domingo, 4 de mayo de 2025
lunes, 18 de noviembre de 2024
La foto del día (14): Puente de las Cadenas de Budapest
| Puente de las Cadenas de Budapest iluminado con luz lila en ocasión del Día Mundial de los Nacidos Prematuros (17-11-2024). Fuente: Index |
domingo, 22 de septiembre de 2024
La foto del día (13): Crecida del Danubio en Budapest
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| Budapest. Puente Margarita, con el tranvía 4 o 6 (son las dos líneas que pasan por ahí). El Danubio está bien alto, el agua cubre casi los pilares del puente. La foto es del sábado 21 de septiembre, cuando el Danubio alcanzó los 830 cm de altura, luego empezó a descender. No ha habido graves daños de momento, al menos en Hungría. En el centro de Budapest el Danubio ha cubierto la orilla inferior (que es una carretera y que está para esto precisamente, para servir de dique de contención cuando la corriente se eleva), y casi ha llegado al borde de la segunda línea de la orilla (que es la peatonal, el paseo en el Danubio), más allá de la cual la situación podría haber sido catastrófica, pero no la ha superado (por poco). Hay algunos lugares donde la orilla es más baja o no hay un muro que sirva de dique, ni tienen sistema de diques móviles, que se han inundado, pero han sido más bien lugares puntuales. El pueblo de Kisoroszi está aislado e inhundado en parte, pero como digo, se trata más bien de situaciones puntuales. Hungría ha tenido tiempo de prepararse para la crecida y lo han hecho a conciencia. Foto: Gobierno de Hungría. |
viernes, 6 de septiembre de 2024
Estudio sobre hábitos de lectura y compra de libros en Hungría
Una encuesta encargada por economx.hu al centro de investigación de la opinión pública Pulzus intenta aclarar el panorama en Hungría respecto a los hábitos de lectura y la compra de libros. El estudio responde a uno realizado anteriormente que daba unos resultados desalentadores (y este también lo ha hecho, aunque sus datos no concuerden del todo con los del anterior).
Según el estudio en cuestión el 39% de los húngaros leen habitualmente, el 45% lo hacen de forma ocasional, y el 15% no leen nunca (el 1% NS/NC).
Entrando en algunos detalles, son las mujeres las que más leen en Hungría (el 40% de forma habitual, y el 49% de forma ocasional, apenas un 10-11% no lee nunca, mientras que entre los hombres el porcentaje de los que no leen nunca se va al 19%). Además, los mayores de 60 años son los que más leen: el 43% de forma habitual. En Budapest se lee más que en provincias.
Sobre compra de libros hay algunos datos curiosos. El 10% de los encuestados afirma comprar un libro al menos cada mes, el 21% cada seis meses, el 33% una vez al año, y el 34% afirma que nunca compra libros.
Los hombres son los que más compran, y también los que menos lo hacen. Pero es interesante ver que los mayores de 60 años, que son el sector de edad que más lee, es a la vez el sector que menos libros compra (el 37% no compra nunca libros). El autor del artículo en el que me estoy basando, se extraña por el asunto y se plantea que tal vez vayan a bibliotecas a leer. Lo que se le ha escapado es el detalle -que dice mucho- de que si son el sector que más lee y el que menos libros compra, tal vez sea debido a que simplemente no se pueden permitir comprar libros.
Y en relación con esto viene el siguiente dato, que dice mucho: la gran mayoría de los húngaros consideran que los libros son caros. Los autores de la encuesta han tomado un precio medio de los libros de 5 mil- 6 mil forint húngaros (es decir, entre 13 y 15 euros al cambio actual) y el 80% de los encuestados considera ese precio prohibitivo. Lo cual, además, contrasta con la opinión de las editoriales, que se quejan de que no ganan gran cosa con los libros. En cualquier caso, esto es muy fuerte: 8 de cada 10 personas, piensan que los libros son caros. Entre las mujeres el porcentaje se dispara al 87% (entre los hombres es algo inferior, 72%). Pero, es que entre los mayores de 60 años, llega incluso al 88% el porcentaje de los que piensa que los libros son caros. Con estos datos generales, está claro que para la mayoría de los sectores de población en Hungría comprarse un libro es un lujo. Curiosamente, entre los que tienen solo enseñanza primaria, hay un 20% de población que considera que los libros no son muy caros, supongo que es porque no leen mucho y tampoco compran libros (de acuerdo a los otros datos de la encuesta). Entre los estudiantes que se preparan para acceder a la universidad, el porcentaje de los que piensan que es caro comprar un libro es más alto que la media: 85%.
Luego, como curiosidad, se propone cuánto podría cada uno gastar en un libro, sin que eso supusiera un problema para su cartera.
