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miércoles, 4 de junio de 2025

Comunicado del Partido Comunista de Eslovaquia sobre el gobierno de Fico

(Traduzco un comunicado del 23 de mayo del 2025 del Partido Comunista de Eslovaquia sobre la situación en Eslovaquia y su actitud hacia la coalición gubernamental dirigida por el partido Smer y por su líder, Robert Fico. Como no tengo mucho tiempo, la traducción la he hecho con un traductor online -Yandex-, pero la he cotejado con el original y he corregido los errores, además de hacerla más legible. )


Logo actual del Partido Comunista de Eslovaquia. 


Comunistas: En este caso, el primer ministro tiene razón.

Los comunistas nunca han ocultado sus reservas ante la política de Smer-Democracia Social. En las declaraciones de nuestros representantes, así como en artículos y comentarios, el KSS (Partido Comunista de Eslovaquia) ha señalado que esta Democracia Social distorsiona y daña la política de izquierda en Eslovaquia en su conjunto. La lista de objeciones concretas y comentarios críticos es larga, pero no es el propósito de este artículo discutirlas aquí.

 Ni siquiera en las condiciones actuales el KSS puede identificarse con muchas de las medidas y consecuencias de la política del gobierno de Smer-SD, que es "de izquierda" solo en apariencia. Sin embargo, dadas las condiciones actuales de la situación internacional y su desarrollo, pero también de las condiciones y la situación política interna en Eslovaquia, los comunistas generalmente apoyan al gobierno del primer ministro Robert Fico. Creemos que debido a los ataques cada vez mayores de los partidos de oposición al primer ministro, pero también debido al cuestionamiento directo o indirecto por parte de los medios privados de derecha y liberales de cualquier medida gubernamental, el apoyo de los comunistas y sus simpatizantes es un factor positivo en la formación de la opinión pública. Los comunistas se ponen del lado de la coalición gobernante principalmente porque sus políticas son ciertamente más pro-nacionales, más beneficiosas para los ciudadanos trabajadores y los jubilados que las políticas de los partidos de derecha. De hecho, algunas medidas del gobierno, aprobadas o en planes de hacerlo, parecen copiadas del programa del KSS.

Un ejemplo podemos verlo en algunas declaraciones y posiciones del primer ministro en la conferencia de prensa del 21 de mayo de 2025. En especial nos parece positiva la actitud del primer ministro, que mencionó la lista que refleja la opinión de la patronal. En ella supuestamente se indican todos los sectores donde es necesario "ahorrar", y entre los que no se incluye a la propia patronal. Se propone abolir la 13º pensión, los billetes de tren gratuitos para jubilados y estudiantes, las comidas gratuitas para escolares, etc. La declaración del primer ministro de que no permitirá que se toquen las prestaciones sociales es comprensiva y alentadora. Aunque los comunistas habrían tratado los viajes y comidas "gratuitos" en los comedores escolares de manera un poco diferente. Sin embargo, el hecho de que la patronal, al menos la más rica, próspera y con mayores ingresos, pueda ella misma ofrecer mejores condiciones sociales que las que ofrece actualmente, eso no se discute. Porque la socialdemocracia nunca se atreverá a imponerlo por propia iniciativa. Los comunistas harían el sistema más perfecto y justo tratando de hacer cumplir lo expresado en el programa del KSS: introduciendo un impuesto progresivo. El primer ministro también discutió esta posibilidad en una conferencia de prensa. Quién sabe, tal vez las condiciones objetivas obliguen a algún gobierno hacerlo en el futuro. La pregunta es, ¿en el futuro cercano o en el lejano?

En un análisis más detallado de cómo ahorrar en las finanzas del Estado, el primer ministro también llegó a plantearse en reducir el número de regiones administrativas, el número de autogobiernos, que también se llevan estos fondos. Los comunistas también apoyarían esto sin pestañear, de hecho está propuesto en nuestros programas preelectorales y somos conscientes de la necesidad y la necesidad de tal medida. Finalmente, el primer ministro también admitió la posibilidad de reducir el número de diputados en el Parlamento, lo que también supondría algunos ahorros para las arcas del estado. La pregunta ahora es cuál será el enfoque práctico del gobierno actual para lidiar con la deuda del país y desarrollar medidas racionales efectivas que funcionen y produzcan el efecto necesario. Nosotros, los comunistas, solo podemos observar y esperar a que el trabajo tenga éxito. De momento. Porque a nadie le interesan todavía nuestras ideas y propuestas.

Sección de prensa de KSS


 Fuente: página del KSS


Miembros del Partido Comunista de Eslovaquia en las celebraciones por el SNP - el Levantamiento Eslovaco Antifascista en la 2ª Guerra Mundial-, en la ciudad de Banská Bystrica, en agosto del 2024. Fuente: KSS.  


viernes, 11 de abril de 2025

La literatura revolucionaria húngara después de 1919 (parte 1)

(fragmento del libro Kis magyar irodalom történelem/Pequeña historia de la literatura  húngara, de                 Tibor Klaniczay, József Szauder y Miklós Szabolcsi, editorial Gondolat, Budapest, 1965)

 [entre corchetes mis notas personales]

 

"Viva la dictadura del proletariado". La comuna húngara, 1919. Acuarela de Albert Baky. 1º de Mayo de 1919, Budapest.  Fuente.

La caída de la República de los Consejos [la Comuna húngara, 1919] supuso un duro golpe para los autores de literatura progresista y revolucionaria. El brutal terror blanco no solo volvió imposible cualquier expresión literaria libre, sino que impuso persecución policial a todos los que habían apoyado no solo la República de los Consejos, sino incluso las ideas de la revolución burguesa. El grupo de escritores socialistas que se había formado en 1919 quedó completamente disgregado, parte de sus miembros fueron obligados a la emigración, otros fueron silenciados. Así pues, después de 1919 los escritores consecuentes de izquierda tuvieron que continuar su labor bajo nuevas condiciones, siguiendo nuevos métodos. La emigración se concentró en varias ciudades (primero Viena, luego Berlín, París, Bratislava, y, sobre todo, Moscú), se formaron diferentes agrupaciones de escritores y, por otro lado, incluso en Hungría, se fue creando una literatura revolucionaria que se enfrentaba a tremendas dificultades, materiales e ideológicas. Estas dos alas de la literatura revolucionaria [la presente en la emigración, y la que seguía en Hungría] solo estaban alejadas unas de otras en su aspecto físico: en los objetivos, en sus ideas, era una sola literatura. 

Esta literatura guardó en su sentido más íntegro la verdadera continuidad con 1919; el ánimo y las aspiraciones que caracterizan la obra de Ady [Endre Ady (1877-1919) creador de la poesía moderna húngara] y de sus contemporáneos sigue viviendo sobre todo aquí, aunque se enriquezca con nuevos elementos. Desde el punto de vista ideológico la caracterizan su inquebrantable carácter revolucionario, la descripción cruda de la realidad de Hungría, un verdadero internacionalismo, y el humanismo en su sentido más elevado. Antes que nada, los escritores socialistas buscaron nuevas formas de expresión, de acuerdo al momento del desarrollo histórico que vivían, muchos bebieron de las corrientes vanguardistas -aunque todas esas tendencias cristalizan en los años 30 en la literatura del realismo socialista húngaro. En numerosos casos, solo un periodo creativo de los escritores puede vincularse a la literatura revolucionaria, en otros, pertenecieron a ella durante toda su vida. 

La forma en la que existía esta literatura era peculiar, igual que lo era el camino de cada creador: a veces disponían de revistas y editoriales legales, a veces solo podían publicar versos en octavillas, en ocasiones el único medio era el boca a boca (todavía hoy hay obras que se han conservado solo por la memoria). Los escritores eran semi obreros del partido, semi revolucionarios profesionales, sus periodos creativos se veían interrumpidos por constantes encarcelamientos y persecuciones. Y aún así esta literatura consiguió crear grandes obras, y de ella surgió la más destacada figura de la literatura húngara de entreguerras: el poeta Attila József, digno compañero de Petőfi y de Ady. 


Attila József  (1905-1937). Fuente


Al mismo tiempo la literatura revolucionaria húngara estaba vinculada por miles de hilos con el resto de las corrientes literarias del momento, y es parte íntegra de la literatura húngara; también influye en los demás escritores, y a su vez se alimenta de otras obras, y no en menor medida de la literatura revolucionaria europea de los años 20, es más, es quizás la parte más europea de la literatura húngara. Numerosos hilos la unen a la literatura progresista alemana y francesa, está íntimamente vinculada a la literatura checoslovaca [bueno, estrictamente hablando hay literatura checa y eslovaca, pero literatura checoslovaca no] y a la literatura rumana, y en especial vivió en una curiosa simbiosis con la literatura soviética. 

Por literatura revolucionaria no entendemos solo a autores comunistas. Ellos eran la columna vertebral, la parte más consciente, pero había también otros que solo brevemente fueron parte de ella, los que siguieron su actividad en otros partidos o grupos del movimiento obrero y que representan tendencias diferentes. 

