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viernes, 6 de junio de 2025

La literatura revolucionaria húngara después de 1919 (parte 2)

 (primera parte del artículo, aquí, donde se habla del aspecto general y de Aladár Komját)

[seguimos con el artículo, después de hablar de Aladár Komját, siguen otros autores]

JÁNOS LÉKAI (Varaždin, Croacia, 1896- Nueva York, 1925), activo organizador, llevó una vida de intensa lucha por el movimiento revolucionario. Fue uno de los dirigentes del movimiento obrero juvenil húngaro y alemán. En Hungría escribió poesía y novelas cortas, y después de la caída de la Comuna húngara, publicó en Alemania versos, dramas, reportajes; su intención de reformar al hombre, su espera impaciente de la revolución, nos habla en el estilo expresionista característico de esos años. [Me veo obligado a complementar un poco la información, ya que no se habla más de este autor, y hay algunos datos importantes: miembro del círculo Galileo - una importante organización universitaria atea y librepensadora de Budapest, fundamental en la formaciáon del movimiento izquierdista húngaro, existió entre 1908 y 1919-, fue uno de los participantes en uno de los intentos de atentado contra el primer ministro húngaro István Tisza, en 1918; el odiado Tisza, a quien se vincula la participación húngara en la 1ª Guerra Mundial sufrió cuatro atentados en estos años, moriría a consecuencia de uno de ellos, el 31 de octubre de 1918, en plena Revolución de los Crisantemos, cuando varios soldados lo mataron. No está clara la razón o quién había organizado el asunto, pero es evidente que era una personalidad despreciada por la mayoría de la población. Lékai participó en el tercer atentado, pero se le encasquilló la pistola y falló en su empeño, fue detenido pero, poco después, durante la Revolución de los Crisantemos - 1918- contra la monarquía-, fue liberado. El atentado lo realizó como miembro del grupo antibelicista de los socialistas revolucionarios, dirigidos por Ottó Korvin (1894-1919), que luego sería uno de los fundadores del Partido Comunista Húngaro, y que, por cierto, murió ejecutado por el régimen de Horthy después de ser torturado brutalmente. Siguiendo con Lékai, participó en la fundación del Partido Comunista Húngaro, jugó también un importante papel en la Comuna Húngara, y llegó a ser uno de los presidentes de las juventudes comunistas - KIMSZ, Federación de Jóvenes Obreros Comunistas-. Estaba participando en la Internacional Juvenil Comunista en Viena cuando cayó la Comuna Húngara, así que permaneció en la emigración. A finales de 1922 viajó por encargo de la Komitern a los EEUU para ayudar en la organización del movimiento comunista norteamericano. Allí fue detenido, aunque luego lo pusieron en libertad, dado su estado de salud, muy deteriorado, hasta el punto de que, poco después, falleció de tuberculosis. Está enterrado en el Panteón Obrero del Cementerio de Kerepesi, Budapest). 

János Lékai. Foto: wikipedia


En Viena se hizo comunista ANDOR GÁBOR (1884-1953). También él pertenecía a una familia de pequeños funcionarios. Asistió a la escuela en Budapest. Empezó a publicar con tan solo 18 años. Joven satírico, de inmensa cultura y una fuerte tendencia racionalista, enseguida se convirtió en un escritor burgués de Pest, prolífico y acomodado, así como periodista y dramaturgo, autor de canciones, de anécdotas y traductor: destaca su bella traducción del Mireio de Mistral. Pero se hizo conocido sobre todo por sus obras humorísticas. En ellas criticaba con mordaz ironía, a veces incluso con cinismo, y siempre con gran desilusión, al burgués de Pest, la vida burguesa de Pest, los cafés y en general los escenarios de la vida pequeñoburguesa. Juzgaba básicamente desde un punto de vista burgués, nihilista radical. Pero durante la Primera Guerra Mundial su voz se hace más aguda, su pesimismo se generaliza, y empieza a criticar a los grandes beneficiarios de la guerra. Es cada vez más crítico con los irresponsables y los que tienen una mirada ligera. Participa en la revolución burguesa (Revolución de los Crisantemos, 1918) y en la Comuna Húngara (1919, la República de los Consejos). A su caída, en 1920, huye a Viena, y a diferencia de muchos otros de sus contemporáneos y de sus compañeros escritores, que por el camino de la desilusión y la desesperanza engrosaron las filas de la contrarrevolución, él, al contrario, se vuelve comunista. Durante su encarcelamiento en Viena es cuando su poesía se vuelve más perfecta. Sus versos no están influidos por la multitud de "ismos", sino que expresan en el tono de los más antiguos periodos de la poesía húngara (en un estilo que recuerda al del clásico húngaro János Arany), la nostalgia por su patria, su indignación por la maldad de los hombres, su desprecio y su odio por el terror blanco. Sus sentimientos se muestran en versos con una técnica virtuosa, llena de salidas ingeniosas, y una ironía mordaz (Mi patria, 1920; La desintegración del mundo, 1922; La vergüenza de vivir sin alzar la voz, 1923). Justo en la emigración surge este nuevo tipo de poesía patriótica que recrea en la lírica húngara la poesía obrera del siglo XIX y XX, la voz de Heine y Pottier, al Brecht temprano y a Bezruč [se refiere al poeta checo de finales del siglo XIX y la primera mitad del XX, Petr Brezruč]. También su obra de traducción inicia una nueva época: en él  nos encontramos al traductor de poesía obrera europea. Pero en su época de Viena destacan también sus ensayos. Su obra es intensa y extensa, sus artículos se publican desde Viena hasta Košice (en Eslovaquia), desde Nueva York a Berlín. En poco tiempo comienzan a recopilarse colecciones de artículos suyos (Mi mensaje, 1920; Los rostros de los muertos, 1921; Y he aquí a Oszkar Jászi..., 1922; La calle Bank, 1923; Epílogo, 1924). Estamos ante un publicista de una fuerza única, no conocida en la literatura húngara anterior: actúa con todos los medios del panfleto político, de la sátira, del convencimiento. Su objetivo: desenmascarar al terror blanco, ponerlo en la picota, la lucha contra los intrigantes, los traidores, los renegados, el fustigamiento, con fuerza y tensión únicas, de la idiotez y la maldad humana. 


Andor Gábor, durante una estancia en Berlín en 1950. Fuente: wikipedia


En 1925 Andor Gábor deja Viena y trabaja primero en Berlín, luego en París, y finalmente, a partir de 1933, en Moscú. Toma parte en el movimiento de escritores alemanes de izquierda, de hecho es uno de los redactores de Linkskurve (que fuera entre 1928 y 1933 la revista de la Unión de Escritores Proletarios Revolucionarios Alemanes, desapareció en 1933 prohibida por los nazis). Escribió también en alemán, estudios, artículos, relatos. Durante su estancia en Moscú se unió al trabajo literario de los emigrantes políticos húngaros, aunque siempre mantuvo contacto con la literatura alemana. En 1939 se convierte en redactor de la revista Nueva Voz (Új Hang), la revista literaria de los escritores comunistas húngaros (que estaban exiliados en la URSS, obviamente), en el espíritu del Frente Popular. Escribe ensayos, artículos, relatos, glosas: de nuevo nos encontramos con el estudioso combatiente de la literatura húngara, y el indagador de numerosas cuestiones teóricas. Durante la Segunda Guerra  Mundial su lírica cobra nueva fuerza: su poesía antifascista y patriota se propaga por el frente en panfletos llenos de energía o leídos en la radio.

Después de 1945 Andor Gábor volvió a Hungría y se incorporó a la vida literaria nacional húngara; hasta su muerte fue redactor jefe de una conocida revista satírica húngara [aunque en el libro no se dice el título, está claro, cualquier húngaro lo identificaría solo por esas palabras: se trata de la célebre revista Ludas Matyi (Mateillo el de los gansos, 1945-1992)].


Portada del número del 18 de marzo de 1949 de la revista satírica Ludas Matyi, donde se conmemoran importantes acontecimientos de marzo en la historia de Hungría: la revolución de 1848 contra los Habsburgo, la comuna húngara de 1919, y 1949 -en ese momento se estaba discutiendo la nueva constitución y se estaba a punto de proclamar la República Popular Húngara-. En primera instancia se ven persionalidades de la política húngara vinculados a esas fechas: Mihály Táncsis, el principal jacobino húngaro, junto al gran poeta revolucionario de 1848, Sándor Petőfi, y al líder de la revolución húngara de 1848, Lajos Kossuth; junto a ellos Mátyás Rákosi, dirigente comunista húngaro (el llamado Stalin húngaro) -el calvete-, también se observa, a la derecha, en el borde, al escritor y político József Révai, ministro de cultura por aquel entonces, y dirigente idológico de la Hungría socialista (estalinista). A la izquierda se ve a otros políticos destacados de la época (Gyula Ortutay, importantísimo folclorista, ministro de educación antes de Révai, y miembro del Consejo Presidencial de Hungría hasta su fallecimiento; György Marosán, político socialdemócrata partidario de la unificación con los comunistas, y que tuvo diversos cargos de importancia en el gobierno húngaro de la época comunista, considerado del ala ortodoxa, estalinista, era de los partidarios de mano dura con los contrarrevolucionarios de 1956. Segundo hombre del gobierno durante los primeros años de Kádár, después de 1956, pero cayó en desgracia posteriormente, llegando incluso a ser explusado del partido, aunque sería reintegrado años más tarde. Durante el cambio de régimen fue de los que se opuso al ala capitalista-social liberal- y cuando el Partido Socialista Obrero Húngaro se dividió en dos, se unió al Partido Obrero, que intentó continuar la tradición comunista del partido. Ferenc Erdei, fue un importante sociólogo de izquierdas, del grupo de escritores populistas, compañero de viaje de los comunistas, a pesar de eso tuvo puestos importantes en el gobierno comunista húngaro. Ministro de agricultura en varias ocasiones, también de justicia y de interior. En 1956 apoyó al gobierno de Imre Nagy -del que fue ministro de agricultura-, por lo cual, posteriormente, dejó de tener un papel político importante, aunque tuvo otros cargos menores -ya que siempre fue fiel al régimen de Kádár-, por su trabajos sociológicos y su contribución al desarrollo técnico de la agricultura húngara. Károly Olt fue ministro de finanzas en los años 50. También hay una mujer, Anna Ratkó, dirigente sindical y la primera ministra que ha tenido Hungría en su historia, ministra de bienestar (luego de sanidad). A su nombre se asocia la llamada "época de Ratkó", en la que se prohibió el aborto (aunque seguramente ella no tuviera mucho que ver en el asunto y fuera una decisión tomada en el gobierno y ella tuviera que aceptarla sí o sí. También se asocian a ella las ayudas a las madres con hijos, en especial las vacaciones por maternidad y para criar a los bebés (llegaban a los 6 meses). Se habla incluso de los "niños de Ratkó", para hablar de la cantidad de bebés que nacieron entonces. Fuente: Bookline.hu