Ni más ni menos que el 54% afirma que 3 mil forint (7-8 euros al cambio actual), que es casi la mitad del precio medio de un libro actualmente. El 13% consideran que 4 mil forint (unos 10 euros, es que el forint está ahora por los suelos, bueno, ahora y los últimos 20 meses como mínimo). El 7%, 5 mil ft y el 8%, 6 mil forint (13 y 15 euros respectivamente). Vamos, que solo el 15% de la población considera que puede pagarse el precio habitual de un libro... (El 18% NS/NC).
Pero es que si vemos estos datos por edad aclara algunas cosas... Entre los mayores de 60 años, apenas un 3% considera que puede pagar 5 mi ft y otro 3% 6 mil forint. Es decir, entre la capa de la población que más lee, apenas el 6% se puede permitir pagar el precio normal de un libro (¿será por eso que no compran libros, sino que los leen en bibliotecas? pregunta obviamente retórica).
Por matizar un poco estos resultados, aclarar que las encuestas o este tipo de estudios hay que cogerlos con pinzas y tratarlos con mucha prudencia. Para empezar, me imagino que aquí se refieren a libros nuevos, porque el caso es que en Hungría hay un floreciente mercado de libros usados a precios bastante buenos. En Budapest, por ejemplo, hay muchísimas librerías de anticuario que no solo ofrecen libros antiguos, sino también libros modernos que ya no se encuentran en las grandes librerías o que simplemente que ya están usados. Por no hablar de la genial iniciativa "mozgó könyvek" (libros en movimiento), que son unas librerías ambulantes que tienen carros en diversas zonas de Budapest, con libros muy interesantes, que cambian cada poco tiempo, y a precios más que asequibles (entre 500-1500 ft -1,2-4 euros, dependiendo del tipo de libro y del lugar en el que esté). Y a veces encuentra uno allí joyitas tiradas de precio (p.ej. yo hace tiempo encontré un volumen de "Las aventuras del valoroso soldado Švejk" en una edición original checa de 1954 con las encantadoras ilustraciones de Josef Lada, y todo por 400 ft -que, bueno, entonces sería 1,5 euros o así, fue antes de que el forint se desplomara). Es decir, que los ancianos que leen pero no compran libros, tal vez no solo frecuentan las bibliotecas, sino también este tipo de sitios.
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| Carro de libros de "Mozgó Könyvek". Los 300 ft de precios (que entonces rondaría el euro) indica que la foto es antigua, pero siguen teniendo precios muy asequibles. Fuente: Página de la Asociación Mozgó Könyvek |
lunes, 2 de septiembre de 2024
El fenómeno de Sahra Wagenknecht visto desde Hungría
(Reflexiones sobre Alemania y la situación de la izquierda en Europa)
(Esto no era inicialmente un artículo, sino un hilo que escribí en tuiter y que, visto su extensión, es más legible en forma de artículo. Así que lo he compuesto en un texto único, corregido y subido aquí. Que al menos valga para resucitar el blog, que lo tengo bastante olvidado, por falta de tiempo -no de temas y noticias)
Algunos comentarios sobre las elecciones en Sajonia y Turingia de ayer. Los datos que puse en un hilo anterior (aquí, en tuiter) eran estimaciones sobre encuestas a pie de urna, pero son más o menos los resultados definitivos. En Sajonia hay algunos cambios menores, algunos partidos ganan o pierden un escaño respecto a la estimación, p.ej. CDU tiene 42 escaños, no 41, y AfD 41 no 40. El BSW ha conseguido 15 no 16, y los socialdemócratas 9 en lugar de 10. En Turingia las diferencias son mínimas (décimas en % de voto) y no se traducen en cambios de escaños respecto a la previsión. Eso, por un lado. Por otro, aclaro que yo ni sé alemán y ni sigo en profundidad la política alemana, solo muy por encima, pero en Hungría, por razones obvias, hay un interés muy grande por lo que sucede allí. Así que quiero comentar un poco algunas cuestiones que se mencionan en Hungría sobre el BSW y su papel en las elecciones.
Curiosamente los medios progubernamentales húngaros han sido mucho más respetuosos con el BSW que los medios liberplastas y progres. Ahí donde lo veis, en Hungría desde medios gubernamentales se ve al BSW como la extrema izquierda "razonable", mientras que los liberplastas los ven como malvados estalinistas o incluso rojipardos. Así que me voy a basar más en las noticias de los medios progubernamentales, que por lo menos tienen cierta curiosidad por el BSW e intentan explicarlo en su contexto (los medios liberales se contentan con poner la etiqueta, básicamente)...