Las primeras brasas de la literatura revolucionaria húngara tras 1919 se encendieron en Viena. Aquí surgió la primera revista de la emigración, primero en manos burguesas, pero luego, durante un tiempo, también bajo influencia comunista: Bécsi Magyar Újság (Revista húngara de Viena). Luego surgieron otras: Akasztott ember (Hombre colgado), fundada por los que se marcharon de la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák [importante poeta experimental y artista húngaro, padre del vanguardismo húngaro, 1887-1967], bajo la redacción de Sándor Barta, y luego Ék (La cuña), y también Egység (Unidad), que representaba tendencias revolucionarias desde el punto de vista político e ideológico. La época está caracterizada por la mezcla de tendencias y visiones: la desilusicón causada por el fracaso de la revolución en muchos casos acaba produciendo entre los poetas voces anárquicas y deseseperanzadas en grado sumo, otros confían en una nueva comuna. La mayoría están bajo la infuencia de los florecientes "ismos" que viven su periodo de esplendor: constructivismo, cubismo, y poco después el surrealismo, los ecos de Becher [Johannes Robert Becher (1891-1958) poeta comunista alemán, escritor de la letra del himno de la RDA, posteriormente ministro de cultura en la RDA], Weinert [Erich Weinert (1890-1953), escritor comunista alemán, por cierto, luchó en las Brigadas Internacionales en España, uno de los autores fundamentales de la RDA], Ivan Goll [(1891-1950) escritor franco-alemán, uno de los fundadores del surrealismo], Blok [Aleksandr Blok (1880-1921), poeta simbolista soviético, destaca en especial su obra "Los doce"], el joven Mayakovski, Cendrars [Blaise Cendrars, (1887-1961), escritor francés de origen suizo], se escucha en sus versos; es como si los tiempos revolucionarios exigieran la superación de cualquier forma antigua. El ala de la revolución proletaria se vinculaba sobre todo al proletkult [movimiento artístico revolucionario y vanguardista soviético], y seguía sus principios. De este periodo efervescente destacan algunos autores que seguirían toda su vida siendo fieles soldados de la revolución. 

Revista "Ma" (Hoy), número de mayo de 1919. Redactores: Lajos Kassák y Béla Uitz. "Saludos, hombre en la revolución". Fuente

ALADÁR KOMJÁT  (1891-1937) jugó un importante papel en la época, es uno de los poetas más destacados de la literatura revolucionaria. Procedía de una familia de pequeños funcionarios, su padre era agente de impuestos, al que trasladaban continuamente de una parte de Hungría a otra, y de esta forma, el crío pudo conocer la vida de la provincia y de los campesinos. Fue al instituto en Fiume (hoy Rijeka, en Croacia), después en Budapest, y acabó siendo administrativo de una fábrica. El joven entra en contacto con el movimiento progresista estudiantil, y durante la Primera Guerra Mundial se relaccionaría con los socialistas de izquierda. Tras sus primeros versos, de tono afligido, se convierte en un ferviente activista del movimiento: escribe en la revista de Kassák versos en forma quebrada, con exclamaciones entrecortadas que expresan de forma cruda arrebatos llenos de fuerza y dibujan un mundo hecho añicos. Fue de los que en 1917 se marchó de Ma (Hoy); funda la revista 1917, y a finales de 1918 "La internacional", que sería el órgano de los jóvenes escritores que simpatizaban con el Partido Húngaro de Comunistas. Tuvo un destacado papel en la Comuna húngara de 1919. Tras su caída trabajó en Italia y entre 1921 y 1922 en Viena (donde empezó a redactar Unidad), desde 1922 vivió en Berlín, trabajando en el consejo de redacción de la revista Inprekorr de la Internacional Comunista, también colabora con el Bund proletarsich-revolutionärer Schriftsteller [en alemán; Asociación de Escritores Proletario-Revolucionarios; una organización de escritores existente desde 1928, vinculada al Partido Comunista Alemán]. Seguiría trabajando en Alemania hasta la llegada al poder del nazismo, después en Suiza, y finalmente emigró a Francia, donde falleció inesperadamente en medio de una ferviente actividad. 


Aladár Komját. Fuente


Su vida es la de un organizador incansable, la de un revolucionario internacionalista. Vaga de país en país, redacta revistas y agita; a la vez redactor y orador, poeta, traductor y ensayista. Su poesía, tras sus prrimeros pasos en estilo Sturm und Drang ["Tormenta e ímpetu", estilo literario alemán del siglo XVIII y precursor del romanticismo], se vuelve cada vez más clara: encuentra palabras conmovedoras para juzgar la guerra y llamar a la revolución, para hablar de un nuevo mundo en ciernes. La construcción de su verso, impregnado de ritmo, fuerza y activismo se mezcla acertadamente con la simplicidad, la energía y la sinceridad del pueblo. Su poesía tardía mantiene elementos activistas (gusto por las formas anárquicas, arrebatos, dicción cercana a la prosa) y es cada vez más clara, más madura. La situación evidente, el ánimo revolucionario, hablan por sí mismos en sus poemas, con un patos muy propio, la nostalgia por su patria lejana, la confianza en el pueblo, la evocación llena de intensidad del destino del obrero y el campesino húngaro, humillados y oprimidos, son elementos destacados de su estilo.

Su poesía es capaz de unir diferentes épocas con ingeniosos epítetos y frases: sus versos son la representación exacta del sabor y la crudeza de la vida. La fe en a inevitabilidad de la revolución en ciernes da fuerza interna a sus versos. Las desigualdades de su forma artística se explican por el alejamiento obligado de su patria. No solo es el poeta de la revolución húngara, sino también mundial: es el cantor de los obreros chinos, de los rebeldes de Hamburgo. A él podemos agradecerle la marcha más bella sobre la revolución española [se refiere a una canción húngara sobre las Brigadas Internacionales, "Los defensores de Madrid" (Madrid védői), con letra de Komját y música de Pál Arma (1905-87, músico francés de origen húngaro, también es conocido como Paul Arma)]. Tres volúmenes de versos ("Kiáltás!"/"!Grito!", "Mindent akarunk!"/"!Lo queremos todo!", ambos editados en Moscú en 1931, "Megindul a föld"/"La tierra se pone en marcha", editado en París postumamente, en 1937) dan testimonio de su lírica cada vez más rica. Junto a la inspiración política y la agitación revolucionaria también cabe en ella la verdadera voz sufriente del amor, así como la belleza de los paisajes. En sus ensayos literarios Komját se enfrenta por un lado a la literatura que se refugia en la soledad y se aparta del mundo, y, por otro, a los esfuerzos sectarios falsamente revolucionarios que lo rechazan todo y rehuyen la búsqueda de calidad.

"Grito" de Aladár Komját. Editado por la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák. Fuente 

[paro aquí, aunque de momento solo se ha hablado en realidad de un autor, seguiré en breve, mi idea es traducir toda esta parte del libro -que son unas 25 páginas, pero no voy a incluir los fragmentos de poemas, porque me iba a suponer un tiempo que no tengo-. Para finalizar, me gustaría añadir un par de cosas sobre el autor aquí mencionado, Aladár Komját, nacido en 1891 en Košice, actualmente en Eslovaquia, su nombre real era Aladár Korach -por cierto, su hermano era Marcello Cora, esperantista e ingeniero húngaro que residió durante varias décadas en Italia-. Durante la comuna húngara de 1919 fue miembro del directorio de escritores, y tras la caída de la comuna vivió en la ilegalidad hasta que fue detenido y deportado, en 1921. A su país ya no podría volver, aunque sí lo hicieron sus cenizas, en 1966, están depositadas en el cementerio de la Avenida Fiume en Budapest, y es curioso, ya que fue al instituto precisamente a Fiume-hoy Rijeka.]


("Los defensores de Madrid", canción revolucionaria húngara sobre la España Republicana)


sábado, 22 de agosto de 2020

Escándalo por el extraño "fallecimiento" de un ciudadano eslovaco en Bélgica

 El caso sucedió en febrero de 2018, pero las imágenes se han hecho públicas este miércoles. La UE y sus lecciones de derechos humanos, sí...  El ciudadano eslovaco Jozef Chovanec fue detenido en febrero del 2018 en el aeropuerto de Brussels South Charleroi, según la policía Chovanec mostró una actitud agresiva al subir a un avión, cuando no le dieron el asiento que quería. Fue desalojado del avión y encerrado en una celda en el aeropuerto; allí, según la versión oficial de la policía belga, empezó a herirse a sí mismo, así que la policía tuvo que intervenir, Chovanec sufrió un ataque al corazón y entró en coma, no volvió a despertar.  Sin embargo, el vídeo que se ha publicado en las redes sociales muestra algunas cosas que la versión policial callaba. En el vídeo se ve como Chovanec golpea con la cabeza contra la puerta de la celda hasta hacerse sangre, entonces entra la policía en la celda y varios policías se suben sobre Chovanec y le presionan el pecho con las rodillas durante 16 minutos para tenerlo inmovilizado, mientras otros policías se ríen, bailan y una hace el gesto nazi para saludar a sus compañeros. Más allá de los golpes en la puerta, el estado de Chovanec parece ser bueno, hasta que los policías lo reducen violentamente. 