Otro que pasó de escritor burgués a revolucionario fue BÉLA BALÁZS (1884-1949). Estamos ante una de las figuras más destacadas de la primera generación de la revista Nyugat (Occidente; la revista literaria más importante en la historia de Hungría). Maestro, esteta (su obra "Estética de la muerte", publicada en 1907, es una de las más mencionadas y características de la estética irracionalista y decadente típica de la época). Es él quien aplica de manera más radical uno de los cambios de la lírica húngara del siglo XX: apartarse del mundo exterior para concentrarse en el interior; en sus relatos, cuentos y dramas, con una atmósfera poética única, se esmera en aclarar el mundo del alma. Béla Bartók compuso una de sus obras más conocidas a partir de uno de los libros de Balázs: "El castillo de Barbazul" [Y también sobre un libreto suyo escribe Bartók su ballet "El principe de madera"]. En sus versos (El vagabundo canta, 1910), en su mística propia, en sus diálogos y cuentos, lleva hasta sus últimas consecuencias el simbolismo esotérico: su especial mundo se entreteje con los cuentos populares húngaros y con motivos literarios europeos, su visión está cerca del anticapitalismo romántico. 


Béla Balázs alrededor de 1910. Fuente: wikipedia


En torno a Balázs se fue creando, especialmente a partir de 1910, una especie de secta de admiradores, entre los más entusiastas había un recién llegado llamado György Lukács; pero la Primera Guerra Mundial aparta de su camino a este poeta sensible y volcado en su propio interior. Se presenta voluntario para ir al frente, al principio con la idea de adquirir experiencias artísticas, pero rápidamente descubre el verdadero rostro de la guerra y empieza a orientarse en una dirección socialista. Fue de los primeros en unirse al partido comunista, y durante la comuna húngara se convirtió en uno de los dirigentes del teatro de la comuna. Así pues, tras su caída, también él se vio obligado a emigrar en 1919.

Primero vivió en Viena, luego, hasta 1931 en Berlín, donde se interesa por la estética de la filmografía y escribe novelas. En "En la mano de Dios" y en "Gentes imposibles" (1922-1930) realiza un ajuste de cuentas con su mentalidad anterior, juvenil y experimentadora; son descripciones del mundo de artistas e intelectuales apartados de la realidad. Es por aquel entonces cuando Béla Balázs se vuelve en teórico de la moderna estética del cine, de la teoría socialista del cine. "El hombre visible", "El espíritu del cine", "El arte de la filmografía" (primero editados en alemán, luego en ruso), "Cultura cinéfila", todas ellas son obras fundamentales para la estética cinematográfica socialista. 

En 1931 se mudó a la URSS, y allí siguió trabajando en el campo del cine, además de tomar parte en la publicación de la revista "Nueva Voz", junto con el grupo de escritores húngaros exiliados. Publica guiones, estudios, relatos. En 1923 se editó en Viena el "Canto varonil", que refleja un cambio en su lírica. Desde entonces dejará de escribir versos, solo volverá a hacer oír su voz durante la Segunda Guerra Mundial. Su poesía, ya desde la época de su estancia en Viena, refleja un cambio radical en su visión política y de la realidad: se gira "hacia la tierra", quiere escuchar la queja de los que sufren. Cuando su poesía vuelve a hablar, década y media después, ya es un poeta ante todo político: el cantor de una gran idea, del futuro socialista de la humanidad. 

En 1945 también será de los que regresen a la Hungría liberada. Y allí seguirá su trabajo, dedicándose a estética de cine, también escribe una autobiografía llena de preciosos elementos líricos y con una gran fuerza evocadora ("Juventud soñadora, 1946), además de publicar pequeños cuentos. 


[Amplío algo más la información. Balázs es importante también para la literatura alemana -escribía también en alemán- y para la cultura rusa. Aunque no se menciona ninguno en concreto, hay que destacar sus guiones de cine, y especialmente uno, "En algún lugar en Europa" (Valahol Európában, película dirigida por Géza Radványi en 1947, todo un clásico del cine húngaro). También está enterrado en el Panteón Obrero del Cementerio de la Avenida Fiume, en Budapest -si vais a visitar Budapest, os recomiendo la visita, el cementerio es una especie de repaso de la historia de Hungría, tiene una parcela dedicada al Ejército Rojo, también está el Panteón Obrero, y por supuesto, hay numerosas personalidades de la historia y la cultura húngaras enterradas allí). A diferencia de los otros autores mencionados hasta ahora, de este sí podéis encontrar algo en español, por ejemplo, varios estudios de estética de cine: "El hombre visible o la cultura del cine", "El film: evolución y esencia de un arte nuevo";  sinceramente, pensaba que se podía conseguir también "El castillo de Barbazul", pero a la hora de escribir este texto no lo he podido encontrar. Si habláis inglés o alemán, por supuesto, es mucho más asequible. Quiero mencionar también una obra suya escrita en alemán originalmente, que es una pequeña joya: "Heinrich empieza la lucha" (Heinrich beginnt den Kampf - 1938) -  un clásico de la literatura juvenil antifascista, editado en la URSS, claro, pero que podéis encontrar en varios idiomas con, supongo, relativa facilidad - yo conozco la edición en ruso, que está rulando en internet -"Генрих начинает борьбу", con una transcripción un poco curiosa del nombre de Balázs (fonética): Балаш.  Dejo algunas ilustraciones de Piotr Aliákrinski para la edición soviética de 1938 de dicha obra)] 

[paro aquí de momento, el texto sigue, me da para unas cuantas entradas más]

"Heinrich, asustado, se apoya en la pared". 


"Los policías se llevan a su padre..."

"!Vamos a jugar! ¿Quieres? - le preguntó ella".

"Así que fueron así los tres, en calzones..."


miércoles, 4 de junio de 2025

Comunicado del Partido Comunista de Eslovaquia sobre el gobierno de Fico

(Traduzco un comunicado del 23 de mayo del 2025 del Partido Comunista de Eslovaquia sobre la situación en Eslovaquia y su actitud hacia la coalición gubernamental dirigida por el partido Smer y por su líder, Robert Fico. Como no tengo mucho tiempo, la traducción la he hecho con un traductor online -Yandex-, pero la he cotejado con el original y he corregido los errores, además de hacerla más legible. )


Logo actual del Partido Comunista de Eslovaquia. 


Comunistas: En este caso, el primer ministro tiene razón.

Los comunistas nunca han ocultado sus reservas ante la política de Smer-Democracia Social. En las declaraciones de nuestros representantes, así como en artículos y comentarios, el KSS (Partido Comunista de Eslovaquia) ha señalado que esta Democracia Social distorsiona y daña la política de izquierda en Eslovaquia en su conjunto. La lista de objeciones concretas y comentarios críticos es larga, pero no es el propósito de este artículo discutirlas aquí.

 Ni siquiera en las condiciones actuales el KSS puede identificarse con muchas de las medidas y consecuencias de la política del gobierno de Smer-SD, que es "de izquierda" solo en apariencia. Sin embargo, dadas las condiciones actuales de la situación internacional y su desarrollo, pero también de las condiciones y la situación política interna en Eslovaquia, los comunistas generalmente apoyan al gobierno del primer ministro Robert Fico. Creemos que debido a los ataques cada vez mayores de los partidos de oposición al primer ministro, pero también debido al cuestionamiento directo o indirecto por parte de los medios privados de derecha y liberales de cualquier medida gubernamental, el apoyo de los comunistas y sus simpatizantes es un factor positivo en la formación de la opinión pública. Los comunistas se ponen del lado de la coalición gobernante principalmente porque sus políticas son ciertamente más pro-nacionales, más beneficiosas para los ciudadanos trabajadores y los jubilados que las políticas de los partidos de derecha. De hecho, algunas medidas del gobierno, aprobadas o en planes de hacerlo, parecen copiadas del programa del KSS.

Un ejemplo podemos verlo en algunas declaraciones y posiciones del primer ministro en la conferencia de prensa del 21 de mayo de 2025. En especial nos parece positiva la actitud del primer ministro, que mencionó la lista que refleja la opinión de la patronal. En ella supuestamente se indican todos los sectores donde es necesario "ahorrar", y entre los que no se incluye a la propia patronal. Se propone abolir la 13º pensión, los billetes de tren gratuitos para jubilados y estudiantes, las comidas gratuitas para escolares, etc. La declaración del primer ministro de que no permitirá que se toquen las prestaciones sociales es comprensiva y alentadora. Aunque los comunistas habrían tratado los viajes y comidas "gratuitos" en los comedores escolares de manera un poco diferente. Sin embargo, el hecho de que la patronal, al menos la más rica, próspera y con mayores ingresos, pueda ella misma ofrecer mejores condiciones sociales que las que ofrece actualmente, eso no se discute. Porque la socialdemocracia nunca se atreverá a imponerlo por propia iniciativa. Los comunistas harían el sistema más perfecto y justo tratando de hacer cumplir lo expresado en el programa del KSS: introduciendo un impuesto progresivo. El primer ministro también discutió esta posibilidad en una conferencia de prensa. Quién sabe, tal vez las condiciones objetivas obliguen a algún gobierno hacerlo en el futuro. La pregunta es, ¿en el futuro cercano o en el lejano?