En Index, p.ej. se resalta que la CDU ha descartado gobernar en Sajonia con el AfD y con Linke, pero no con BSW (a pesar de que, según Index, en cuestiones sociales, el BSW tiene muchas coincidencias con el AfD). En teoría en Sajonia sería posible una coalición CDU-SPD-BSW. El BSW no se ha expresado sobre la cuestión (yo, sin tener mucha idea ya os digo que está descartado, pero bueno). Pero Index resalta que la campaña que ha seguido el BSW en las elecciones (en la que ha participado Sahra Wagenknecht, aunque no era candidata), se ha basado en acabar la guerra en Ucrania cuanto antes y en cortar de inmediato cualquier ayuda militar a este país. Y aunque de eso no se decide en Sajonia, sino en Berlín, hay posibilidades de influir desde Sajonia. Vamos, que Index no ve muy probable la participación de BSW en una posible coalición, más bien piensan en una coalición que gobierne en minoría CDU-SPD (esto debe ser la pinza PSOE-PP a la alemana). Esto por lo que respecta a Sajonia. En Turingia la CDU solo puede gobernar con ayuda de Linke o de AfD, pero, como he dicho antes, CDU por principio descarta colaborar con estos dos partidos, por considerarlos extremistas (además necesitaría al SPD, claro). Igual que en Sajonia, CDU no se ha pronuciado respeto a BSW. Aquí no se habla más de BSW. En Magyar Nemzet (principal periódico progubernamental) se resalta que los partidos críticos con el sistema (entiende aquí al AfD y a BSW) han conseguido un gran éxito y más del 40% de los votos en Sajonia, y en Turingia tienen el 50% de los escaños. Y se indica que ambos se oponen a enviar ayuda militar a Ucrania y a aceptar a inmigrantes sin ningún control. En cualquier caso, los resultados muestran que una gran parte de la población de la antigua RDA está bastante harta de la política federal alemana. De hecho, se puede afirmar perfectamente que el gobierno federal ha fracasado en las elecciones. Otro artículo de Index (anterior a las elecciones) resalta que, al ser un partido nuevo, el BSW no tiene todavía una militancia muy amplia, los candidatos que ha presentado no son políticos muy conocidos, y eso ha intentado compensarlo Sahra Wagenknecht con su participación; todo esto ha dado pie a las críticas de otros partidos, que les han acusado de que sus candidatos no saben ni qué representan. Index resalta que, en realidad, los puntos importantes del programa de BSW sí son conocidos: aumentar el salario mínimo, dar prioridad a la mejora del nivel de vida de los trabajadores y defender a la industria por encima de consideraciones ecologistas, oposición total a la migración, que hunde los salarios de los trabajadores y acercamiento a Rusia para conseguir energía rusa barata; pero claro, esos son temas que no se deciden del todo en estas elecciones. Por cierto, aunque los resultados de BSW han sido muy buenos, en realidad son algo menores de los previstos por las encuestas (aunque por poco, 13% en Sajonia frente al 12% que ha logrado, por 18% en Turingia frente al 16% real). En Index hay un artículo más largo yprofundo sobre Wagenknecht, aunque es de finales del año pasado. Allí, se define al BSW como un partido con un programa económico de izquierdas, pero conservador socialmente (y aclaro, estos datos son todos de prensa proorbanista, es decir, muestra cómo interpretan ellos el fenómeno BSW, lo cual no quiere decir que, realmente, el BSW sea así). Ahí se menciona que, aunque el partido surge de Linke y aspira a atraer votantes desencantados con Linke, también puede ser atractivo para ciertos sectores del SPD y de los Verdes. Pero, curiosamente, menciona que también puede atraer a votantes del AfD, ya que ambos aspiran a atraer el voto de la clase obrera de la antigua RDA y ambos se presentan como partidos protesta. En el artículo se resalta también que la ideología que representa Wagenknecht difiere radicalmente del mainstream de los partidos de izquierda o de la nueva izquierda. Sahra critica a los verdes y también al SPD, a este último por haberse alejado del verdadero camino de la socialdemocracia, pero también denuncia (Sahra) que ese proceso ha afectado a toda la izquierda europea. Según ella, actualmente la mayor parte de la izquierda se dirige a una población urbana acomodada y educada, y se ha olvidado de los obreros que están en peor situación económica y social que esta clase urbanita. Sahra habla de lucha de clases y de que un político de izquierdas tiene que ocuparse de la clase obrera, cuyos problemas son completamente diferente de los de un trabajador de una oficina en un barrio gentrificado de una gran ciudad. Además, es que estos dos grupos sociales tienen intereses contrapuestos. Mientras que los nuevos izquierdistas urbanitas aspiran a la reducción de las emisiones dañinas para el clima y querrían prohibir el uso de energías fósiles, o ven de forma positiva los impuestos sobre el transporte, la energía y los combustibles, gran parte de la clase obrera más pobre se ve afectada negativamente por estas medidas, y un buen ejemplo de eso ha sido la discusión sobre las instalaciones de calefacción en Alemania (se trata de una propuesta de los Verdes, que prohibiría la construcción y venta de viviendas con calentadores de agua por gas o petróleo). Según Sahra Wagenknecht estas medias, además, favorecen al capital, pero en la contradicción capital-obrero, un partido de izquierdas debe tener claro que su misión es estar del lado del obrero y no puede apoyar una política que los afecte negativamente. Por eso también rechaza la migración, que provoca una competencia de salarios a la baja, y por lo tanto sirve los intereses del capital. Otras cuestiones que afectan a minorías -sexuales o étnicas- no son importantes desde el punto de vista de clase y la representación de estas minorías no puede solucionar los problemas de la clase obrera. La clase obrera no está interesada en cuestiones como la política de identidad progresista. Así pues, dice el artículo, Wagenknecht sigue una política completamente de izquierdas en lo económico, culturalmente conservadora, y por lo que se refiere a la política exterior, totalmente europea por contraposición a la atlantista. Según el artículo, el BSW cubre un vacío existente en la política alemana, donde ya hay un partido económicamente de izquierdas (Linke), pero es culturalmente progresista.