El caso ha escandalizado a la sociedad eslovaca. El jueves, Robert Fico, exprimer ministro, ahora en la oposición, exigía al gobierno eslovaco que actuara. Fico se quejaba de que el gobierno preste tanta atención a Venezuela o a Belarús, pero no la muestre por este caso. Por lo demás, tuvo lugar cuando Fico era primer ministro, pero entonces no se supo casi nada del asunto (las imágenes han salido este miércoles a la luz, como se ha dicho anteriormente, y parece que son material de una investigación interna). 

El viernes, Boris Kollár, líder de uno de los partidos de gobierno (Sme Rodina) y presidente del parlamento, declaró que la actuación policial era imperdonable y que el gobierno exigía una rápida y dura reacción de las autoridades belgas ante el caso, aunque también reconocía que tenía la impresión de que estas parecían querer ocultar el asunto. Según Kollár, en caso de que los belgas no respondan, el parlamento eslovaco tomaría cartas en el asunto, aceptando la propuesta de Fico. De momento, el ministerio de exteriores eslovaco ha mandado una nota diplomática sobre el asunto. Según las autoridades belgas, están estudiando el caso. 

Fuentes: Pravda, BoomEuronews

lunes, 18 de mayo de 2020

La foto del día (3)

Fuente: Úsvit


Casa de los Pioneros "Klement Gottwald", en Bratislava (Eslovaquia). El edificio es el Palacio Grassalkovich, construido en 1760 para el conde Antal Grassalkovich, por aquel entonces presidente de la Cámara Real Húngara (que hacía las funciones de Ministerio de Economía, vamos que el conde era algo así como el ministro de economía de Hungría). Luego pasó a manos del archiduque Federico de Austria y entre 1939-45 fue la residencia del Presidente de Eslovaquia, el cura fascista Jozef Tiso. Tras la guerra, durante un breve periodo fue sede de la dirección política de Eslovaquia, pero en 1950 se convirtió en sede de los pioneros eslovacos, funcionando como casa de cultura y tiempo libre para los jóvenes. Hasta que cayó el socialismo, claro, y lo devolvieron a su función original, ser nido para las élites políticas del país, vamos, que actualmente es el Palacio Presidencial de Eslovaquia (desde 1996, después de su restauración). Que queden bien claras las prioridades... 

Fuente: wikipedia

domingo, 14 de abril de 2019

LA LUCHA POR LA CREACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA ENTRE LA MINORÍA HÚNGARA DE ESLOVAQUIA (parte 1ª)

(texto del historiador comunista húngaro Endre Arató, en "Tanulmányok a szlovákiai magyarok történetéből 1918-1975" -Estudios sobre la historia de los húngaros de Eslovaquia-, Magvető Könyvkiadó, Budapest, 1977. Páginas 151-166)






Endre Arató (1921-77), historiador comunista húngaro nacido en Budapest y que pasó su infancia en Checoslovaquia. Durante la 2ª Guerra Mundial estuvo internado en campos de trabajo de Transcarpatia y Transilvania, y más tarde también en los campos de concentración nazis de Gunskircheni y Mauthausen. Tras la guerra se instaló en Hungría e ingresó en el Partido Comunista (en 1945). Después de la universidad trabajó en la sección de minorías del Ministerio de Educación de Hungría. Desde 1951 fue investigador especializado en Checoslovaquia y en la cuestión de las nacionalidades del periodo de la reforma en el Instituto de Ciencias Históricas. A partir de 1957 fue profesor de la Facultad de Historia de Europa Oriental de la ELTE - Universidad Eötvös Loránd de Budapest-. Desde 1973 miembro de la Academia de Ciencias Húngaras. Es autor de numerosos trabajos fundamentales sobre las minorías étnicas en Hungría y Checoslovaquia, así como en general de historia de países de Europa Central y Oriental, especialmente de Checoslovaquia.  

(el texto que sigue es un apartado del capítulo "Diferenciación política de la sociedad húngara de Checoslovaquia en los años posteriores a la 1ª Guerra Mundial" del libro mencionado. Como es un texto relativamente largo, de unas 15 páginas, lo divido en partes, previsiblemente serán unas tres, aunque ya veremos. Aquí subo la primera. El texto se publica en su traducción completa -vamos, que no son fragmentos escogidos ni comentarios del autor del blog. Las notas entre corchetes sí son aclaraciones mías, que me ha parecido adecuadas para que se entienda mejor el texto). 

[Breve introducción histórica:
Uno de los estados que surgió del desmembramiento del Imperio Austrohúngaro, tras la 1ª Guerra Mundial, fue Checoslovaquia. Proclamó su independencia entre el 28 y el 30 de octubre de 1918, pero hubo que esperar a la firma del Tratado de Trianón, el 4 de junio de 1920, para confirmar su territorio (antes se había firmado también el Tratado de Saint Germain de Laye). Una parte importante de este eran Eslovaquia y la Rutenia Transcarpática (bueno, hay diferentes denominaciones, Rutenia Subcarpática, Ucrania Transcarpática, hoy se la llama Transcarpatia, en la zona occidental de la actual Ucrania), que habían pertenecido durante siglos a Hungría, y donde había una importante población húngara que quedó dentro del nuevo estado, junto con otras minorías étnicas como los alemanes o los rutenos-rusinos. El nuevo estado se apoyaba en una ficción: una inexistente etnia checoslovaca, que representaba el 64% de la población, el 23% eran alemanes, el 5,5% húngaros, el 3,4% rutenos rusinos, etc.   En Eslovaquia, de 3 millones de habitantes - en 1921-, 2 millones eran "checoslovacos" -en su mayoría eslovacos- y casi 650 mil húngaros -fundamentalmente concentrados en la franja sur, fronteriza con Hungría- y 150 mil alemanes, más 85 mil rusinos y 70 mil judíos. La Rutenia Transcarpática tenía una población de unas 600 mil personas, 370 mil rusinos, 100 mil húngaros, 80 mil judíos,  etc. Como puede verse, solo por estos números la cosa no parecía muy estable. No dejaba de ser algo parecido al Imperio Austrohúngaro pero en pequeño - y en formato republicano-. En este blog ya se ha hablado en numerosas ocasiones de las minorías húngaras de Eslovaquia o Ucrania, por eso me ha parecido interesante este texto, que habla de los comienzos del movimiento obrero en la zona eslovaca y rutena, centrándose en la actividad de las minorías étnicas, en lo fundamental de los húngaros. Sin más, le paso la palabra al Doctor Endre Arató.]

Primera República Checoslovaca (1918-1938) y sus regiones. Fuente: Wikipedia


  El Partido Socialdemócrata Húngaro y Alemán -así se llamaba en Eslovaquia el partido [que agrupaba a los socialdemócratas húngaros y alemanes de Eslovaquia], y que estaba controlado por una dirección reformista, hasta que en 1926 se unificó con la socialdemocracia checoslovaca, a partir de ahí funcionó como la sección húngara dentro del partido- siguió una intensa lucha contra los otros partidos húngaros de Eslovaquia. Lajos Surányi, diputado socialdemócrata húngaro, ya en el primer parlamento checoslovaco, el 8 de junio de 1920, denunció la política de la oposición húngara, expresando abiertamente que la clase dominante húngara, que actuaba en Eslovaquia bajo la égida de la cruz (una referencia directa a la mayoría cristiano-socialista) quería todavía menos al nuevo estado [se refiere al estado checoslovaco, naturalmente] que la burguesía alemana, "y su principal deseo es darse de la mano con el actual Nerón sangriento, el carnicero Miklós Horthy[que gobernaba en Hungría]". En otras ocasiones se denunció -mostrando una diferencia diametral con la concepción de los partidos burgueses de oposición-, que la Hungría de Horthy era "el foco más peligroso de la contrarrevolución". 