En un análisis más detallado de cómo ahorrar en las finanzas del Estado, el primer ministro también llegó a plantearse en reducir el número de regiones administrativas, el número de autogobiernos, que también se llevan estos fondos. Los comunistas también apoyarían esto sin pestañear, de hecho está propuesto en nuestros programas preelectorales y somos conscientes de la necesidad y la necesidad de tal medida. Finalmente, el primer ministro también admitió la posibilidad de reducir el número de diputados en el Parlamento, lo que también supondría algunos ahorros para las arcas del estado. La pregunta ahora es cuál será el enfoque práctico del gobierno actual para lidiar con la deuda del país y desarrollar medidas racionales efectivas que funcionen y produzcan el efecto necesario. Nosotros, los comunistas, solo podemos observar y esperar a que el trabajo tenga éxito. De momento. Porque a nadie le interesan todavía nuestras ideas y propuestas.

Sección de prensa de KSS


 Fuente: página del KSS


Miembros del Partido Comunista de Eslovaquia en las celebraciones por el SNP - el Levantamiento Eslovaco Antifascista en la 2ª Guerra Mundial-, en la ciudad de Banská Bystrica, en agosto del 2024. Fuente: KSS.  


viernes, 11 de abril de 2025

La literatura revolucionaria húngara después de 1919 (parte 1)

(fragmento del libro Kis magyar irodalom történelem/Pequeña historia de la literatura  húngara, de                 Tibor Klaniczay, József Szauder y Miklós Szabolcsi, editorial Gondolat, Budapest, 1965)

 [entre corchetes mis notas personales]

 

"Viva la dictadura del proletariado". La comuna húngara, 1919. Acuarela de Albert Baky. 1º de Mayo de 1919, Budapest.  Fuente.

La caída de la República de los Consejos [la Comuna húngara, 1919] supuso un duro golpe para los autores de literatura progresista y revolucionaria. El brutal terror blanco no solo volvió imposible cualquier expresión literaria libre, sino que impuso persecución policial a todos los que habían apoyado no solo la República de los Consejos, sino incluso las ideas de la revolución burguesa. El grupo de escritores socialistas que se había formado en 1919 quedó completamente disgregado, parte de sus miembros fueron obligados a la emigración, otros fueron silenciados. Así pues, después de 1919 los escritores consecuentes de izquierda tuvieron que continuar su labor bajo nuevas condiciones, siguiendo nuevos métodos. La emigración se concentró en varias ciudades (primero Viena, luego Berlín, París, Bratislava, y, sobre todo, Moscú), se formaron diferentes agrupaciones de escritores y, por otro lado, incluso en Hungría, se fue creando una literatura revolucionaria que se enfrentaba a tremendas dificultades, materiales e ideológicas. Estas dos alas de la literatura revolucionaria [la presente en la emigración, y la que seguía en Hungría] solo estaban alejadas unas de otras en su aspecto físico: en los objetivos, en sus ideas, era una sola literatura. 

Esta literatura guardó en su sentido más íntegro la verdadera continuidad con 1919; el ánimo y las aspiraciones que caracterizan la obra de Ady [Endre Ady (1877-1919) creador de la poesía moderna húngara] y de sus contemporáneos sigue viviendo sobre todo aquí, aunque se enriquezca con nuevos elementos. Desde el punto de vista ideológico la caracterizan su inquebrantable carácter revolucionario, la descripción cruda de la realidad de Hungría, un verdadero internacionalismo, y el humanismo en su sentido más elevado. Antes que nada, los escritores socialistas buscaron nuevas formas de expresión, de acuerdo al momento del desarrollo histórico que vivían, muchos bebieron de las corrientes vanguardistas -aunque todas esas tendencias cristalizan en los años 30 en la literatura del realismo socialista húngaro. En numerosos casos, solo un periodo creativo de los escritores puede vincularse a la literatura revolucionaria, en otros, pertenecieron a ella durante toda su vida. 

La forma en la que existía esta literatura era peculiar, igual que lo era el camino de cada creador: a veces disponían de revistas y editoriales legales, a veces solo podían publicar versos en octavillas, en ocasiones el único medio era el boca a boca (todavía hoy hay obras que se han conservado solo por la memoria). Los escritores eran semi obreros del partido, semi revolucionarios profesionales, sus periodos creativos se veían interrumpidos por constantes encarcelamientos y persecuciones. Y aún así esta literatura consiguió crear grandes obras, y de ella surgió la más destacada figura de la literatura húngara de entreguerras: el poeta Attila József, digno compañero de Petőfi y de Ady. 


Attila József  (1905-1937). Fuente


Al mismo tiempo la literatura revolucionaria húngara estaba vinculada por miles de hilos con el resto de las corrientes literarias del momento, y es parte íntegra de la literatura húngara; también influye en los demás escritores, y a su vez se alimenta de otras obras, y no en menor medida de la literatura revolucionaria europea de los años 20, es más, es quizás la parte más europea de la literatura húngara. Numerosos hilos la unen a la literatura progresista alemana y francesa, está íntimamente vinculada a la literatura checoslovaca [bueno, estrictamente hablando hay literatura checa y eslovaca, pero literatura checoslovaca no] y a la literatura rumana, y en especial vivió en una curiosa simbiosis con la literatura soviética. 

Por literatura revolucionaria no entendemos solo a autores comunistas. Ellos eran la columna vertebral, la parte más consciente, pero había también otros que solo brevemente fueron parte de ella, los que siguieron su actividad en otros partidos o grupos del movimiento obrero y que representan tendencias diferentes. 

Las primeras brasas de la literatura revolucionaria húngara tras 1919 se encendieron en Viena. Aquí surgió la primera revista de la emigración, primero en manos burguesas, pero luego, durante un tiempo, también bajo influencia comunista: Bécsi Magyar Újság (Revista húngara de Viena). Luego surgieron otras: Akasztott ember (Hombre colgado), fundada por los que se marcharon de la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák [importante poeta experimental y artista húngaro, padre del vanguardismo húngaro, 1887-1967], bajo la redacción de Sándor Barta, y luego Ék (La cuña), y también Egység (Unidad), que representaba tendencias revolucionarias desde el punto de vista político e ideológico. La época está caracterizada por la mezcla de tendencias y visiones: la desilusicón causada por el fracaso de la revolución en muchos casos acaba produciendo entre los poetas voces anárquicas y deseseperanzadas en grado sumo, otros confían en una nueva comuna. La mayoría están bajo la infuencia de los florecientes "ismos" que viven su periodo de esplendor: constructivismo, cubismo, y poco después el surrealismo, los ecos de Becher [Johannes Robert Becher (1891-1958) poeta comunista alemán, escritor de la letra del himno de la RDA, posteriormente ministro de cultura en la RDA], Weinert [Erich Weinert (1890-1953), escritor comunista alemán, por cierto, luchó en las Brigadas Internacionales en España, uno de los autores fundamentales de la RDA], Ivan Goll [(1891-1950) escritor franco-alemán, uno de los fundadores del surrealismo], Blok [Aleksandr Blok (1880-1921), poeta simbolista soviético, destaca en especial su obra "Los doce"], el joven Mayakovski, Cendrars [Blaise Cendrars, (1887-1961), escritor francés de origen suizo], se escucha en sus versos; es como si los tiempos revolucionarios exigieran la superación de cualquier forma antigua. El ala de la revolución proletaria se vinculaba sobre todo al proletkult [movimiento artístico revolucionario y vanguardista soviético], y seguía sus principios. De este periodo efervescente destacan algunos autores que seguirían toda su vida siendo fieles soldados de la revolución. 

Revista "Ma" (Hoy), número de mayo de 1919. Redactores: Lajos Kassák y Béla Uitz. "Saludos, hombre en la revolución". Fuente

ALADÁR KOMJÁT  (1891-1937) jugó un importante papel en la época, es uno de los poetas más destacados de la literatura revolucionaria. Procedía de una familia de pequeños funcionarios, su padre era agente de impuestos, al que trasladaban continuamente de una parte de Hungría a otra, y de esta forma, el crío pudo conocer la vida de la provincia y de los campesinos. Fue al instituto en Fiume (hoy Rijeka, en Croacia), después en Budapest, y acabó siendo administrativo de una fábrica. El joven entra en contacto con el movimiento progresista estudiantil, y durante la Primera Guerra Mundial se relaccionaría con los socialistas de izquierda. Tras sus primeros versos, de tono afligido, se convierte en un ferviente activista del movimiento: escribe en la revista de Kassák versos en forma quebrada, con exclamaciones entrecortadas que expresan de forma cruda arrebatos llenos de fuerza y dibujan un mundo hecho añicos. Fue de los que en 1917 se marchó de Ma (Hoy); funda la revista 1917, y a finales de 1918 "La internacional", que sería el órgano de los jóvenes escritores que simpatizaban con el Partido Húngaro de Comunistas. Tuvo un destacado papel en la Comuna húngara de 1919. Tras su caída trabajó en Italia y entre 1921 y 1922 en Viena (donde empezó a redactar Unidad), desde 1922 vivió en Berlín, trabajando en el consejo de redacción de la revista Inprekorr de la Internacional Comunista, también colabora con el Bund proletarsich-revolutionärer Schriftsteller [en alemán; Asociación de Escritores Proletario-Revolucionarios; una organización de escritores existente desde 1928, vinculada al Partido Comunista Alemán]. Seguiría trabajando en Alemania hasta la llegada al poder del nazismo, después en Suiza, y finalmente emigró a Francia, donde falleció inesperadamente en medio de una ferviente actividad. 