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| Primer Congreso de la Alianza Sahra Wagenknecht - Por la Razón y la Justicia. 30 de enero de 2024. |
Por mostrar también la opinión de otros medios, veamos por ejemplo qué dice de Sahra y de su BSW el portal húngaro Mérce, de izquierda alternativa progre, que sí se ha ocupado del fenómeno del BSW (aunque, bueno, solo es un tío el que escribe de ella, un tal Áron Mikus). Solo los títulos de los artículos ya dicen mucho: "El cometa de la izquierda alemana que se ha quedadoestancada al pie del muro de Berlín", "No es la clase obrera la quegira a la derecha, sino los políticos de izquierda hambrientos de poder" (se refiere, claro está, a Sahra). Aclaro que yo, a estas alturas, ya ni leo Mérce de forma habitual (aunque por mi ideología sería uno de mis medios de referencia), pero me tiene ya hasta las narices su retórica (p.ej. en Ucrania, promaidanista - con algunos artículos muy manipuladores, como cuando te presentan como única opinión de izquierdas válida la de la izquierda ucra -apenas existente- que habla de imperialismo ruso y de luchar contra el invasor -que ya se hablará luego de los problemas internos de Ucrania-, y ni mencionan a la izquierda ucra realmente existente -Borotba,pej.- que lucha en las milicias del Donbass contra el gobierno ucro. El único artículo que han escrito sobre los comunistas ucros es para decir que son un partido de oligarcas -que en condiciones normales hasta podría aceptarlo, pero ellos lo hacen para desacreditar cualquier cosa que diga sobre Ucrania el PCU desde el exilio)... pero bueno, vamos con los artículos, muy por encima... Empecemos con el más antiguo (el del "cometa estancado a los pies del muro", que manda narices). Repite lo mismo que hemos visto en Index: que según Sahra la izquierda se ha apartado de los obreros y hace política solo para una capa social progresista y urbanita. Y también resalta lo de que económicamente es de izquierda, socialmente conservadora, y que su idea es dirigirse a los obreros "perdidos por la izquierda" (las comillas son del artículo). Lo que se plantea el autor es qué sentido tiene un partido conservador culturalmente y que rechaza llevar a los obreros en una dirección progresista. Acusa a Sahra de seguir no una política socialista, sino reformista, ya que sus ideas representan una economía de mercado con tintes sociales. Me salto la parte en la que habla de la evolución de Sahra, porque se me va a hacer muy largo esto (ya lo es). Solo menciono que llamó la atención (Sahra) en 1992 con su artículo "Marxismo y oportunismo" en el que juzga positivamente a Stalin (en el artículo se incluye un enlace al artículo de Sahra, está en alemán, pero se podrá leer con un traductor online, supongo, os dejo el enlace aquí para que no se me olvide: "Marxismo y Oportunismo").También se hace referencia a que cuando el PDS (excomunistas) realizaron un comunicado denunciando el muro de Berlín y considerándolo injustificable, Wagenknecht fue la única que se opuso a firmarlo. Luego, según el artículo, se modera un poco e incluso acepta el mercado. Se resalta su participación en manifestaciones por la paz (respecto a la guerra en Ucrania) y que para el autor es solo por su idea de conseguir energía barata para relanzar la economía alemana (y ya os he dicho que este medio es muy pro ucraniano). Según el autor, Sahra no pretende representar a toda la clase obrera, sino solo a los obreros de ciertas ramas industriales. Y ojito a esta frase: "su horizonte (el de Sahra) no ha superado el reformismo pequeñoburgués de los socialismos realmente existentes" (de ahí su nostalgia por la RDA, una RDA que para este medio no es socialista ni intentaba construir el socialismo, estos son de izquierda muy de izquierda y tal -sí, son totalmente antisoviéticos y eso, pero, oye, van de puristas, y luego se les cae la baba con los maidanistas, es que es para joderse). "Tenemos que ver que esta política (Sahra) considerada una esperanza por una parte de la izquierda alemana y europea, en realidad promete el regreso al estado del bienestar, lo que no es posible sin la explotación cada vez más intensa de grupos dentro de unas fronteras estatales concretas (mujeres, inmigrantes) o fuera de ellas (trabajadores de países del tercer mundo)" (lo dice el tal Áron Mikus este).