[Las primeras elecciones checoslovacas tuvieron lugar el 18 de abril de 1920, el partido más votado fue el Partido Obrero Socialdemócrata Checoslovaco, con el 25,7% de los votos, por encima del Partido Popular, que se presentó en coalición con el Partido Popular Eslovaco, y consiguió el 11,3%, el tercero más votado fue el Partido Obrero Socialdemócrata Alemán, con el 11,1%, el parlamento estaba bastante fragmentado y había varios partidos de las minorías, especialmente alemanas. En cuanto a los húngaros, el principal partido fue el Partido Social-Cristiano Húngaro-Alemán, con el 2,2% de votos y 5 diputados, luego el mencionado aquí, Partido Socialdemócrata Húngaro y Alemán, con el 1,8% y 4 diputados. Hay que tener en cuenta que los partidos húngaros o eslovacos se presentaban solo en Eslovaquia, vamos, que su porcentaje puede parecer pequeño, pero si solo tenemos en cuenta la región en la que se presentaban, entonces la cosa cambia. En Bohemia el partido más votado fue el socialdemócrata checoslovaco con el 22,3%, el segundo fue el Partido Obrero Socialdemócrata Alemán con el 16,2%. En Moravia y Silesia el más votado fue también el socialdemócrata checoslovaco, con el 22%, pero allí el segundo fue el Partido Popular Checoslovaco, con el 19%. En Eslovaquia los socialdemócratas checoslovacos consiguieron el 35%, por encima del Partido Eslovaco Nacional y Campesino, con el 18,5% y el Partido Popular, 18%, los socialcristianos húngaros y alemanes consiguieron el 10%, y el mencionado Partido Socialdemócrata Húngaro y Alemán el 8%, además había otros dos partidos húngaros minoritarios. En la Ucrania Transcarpática, las primeras elecciones fueron posteriormente, hay que esperar a 1924, para entonces ya existía el Partido Comunista, que fue el que las ganó, con el 39% de los votos. Hay que tener en cuenta que antes de las elecciones de 1920 gobernaba en Checoslovaquia el Partido Obrero Socialdemócrata Checoslovaco, en coalición con otros partidos socialistas y agrarios (se hablaba de la coalición rojiverde, entre diversos partidos "obreros" y los agrarios de derecha). El primer ministro era el socialdemócrata Vlastimir Tusar. Tras las elecciones de 1920, Tusar siguió siendo el primer ministro. Esto es un dato importante a la hora de entender el texto de Arató, cuando se habla de los socialdemócratas húngaros o alemanes, no olvidemos que el Partido Socialdemócrata era el principal partido del gobierno, aunque para entonces ya era un partido totalmente reformista -y que había contribuido a la caída de la comuna húngara.]

Mapa lingüístico de Checoslovaquia en 1930. rosa oscuro - checos, rosa claro - eslovacos, azul - alemanes, verde - húngaros, amarillo - rusinos (se los denomina ucranianos), puntos rojos: minorías checas y eslovacas fuera del país. Fuente: wikipedia



    Ese mismo día (el 8 de junio de 1920) el presidente de la fracción parlamentaria de este partido, el derechista P. Wittich, director de la Caja Obrera de Seguros de Enfermedad de Bratislava, pronunció un discurso en el que se aclaraba que el partido no ponía en cuestión la propia existencia de la república, pero al mismo tiempo, daba gran importancia al derecho de autodeterminación. Y que éste, debía ser "el seguro de una paz permanente entre los pueblos que vivían en la República Checoslovaca".  Este derecho -seguía- no puede materializarse a consecuencia del sistema capitalista. Por eso: "Solo se puede suprimir la constante opresión nacional acabando con el actual sistema social. Así pues, nosotros, socialdemócratas alemanes y húngaros, consideramos nuestra tarea histórica luchar junto con el proletariado de todas las nacionalidades del estado, de la República Checoslovaca, por el triunfo del socialismo". Con otras palabras, esto significaba que los socialistas alemanes y húngaros no apoyaban una república capitalista, sino una socialista. En la medida en que el gobierno respetara sus deseos, sus esfuerzos políticos, pero solo en esa medida, podía el gobierno - declaraba Wittich- contar con su apoyo.
   Los socialdemócratas plantearon también la exigencia de una autonomía para Eslovaquia y naturalmente, esta idea difería del concepto de autonomía del Partido Popular Eslovaco y de los partidos húngaros de oposición. El 28 de enero de 1921 Wittich declaró en la discusión respecto a los acuerdos de paz de la 1ª Guerra Mundial: "Deseamos la autonomía nacional para Eslovaquia, queremos vivir con los mismos derechos sociales, políticos y administrativos que los obreros del resto de los territorios de la república. No queremos una especie de nueva muralla china, si no la supresión de la antigua muralla, estas son nuestras exigencias: libertad nacional, progreso social, y la supresión de tantas y tantas lamentables medidas que nos recuerdan la vieja monarquía... La nueva república solo será realmente una república si libera a las minorías nacionales de la opresión nacional y se convierte en una sociedad libre de naciones con los mismos derechos".  Aquí ya no se trata de la Checoslovaquia socialista (esta declaración ya sucede durante el decaimiento de la efervescencia revolucionaria y tras la derrota de la huelga de diciembre de 1920), aunque la exigencia de la autonomía estaba relacionada con exigencias económico-sociales, con la idea de la igualdad de derechos para Eslovaquia. No en último lugar, se diferenciaba también de la concepción de los diferentes partidos de derechas sobre la cuestión. 
   Los comunistas húngaros, junto a sus compañeros checos, eslovacos y alemanes, siguieron luchando en las difíciles circunstancias de los primeros años de la nueva república por el triunfo de la revolución socialista, confiaban en el inicio de la revolución proletaria internacional y fueron activos organizadores de la cooperación entre las fuerzas revolucionarios nacionales e internacionales. En Checoslovaquia un papel muy destacado lo jugó la emigración comunista húngara, cuyo centro, tras la caída de la República de los Consejos Húngara, se trasladó a la vecina Viena. Desde este centro en Viena ya en la primera mitad de 1920 se envió a numerosos comunistas húngaros a Checoslovaquia para coordinar y dirigir el trabajo de los emigrantes que ya estaban asentados allí, y para unirlos en la lucha de la izquierda socialdemócrata checoslovaca, que se había propuesto como objetivo la formación del partido comunista. 
    La actividad de los comunistas húngaros emigrados fue diversa: especialmente fructífera fue la colaboración con el ala izquierda de la socialdemocracia checoslovaca. Tomaron parte en las principales reuniones y asambleas populares, donde anunciaron valientemente la idea revolucionaria de la lucha de clases y del internacionalismo proletario. La emigración comunista se apoyaba sobre todo en la población húngara de Eslovaquia y de la Ucrania Transcarpática, allí se defendía, y en el marco de esa actividad, el territorio de población húngara de estas zonas, se convirtió en un eslabón de unión entre las fuerzas revolucionarias checoslovacas y la emigración. Hay que señalar que en las regiones checas también actuaban comunistas húngaros, por ejemplo en Praga, e incluso en Reichenberg [nombre alemán para Liberec, ciudad de Bohemia, el 80% de su población era alemana], donde el trabajo de Gyula Alpári contribuyó al reforzamiento de la izquierda socialdemócrata alemana. No podemos ocuparnos de su actividad, aunque contribuyó también al desarrollo del movimiento obrero húngaro de Eslovaquia y la Ucrania Transcarpática. 
   El trabajo de la emigración comunista húngara no habría tenido resultados en Eslovaquia si el movimiento organizado de la clase obrera húngara no hubiera ofrecido una atmósfera adecuada para esa actividad. El problema central del movimiento obrero eslovaco y -añadamos- ucrano-transcarpático, era la unidad organizativa de una clase obrera multinacional. El separatismo nacional venía acompañado del peligro de enturbiar la lucha de clases y de aceptar la visión nacionalista burguesa, al mismo tiempo la formación de una unidad internacionalista significaba un importante acicate, un adecuado punto de partida, para todo el movimiento revolucionario en Eslovaquia, en las tierras checas o en toda la república.
   Es de resaltar que en la formación de esta unidad internacionalista los obreros húngaros de Eslovaquia estuvieron en primera línea. Fue consecuencia de la experiencia de la República de los Consejos Húngara, la incorporación al trabajo de organización y agitación de la emigración política y de los numerosos soldados rojos que huyeron a Checoslovaquia. Por ello, las organizaciones húngaras de Eslovaquia fueron las más fuertes e ideológicamente las más consistentes, y causaron grandes preocupaciones al aparato estatal de la burguesía checoslovaca. 
   Los obreros húngaros de Eslovaquia habían visto de cerca el terror y el irredentismo de la contrarrevolución húngara, además de los peligros que encerraba su victoria para las fuerzas revolucionarias checoslovacas. La extensión del fascismo húngaro contribuyó a que la clase obrera consciente húngara se inclinara hacia el movimiento revolucionario checoslovaco. El reconocimiento del verdadero rostro de la Hungría de Horthy explica que las capas obreras conscientes húngaras de Eslovaquia permanecieran inmunes al veneno del revisionismo.