Aladár Komját. Fuente


Su vida es la de un organizador incansable, la de un revolucionario internacionalista. Vaga de país en país, redacta revistas y agita; a la vez redactor y orador, poeta, traductor y ensayista. Su poesía, tras sus prrimeros pasos en estilo Sturm und Drang ["Tormenta e ímpetu", estilo literario alemán del siglo XVIII y precursor del romanticismo], se vuelve cada vez más clara: encuentra palabras conmovedoras para juzgar la guerra y llamar a la revolución, para hablar de un nuevo mundo en ciernes. La construcción de su verso, impregnado de ritmo, fuerza y activismo se mezcla acertadamente con la simplicidad, la energía y la sinceridad del pueblo. Su poesía tardía mantiene elementos activistas (gusto por las formas anárquicas, arrebatos, dicción cercana a la prosa) y es cada vez más clara, más madura. La situación evidente, el ánimo revolucionario, hablan por sí mismos en sus poemas, con un patos muy propio, la nostalgia por su patria lejana, la confianza en el pueblo, la evocación llena de intensidad del destino del obrero y el campesino húngaro, humillados y oprimidos, son elementos destacados de su estilo.

Su poesía es capaz de unir diferentes épocas con ingeniosos epítetos y frases: sus versos son la representación exacta del sabor y la crudeza de la vida. La fe en a inevitabilidad de la revolución en ciernes da fuerza interna a sus versos. Las desigualdades de su forma artística se explican por el alejamiento obligado de su patria. No solo es el poeta de la revolución húngara, sino también mundial: es el cantor de los obreros chinos, de los rebeldes de Hamburgo. A él podemos agradecerle la marcha más bella sobre la revolución española [se refiere a una canción húngara sobre las Brigadas Internacionales, "Los defensores de Madrid" (Madrid védői), con letra de Komját y música de Pál Arma (1905-87, músico francés de origen húngaro, también es conocido como Paul Arma)]. Tres volúmenes de versos ("Kiáltás!"/"!Grito!", "Mindent akarunk!"/"!Lo queremos todo!", ambos editados en Moscú en 1931, "Megindul a föld"/"La tierra se pone en marcha", editado en París postumamente, en 1937) dan testimonio de su lírica cada vez más rica. Junto a la inspiración política y la agitación revolucionaria también cabe en ella la verdadera voz sufriente del amor, así como la belleza de los paisajes. En sus ensayos literarios Komját se enfrenta por un lado a la literatura que se refugia en la soledad y se aparta del mundo, y, por otro, a los esfuerzos sectarios falsamente revolucionarios que lo rechazan todo y rehuyen la búsqueda de calidad.

"Grito" de Aladár Komját. Editado por la revista Ma (Hoy) de Lajos Kassák. Fuente 

[paro aquí, aunque de momento solo se ha hablado en realidad de un autor, seguiré en breve, mi idea es traducir toda esta parte del libro -que son unas 25 páginas, pero no voy a incluir los fragmentos de poemas, porque me iba a suponer un tiempo que no tengo-. Para finalizar, me gustaría añadir un par de cosas sobre el autor aquí mencionado, Aladár Komját, nacido en 1891 en Košice, actualmente en Eslovaquia, su nombre real era Aladár Korach -por cierto, su hermano era Marcello Cora, esperantista e ingeniero húngaro que residió durante varias décadas en Italia-. Durante la comuna húngara de 1919 fue miembro del directorio de escritores, y tras la caída de la comuna vivió en la ilegalidad hasta que fue detenido y deportado, en 1921. A su país ya no podría volver, aunque sí lo hicieron sus cenizas, en 1966, están depositadas en el cementerio de la Avenida Fiume en Budapest, y es curioso, ya que fue al instituto precisamente a Fiume-hoy Rijeka.]


("Los defensores de Madrid", canción revolucionaria húngara sobre la España Republicana)


lunes, 25 de noviembre de 2024

El referéndum de autonomía de Transcarpatia de 1991. Introducción. (1ª Parte)

Un medio húngaro ha publicado una interesante entrevista a György Dupka, escritor y periodista húngaro de Transcarpatia, Ucrania, nacido en Tisobiken (Tiszabökény en húngaro) en 1952. Al empezar a traducirla me he dado cuenta de que tenía que escribir demasiadas notas para aclarar situaciones que estaba comentando el autor o que son necesarias conocer para entender el contexto de lo que está contando. Así que al final he decidido que es mejor escribir una entrada a parte para explicar de forma más profunda el contexto, y que haga como una especie de introducción a la entrevista en sí. Hela aquí. 

Mapa administrativo de Transcarpatia, Ucrania, con los nombres en húngaro. Fuente: RovasInfo


El referéndum por el mantenimiento de la URSS en marzo de 1991 

Como muchos sabréis, el 17 de marzo de 1991 tuvo lugar un referéndum por el mantenimiento de la URSS en el que prácticamente el 78% de la población se pronunció en favor de mantener la unión de las repúblicas. En Ucrania ese porcentaje fue algo menor, pero aún así un 70% de la población votó a favor. Y todo con un 80% de participación, que en Ucrania fue algo mayor, del 83,5%. Hay que tener en cuenta que en algunos lugares el referéndum no pudo realizarse porque las autoridades locales no lo permitieron, pero son más bien casos puntuales que no habrían cambiado fundamentalmente los resultados, solo a nivel local, en algunas repúblicas pequeñas. Bueno, en realidad, para ser exactos, en estas zonas también pudo realizarse el referéndum, pero solo parcialmente, en aquellos lugares controlados por la administración central (p.ej. zonas militares, cuarteles, etc). Las repúblicas donde sucedió esto fueron, obviamente, las 3 Repúblicas Bálticas, Moldavia, Georgia y Armenia. Por razones también obvias, la inmensa mayoría de los votantes de estas regiones votaron a favor del mantenimiento de la URSS, pero, claro, lo cierto es que la mayoría de la población de esas repúblicas ni fue a votar ni pudo hacerlo porque las autoridades locales se lo impidieron. De todas formas, en cada república hubo una situación diferente. Las hubo donde el porcentaje de votantes fue importante, en otras, como Armenia, fue mínimo (de hecho, en Armenia solo pudieron votar unas 5 mil personas, de las cuales unas 3,6 mil hicieron uso de su derecho a voto), así que se puede entender que no fue algo relevante. Pero, como digo, en otras repúblicas el porcentaje de voto tuvo más peso: en Moldavia 840 mil personas tuvieron derecho a voto y lo ejercieron algo más de 700 mil (el 98% de ellas se mostró favorable al mantenimiento de la unión). Por comparar, en las elecciones presidenciales de 1991, en Moldavia votaron casi 2 millones de personas de 2,4 millones con derecho a voto, y en las parlamentarias del 1994, fueron 1,9 millones. Vamos, que sin representar a la mayoría de la población con derecho a voto de Moldavia, la realidad es que un porcentaje significativo de la población pudo expresearse en favor de la unión en 1991. Pero incluso en las bálticas hubo un porcentaje importante de la población con derecho a voto (y que lo ejerció), aunque, como digo, sin ser la mayoría (ni de cerca). En Letonia la población con derecho a voto fue del 670 mil personas, el porcentaje de los que ejercieron el voto fue de 65%, aunque la inmensa mayoría lo hicieron en favor de la unión (95%), frente a los 1,9 millones de personas con derecho a voto de las últimas elecciones parlamentarias antes de la independencia (1990). En Lituania también pudieron votar casi 600 mil personas, y en Estonia 300 mil (frente a 1,2 millones con derecho a voto en 1990). 


Población húngara de Transcarpatia, Ucrania, en el 2001. Rosa: más del 50% húngaros. Naranja: entre el 10% y el 50% de la población húngara. Figura humana: poblaciones con importante población húngara. Fuente: oroszvilag


Luego, ya sabéis lo que pasó. Que los dirigentes políticos se pasaron el resultado por donde les dio la gana y desmembraron la URSS a pesar de que la mayoría de la población había votado en favor de mantenerla. Y para dar una imagen de democracia, inmediatamente DESPUÉS de desmembrar la URSS (en algunos lugares fue antes), en muchos lugares se celebraron referéndums para justificar la decisión. (Ya conocéis también el tema de votar hasta que salga lo que tenga que salir, lo hemos visto en varias ocasiones). Fue el caso de Ucrania, p.ej., se aprobó la independencia el 24 de agosto (bajo la influencia del golpe de agosto en la URSS), mientras que el referéndum para justificar la independencia tuvo lugar el 1 de diciembre de 1991, vaya ejemplo de democracia (aunque los acuerdos Belovezha, que podemos considerar como el final oficial de la URSS, se firmaron algo después, el 8 de diciembre).  

Por cierto, una curiosidad, en el referendum de marzo se celebró también a la vez un referéndum por la independencia de Ucrania en Lviv, Ivano-Frankivsk y Volynia, en el que el 88% de los votantes apoyaron la independencia. No deja de ser curioso que desde 1991 el destino de Ucrania parece ser siempre dictado por estas tres regiones, que imponen su voluntad sobre el resto del país... 

El referéndum por la independencia de Ucrania del 1 de diciembre de 1991

Así pues, el 1 de diciembre de 1991 se celebró un referéndum en Ucrania para justificar la situación "de facto" de la independencia ucraniana y de la desaparición de la URSS. El 84% de la población fue a votar, y algo más del 90% votó a favor de la independencia. Solo que, claro, para entonces la URSS solo existía sobre el papel. La pregunta del referéndum fue: "¿Apoya Vd. el acta de proclamación de la independencia de Ucrania?", eso sí, después de un texto bastante tendencioso dirigido a influir sobre el votanto y a incitarle a votar "sí". Superdemocrático todo. El texto de las papeletas era este:

Papeleta de voto en el referéndum de independencia de Ucrania, diciembre de 1991 (en ucraniano). Fuente: wikipedia.