Vamos
con el segundo artículo (el autor promete tres, pero creo que el tercero no
está escrito todavía), el de los “políticos sedientos de poder” refiriéndose a
Sahra. Repite que Sahra se inicia como comunista, pero ahora es
partidaria de una economía de mercado social. Y acusa a su partido de
considerar deseable la política sancionadora liberal sobre los trabajadores de
sectores con sueldos más bajos -fundamentalmente mujeres e inmigrantes-, y
que con eso se acomoda bien en la actual élite política alemana (no sé de dónde
saca esto, pero bueno). "A Wagenknecht se la diferencia de otros partidos
porque habla a esos que antes eran los principales beneficiados del modelo
económico alemán, pero que se han visto muy afectados por la respuesta
de las políticas liberales ante el descenso de la tasa de beneficio: la clase
obrera industrial de ramas importantes de la economía alemana - por ejemplo,
los trabajadores de la industria del motor-, así como los pequeños y medianos
empresarios." (es alucinante el odio con el que habla esta gente de
la clase obrera industrial, es que se les nota el odio, alucinante).
Simplificando -dice el autor- podemos considerar que el partido de Sahra
intenta hablar a gente de izquierdas partidaria de la redistribución en
cuestiones económicas, pero que son conservadores en otras cuestiones
consideradas culturales (migración, sexualidad, minorías, clima). Que es un
grupo ("imaginario" dice el autor) de gente que ahora mismo no tiene
representación política (bueno, ahora la van a tener). Y se menciona que
las elecciones alemanas del 2017 parecen justificar esta postura, ya que
entonces 420 mil votantes se pasaron de Linke al AfD. Pero de momento, parece
que Sahra solo aspira a recuperar esos votantes (vaya análisis más absurdo de
este tipo). Además, según un estudio de la universidad de Belfast, lo
curioso es que los votantes potenciales del BSW serían más bien gente
económicamente de derechas. Según el estudio, el 54% de los votantes de AfD se
pensarían votar a Sahra, mientras que solo el 25% de los de Linke lo harían,
y el 30% de los liberales (FPD) (el artículo es de junio, qué mal ha
envejecido, si tenemos en cuenta los resultados de ayer). Según un estudio de
Carsten Braband (de Jacobino), los votantes potenciales de Sahra no son
especialmente partidarios de una redistribución social, no más que la
media en Alemania, sino que son más bien ligeramente derechistas respecto a la
cuestión. Según otro estudio, solo el 18% de sus votantes lo haría por su
programa económico, el 40% por la desilusión con otros partidos (¿y esa
desilusión de qué viene? ¿del aire?) o de la simpatía por Sahra (28%).
El 25% la apoyaría por su política sobre migración (se podían
elegir dos
opciones, por eso el total supera el 100%). Es decir, se trata solo de un
partido protesta. Se menciona también que es por eso que es tan popular entre
los votantes liberales, desengañados por la política del gobierno (y en
lo que juega su papel que Sahra haya sido muy crítica con la política realizada
durante la pandemia, además apoya más la construcción de infraestructuras
educativas y ayuda al mantenimiento de niños, antes que las ayudas directas a
familias necesitadas). De este modo, Sahra aparece con una posición
"anti-establishment" lo que también se ve respecto a su postura en la
guerra en Ucrania, que es muy crítica, pero parece que más bien solo para
asegurar el abastecimiento de energía barata para la industria Alemania (algo
que debe ser un crimen para el autor del artículo, yo no sé con qué cerebro
piensa esta gente, de verdad). Y, de hecho, se menciona a un político liberal
del FDP, Christian Schuchert, que se ha pasado al partido de Sahra solo por su
postura en la guerra de Ucrania. Todos estos argumentos (más alguno que
no he contado porque se me está haciendo eterno esto) muestran que el mito del
votante que quiere una política de izquierdas, pero se aleja de los partidos de
izquierda por la política social progresista de estos, parece venirse abajo.