Manifestación comunista (1929). El que habla es Antonín Zápotocký. Uno de los fundadores, junto con Bohumír Šmerál, del Partido Comunista, el 14-16 de mayo de 1921. Fuente: Wikipedia


   Para favorecer el movimiento de unidad internacionalista, el 28 de septiembre de 1919 se reunieron en Bratislava delegados húngaros y alemanes de izquierda, así como una conferencia de representantes de organizaciones checas y eslovacas. Se pusieron de acuerdo para crear una unidad sindical y organizaron una comisión para coordinarla. El 7 de diciembre del mismo año también en Bratislava se reunieron delegados del partido socialdemócrata de Košice, Komárno, Nové Zámky, Nitra y de las organizaciones húngaras y alemanas de Bratislava, y aceptaron la propuesta de Košice para la formación de un partido socialdemócrata checoslovaco unido. 
   A partir de otoño de 1919 los obreros húngaros de Eslovaquia se integraron en el sindicato unido, el 15 de diciembre se creó una revista húngara independiente, "Pionero" (Úttörő). El programa de la revista se marcó como tarea fundamental la lucha contra el chovinismo y la necesidad de la unidad de acción de la clase obrera, que no debía de ser impedida por las diferencias nacionales. Por otro lado, estas ideas eran obligadas por la situación económica checoslovaca, el agravamiento en las condiciones de vida de los obreros, la extensión del hambre y el paro en Eslovaquia. Las elecciones parlamentarias de 1920 suponían también la necesidad de la unidad de acción. El 18 de enero de 1920 los delegados de organizaciones húngaras y alemanas decidieron que la clase obrera socialdemócrata húngara, eslovaca y alemana se presentara unida para las elecciones. 
   Las autoridades checoslovacas se dieron cuenta del gran papel de los soldados rojos húngaros y los emigrantes políticos en el desarrollo del movimiento obrero. Por eso se esforzó en impedir su regreso o su estancia en Checoslovaquia. Pero las medidas tomadas en esa dirección no obtuvieron grandes resultados, dado que el escándalo ante el terror blanco que se desarrollaba en Hungría era general y las autoridades no se atrevían a tomar medidas decididas para evitar la emigración, por no hablar de que la democracia burguesa checoslovaca también se oponía a la Hungría de Horthy, y especialmente a sus ansias revisionistas. Y aunque no se alegraran de los elementos comunistas tampoco podían aprobar medidas consecuentes severas para reprimir la emigración a Checoslovaquia. 
   Esto produjo que Eslovaquia se escorara hacia la izquierda. Y frente al centro reformista de Bratislava, surgieron centros revolucionarios en Eslovaquia Oriental (Košice) y en la Ucrania Trasncarpática (Úzhgorod).  Esto hizo posible el siguiente paso: la lucha por la creación de un partido comunista unido. En la primavera de 1920 se creó en Úzhgorod un partido de nuevo tipo para unificar a los luchadores revolucionarios de todas las nacionalidades. La emigración húngara tuvo una importante labor en el trabajo de formación de este partido. Sus directrices fueron desarrolladas por el centro en Viena del Partido de Comunistas Húngaros. La importancia de la actividad de los comunistas húngaros, además de la construcción de un partido que asumía los principios bolcheviques, se basaba en el aislamiento de las fuerzas derechistas dentro del movimiento obrero, en luchar exitosamente contra el nacionalismo, y más aún cuando en ese difícil periodo tuvieron lugar numerosos intentos irredentistas para que Hungría recuperara Eslovaquia, y en las masas húngaras predominaba la confusión y el peligro de la infección del nacionalismo. 

--- fin de la primera parte, que llega hasta la pagina 156 del texto original --- 

Mapas para comparar la distribución étnica de la población checoslovaca con los resultados electorales en las elecciones de 1921. El mapa central muestra el porcentaje de "checoslovacos" en cada región. El mapa "a" (abajo), muestra las zonas donde la mayoría es de otras etnias y su porcentaje: 1 - "checoslovacos", 2- rutenos/rusinos, 3- alemanes, 4- húngaros, 5 - polacos. El mapa "b" (arriba) muestra los partidos que ganaron en cada región: 1- Partido Obrero Socialdemócrata Checoslovaco, 2- Unión Electoral Alemana (Partido Nacional Alemán, Partido Nacional-Socialista Alemán , 3- Partido Popular Checo (católico), 4- Partido Obrero Socialdemócrata Alemán, 5- Partido Social-cristiano alemán, 6- Partido Socialdemócrata Húngaro y Alemán, 7- Partido Nacional Demócrata Checo (oposición agraria), 8- no hubo elecciones (Ucrania Transcarpática y algunos pequeños territorios más, Český Těšín, Orava y Spiš, en discusión con Polonia), 9- se señalan las regiones donde hubo mayoría absoluta de un partido. 10- fronteras locales. Como podéis ver, el partido que nos ocupa y que aparece mencionado en el texto, el Partido Obrero Socialdemócrata Húngaro y Alemán es el más votado en todo el sur de Eslovaquia, es decir, en las zonas de mayoría húngara, incluyendo la propia Bratislava. Fuente: Köztes-Európa Térkép gyűjtemény. (por cierto, una pasada de página). 


Fuentes (además del documento original mencionado al comienzo del texto, claro. Vamos, las usadas para complementar la información):

- Diversos artículos de la wikipedia checa y eslovaca: primer gobierno de Tusar, segundo gobierno de Tusar, resultado de las elecciones de 1920, resultado de las elecciones de 1924 en la Ucrania Transcarpática
- Újszó (prensa húngara de Eslovaquia): sobre los partidos húngaros de Eslovaquia
- Base de datos de los húngaros de Eslovaquia: sobre el partido socialdemócrata húngaro de Checoslovaquia. 
- Kultura.hu: sobre el autor del texto, Endre Arató.

domingo, 31 de marzo de 2019

Elecciones presidenciales en Eslovaquia, 2ª vuelta: entre la indiferencia y el marketing



Este sábado, 30 de marzo del 2019, se ha celebrado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales eslovacas, sin ninguna sorpresa reseñable. La victoria en la primera vuelta de la candidata de derechas, liberal y financiada por Soros, Zuzana Čaputová, con una gran ventaja (40,57% por 18,66%) sobre el candidato oficialista, Maroš Šefčovič, un gris funcionario en Bruselas del principal partido de gobierno, Smer, había dejado las cosas bien claras y no parecía que algo fuera a darle un vuelco al resultado. Además, por la impresionante campaña mediática montada en torno a la Čaputová se daba tan por sentado que ella sería la nueva presidenta eslovaca (y primera presidenta en la historia del país), que ni siquiera el otro candidato parecía creer que los resultados podían ser diferentes. Finalmente, Čaputová ha sido votada por el 58,4% de los electores que han participado, mientras que Šefčovič por el 41,6%.

Fuente: Oficina Estadística Eslovaca


En realidad, el verdadero ganador de las elecciones ha sido la abstención. Si ya en la primera vuelta fue masiva (recordemos: 48,75% de participación), ahora ha sido todavía mayor. Solo el 41,79% de los eslovacos con derecho ha voto ha decidido pasarse por las urnas. De hecho, han sido las elecciones presidenciales con mayor índice de abstención en Eslovaquia. Se da el caso, además, de que en general en la segunda vuelta, paradójicamente, la participación suele subir (y no bajar, como parecería más lógico). Por poner un ejemplo, en las anteriores presidenciales, del 2014, la participación en la segunda vuelta fue del 50,48%, cuando en la primera apenas se llegó al 43,40% (lo que es más, en la primera vuelta, la abstención en las elecciones anteriores fue mayor que en estas, pero en la segunda ha pasado justo al revés).

Participación en la 1ª y 2ª (en amarillo y gris respectivamente) vuelta en las elecciones presidenciales eslovacas. Fuente: Pravda

Por otro lado, está claro que Čaputová ha conseguido movilizar al electorado de derechas y liberal, lo cual no es de extrañar dada la campaña de propaganda a su alrededor (especialmente de los medios de comunicación). El caso es que son precisamente las regiones más "liberales" las que han votado más, y en ellas Čaputová arrasa. Es especialmente evidente si tomamos el caso de Bratislava (Bratislava la "pija" la llamé medio en broma medio en serio en la entrada anterior), que ha sido la región con mayor participación, 54,7%, mientras que en las regiones del sur y del este, la participación está lejos del 40%, en Košice se ha dado la más baja del país, con el 35,3% (!casi 20 puntos de diferencia respecto a Bratislava!).  Aunque allí también ha ganado Čaputová (58,4% frente al 41,6% de Šefčovič), lo que muestra que la abstención ha sido mucho mayor entre los votantes no liberales, y es algo general, en todo el país. 

Participación por regiones (kraj) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales eslovacas. Fuente: Oficina Estadística Eslovaca
En Bratislava (región, kraj), Čaputová ha conseguido casi el 74% de los votos frente a poco más del 26% de Šefčovič. De todas formas, lo cierto es que solo ha habido una región donde la Čaputová no haya sido la más votada (una de las más al este, Prešov). 

Voto por regiones (kraj). BB: Banská Bystrica, BA: Bratislava, KE: Košice, NR: Nitra, PO: Prešov, TN: Trnava, TT: Trenčín, ZA: Žilina. Fuente: Pravda 
Por cierto, el porcentaje de mayor abstención en todo el país ha sido en Luník IX, una barriada marginal de Košice, conocida (incluso fuera de Eslovaquia) por sus problemas sociales, y donde más de la mitad de la población es de etnia gitana (el 56% en el 2011). Allí no ha votado ni el Tato, el 3,86% 

El voto de los húngaros de Eslovaquia

Los partidos húngaros de Eslovaquia han pedido el voto por Čaputová. El Partido de la Comunidad Húngara ya lo había hecho en la primera vuelta, Híd-Most ("Puente", partido mixto húngaro-eslovaco) presentó un candidato propio para la primera, Béla Bugár (que se las prometía muy felices y se quedó con un pobre 3,1%), pero para la segunda vuelta han apoyado públicamente a Čaputová. La cosa tiene su gracia porque Híd-Most es miembro del gobierno y a sus socios no les ha hecho mucha gracia, lógicamente, que pidan el voto para un candidato opositor. Los malabarismos que está haciendo Bugár para tocar poder son dignos de estudio (aclaro, lo raro no es que apoye a Čaputová, sino que apoye al gobierno). 