PAPELETA

PARA EL VOTO EN EL REFERÉNDUM PANUCRANIANO

    ACTO 

DE DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DE UCRANIA


Teniendo en cuenta el peligro mortal que se cierne sobre Ucrania en relación con el golpe de estado en la URSS del 19 de agosto de 1991,

- continuando la tradición milenaria en la construcción del estado ucraniano,

- sobre la base del derecho a la autodeterminación previsto en la carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos jurídicos internacionales,

- y aplicando la Declaración de la Soberanía Estatal de Ucrania,

El Soviet Supremo de la República socialista Soviética de Ucrania proclama solemnemente la INDEPENDENCIA de UCRANIA y la creación de un estado Ucraniano independiente, UCRANIA.

El territorio de Ucrania es inviolable e indivisible.

A partir de ahora, en el territorio de Ucrania solo tiene vigor legal exclusivamente la Constitución y las leyes de Ucrania.

La presente acta entrará en vigor en el momento de su aprobación.

 

CONSEJO SUPREMO DE UCRANIA

  24 de agosto de 1991


"¿Apoya Vd. la Declaración de Independencia de Ucrania?»

"SÍ, LA APOYO"-"NO, NO LA APOYO"



En todas las regiones de Ucrania se votó a favor. En las regiones más nacionalistas ucranianas (Lviv, Ivano-Frankivsk, Volynia) la participación superó el 90%.  Y en la mayoría de las regiones el voto favorable a la independencia superó el 90%  (el récord se lo llevó Ivano-Frankivsk, con más del 98%). En las zonas, digamos por simplificar prorrusas o rusas, el porcentaje fue mucho menor, tanto de participación como en favor al "sí", pero también allí ganaron los favorables a la independencia. Lo que se explica porque en la práctica ya no existía la URSS y por lo tendencioso de las papeletas electorales. En Crimea, p.ej. el porcentaje de voto fue del 67%, y el sí ganó con el 54%. En Donetsk o Járkov la participación fue del 75%, pero el sí se llevó alrededor del 85% de los votos. Por cierto, en Crimea ya había habido un referéndum en enero del 1991, para proclamar su estátus como objeto administrativo de la URSS y no de Ucrania, había arrasado el sí con el 93% (frente a una participación del 81%), pero ya sabéis eso de votar hasta que salga lo que tiene que salir. 

A la vez que el referéndum se realizaron las primeras elecciones presidenciales ucranianas, en las que se impuso Leonid Kravchuk, con el 67% de los votos. Kravchuk ganó en todas las regiones, excepto en las más nacionalistas, donde se impuso Viacheslav Chornovil. Lo que quizás no es tan conocido en cuanto a este referéndum es que en Transcarpatia se votó además una tercera cuestión: la autonomía dentro de Ucrania. La participación fue del 83% y la mayoría de la población local apoyó la autonomía de Transcarpatia: el 78%

En las zonas con mayor influencia étnica húngara y con mayor conciencia nacional rusina-rutena (os recuerdo que no estaban -ni lo están ahora- reconocidos como etnia aparte, sino solo como un grupo dentro del pueblo ucraniano), los resultados fueron todavía más altos: en Berehove (el principal centro húngaro de Ucrania) fue casi del 90% a favor, en la capital Úzhgorod, del 83%; en cambio en las zonas más del interior, donde tradicionalmente ha habido mayor influencia ucraniana, el porcentaje fue menor: Rájiv con el 54% a favor, fue donde el resultado en apoyo de la autonomía transcarpática fue menor. En cualquier caso, en la mayoría de las provincias se superó el 80% de los votos favorables a la autonomía transcarpática. 

Bueno, ¿y qué paso después con este estatuto de autonomía para Transcarpatia? Pues nada, porque las autoridades ucranianas se pasaron el resultado de este referéndum por donde ya sabéis... Curioso, los resultados que interesan los aceptamos, los que no, los ignoramos. Democracia a la carta... Por cierto, ¿hubo protestas de la comunidad internacional? No.

Por cierto, la excusa que usaron los ucranianos es que en las papeletas electorales aparecía el nombre de la República Socialista Soviética de Ucrania. Y, por lo tanto, no se refería a la Ucrania independiente, que, por lo tanto, no tenía la obligación de aceptar el resultado de ese referéndum... La gracia es que en todas las papeletas del referéndum aparecía esa denominación, que no le molestó a nadie para nada... Tampoco para elegir presidente a Kravchuk...


Hasta el día de hoy el gobierno ucraniano ha hecho caso omiso de los resultados del referéndum del 91 en Transcarpatia, que, por supuesto, no ha recibido hasta el día de hoy la autonomía aprobada entonces por la voluntad popular.


Portada del periódico Novini Transkarpatii (Noticias de Transcarpatia) en su número 232, del 4 de diciembre de 1991, anunciando los resultados del referéndum en Ucrania y la elección del primer presidente de la Ucrania independiente, Leonid Kravchuk. Fuente: Instituto Rusino de Historia y Filología

Acabo aquí la primera parte del artículo. En la segunda me centro en la entrevista a György Dupka.

lunes, 2 de septiembre de 2024

El fenómeno de Sahra Wagenknecht visto desde Hungría

(Reflexiones sobre Alemania y la situación de la izquierda en Europa)

(Esto no era inicialmente un artículo, sino un hilo que escribí en tuiter y que, visto su extensión, es más legible en forma de artículo. Así que lo he compuesto en un texto único, corregido y subido aquí. Que al menos valga para resucitar el blog, que lo tengo bastante olvidado, por falta de tiempo -no de temas y noticias)

Sahra Wagenknecht


Algunos comentarios sobre las elecciones en Sajonia y Turingia de ayer. Los datos que puse en un hilo anterior (aquí, en tuiter) eran estimaciones sobre encuestas a pie de urna, pero son más o menos los resultados definitivos. En Sajonia hay algunos cambios menores, algunos partidos ganan o pierden un escaño respecto a la estimación, p.ej. CDU tiene 42 escaños, no 41, y AfD 41 no 40. El BSW ha conseguido 15 no 16, y los socialdemócratas 9 en lugar de 10. En Turingia las diferencias son mínimas (décimas en % de voto) y no se traducen en cambios de escaños respecto a la previsión. Eso, por un lado. Por otro, aclaro que yo ni sé alemán y ni sigo en profundidad la política alemana, solo muy por encima, pero en Hungría, por razones obvias, hay un interés muy grande por lo que sucede allí. Así que quiero comentar un poco algunas cuestiones que se mencionan en Hungría sobre el BSW y su papel en las elecciones. 

Curiosamente los medios progubernamentales húngaros han sido mucho más respetuosos con el BSW que los medios liberplastas y progres. Ahí donde lo veis, en Hungría desde medios gubernamentales se ve al BSW como la extrema izquierda "razonable", mientras que los liberplastas los ven como malvados estalinistas o incluso rojipardos. Así que me voy a basar más en las noticias de los medios progubernamentales, que por lo menos tienen cierta curiosidad por el BSW e intentan explicarlo en su contexto (los medios liberales se contentan con poner la etiqueta, básicamente)... 

