportados por Stalin

Respecto al tema de Crimea se oyen también muchas cosas últimamente, por ejemplo que los Tártaros de Crimea fueron deportados por Stalin. A veces se añade también que los rusos son mayoría en Crimea porque los deportaron.

Empecemos por lo evidentemente falso. Los tártaros de Crimea fueron la población mayoritaria en la región hasta finales del siglo XIX. Pero desde entonces la mayoría de la población es rusa. Y antes de la Segunda Guerra Mundial los tártaros eran ya una minoría, importante, pero eran una minoría. En 1897 la población de Crimea era de casi 550 mil habitantes, de ellos el 36% tártaros y el 33% rusos. Para 1939 la población superaba los 1,1 millones de habitantes, de ellos el 50% rusos y el 20% tártaros. (Fuente: Wikipedia)

Gráfica con la composición de la población de Crimea. Puede verse que en 1897 todavía eran mayoría, pero ya no son mayoría absoluta, casi hay tantos rusos como tártaros.Verde: tártaros. Color carne: rusos. Amarillo: ucranianos. Fuente: Wikipedia
Respecto a la deportación de los tártaros eso es cierto. Aunque se olvida indicar que los tártaros fueron deportados por colaborar masivamente con los nazis. Aclaremos que los nazis usaron antes de la Segunda Guerra Mundial el conflicto con las minorías étnicas para extenderse por Europa. Lo hicieron con los Sudetes (de eso se hablará más tarde) recurriendo a la supuesta opresión de los alemanes de la región. Lo hicieron también polacos y húngaros (que colaboraron, especialmente los primeros, en la destrucción de Checoslovaquia). Así que los soviéticos eran conscientes de que las minorías alemanas podían ser usadas por los nazis, por eso, justo antes del comienzo de la guerra evacuaron (o deportaron) a los alemanes de Crimea. Más tarde, durante la guerra, los nazis hicieron llamamientos a los tártaros de Crimea y estos no cayeron en saco roto. No se trató de una colaboración a nivel, digamos, individual, todo lo contrario, destacó especialmente la labor del Comité Musulmán de Simferópol, principal órgano colaboracionista. Por toda Crimea se crearon comités tártaros que colaboraban con los nazis. Los propios alemanes se sorprendieron de la disposición de los tártaros a colaborar, hasta el punto de que decidieron liberar a los presos de guerra tártaros y además se organizaron unidades militares y policiales tártaras. Los comandos tártaros se hicieron tristemente célebres en la región, daban caza a unidades partisanas y participaban en la represión sobre la población local, especialmente contra los judíos y los rusos. En el sovjos Krasnyi se organizó el mayor campo de concentración de Crimea. Los oficiales del campo eran tártaros (el batallón de voluntarios tártaros número 152 de las SS). (Fuente). Recordemos que en Crimea la represión nazi y tártara causó decenas de miles de víctimas (90 mil muertos y 85 mil deportados a Alemania - Fuente). Y en toda la URSS unos 27 millones de muertos.

Tras la liberación de Crimea, una de las primeras cosas que hizo el gobierno soviético (en concreto el Comité Estatal de Defensa, que no Stalin) fue ordenar la deportación de los tártaros a la República Socialista Soviética de Uzbekistán; esta tuvo lugar entre el 18 y el 20 de mayo de 1944. La deportación afectó a todos, no solo a los culpables de colaboración, pero las razones de eso son fáciles de entender en las circunstancias concretas en que tuvieron lugar. La colaboración de los tártaros había sido masiva, lo cual planteaba numerosos problemas, por ejemplo dividir a los tártaros en grupos y deportar a unos y a otros suponía poner en peligro la existencia de todo el grupo nacional (los que se hubieran quedado habría sufrido el desprecio del resto de los habitantes de la región y seguramente habrían acabado asimilados). No digo esto como justificación sino para que se entiendan las razones que llevaron a tomar esta decisión (en las condiciones concretas de 1944, cuando aún ni siquiera había acabado la Segunda Guerra Mundial y la URSS estaba en ruinas). Por cierto, en otros países se tomaron medidas similares (por ejemplo lo hizo la Checoslovaquia de Beneš antes de la toma del poder por parte de los comunistas). 