Así que en las zonas con población húngara, Čaputová ha arrasado, con resultados superiores incluso a la media o a los de Bratislava. En Dunajská Streda (Dunaszerdahely), uno de los centros húngaros de Eslovaquia, ha conseguido el 84% de los votos, frente al 16% de Šefčovič; en Komáro (Révkomárom) el 73% frente al 27%; en Nové Zámky (Érsékújvár) el 60% frente al 40%. Pero aunque parte de la prensa se congratula de ese triunfo (ya digo que ha habido una campaña brutal en favor de Čaputová), a algunos medios se les está olvidando mencionar un detalle importante: que la participación en esas zonas ha sido catastrófica y está muy por debajo de la media. En la mencionada Dunajská Streda, 30,6%, en Komárno, 24,4% (!) - por comparar, 30 puntos de participación menos en Komárno que en Bratislava-, o 35% en Nové Zámky. Vamos, que los húngaros de Eslovaquia han preferido quedarse en casa y no votar. 

Zuzana Čaputová, nueva presidenta de Eslovaquia. Fuente: Újszó


¿Y ahora qué?

Continuidad. El presidente saliente, Andrej Kiska, estará contento, ya que le sustituirá alguien que comparte sus posturas. Como Eslovaquia es una república parlamentaria, el papel del presidente es limitado, con lo cual no es de esperar un cambio en la situación del país, pero es un serio aviso al gobierno. Además habrá que tener en cuenta las tensiones internas en la coalición gubernamental, después del apoyo de uno de sus miembros (Híd-Most) a la oposición; de hecho, hace unos días se hablaba incluso de una posible caída del gobierno y de elecciones anticipadas, aunque parece que al final la cosa va a quedar en agua de borrajas. Pero, por de pronto, seguirá el enfrentamiento entre el gobierno y el presidente, ahora presidenta. Desde el punto de vista del Grupo de Visegrad, no son buenos resultados, ya que la postura de Čaputová es más acrítica con la dirección de la UE, y no es partidaria de la actitud reivindicativa de Visegrad respecto a ciertos temas, además, muchos ven la mano de Soros tras la Čaputová (es difícil no verla cuando es público que ha ocupado altos cargos en organizaciones sostenidas financieramente por la fundación del susodicho)... 


Para consultar los resultados definitivos oficiales: Página de la Oficina Estadística Eslovaca.

Fuentes: 


domingo, 17 de marzo de 2019

Elecciones presidenciales eslovacas: entre la indiferencia y la sombra de la mafia, la corrupción y Soros

El 21 de febrero del 2018 fueron asesinados en su casa, en el pueblo de Veľká Mača (Nagymacséd en húngaro), en la provincia de Galanta, región de Trnava, en la zona occidental de Eslovaquia, el periodista Ján Kuciak y su novia, Martina Kušnírová. Desde el primer momento se barajó como principal razón para el asesinato de los dos jóvenes la investigación que realizaba Kuciak sobre los contactos de la mafia italiana con las altas esferas políticas de Eslovaquia, y en concreto con funcionarios del gobierno. La ola de protestas que siguió se llevó por delante a un primer ministro y a su gobierno (Robert Fico, de Smer, dimitió el 15 de marzo de ese mismo año), pero sus ecos han continuado hasta hoy y han dejado su sello en las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebró ayer, 16 de marzo, un año después del asesinato. El gobierno ha seguido vinculado a la coalición que dirige el país desde las elecciones parlamentarias del 2016 (entre el 2012 y el 2016 Smer pudo gobernar en solitario), aunque las personas han cambiado. Ahora, el primer ministro, sustituto de Robert Fico, es Peter Pellegrini, también de Smer ("Dirección", socialdemócrata-populista), y sigue necesitando el apoyo de una variopinta coalición de partidos: los nacionalistas moderados del Partido Nacional Eslovaco (SNS), el partido húngaro-eslovaco de Híd-Most ("Puente") y, en un primer momento, también Sieť ("Red", ahora transformado en el Partido Conservador Eslovaco y parte de la oposición). Naturalmente, la oposición liberal,  golpeada por los escándalos de corrupción tanto o más que el gobierno (el escándalo Gorila se llevó por delante al gobierno liberal de Iveta Radičová en el 2012, tras apenas dos años en funciones), y apoyada por el presidente saliente, Andrej Kiska, ha intentado sacarle réditos electorales al movimiento de protesta por el asesinato de Kuciak y Kušnírová (tampoco podría no hacerlo); un año después la opinión pública eslovaca sigue conmocionada por el brutal asesinato y por lo que representa. Otros escándalos, que los ha habido, palidecen ante la trama destapada por Kuciak y por lo que ha ido saliendo a la luz desde entonces en relación con el caso. 

Martina Kušnírová y Ján Kuciak, asesinados el 28 de febrero del 2018. Kuciak investigaba los contactos de la mafia italiana con las altas esferas políticas eslovacas. Fuente: Nový Čas


En esta atmósfera ha tenido lugar la campaña electoral y finalmente la primera vuelta de las elecciones. Al final se han presentado 20 candidatos, una cifra altísima, de los cuales 17 han cumplido las condiciones necesarias para poder presentarse. Dos se han retirando aún antes de iniciarse la campaña electoral, y otros dos lo han hecho durante la campaña, en favor de uno de los candidatos. Así que, al final, se podía elegir ni más ni menos que entre 13 candidatos, que se dice pronto (aunque en muchos casos, las diferencias entre unos y otros eran más cosméticas y de detalle que otra cosa).



LOS RESULTADOS

El hecho fundamental desde el punto de vista meramente electoral ha sido la retirada del principal candidato opositor, Robert Mistrík, independiente, pero apoyado por los liberales del SaS ("Libertad y Solidaridad"), en favor de Zuzana Čaputová, abogada y luchadora contra la corrupción, y vicepresidenta de Eslovaquia Progresiva, un pequeño partido liberal extraparlamentario recientemente constituido (y por ello, sin vinculación alguna con el escándalo Gorila, a diferencia de SaS). Bueno, siendo políticamente incorrecto, también podría mencionar que ha sido financiada por Soros (130 mil euros en el 2015 a través de la ONG Via Iuris, para la que trabajó Čaputová durante 16 años -llegó a ser directora de dicha organización-, hasta el 2017, cuando empezó su carrera política) y también que según algunos no es más que un mero producto de marketing "típico de los expertos norteamericanos en elecciones" (Juraj Janošovský en la revista de izquierdas DAV). En un primer momento, las encuestas pronosticaban una lucha entre tres candidatos principales, Mistrík, Čaputová y el candidato de Smer (que, recordemos, es el principal partido del gobierno), Maroš Šefčovič (vicepresidente de la Comisión Europea, una figura oscura y poco conocida en Eslovaquia), aunque quizás podía contarse incluso con un cuarto candidato en discordia (Štefan Harabin,  conservador-cristiano, juez del Tribunal Supremo, se presentaba como independiente y, por cierto, hasta 1989 miembro del Partido Comunista, no es el único, claro. Se trata del típico candidato facha que va de anti-establishment, pero se ha pasado toda la vida viviendo del sistema y chupando del bote del gobierno que sea, lo hizo durante el comunismo y lo ha seguido haciendo después con cada uno de los gobiernos que han ido sucediéndose -opinión de Szabolcs Mózes, analista húngaro de Eslovaquia, en declaraciones para Mandiner). Pero la retirada de Mistrík (y también del candidato húngaro József Menyhárt) ha dado alas a Čaputová, que justo antes de las elecciones empezó a remontar en intención de voto. 

Pero antes que nada, el gran triunfador de las elecciones ha sido, sin ninguna duda, el habitual, aunque se hable poco de él y se le desprecie: la abstención. Con el 100% de los votos escrutados solo el 48,74% de los eslovacos con derecho a voto han decidido ejercerlo. Menos de la mitad. Es decir, de 4 millones 429 mil ciudadanos, han votado 2 millones 159 mil. Dato en consonancia con las últimas elecciones presidenciales, aunque algo superior (en el 2014, por ejemplo, la participación fue del 43,4%). 

Participación por regiones. Fuente: Oficina Estadística Eslovaca
Como podemos ver en el mapa de más arriba, la participación es especialmente alta en la rica y pija (si se me permite la expresión -disculpas por la exageración-) Bratislava, lo que ha favorecido a la candidata apoyada por los liberales, fuertes allí. En las regiones del sur, con importante población húngara, la participación es mínima, lo mismo que en las regiones del Este, tradicionalmente pobres. La diferencia es brutal: en la región de Bratislava la participación se va casi al 60%, en Košice (digamos, la capital oriental del país) apenas supera el 42%. En Nitra, la región con más porcentaje de húngaros, no llega al 44%. Solo en tres regiones se supera el 50% de participación (y en general por los pelos, con la excepción de Bratislava), en las cinco restantes no se llega. 