En Index, p.ej. se resalta que la CDU ha descartado gobernar en Sajonia con el AfD y con Linke, pero no con BSW (a pesar de que, según Index, en cuestiones sociales, el BSW tiene muchas coincidencias con el AfD). En teoría en Sajonia sería posible una coalición CDU-SPD-BSW. El BSW no se ha expresado sobre la cuestión (yo, sin tener mucha idea ya os digo que está descartado, pero bueno). Pero Index resalta que la campaña que ha seguido el BSW en las elecciones (en la que ha participado Sahra Wagenknecht, aunque no era candidata), se ha basado en acabar la guerra en Ucrania cuanto antes y en cortar de inmediato cualquier ayuda militar a este país. Y aunque de eso no se decide en Sajonia, sino en Berlín, hay posibilidades de influir desde Sajonia. Vamos, que Index no ve muy probable la participación de BSW en una posible coalición, más bien piensan en una coalición que gobierne en minoría CDU-SPD (esto debe ser la pinza PSOE-PP a la alemana). Esto por lo que respecta a Sajonia. En Turingia la CDU solo puede gobernar con ayuda de Linke o de AfD, pero, como he dicho antes, CDU por principio descarta colaborar con estos dos partidos, por considerarlos extremistas (además necesitaría al SPD, claro). Igual que en Sajonia, CDU no se ha pronuciado respeto a BSW. Aquí no se habla más de BSW. En Magyar Nemzet (principal periódico progubernamental) se resalta que los partidos críticos con el sistema (entiende aquí al AfD y a BSW) han conseguido un gran éxito y más del 40% de los votos en Sajonia, y en Turingia tienen el 50% de los escaños. Y se indica que ambos se oponen a enviar ayuda militar a Ucrania y a aceptar a inmigrantes sin ningún control. En cualquier caso, los resultados muestran que una gran parte de la población de la antigua RDA está bastante harta de la política federal alemana. De hecho, se puede afirmar perfectamente que el gobierno federal ha fracasado en las elecciones. Otro artículo de Index (anterior a las elecciones) resalta que, al ser un partido nuevo, el BSW no tiene todavía una militancia muy amplia, los candidatos que ha presentado no son políticos muy conocidos, y eso ha intentado compensarlo Sahra Wagenknecht con su participación; todo esto ha dado pie a las críticas de otros partidos, que les han acusado de que sus candidatos no saben ni qué representan. Index resalta que, en realidad, los puntos importantes del programa de BSW sí son conocidos: aumentar el salario mínimo, dar prioridad a la mejora del nivel de vida de los trabajadores y defender a la industria por encima de consideraciones ecologistas, oposición total a la migración, que hunde los salarios de los trabajadores y acercamiento a Rusia para conseguir energía rusa barata; pero claro, esos son temas que no se deciden del todo en estas elecciones. Por cierto, aunque los resultados de BSW han sido muy buenos, en realidad son algo menores de los previstos por las encuestas (aunque por poco, 13% en Sajonia frente al 12% que ha logrado, por 18% en Turingia frente al 16% real). En Index hay un artículo más largo yprofundo sobre Wagenknecht, aunque es de finales del año pasado. Allí, se define al BSW como un partido con un programa económico de izquierdas, pero conservador socialmente (y aclaro, estos datos son todos de prensa proorbanista, es decir, muestra cómo interpretan ellos el fenómeno BSW, lo cual no quiere decir que, realmente, el BSW sea así). Ahí se menciona que, aunque el partido surge de Linke y aspira a atraer votantes desencantados con Linke, también puede ser atractivo para ciertos sectores del SPD y de los Verdes. Pero, curiosamente, menciona que también puede atraer a votantes del AfD, ya que ambos aspiran a atraer el voto de la clase obrera de la antigua RDA y ambos se presentan como partidos protesta. En el artículo se resalta también que la ideología que representa Wagenknecht difiere radicalmente del mainstream de los partidos de izquierda o de la nueva izquierda. Sahra critica a los verdes y también al SPD, a este último por haberse alejado del verdadero camino de la socialdemocracia, pero también denuncia (Sahra) que ese proceso ha afectado a toda la izquierda europea. Según ella, actualmente la mayor parte de la izquierda se dirige a una población urbana acomodada y educada, y se ha olvidado de los obreros que están en peor situación económica y social que esta clase urbanita. Sahra habla de lucha de clases y de que un político de izquierdas tiene que ocuparse de la clase obrera, cuyos problemas son completamente diferente de los de un trabajador de una oficina en un barrio gentrificado de una gran ciudad. Además, es que estos dos grupos sociales tienen intereses contrapuestos. Mientras que los nuevos izquierdistas urbanitas aspiran a la reducción de las emisiones dañinas para el clima y querrían prohibir el uso de energías fósiles, o ven de forma positiva los impuestos sobre el transporte, la energía y los combustibles, gran parte de la clase obrera más pobre se ve afectada negativamente por estas medidas, y un buen ejemplo de eso ha sido la discusión sobre las instalaciones de calefacción en Alemania (se trata de una propuesta de los Verdes, que prohibiría la construcción y venta de viviendas con calentadores de agua por gas o petróleo). Según Sahra Wagenknecht estas medias, además, favorecen al capital, pero en la contradicción capital-obrero, un partido de izquierdas debe tener claro que su misión es estar del lado del obrero y no puede apoyar una política que los afecte negativamente. Por eso también rechaza la migración, que provoca una competencia de salarios a la baja, y por lo tanto sirve los intereses del capital. Otras cuestiones que afectan a minorías -sexuales o étnicas- no son importantes desde el punto de vista de clase y la representación de estas minorías no puede solucionar los problemas de la clase obrera. La clase obrera no está interesada en cuestiones como la política de identidad progresista. Así pues, dice el artículo, Wagenknecht sigue una política completamente de izquierdas en lo económico, culturalmente conservadora, y por lo que se refiere a la política exterior, totalmente europea por contraposición a la atlantista. Según el artículo, el BSW cubre un vacío existente en la política alemana, donde ya hay un partido económicamente de izquierdas (Linke), pero es culturalmente progresista.


Primer Congreso de la Alianza Sahra Wagenknecht - Por la Razón y la Justicia. 30 de enero de 2024.


Por mostrar también la opinión de otros medios, veamos por ejemplo qué dice de Sahra y de su BSW el portal húngaro Mérce, de izquierda alternativa progre, que sí se ha ocupado del fenómeno del BSW (aunque, bueno, solo es un tío el que escribe de ella, un tal Áron Mikus). Solo los títulos de los artículos ya dicen mucho: "El cometa de la izquierda alemana que se ha quedadoestancada al pie del muro de Berlín", "No es la clase obrera la quegira a la derecha, sino los políticos de izquierda hambrientos de poder" (se refiere, claro está, a Sahra).  Aclaro que yo, a estas alturas, ya ni leo Mérce de forma habitual (aunque por mi ideología sería uno de mis medios de referencia), pero me tiene ya hasta las narices su retórica (p.ej. en Ucrania, promaidanista - con algunos artículos muy manipuladores, como cuando te presentan como única opinión de izquierdas válida la de la izquierda ucra -apenas existente- que habla de imperialismo ruso y de luchar contra el invasor -que ya se hablará luego de los problemas internos de Ucrania-, y ni mencionan a la izquierda ucra realmente existente -Borotba,pej.- que lucha en las milicias del Donbass contra el gobierno ucro. El único artículo que han escrito sobre los comunistas ucros es para decir que son un partido de oligarcas -que en condiciones normales hasta podría aceptarlo, pero ellos lo hacen para desacreditar cualquier cosa que diga sobre Ucrania el PCU desde el exilio)... pero bueno, vamos con los artículos, muy por encima... Empecemos con el más antiguo (el del "cometa estancado a los pies del muro", que manda narices). Repite lo mismo que hemos visto en Index: que según Sahra la izquierda se ha apartado de los obreros y hace política solo para una capa social progresista y urbanita. Y también resalta lo de que económicamente es de izquierda, socialmente conservadora, y que su idea es dirigirse a los obreros "perdidos por la izquierda" (las comillas son del artículo). Lo que se plantea el autor es qué sentido tiene un partido conservador culturalmente y que rechaza llevar a los obreros en una dirección progresista. Acusa a Sahra de seguir no una política socialista, sino reformista, ya que sus ideas representan una economía de mercado con tintes sociales. Me salto la parte en la que habla de la evolución de Sahra, porque se me va a hacer muy largo esto (ya lo es). Solo menciono que llamó la atención (Sahra) en 1992 con su artículo "Marxismo y oportunismo" en el que juzga positivamente a Stalin (en el artículo se incluye un enlace al artículo de Sahra, está en alemán, pero se podrá leer con un traductor online, supongo, os dejo el enlace aquí para que no se me olvide: "Marxismo y Oportunismo").También se hace referencia a que cuando el PDS (excomunistas) realizaron un comunicado denunciando el muro de Berlín y considerándolo injustificable, Wagenknecht fue la única que se opuso a firmarlo. Luego, según el artículo, se modera un poco e incluso acepta el mercado. Se resalta su participación en manifestaciones por la paz (respecto a la guerra en Ucrania) y que para el autor es solo por su idea de conseguir energía barata para relanzar la economía alemana (y ya os he dicho que este medio es muy pro ucraniano). Según el autor, Sahra no pretende representar a toda la clase obrera, sino solo a los obreros de ciertas ramas industriales. Y ojito a esta frase: "su horizonte (el de Sahra) no ha superado el reformismo pequeñoburgués de los socialismos realmente existentes" (de ahí su nostalgia por la RDA, una RDA que para este medio no es socialista ni intentaba construir el socialismo, estos son de izquierda muy de izquierda y tal -sí, son totalmente antisoviéticos y eso, pero, oye, van de puristas, y luego se les cae la baba con los maidanistas, es que es para joderse). "Tenemos que ver que esta política (Sahra) considerada una esperanza por una parte de la izquierda alemana y europea, en realidad promete el regreso al estado del bienestar, lo que no es posible sin la explotación cada vez más intensa de grupos dentro de unas fronteras estatales concretas (mujeres, inmigrantes) o fuera de ellas (trabajadores de países del tercer mundo)" (lo dice el tal Áron Mikus este).

 

Vamos con el segundo artículo (el autor promete tres, pero creo que el tercero no está escrito todavía), el de los “políticos sedientos de poder” refiriéndose a Sahra. Repite que Sahra se inicia como comunista, pero ahora es partidaria de una economía de mercado social. Y acusa a su partido de considerar deseable la política sancionadora liberal sobre los trabajadores de sectores con sueldos más bajos -fundamentalmente mujeres e inmigrantes-, y que con eso se acomoda bien en la actual élite política alemana (no sé de dónde saca esto, pero bueno). "A Wagenknecht se la diferencia de otros partidos porque habla a esos que antes eran los principales beneficiados del modelo económico alemán, pero que se han visto muy afectados por la respuesta de las políticas liberales ante el descenso de la tasa de beneficio: la clase obrera industrial de ramas importantes de la economía alemana - por ejemplo, los trabajadores de la industria del motor-, así como los pequeños y medianos empresarios." (es alucinante el odio con el que habla esta gente de la clase obrera industrial, es que se les nota el odio, alucinante). Simplificando -dice el autor- podemos considerar que el partido de Sahra intenta hablar a gente de izquierdas partidaria de la redistribución en cuestiones económicas, pero que son conservadores en otras cuestiones consideradas culturales (migración, sexualidad, minorías, clima). Que es un grupo ("imaginario" dice el autor) de gente que ahora mismo no tiene representación política (bueno, ahora la van a tener). Y se menciona que las elecciones alemanas del 2017 parecen justificar esta postura, ya que entonces 420 mil votantes se pasaron de Linke al AfD. Pero de momento, parece que Sahra solo aspira a recuperar esos votantes (vaya análisis más absurdo de este tipo). Además, según un estudio de la universidad de Belfast, lo curioso es que los votantes potenciales del BSW serían más bien gente económicamente de derechas. Según el estudio, el 54% de los votantes de AfD se pensarían votar a Sahra, mientras que solo el 25% de los de Linke lo harían, y el 30% de los liberales (FPD) (el artículo es de junio, qué mal ha envejecido, si tenemos en cuenta los resultados de ayer). Según un estudio de Carsten Braband (de Jacobino), los votantes potenciales de Sahra no son especialmente partidarios de una redistribución social, no más que la media en Alemania, sino que son más bien ligeramente derechistas respecto a la cuestión. Según otro estudio, solo el 18% de sus votantes lo haría por su programa económico, el 40% por la desilusión con otros partidos (¿y esa desilusión de qué viene? ¿del aire?) o de la simpatía por Sahra (28%). El 25% la apoyaría por su política sobre migración (se podían