Llamamiento nazi a la población tártara de Crimea. Fuente: Wikipedia.


Para comprender un poco el ambiente que podía vivirse en la zona en esa época podemos ver este artículo de El País de 1992 en el que se menciona la opinión de un periodista local, de origen judío, cuando se permitió el regreso de los tártaros a Crimea (Fuente).

 Arkadi Visotski es un periodista judío que aboga por la buena convivencia de las distintas nacionalidades que habitan Crimea, pero los acontecimientos de la II Guerra Mundial los lleva grabados en el cerebro: "Fueron tártaros, colaborando con los ocupantes nazis, los que mataron primero a los judíos, luego a los kraimes judíos de Crimea [que hablan hebreo] y más tarde a los krimchaki [judíos convertidos al islamismo]. Mi familia es un buen ejemplo de lo que hicieron esos tártaros colaboracionistas. Mi padre tenía seis hermanos y sólo él salvó la vida". En la familia de mi madre eran siete hermanos y sólo tres quedan vivos. Perdí a todos mis abuelos y a mis bisabuelos". Visotski prosigue: "Recuerdo perfectamente que cuando después de la liberación en 1944 los tártaros fueron reunidos en la estación para ser deportados los soldados tenían que protegerlos de la gente, que les lanzaba piedras".

Cuando se habla de la tragedia del pueblo tártaro (que lo fue, nadie lo duda), no estaría también mal recordar también la tragedia de la población rusa o en general eslava en las zonas ocupadas por los nazis. Porque al igual que la deportación está muy presente en la conciencia de los tártaros de Crimea, también la barbarie nazi lo está en la conciencia de gran parte de la población de Crimea (y de Rusia). Y mucho más lo estaba en 1944.
 
9. Lo que está haciendo Rusia en Crimea es comparable a lo que hizo Hitler en los Sudetes

Otro argumento bastante pobre que se oye y lee muy a menudo, lo comento solo brevemente. La cuestión es incomparable por varias razones. La primera es que en Checoslovaquia había un gobierno democrático (burgués, claro), tan democrático como en cualquier otro país occidental de la época (o probablemente más). El asunto de Crimea estalla a consecuencia de un golpe de estado que acaba con un gobierno legítimo. No solo eso, sino que en ese gobierno hay una presencia importante de fascistas, hasta el punto que podemos considerarlo tranquilamente un gobierno fascista, sin ninguna legitimidad. En Checoslovaquia no había una persecución contra los alemanes, en Ucrania las primeras decidisiones del gobierno golpista y los precedentes sí pueden hacer pensar a los rusos que la población rusa de Ucrania está en peligro. Además era evidente que Hitler usaba el tema de las minorías étnicas como mera excusa y en realidad lo que ansiaba era la expansión alemana; vamos, no hacía falta ser adivino para darse cuenta, lo decía el mismo y así lo reflejaba en sus obras y en sus discursos. En cambio no es evidente que Putin aspire a la expansión rusa. De hecho desde el punto de vista ruso el comportamiento de Putin parece un mero intento casi desesperado de defenderse ante la expansión imperialista de la UE y los EEUU. Por lo demás hay otra cosa muy importante también: y es que la anexión alemana de los Sudetes es comprensible, no es eso lo que es criticable de Hitler, sino, principalmente lo que hizo después (naturalmente también hizo cosa antes brutales en Alemania). La ocupación de los Sudetes es una de las cosas menos criticables del gobierno de Hitler, porque en este caso concreto Hitler tenía razón (no la tuvo al ocupar después el resto de Chequia, por ejemplo, pero eso vino después).

Monumento a la Liberación en Simferópol, Crimea. Fuente: Wikipedia