Y en cuanto a los resultados de los candidatos:

Votos por candidatos en las elecciones presidenciales eslovacas del 2019. Fuente: Oficina Estadística Eslovaca.
Como ningún candidato ha superado el 50% de votos (bueno, solo lo ha superado la abstención), será necesaria una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados:

- Zuzana Čaputová: 40,57%
- Maroš Šefčovič: 18,66%

Resultados de los dos candidatos que pasan a segunda vuelta. Fuente: Oficina Estadística Eslovaca


Vamos, lo habitual: un candidato unido de la oposición liberal frente al candidato socialdemócrata (derecha contra derecha, derecha que va de derechas contra la derecha que va de izquierdas y que pacta con otra derecha para gobernar. O, mejor dicho, candidatos capitalistas -independientemente de su espectro ideológico supuesto o real- repartiéndose el pastel, nada nuevo bajo el sol). ¿Sorpresa? No mucho, si acaso por la ventaja de Čaputová, superior a la esperada, aunque como he comentado antes, tras la retirada de Mistrík el apoyo a Čaputová había subido en las encuestas; un par de ellas, de finales de febrero, le pronosticaban incluso un triunfo más holgado del que en realidad ha sido. Vamos, de confirmarse este resultado en la segunda vuelta (que se celebrará en dos semanas, el 30 de marzo), sería más de lo mismo: un presidente de la oposición y enfrentado al gobierno, como hasta ahora con el presidente saliente, Andrej Kiska, un "proeuropeo", si se me permite la expresión; obviamente el gobierno también es pro-UE, pero con crítica a las imposiciones de Alemania, por poner un ejemplo, apoya a Hungría en sus conflictos con la dirección de la UE, y eso que el gobierno húngaro es abiertamente de derechas y muy crítico con todo lo que lleve aunque sea solo el título de izquierdas (obviamente, a estas alturas la dicotomía izquierda-derecha no vale de gran cosa, ni siquiera para orientarse mínimamente en el panorama político, y menos en Europa Central). Y no voy a entrar en el tema ruso (el gobierno es partidario de suprimir las sanciones y de tener buenas relaciones con Rusia) o de la estabilidad del grupo de Visegrád, porque entonces esto se alargaría demasiado. No es casual que el principal periódico gubernamental húngaro, que vuelve a ser el Magyar Nemzet, titule la noticia sobre las elecciones presidenciales eslovacas: "Čaputová, partidaria de la idea de Soros de unos estados unidos europeos, gana en la primera vuelta".

Harabin quiere: capitalismo. Šefčovič quiere: capitalismo. Čaputová quiere: capitalismo. Sacado de Vzdor (Resistencia). 


En cualquier caso, también es una sorpresa que Čaputová haya ganado en todas las regiones del país. En Bratislava (región), sobrada, con un 60%. En Prešov (región), menos sobrada, pero aún así con un 10% de ventaja sobre el candidato oficialista (30% frente al 20% de Šefčovič). En Bratislava ciudad arrasa con el 62% de los votos (el segundo candidato más votado allí, Šefčovič, se queda en el 13%). Y en el centro, en el distrito I (el Staré Mesto, o casco viejo de Bratislava), se va al 67%. De hecho es la más votada en la gran mayoría de las ciudades del país y en todas las capitales de provincia. Hay que irse a alguna pequeña ciudad del Este (como Humenné) para encontrar a otro candidato como más votado. En este sentido, todo un chasco para el candidato del gobierno y un éxito de la oposición liberal. Vaya, parece que por primera vez tendremos una presidenta eslovaca... 

Candidato más votado por provincias (okres). Azul: Čaputová - rojo: Šefčovič - violeta: Harabin. Fuente: Wikipedia.

Hablando de Šefčovič, el candidato oficialista, el analista húngaro de Eslovaquia mencionado anteriormente, Szabolcs Mózes, decía para el medio húngaro Mandiner, que muchos partidarios de Smer veían en él simplemente a un "aburrido eurócrata de Bruselas", poco conocido además, antes de la campaña. (Fuente: Mandiner)

Respecto al resto de los candidatos, sorpresas ninguna:

- Harabin se ha quedado cerca: 14,34% Un resultado bastante bueno para las expectativas. Nada más conocerse los resultados ha denunciado en los medios las elecciones por fraudulentas y se ha declarado ganador moral. Por cierto, en un momento se planteó la posibilidad de que Kotleba le apoyara en las elecciones, de haber sido así, podría haber pasado a la segunda vuelta. 
- Marian Kotleba (Partido Popular Nuestra Eslovaquia), extrema derecha, algo mejor de lo pronosticado por las encuestas, aunque no creo que sea una sorpresa: 10%. En Bratislava muy por debajo, 4,7%, pero algo más fuerte en el Este y sobre todo el centro del país (fue gobernador de la región de Banská Bystrica, ahí sigue obteniendo sus mejores resultados, 14%. En Veľký Krtíš supera el 18% y es el tercer candidato más votado). 
- František Mikloško (independiente, conservador cristiano-demócrata, y muy pro-occidental, UE, OTAN y eso, disidente en la época comunista): 5,7% Se ha ido desinflando en las encuestas, probablemente por culpa del ascenso de Čaputová. 

Harabin y Kotleba, tanto monta, monta tanto... Fuente: Mandiner.


De los candidatos de la minoría húngara y de la izquierda alternativa hablo después. 

Resultados en las elecciones presidenciales. Fuente: Nový Čas.


¿Y EN LA SEGUNDA VUELTA QUÉ?

Es difícil predecir, y además en Eslovaquia suele haber sorpresas. Sin embargo, en este caso la ventaja de Čaputová parece demasiado grande. Un elemento a tener en cuenta y que ha debilitado al candidato oficialista (además del asunto Kuciak y otros escándalos, y de ser un personaje poco atractivo), es que los partidos de la coalición del gobierno estaban divididos y apoyaban a diversos candidatos. El caso más destacado es el del húngaro Béla Bugár, del que se hablará más tarde en detalle. Bugár, para el que los resultados no pueden dejar de considerarse un fracaso personal, ha quedado marcado, entre otras cosas, por su apoyo al gobierno, y valora los resultados como un bofetón a esa política. Él mismo reconoce que sus votantes en segunda vuelta votarán más bien por Čaputová que por el candidato de Smer. De todas formas, hay que tener en cuenta que en segunda vuelta la participación suele ser mayor que en la primera, y quizás los partidarios de Šefčovič consigan movilizar a un porcentaje de indecisos.  Y habrá que ver lo que hacen los votantes de candidatos que no han pasado. Tanto Čaputová como Šefčovič han hablado de atraer a los votantes de Harabin y Kotleba...

En las encuestas preelectorales se suele indicar también preguntas respecto a la segunda vuelta, incluyendo diversos candidatos según sus opciones de pasar a ella. En la pregunta que confronta a Čaputová con Šefčovič en una segunda vuelta, Čaputová sería la más votada con el 64% de los votos (según la encuesta del grupo FOCUS del 28-29 de febrero). 

Čaputová y Ševčovič en un debate preelectoral. Fuente: Parameter.sk



LOS CANDIDATOS DE LA MINORÍA HÚNGARA DE ESLOVAQUIA

Políticamente hablando, la minoría húngara de Eslovaquia está representada por dos grandes partidos: SMK (o MKP por sus siglas en húngaro) - Partido de la Comunidad Húngara-, y por Híd-Most ("Puente" en húngaro y eslovaco respectivamente). El primero pretende seguir una política más pendiente de los problemas propios de la minoría húngara y es más reivindicativo respecto a los derechos de los húngaros en Eslovaquia; el segundo más bien es una formación húngaro-eslovaca que propugna el entendimiento entre los dos pueblos y que pretende también atraer al electorado eslovaco (cosa que el MKP ni hace ni pretende hacer), es decir, no está tan pendiente de los asuntos propios de la minoría húngara. Dicho de otro modo, desde que Béla Bugár (líder de Híd-Most) ha dado el salto a la gran política, está menos preocupado por los problemas que puedan tener los húngaros en cuanto a minoría étnica, que por los "grandes asuntos de Estado". Simplificando y mucho, al MKP se le considera partido "nacionalista" húngaro, Híd-Most es más bien es un partido eslovaco donde hay algunos húngaros (cada vez menos, después de la sangría en miembros a causa del apoyo al gobierno tras el asunto Kuciak). Por lo demás ambos son de derechas y están vinculados tradicionalmente en mayor o menor medida a la oposición liberal o conservadora (Híd-Most más bien hacia la liberal, MKP más bien hacia la conservadora, pero depende también del panorama político concreto, aunque ojo, ambos son miembros del Partido Popular Europeo, para que os hagáis una idea...). 