Además, los estudios desmienten que por el hecho
de ser clase obrera uno tenga una opinión determinada sobre migración, minorías
sexuales, política de clima, etc. El único criterio que sí es importante -según
el autor- es el nivel de educación. Pero no es sorprendente que
BSW resalte el tema de la redistribución social, dado que en los últimos años
la desigualdad en Alemania se ha disparado. En 2017 la desigualdad social era
mayor en Alemania que en Hungría, de hecho, solo en Lituania hay peores indicadores
al respecto en la UE. Pero no hay una movilización de izquierdas
respecto a la cuestión, y los intentos que ha habido, han fracasado, debido a
que predomina la idea de la meritocracia y a que la sociedad ha aceptado que,
si alguien es pobre, es porque no trabaja lo suficiente. Lo que sí hay es
una crítica hacia los privilegios de los más acomodados. Y por eso Sahra
resalta la dura lucha de las pequeñas y medianas empresas porque la economía
alemana crezca, contraponiéndolos con las grandes empresas y con la situación
de monopolio de estas ya que consiguen grandes beneficios sin un aumento
real de la productividad, gracias a los contactos con el estado. Un estudio
conjunto entre Linus Westheuser y Linda Beck, sobre si es cierto que la clase
obrera ha girado a la derecha, ayuda a comprender este fenómeno. Según el
estudio, no hay ninguna prueba de que entre los obreros haya algún
problema con la homosexualidad, la emigración o la clase media urbana, pero sí
lo hay respecto a los que reciben algún tipo de compensación económica o
reconocimiento. Sí es importante la idea de que unos (ellos mismos) no reciben
lo suficiente, pero otros reciben mucho sin hacer nada. Además, los
obreros no ven posible un cambio en el sistema de redistribución actual y, por
eso, ven que cualquier beneficio que recibe otro, se hace en detrimento suyo.
Así pues, para el autor, Sahra es una política que intenta usar la polarización
de la sociedad en ciertos aspectos, y que no tiene el menor problema en usar
modelos de la derecha que ansían la vuelta "a la normalidad" frente a
la locura woke, queer o los refugiados. Y a la vez ni se cuestiona el principio
de la productividad que legitima las desigualdades, y no hace el menor
esfuerzo por construir instituciones o instrumentos capaces de redirigir y
representar las críticas a la desigualdad -como lo han sido de forma clásica
los partidos de izquierda y los sindicatos-. "Sahra no quiere
movilizar a los explotados, sino representar a los que quieren pertenecer a una
supuesta normalidad". Y eso ni es emancipador ni ha tenido éxito en los
últimos 100 años. Y acaba citando al filósofo "marxista" húngaro TGM
(Gáspár Miklós Tamás): "Como siempre, la izquierda fracasa cuando,
apresurándose a aspirar al poder, empieza a parecerse a su oponente. Es como si
la fidelidad al pueblo significara lo mismo que la adaptación a la opinión
pública represiva y manipulada por la clase dirigente capitalista. Y, encima,
torpe y ciegamente. Además de todo".
domingo, 24 de enero de 2021
La foto del día (12): Budapest, 1945
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| Budapest, 1945. En la orilla del Danubio. Al fondo el puente Erzsébet (Isabel), volado por los nazis ese mismo año mientras huían ante el avance del Ejército Rojo. Fuente de la foto: Budapest régi képeken |
lunes, 17 de agosto de 2020
Libro Infantil del Año 2020 en Hungría
El Foro del Libro Infantil Húngaro (HUBBY por sus siglas en inglés) ha premiado por quinto año consecutivo las mejores obras infantiles del año en Hungría. Veamos qué autores, ilustradores, traductores, editoriales y, naturalmente, libros, han merecido, según el criterio del jurado, recibir un premio por su calidad.
- El premio al mejor escritor del año en la categoría de libros para menores de 12 años ha sido para una escritora, Csenge Virág Zalka, por su obra "Grosella en los confines del mundo" (Ribizli a világ végén, 2019). Lleva el subtítulo de "Antiguos cuentos populares húngaros para niños de hoy". Con ilustraciones de Lászlo Herbeszt. Editorial Móra Ferenc, que es un clásico de la literatura infantil y juvenil húngara (fue fundada en 1950). Contiene 39 cuentos, enfocados a niños de entre 9 y 12 años.
- El premio al escritor del año en la categoría de libros para mayores de 12 años ha sido para Gergely Huszti, por su libro "La madrugada de los maestros durmientes" (Mesteralvók hajnala), de la editorial Ciceró. Antaño los maestros durmientes soportaban la carga del sueño en lugar de la gente que, por lo tanto, podía trabajar y disfrutar del día y la noche sin necesidad de dormir, pero tras la guerra del hierro los maestros desaparecen, y el sueño sin sueño va causando cada vez más víctimas.
- El premio al ilustrador del año ha sido para la ilustradora Boglárka Paulovkin, por su precioso trabajo para el libro "El rinoceronte y los pájaros" (Az orrszavú és a madarak), de Nóra Majoros. El libro cuenta la historia de un solitario rinoceronte que vaga por la sabana buscando amigos. Editorial Pozsonyi Pagony, 2019.