elegir dos opciones, por eso el total supera el 100%). Es decir, se trata solo de un partido protesta. Se menciona también que es por eso que es tan popular entre los votantes liberales, desengañados por la política del gobierno (y en lo que juega su papel que Sahra haya sido muy crítica con la política realizada durante la pandemia, además apoya más la construcción de infraestructuras educativas y ayuda al mantenimiento de niños, antes que las ayudas directas a familias necesitadas). De este modo, Sahra aparece con una posición "anti-establishment" lo que también se ve respecto a su postura en la guerra en Ucrania, que es muy crítica, pero parece que más bien solo para asegurar el abastecimiento de energía barata para la industria Alemania (algo que debe ser un crimen para el autor del artículo, yo no sé con qué cerebro piensa esta gente, de verdad). Y, de hecho, se menciona a un político liberal del FDP, Christian Schuchert, que se ha pasado al partido de Sahra solo por su postura en la guerra de Ucrania. Todos estos argumentos (más alguno que no he contado porque se me está haciendo eterno esto) muestran que el mito del votante que quiere una política de izquierdas, pero se aleja de los partidos de izquierda por la política social progresista de estos, parece venirse abajo. Además, los estudios desmienten que por el hecho de ser clase obrera uno tenga una opinión determinada sobre migración, minorías sexuales, política de clima, etc. El único criterio que sí es importante -según el autor- es el nivel de educación. Pero no es sorprendente que BSW resalte el tema de la redistribución social, dado que en los últimos años la desigualdad en Alemania se ha disparado. En 2017 la desigualdad social era mayor en Alemania que en Hungría, de hecho, solo en Lituania hay peores indicadores al respecto en la UE. Pero no hay una movilización de izquierdas respecto a la cuestión, y los intentos que ha habido, han fracasado, debido a que predomina la idea de la meritocracia y a que la sociedad ha aceptado que, si alguien es pobre, es porque no trabaja lo suficiente. Lo que sí hay es una crítica hacia los privilegios de los más acomodados. Y por eso Sahra resalta la dura lucha de las pequeñas y medianas empresas porque la economía alemana crezca, contraponiéndolos con las grandes empresas y con la situación de monopolio de estas ya que consiguen grandes beneficios sin un aumento real de la productividad, gracias a los contactos con el estado. Un estudio conjunto entre Linus Westheuser y Linda Beck, sobre si es cierto que la clase obrera ha girado a la derecha, ayuda a comprender este fenómeno. Según el estudio, no hay ninguna prueba de que entre los obreros haya algún problema con la homosexualidad, la emigración o la clase media urbana, pero sí lo hay respecto a los que reciben algún tipo de compensación económica o reconocimiento. Sí es importante la idea de que unos (ellos mismos) no reciben lo suficiente, pero otros reciben mucho sin hacer nada. Además, los obreros no ven posible un cambio en el sistema de redistribución actual y, por eso, ven que cualquier beneficio que recibe otro, se hace en detrimento suyo. Así pues, para el autor, Sahra es una política que intenta usar la polarización de la sociedad en ciertos aspectos, y que no tiene el menor problema en usar modelos de la derecha que ansían la vuelta "a la normalidad" frente a la locura woke, queer o los refugiados. Y a la vez ni se cuestiona el principio de la productividad que legitima las desigualdades, y no hace el menor esfuerzo por construir instituciones o instrumentos capaces de redirigir y representar las críticas a la desigualdad -como lo han sido de forma clásica los partidos de izquierda y los sindicatos-. "Sahra no quiere movilizar a los explotados, sino representar a los que quieren pertenecer a una supuesta normalidad". Y eso ni es emancipador ni ha tenido éxito en los últimos 100 años. Y acaba citando al filósofo "marxista" húngaro TGM (Gáspár Miklós Tamás): "Como siempre, la izquierda fracasa cuando, apresurándose a aspirar al poder, empieza a parecerse a su oponente. Es como si la fidelidad al pueblo significara lo mismo que la adaptación a la opinión pública represiva y manipulada por la clase dirigente capitalista. Y, encima, torpe y ciegamente. Además de todo". 

sábado, 18 de julio de 2020

Dunaújváros, la ciudad socialista

Universidad de Dunaújváros

La ciudad de Dunaújváros, situada en el centro de Hungría, en la provincia de Fejér, de la que es la segunda población más importante tras su capital, Székesfehérvár, tiene actualmente unos 44 mil habitantes. Puede parecer a primera vista que no presenta ningún interés, ya que es una ciudad más bien moderna, sin embargo su arquitectura es única, ya que posee un casco histórico homogéneo construido en estilo del realismo socialista, que se ha conservado prácticamente intacto hasta el día de hoy. Actualmente hay incluso una "ruta del realismo socialista" (szocreál tanösvény), que permite recorrer los edificios más emblemáticos de la época.  Y ojo, cuando hablamos de realismo socialista no nos referimos a los típicos bloques de viviendas de paneles prefabricados en un proceso industrial, y conocidos en Hungría como panélház o panélépület, en Chequia o Eslovaquia como paneláky o en Rusia como jruschovkas, y muy característicos a partir de los años 60 de los países socialistas, sino a la arquitectura anterior, de finales de los 40 y de los 50, y vinculados al mal llamado "estalinismo". 

Detalle de la fachada de la Universidad de Dunaújváros. Fundada en 1953 como Escuela Técnica Superior de Siderurgia, a lo que hace referencia el escudo.

En realidad la ciudad de Dunaújváros, cuyo nombre significa simplemente "Nueva Ciudad del Danubio" es conocida desde antiguo; en la zona hubo incluso un asentamiento militar romano, llamado Intercisa, no olvidemos que la ciudad está en la orilla derecha del Danubio, que era el limes romano, la frontera del Imperio (el Limes Pannonicus, en la provincia de Panonia).  Quedan algunos restos que testimonian su pasado romano (aunque solo en forma de ruinas).

La bella de Intercisa. Restos de una lápida romana del siglo III encontrada en los viñedos de Dunapentele. Fuente: wikipedia


Hasta 1951 era una pequeña población de carácter agrario (durante un tiempo llegó a ser una mezőváros -ciudad del campo, en húngaro-, pero a finales del siglo XIX acabaría perdiendo ese título) llamada Pentele o Dunapentele -la Pentele del Danubio-, por el santo griego San Pantaleón, o más exactamente por la abadía que llevaba su nombre, destruida durante la ocupación turca (en el siglo XV). Pero a finales de los años 40 fue elegida para convertirse en un gran centro de la industria pesada, y a partir de entonces vivió un fuerte desarrollo que la convirtió en una ciudad industrial, base de la siderurgia húngara. La población recibió un nuevo nombre, de acuerdo con su nuevo estatus, Sztálinváros (la ciudad de Stalin), que llevó entre 1951 y 1961 (a partir de entonces el nombre oficial es Dunaújváros), y pasó de tener apenas 4 mil habitantes en 1949 a los 30 mil en 1960, y 61 mil en 1980. Posteriormente la caída del socialismo afectaría gravemente a la ciudad, ya que su complejo industrial, que era su sostén económico, entró en crisis, de ahí la pérdida de población hasta los actuales 44 mil habitantes. Y los problemas en torno a su principal complejo industrial siguen hoy en día...

   
Uno de los símbolos de la ciudad es el Combinado Metalúrgico del Danubio, el mayor de Hungría, hasta 1956 llamado Combinado Metalúrgico de Stalin, que empezó a funcionar en 1951. Es la mayor empresa de la ciudad. El fresco de la entrada es obra de Endre Domanovszky (1907-1974), el edificio es obra de László Lauber, Jenő Szendrői e István Salamon. Quizás a algunos os suene el término Dunaferr, por el equipo de baloncesto o de fútbol -hoy venidos a menos-, así se conoce a la empresa desde mediados de los 80. Tras la caída del socialismo sufrió un largo periodo de privatización, en el que acabó vinculada a la oligarquía ucraniana, en concreto al holding de la Unión Industrial del Donbass (desde el 2005), de hecho, el nombre oficial actual es ISD Dunaferr, lo de ISD viene por Industrial Union of Donbas.  Y si investigáis un poco, resulta que el ISD está vinculado a maidanistas ucros... (el presidente del consejo de dirección del ISD, Serguei Taruta fue nombrado gobernador del Donbass -de la parte del Donbass en manos ucranianas, claro- por Turchínov en el 2014, aunque solo duró unos meses en el cargo. También es diputado en la Rada Ucraniana, por el partido de la Timoschenko). Bueno, y una de las principales directivas de la empresa húngara (de Dunaferr) es una tal Tetiana Taruta (fuente: registro oficial de empresas), cuyo nombre, casualmente, coincide con el de una de las hijas de Taruta (obviamente no tengo nada que ver con la familia, la conozco por esta fuente), pero supongo que es mera coincidencia... En fin de lo que se entera uno, y yo solo quería escribir de Dunaújváros...  Por cierto, la empresa lleva ya años al borde de la quiebra y está continuamente reduciendo plantilla, cada año hay una nueva noticia sobre el asunto, a cada cual peor...  Y, como os podéis imaginar, la epidemia no ha ayudado a mejorar las cosas...

detalles del mosaico de la entrada

La dirección de los trabajos y la planificación de la ciudad la llevó a cabo el arquitecto húngaro Tibor Weiner (1906-65), como cabeza visible del colectivo de trabajadores implicados en su construcción, pero también como autor de algunos de los edificios de la ciudad (p.ej. el actual museo Intercisa, de historia de la ciudad). Weiner es uno de los principales representantes de la arquitectura Bauhaus en Hungría, y uno de los padres del realismo socialista en la arquitectura húngara. Desde 1931 vivió y trabajó en la URSS, diseñando edificios en Bakú y Tashkent, y colaboró en el diseño de una de las estaciones del metro de Moscú (Aeroport, en la línea Zamoskvoriétskaya -como curiosidad, podéis ver algunas fotos de esta preciosa estación aquí). Posteriormente emigró a Francia y ante el avance del fascismo acabó huyendo a Chile (en 1939), donde fue profesor en la Facultad de Arquitectura de Santiago. En junio de 1948 volvió a Hungría. En 1953 recibió el premio Ybl, que se da en Hungría desde ese mismo año a los arquitectos más destacados. Como curiosidad, era un buen amigo de Pablo Neruda, que escribió un emotivo texto cuando supo de su fallecimiento.  