En los últimos años, el MKP se ha ido hundiendo en las encuestas y en los resultados electorales, y mucho ha tenido que ver el ascenso de Híd-Most (que surge como escisión del MKP, Béla Bugár llegó a ser presidente del MKP). Ha pasado de ser un seguro representante de los húngaros en el parlamento eslovaco a quedar por debajo del umbral electoral de acceso al parlamento. En el 2006 todavía consiguieron el 12% de los votos y fueron el cuarto partido más votado. En las elecciones parlamentarias del 2016 se quedaron con un 4% y su papel de representante de los húngaros de Eslovaquia en el parlamento pasó de nuevo a manos de Híd-Most (6,5% en esas mismas elecciones, aunque el proceso ya se vio en las anteriores, del 2012).  Híd-Most hizo una jugada casi rocambolesca y acabó participando en el gobierno de Smer, lo cual creó tensiones internas bastante evidentes, que se amplificaron hasta casi romper el partido -se salvó por poco- tras el asunto Kuciak, en el que Bugár intentó, como quien dice, nadar y guardar la ropa. Vamos, apoyo a la coalición del gobierno, pero rechazo a Robert Fico como primer ministro (y a otras personalidades del gobierno, muy cuestionadas por aquel entonces). 

Ambos partidos han presentado candidatos a presidente. Por parte del MKP, József Menyhárt, pero sus expectativas electorales eran bien bajas. Las encuestas le daban apenas un 1-2% de votos, así que Menyhárt decidió retirarse y ofrecer apoyo público a Robert Mistrík (liberal, independiente). Como he comentado antes, finalmente Mistrík también se retiró, en favor de la ganadora de las elecciones, Čaputová. Por cierto, aún así ha habido alguno que lo ha votado (ha recibido el 0,05% de los votos, algún despistado o quizás un testarudo, a saber).

Béla Bugár, líder de Híd-Most, uno de los grandes fracasados en las elecciones presidenciales. Fuente: Parameter.sk

Respecto a Béla Bugár, líder de Híd-Most, las cosas han ido por otros derroteros... Bugár es relativamente popular entre los eslovacos (especialmente en zonas de población mixta). Cuando yo vivía en Eslovaquia, recuerdo que había gente (eslovacos étnicos) que me comentaban que Bugár era, según ellos, el mejor político del país (aunque fuera étnicamente húngaro). Desde entonces, Bugár ha conseguido labrarse una exitosa carrera política y ahora se presentaba a las elecciones con la esperanza (un poco exagerada, como se ha visto después) de ser presidente, un presidente húngaro para Eslovaquia. Lo primero que ha hecho es poco menos que renegar de los húngaros y ha declarado de manera pública que se presentaba no como húngaro, sino como ciudadano eslovaco. Resultado: no ha convencido ni a eslovacos ni a húngaros. Batacazo electoral. Y además previsible (y lógico). Alguna encuesta, allá por diciembre, le ponía con el 16% de los votos y seguro candidato a la segunda vuelta. Pero, claro, por aquel entonces la campaña ni siquiera había empezado. A la hora de la verdad, 3,10% de votos. Peor resultado que el pronosticado por cualquier encuesta. Caras largas y tensión en la sede de Híd-Most. La impresión es que Bugár ha tirado a la basura su imagen en los últimos años. Y él mismo ha reconocido, después de hacerse públicos los resultados, que ha entendido el mensaje, que el resultado muestra "el cambio del estado de ánimo de la sociedad eslovaca", que las minorías temen el crecimiento de los extremismos y que él, por su parte, está dispuesto a apoyar a Čaputová en la segunda vuelta, aunque antes quiere discutir con ella el asunto (Fuentes: Parameter.sk, aquí y aquí). 

En Dunajská Streda (Dunaszerdahely, uno de los centros de los húngaros de Eslovaquia), Bugár ha conseguido el 25,5% de los votos, muy lejos del 55% de Čaputová. Ojo, se trata de una pequeña provincia donde tradicionalmente se vota a partidos o candidatos húngaros (ya que la mayoría de la población es húngara).  Por ejemplo, en las elecciones presidenciales del 2014, un candidato húngaro (Gyula Bárdos, del MKP) consiguió el 51,5% de los votos (frente al 26% de Kiska, que a la postre fue elegido presidente).   De hecho, Bárdos consiguió el 5,1% de los votos en todo el país y fue el más votado en 4 provincias (okres).  Ayer, todos esas provincias votaron principalmente por Čaputová y no por Bugár (que en varias de ellas ni siquiera fue el segundo candidato más votado).  Eso sí, con una altísima abstención, superior a la media nacional (vamos, que la mayoría de los húngaros prefirieron quedarse en casa, y otra parte menor por votar a Čaputová antes que a Bugár). En Dunajská Streda 34% de participación. En Komárno, 28% (!!!). No sé por qué, Bugár me recuerda un poco a un tal PI (en las antípodas ideológicas uno respecto a otro)... 

Comparación de los resultados de los candidatos húngaros en las dos últimas elecciones presidenciales en Eslovaquia, Gyula Bárdos (2014 - en verde) y Béla Bugár (2019 - naranja) en las provincias con minorías húngaras. Fuente: Ùj Szó


¿Y LA IZQUIERDA ALTERNATIVA?

Si obviamos el hecho de que Smer se presenta como partido de izquierdas, aunque eso ya no importa mucho, realmente solo había un candidato al que podría llamarse de izquierdas con toda justicia: Eduárd Chmelár, historiador, pedagogo, conocido activista anticapitalista y colaborador de varios medios de la izquierda alternativa en Eslovaquia. Chmelár se presentaba como independiente y de hecho no ha recibido apoyo directo ni del Partido Comunista Eslovaco ni del movimiento Resistencia (Vzdor), aunque este último sí pedía el voto por Chmelár (los comunistas lo hacían indirectamente y sin nombrarlo por su nombre, ya lo comenté en twitter en su día).  Chmelár empezó bastante alto en las encuestas (alguna incluso le daba el 10% de los votos, eso sí, mucho antes de empezar la campaña electoral, todavía en agosto del 2018). Luego ha ido desinflándose, y al final ha conseguido un 2,74% de votos (algo más de 50 mil).  Teniendo en cuenta sus modestos medios tampoco me parece un resultado tan malo (en las elecciones del 2014 el candidato comunista, Ján Jurišta se quedó en el 0,6% de los votos -12 mil-). Es lo que hay. 

UNA NOTA PARA COMPRENDER LOS RESULTADOS ELECTORALES

Más allá de todo lo comentado anteriormente, hay una serie de datos fundamentales a la hora de comprender por qué los resultados han sido los que han sido: la financiación de los candidatos.

Gasto durante la campaña de los principales candidatos en las elecciones presidenciales eslovacas. Datos de la Oficina Estadística Eslovaca. Elaborado por: Wikipedia.

Como se puede ver en la tabla, el candidato que más ha gastado en la campaña ha sido Robert Mistrík, seguido por Čaputová. Teniendo en cuenta que Mistrík ha apoyado públicamente a Čaputová, podemos ver lo que le ha costado su victoria en las elecciones: más de un millón de euros. Inalcanzable para el resto de candidatos, incluido el candidato oficialista, Šefčovič. Creo que esto explica más que todo lo que he dicho hasta ahora en esta entrada... 

Por cierto, Chmelár se ha gastado algo más de 34 mil euros (según datos oficiales, de la página de la Oficina Estadística Eslovaca). Igualdad de oportunidades y eso... 

Y otra curiosidad respecto al tema, el 67,8% del dinero para financiar la campaña de Chmelár ha venido de pequeñas donaciones (de menos de 100 euros). Solo Čaputová se le acerca un poco en ese sentido, con el 19%. En el resto de los candidatos el dinero para financiar la campaña ha venido de otras fuentes: Mikloško o Harabin de donaciones grandes (de más de 100 euros), Mistrík fundamentalmente de sus propiedades empresariales y familiares (el 73% de lo que ha ingresado para la campaña ha venido de estas fuentes), Kotleba de su partido (el 100% de la financiación para la campaña). También una parte importante de la financiación de la campaña de Čaputová y Šefčovič (el 44% de su presupuesto en ambos casos) ha venido de su partido. En el caso de Béla Bugár, el 52% del presupuesto ha venido de miembros de su partido, y el 30% de grandes donaciones. 

Datos de la financiación de los candidatos según el origen del ingreso. Fuente: Sme.sk
Lista de mayores donaciones privadas a un candidato. Fuente: Sme.sk
Y a todo esto, no hablo de los medios de comunicación y las críticas por su papel partidista en las elecciones (denunciado por varios candidatos), o las encuestas de opinión, que también han influido en los resultados. En palabras de Jozef Hrdlička, líder del Partido Comunista Eslovaco, "su principal papel es la manipulación arrogante de la conciencia de la gente, para que sirva por completo los intereses extranjeros y de un grupo de oligarcas". Y punto (Hrdlička se equivoca en muchas cosas, pero en esto tiene toda la razón).

Qué fantásticas son las elecciones en lo que mal llamamos "democracias", y que no son más que dictaduras del capital... 

Por cierto, los resultados podéis consultarlos en la wikipedia o, mejor aún, en la página habilitada para las elecciones por la Oficina Estadística Eslovaca.