- El premio al traductor del año ha sido para la pareja formada por Attila Havasi y Dániel Varró (por cierto, este un gran poeta) por su trabajo en "El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum" (otra traducción alternativa que he encontrado, de otra edición diferente de la obra: "El libro de los gatos sensatos de la vieja zarigüeya"), de Thomas Stearns Elliot. Con ilustraciones de Axel Sheffler. También es de la editorial Pozsonyi Pagony.
- Finalmente el premio al libro más innovador del año ha sido para "Cómo no te iba a querer yo" (Hogy ne szeretnélek?) de Péter Papolczy. Bueno, en realidad son sonetos de Shakespeare en tres versiones diferentes, una de Papolczy, libre y moderna, otra la traducción clásica húngara de Lőrinc Szabó, y la original en inglés, de Shakespeare. Editorial Tilos az Á. Con ilustraciones de István Buzay.
Pero esta ha sido la selección realizada por un jurado de expertos, porque ha habido otra, esta vez hecha por un jurado de jóvenes estudiantes, que han seguido otros criterios. Los premiados por este jurado han sido:
- Escritor del año en categoría de obras para menores de 12 años: Zsófia Bán, por su obra "El buho macarra y la tercera A, o cualquiera puede ser otro" (Vagánybagoly és a harmadik Á, avagy mindenki lehet más). Editorial Pozonyi Pagony. Ilustraciones de Norbert Nagy. Por cierto, Zsófia Bán está traducida al español (por el autor de estas mismas líneas, disculpad la autopropaganda, aunque creo que está justificada): "Escuela nocturna", un conjunto de relatos (para adultos) editado por Siruela. Os recomiendo esta última obra; sinceramente, no todas los libros que traduzco me gustan, los hay que me emocionan, otros me gustan a secas, y un tercer grupo -el menor- no me gusta -pero el trabajo es el trabajo, y uno no elige lo que traduce-; este libro tiene relatos magníficos que merecen estar en el primer grupo que he comentado.
- Premio al escritor del año en la categoría de mayores de 12 años: Judit Berg por "Los guardianes" (Az őrzők). Una novela de detectives para jóvenes, ambientada en Budapest y editada por Ecovit.
- El premio al ilustrador del año no lo comento porque ha coincidido con el del jurado de expertos. Vamos, que ha sido para Boglárka Paulovkin, por el libro "El rinoceronte y los pájaros" del que se ha hablado más arriba.
- El premio al libro más innovador del año ha sido para "25 selfis de la época de Árpád" (25 szelfi az Árpád korból), de László Lőrinc. Trata la llegada de los húngaros a Hungría y los primeros tiempos aquí, en la Cuenca de los Cárpatos. Ilustraciones de Ágnes Berthóty y Kornél Rátkai. Editorial Kolibri.
La fuente tanto de las información como de las portadas de los libros es el portal de la librería libri, que ha dedicado un espacio aparte a la convocatoria de los Libros Infantiles del Año 2020 en Hungría. Aquí.
sábado, 18 de julio de 2020
Dunaújváros, la ciudad socialista
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| Universidad de Dunaújváros |
La ciudad de Dunaújváros, situada en el centro de Hungría, en la provincia de Fejér, de la que es la segunda población más importante tras su capital, Székesfehérvár, tiene actualmente unos 44 mil habitantes. Puede parecer a primera vista que no presenta ningún interés, ya que es una ciudad más bien moderna, sin embargo su arquitectura es única, ya que posee un casco histórico homogéneo construido en estilo del realismo socialista, que se ha conservado prácticamente intacto hasta el día de hoy. Actualmente hay incluso una "ruta del realismo socialista" (szocreál tanösvény), que permite recorrer los edificios más emblemáticos de la época. Y ojo, cuando hablamos de realismo socialista no nos referimos a los típicos bloques de viviendas de paneles prefabricados en un proceso industrial, y conocidos en Hungría como panélház o panélépület, en Chequia o Eslovaquia como paneláky o en Rusia como jruschovkas, y muy característicos a partir de los años 60 de los países socialistas, sino a la arquitectura anterior, de finales de los 40 y de los 50, y vinculados al mal llamado "estalinismo".