Teatro de Cámara Bartók, construido en 1952-53, inicialmente era la Casa de Cultura Béla Bartók. Arquitecto: Dezső Kiss. 

Una simpática escultura cercana al teatro anterior, en pleno centro de la ciudad. Desgraciadamente desconozco al autor. 





Mosaicos del edificio del Restaurante Béke -Paz- y los Grandes Almacenes, construido en 1952. Arquitecto: Oszkár Vági. Los mosaicos son de 1953 y su título es "matinászok" (los metalúrgicos), autores: Iván Szilárd, András Rác, György Hegyi y Jenő Percz. Merece la pena verlos con mejor detalle, porque son una pasada: aquí.   

Detalle de la entrada al restaurante Béke. Hoy básicamente es una pizzería. 

No me resisto a dejar de poner los mosaicos completos. Hay bonitas fotos en la página que he usado como fuente, aquí.  

Una de las primeras calles en construirse fue la del 1º de Mayo, cuyos edificios tienen el estilo denominado socialista inicial o periodo 1. En la actualidad, cada edificio tiene su placa en recuerdo al arquitecto con un número indicativo y referido a la "ruta del realismo socialista". 




Edificios de la calle del 1º de Mayo. 
"Con los cimientos de este edificio se dio comienzo a la construcción de nuestra ciudad, en 1950". En uno de los edificios de la calle del 1º de Mayo (en concreto el número 9 de la ruta).

Edificio 9 de la ruta del realismo socialista. Calle del 1º de Mayo, número 1. Construido en 1950. Arquitecto: József Schall. Estilo de construcción: 1º periodo, moderno. Primer edificio de la ciudad. (aparece en el primer edificio de la serie de fotos que he subido sobre la calle del 1º de Mayo; la placa que se ve al lado, es la de la foto anterior).  

Además de Tibor Weiner, prácticamente todos los arquitectos húngaros de la época pusieron su granito de arena en la construcción de Sztálinváros. Fue una empresa muy destacada y que movilizó a una parte importante de la sociedad de la época, con el ánimo de construir una ciudad socialista, diferente a la ciudad burguesa habitual. Sin ricos ni pobres, sin periferia ni barrios deprimidos frente a otros lujosos, con unidades urbanas llenas de espacios verdes y con comodidades para la población (escuelas, tiendas, centros culturales y deportivos, etc). Para eso no solo se usó la experiencia soviética anterior, sino que también algunos arquitectos soviéticos colaboraron con sus colegas húngaros en el desarrollo de la ciudad y de las fábricas de la industria siderúrgica (p.ej. Aleksandr Istomin, Roza Loiberg, etc).

"Sztálinváros, vinculada al Complejo Metalúrgico Stalin, no es un asentamiento cualquiera, sino que debe ser una ciudad socialista de nuevo tipo, que refleje el esfuerzo victorioso del socialismo en construcción y asegure la satisfacción equilibrada de las necesidades de la gente, que sus edificios irradien alegría de vivir y un pensamiento homogéneo: que estén imbuidos de la idea estalinista de finalidad y de preocupación por el hombre". (no sé de quien es la cita, pero supongo que es de Mátyás Rákosi, líder de Hungría durante los años cincuenta, hasta 1956, en la fuente no se menciona, quizás porque es evidente para un lector húngaro: Dunaújváros cuenta). 

Ambulatorio número 1. Construido en 1952. Arquitecto: András Ivánka. 

Otros edificios de la ciudad o monumentos que me llamaron la atención cuando estuve de visita (no todos son del realismo socialista, aunque sí la mayoría):



Ruta del realismo socialista (o ruta de monumentos arquitectónicos), número 21. Avenida Vasmű, 39 (Metalurgia). Construido en 1952-53. Arquitecto: István Ziláhy. Estilo: realismo socialista.





Farmacia. En la Avenida Vasmű, antiguamente Avenida Stalin. 



Esta foto no tiene edificios del realismo socialista, de hecho, el edificio de la derecha es lo que en Rusia llaman "jruschovka" o en Hungría le decimos "panél", y es de construcción posterior. Pero bueno, me llamó la atención y además me pillaba de camino al centro. Y tanto el bloque de viviendas como el comercio son típicos del periodo del socialismo tardío. 



Detalles del edificio de correos. 





Como no podía ser de otra forma, en Dunaújváros hay bastante arquitectura industrial. Junto al edificio de Dunaferr hay un curioso parque, frondoso y lleno de restos de máquinas -obviamente en exposición- que tiene una atmósfera muy peculiar. Parece el escenario de una película de ciencia-ficción.





A orillas del Danubio hay un paseo muy curioso, llamado Colonia Creativa Internacional de Escultores en Acero (Dunaújvárosi Nemzetközi Acélszobrász Alkotótelep), fundada en 1974, y en la que hay obras de artistas de muchos países (EEUU, Bulgaria, Holanda, Bélgica, URSS, Francia, Alemania, etc), con obras muy interesantes. Podéis ver una lista de autores y algunas de las obras en esta página de la wikipedia


Esta foto no es mía, sino de la wikipedia

Aunque mi estatua preferida del lugar es esta: "Segadores" (1979), de József Somogyi. 

Como se estaba haciendo de noche mi foto no ha salido muy bien. Pero podéis ver varias versiones mucho mejores aquí


Haciendo un alto en el camino para coger fuerzas. El bollo ese estaba bien bueno. Esto ya es en otra parte de la ciudad. En la calle Vasmű, cerca del Ambulatorio número 1. 

Cuando estuve en la ciudad había esta representación en el Teatro, desgraciadamente no pude verla, pero prometía. 

Se me ha olvidado subir esta foto del cine, así que lo hago ahora. Arriba, moderna, bueno, del 2010 (vía Wikipedia) abajo,otra antigua, pero desconozco el año (fuente: Dunaújváros mesél). Como veis, el cine se llama Dózsa, en recuerdo al líder de la revolución campesina de 1514, que era una figura simbólica muy usada en la época socialista).  


Por cierto, la idea de crear una ruta para visitar los monumentos del realismo socialista no es nueva, surgió ya en 1991. Tampoco hay tantos lugares que hayan conservado un casco histórico homogéneo del realismo socialista. Pero la idea no acabó de cuajar, hasta que en el 2004 se consiguió financiación para organizar la ruta (que tampoco es que haya necesitado una cantidad inmensa de dinero, ya que básicamente se ha limitado a poner algunas placas numeradas siguiendo la ruta, editar algunos folletos y mapas, y organizar visitas guiadas; aunque supongo que la situación de la economía local no es tan boyante como para permitirse ciertos gastos -hace unos años Dunaújváros estaba al borde de la quiebra). 

Algunas fotos antiguas de la ciudad:

Teatro Bartók, por aquel entonces Casa de Cultura Béla Bartók. Por los coches, es de los años 50. Fuente: Teatro Bartók (hay más fotos de época)


Edificios de la Avenida de Stalin (actualmente Vasmű - la siderurgia). Años 50. Fuente: Dunaújváros cuenta.  

"No tires basura" (en el cartel de la farola, en la parte izquierda de la foto). Fuente: Dunaújváros cuenta.


Calle del 1º de Mayo. Fuente: Dunaújváros cuenta


Vista de la Avenida de Stalin. Sztálinváros. Fuente: Dunaújváros cuenta 


Información útil

Para el que tenga interés por la arquitectura socialista, la visita merece la pena y mucho. Desde Budapest es muy fácil llegar a la ciudad, hay trenes desde la estación de Déli de Budapest. El viaje dura hora y media, y los trenes salen cada hora o cada dos horas, dependiendo del periodo del día y de si es día laborable o festivo. El billete es barato, yo viajé en noviembre del año pasado y me costó algo menos de 5 euros ida. Al cambio actual, tal vez esté más cerca de los 4 euros (1490 forint según la página oficial de los trenes húngaros). Por cierto, en el bar-restaurante de la estación de tren de Dunaújváros se come de maravilla (bueno, es más bien bar y tienen poca variedad de comidas, pero la que tienen está de muerte). Antes de coger el tren de vuelta me  dio tiempo a meterme entre pecho y espalda una sopa de pescado a la húngara que no se la salta un caballo. De las mejores que he probado. 

Fuentes

Las fotos son de mi viaje, así que las hice yo; en caso contrario se indica al pie de la foto con su fuente.

Dunaújváros cuenta: varios artículos. La ayuda soviética en la construcción de Sztálinváros (autor: Tibor Weiner, 1953), La ciudad y su creador (VV.AA., 1975), Sztálinváros, ciudad socialista (autor: Tibor Weiner, 1951), La siderurgia del Danubio y los diseñadores soviéticos (de un artículo del Népszabadság, de 20 de julio de 1977).