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| Detalle de la fachada de la Universidad de Dunaújváros. Fundada en 1953 como Escuela Técnica Superior de Siderurgia, a lo que hace referencia el escudo. |
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| La bella de Intercisa. Restos de una lápida romana del siglo III encontrada en los viñedos de Dunapentele. Fuente: wikipedia. |
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| Uno de los símbolos de la ciudad es el Combinado Metalúrgico del Danubio, el mayor de Hungría, hasta 1956 llamado Combinado Metalúrgico de Stalin, que empezó a funcionar en 1951. Es la mayor empresa de la ciudad. El fresco de la entrada es obra de Endre Domanovszky (1907-1974), el edificio es obra de László Lauber, Jenő Szendrői e István Salamon. Quizás a algunos os suene el término Dunaferr, por el equipo de baloncesto o de fútbol -hoy venidos a menos-, así se conoce a la empresa desde mediados de los 80. Tras la caída del socialismo sufrió un largo periodo de privatización, en el que acabó vinculada a la oligarquía ucraniana, en concreto al holding de la Unión Industrial del Donbass (desde el 2005), de hecho, el nombre oficial actual es ISD Dunaferr, lo de ISD viene por Industrial Union of Donbas. Y si investigáis un poco, resulta que el ISD está vinculado a maidanistas ucros... (el presidente del consejo de dirección del ISD, Serguei Taruta fue nombrado gobernador del Donbass -de la parte del Donbass en manos ucranianas, claro- por Turchínov en el 2014, aunque solo duró unos meses en el cargo. También es diputado en la Rada Ucraniana, por el partido de la Timoschenko). Bueno, y una de las principales directivas de la empresa húngara (de Dunaferr) es una tal Tetiana Taruta (fuente: registro oficial de empresas), cuyo nombre, casualmente, coincide con el de una de las hijas de Taruta (obviamente no tengo nada que ver con la familia, la conozco por esta fuente), pero supongo que es mera coincidencia... En fin de lo que se entera uno, y yo solo quería escribir de Dunaújváros... Por cierto, la empresa lleva ya años al borde de la quiebra y está continuamente reduciendo plantilla, cada año hay una nueva noticia sobre el asunto, a cada cual peor... Y, como os podéis imaginar, la epidemia no ha ayudado a mejorar las cosas... |
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| detalles del mosaico de la entrada |
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| Teatro de Cámara Bartók, construido en 1952-53, inicialmente era la Casa de Cultura Béla Bartók. Arquitecto: Dezső Kiss. |
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| Una simpática escultura cercana al teatro anterior, en pleno centro de la ciudad. Desgraciadamente desconozco al autor. |
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| Mosaicos del edificio del Restaurante Béke -Paz- y los Grandes Almacenes, construido en 1952. Arquitecto: Oszkár Vági. Los mosaicos son de 1953 y su título es "matinászok" (los metalúrgicos), autores: Iván Szilárd, András Rác, György Hegyi y Jenő Percz. Merece la pena verlos con mejor detalle, porque son una pasada: aquí. |
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| Detalle de la entrada al restaurante Béke. Hoy básicamente es una pizzería. |
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| No me resisto a dejar de poner los mosaicos completos. Hay bonitas fotos en la página que he usado como fuente, aquí. |
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| Edificios de la calle del 1º de Mayo. |
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| "Con los cimientos de este edificio se dio comienzo a la construcción de nuestra ciudad, en 1950". En uno de los edificios de la calle del 1º de Mayo (en concreto el número 9 de la ruta). |
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| Ruta del realismo socialista (o ruta de monumentos arquitectónicos), número 21. Avenida Vasmű, 39 (Metalurgia). Construido en 1952-53. Arquitecto: István Ziláhy. Estilo: realismo socialista. |
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| Farmacia. En la Avenida Vasmű, antiguamente Avenida Stalin. |
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| Detalles del edificio de correos. |
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| Esta foto no es mía, sino de la wikipedia. |
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| Como se estaba haciendo de noche mi foto no ha salido muy bien. Pero podéis ver varias versiones mucho mejores aquí. |
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| Haciendo un alto en el camino para coger fuerzas. El bollo ese estaba bien bueno. Esto ya es en otra parte de la ciudad. En la calle Vasmű, cerca del Ambulatorio número 1. |
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| Cuando estuve en la ciudad había esta representación en el Teatro, desgraciadamente no pude verla, pero prometía. |
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| Se me ha olvidado subir esta foto del cine, así que lo hago ahora. Arriba, moderna, bueno, del 2010 (vía Wikipedia) abajo,otra antigua, pero desconozco el año (fuente: Dunaújváros mesél). Como veis, el cine se llama Dózsa, en recuerdo al líder de la revolución campesina de 1514, que era una figura simbólica muy usada en la época socialista). |
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| Teatro Bartók, por aquel entonces Casa de Cultura Béla Bartók. Por los coches, es de los años 50. Fuente: Teatro Bartók (hay más fotos de época) |
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| Edificios de la Avenida de Stalin (actualmente Vasmű - la siderurgia). Años 50. Fuente: Dunaújváros cuenta. |
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| "No tires basura" (en el cartel de la farola, en la parte izquierda de la foto). Fuente: Dunaújváros cuenta. |
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| Calle del 1º de Mayo. Fuente: Dunaújváros cuenta. |
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| Vista de la Avenida de Stalin. Sztálinváros. Fuente: Dunaújváros cuenta |


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