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lunes, 25 de noviembre de 2024

El referéndum de autonomía de Transcarpatia de 1991. Introducción. (1ª Parte)

Un medio húngaro ha publicado una interesante entrevista a György Dupka, escritor y periodista húngaro de Transcarpatia, Ucrania, nacido en Tisobiken (Tiszabökény en húngaro) en 1952. Al empezar a traducirla me he dado cuenta de que tenía que escribir demasiadas notas para aclarar situaciones que estaba comentando el autor o que son necesarias conocer para entender el contexto de lo que está contando. Así que al final he decidido que es mejor escribir una entrada a parte para explicar de forma más profunda el contexto, y que haga como una especie de introducción a la entrevista en sí. Hela aquí. 

Mapa administrativo de Transcarpatia, Ucrania, con los nombres en húngaro. Fuente: RovasInfo


El referéndum por el mantenimiento de la URSS en marzo de 1991 

Como muchos sabréis, el 17 de marzo de 1991 tuvo lugar un referéndum por el mantenimiento de la URSS en el que prácticamente el 78% de la población se pronunció en favor de mantener la unión de las repúblicas. En Ucrania ese porcentaje fue algo menor, pero aún así un 70% de la población votó a favor. Y todo con un 80% de participación, que en Ucrania fue algo mayor, del 83,5%. Hay que tener en cuenta que en algunos lugares el referéndum no pudo realizarse porque las autoridades locales no lo permitieron, pero son más bien casos puntuales que no habrían cambiado fundamentalmente los resultados, solo a nivel local, en algunas repúblicas pequeñas. Bueno, en realidad, para ser exactos, en estas zonas también pudo realizarse el referéndum, pero solo parcialmente, en aquellos lugares controlados por la administración central (p.ej. zonas militares, cuarteles, etc). Las repúblicas donde sucedió esto fueron, obviamente, las 3 Repúblicas Bálticas, Moldavia, Georgia y Armenia. Por razones también obvias, la inmensa mayoría de los votantes de estas regiones votaron a favor del mantenimiento de la URSS, pero, claro, lo cierto es que la mayoría de la población de esas repúblicas ni fue a votar ni pudo hacerlo porque las autoridades locales se lo impidieron. De todas formas, en cada república hubo una situación diferente. Las hubo donde el porcentaje de votantes fue importante, en otras, como Armenia, fue mínimo (de hecho, en Armenia solo pudieron votar unas 5 mil personas, de las cuales unas 3,6 mil hicieron uso de su derecho a voto), así que se puede entender que no fue algo relevante. Pero, como digo, en otras repúblicas el porcentaje de voto tuvo más peso: en Moldavia 840 mil personas tuvieron derecho a voto y lo ejercieron algo más de 700 mil (el 98% de ellas se mostró favorable al mantenimiento de la unión). Por comparar, en las elecciones presidenciales de 1991, en Moldavia votaron casi 2 millones de personas de 2,4 millones con derecho a voto, y en las parlamentarias del 1994, fueron 1,9 millones. Vamos, que sin representar a la mayoría de la población con derecho a voto de Moldavia, la realidad es que un porcentaje significativo de la población pudo expresearse en favor de la unión en 1991. Pero incluso en las bálticas hubo un porcentaje importante de la población con derecho a voto (y que lo ejerció), aunque, como digo, sin ser la mayoría (ni de cerca). En Letonia la población con derecho a voto fue del 670 mil personas, el porcentaje de los que ejercieron el voto fue de 65%, aunque la inmensa mayoría lo hicieron en favor de la unión (95%), frente a los 1,9 millones de personas con derecho a voto de las últimas elecciones parlamentarias antes de la independencia (1990). En Lituania también pudieron votar casi 600 mil personas, y en Estonia 300 mil (frente a 1,2 millones con derecho a voto en 1990). 


Población húngara de Transcarpatia, Ucrania, en el 2001. Rosa: más del 50% húngaros. Naranja: entre el 10% y el 50% de la población húngara. Figura humana: poblaciones con importante población húngara. Fuente: oroszvilag


Luego, ya sabéis lo que pasó. Que los dirigentes políticos se pasaron el resultado por donde les dio la gana y desmembraron la URSS a pesar de que la mayoría de la población había votado en favor de mantenerla. Y para dar una imagen de democracia, inmediatamente DESPUÉS de desmembrar la URSS (en algunos lugares fue antes), en muchos lugares se celebraron referéndums para justificar la decisión. (Ya conocéis también el tema de votar hasta que salga lo que tenga que salir, lo hemos visto en varias ocasiones). Fue el caso de Ucrania, p.ej., se aprobó la independencia el 24 de agosto (bajo la influencia del golpe de agosto en la URSS), mientras que el referéndum para justificar la independencia tuvo lugar el 1 de diciembre de 1991, vaya ejemplo de democracia (aunque los acuerdos Belovezha, que podemos considerar como el final oficial de la URSS, se firmaron algo después, el 8 de diciembre).  

Por cierto, una curiosidad, en el referendum de marzo se celebró también a la vez un referéndum por la independencia de Ucrania en Lviv, Ivano-Frankivsk y Volynia, en el que el 88% de los votantes apoyaron la independencia. No deja de ser curioso que desde 1991 el destino de Ucrania parece ser siempre dictado por estas tres regiones, que imponen su voluntad sobre el resto del país... 

El referéndum por la independencia de Ucrania del 1 de diciembre de 1991

Así pues, el 1 de diciembre de 1991 se celebró un referéndum en Ucrania para justificar la situación "de facto" de la independencia ucraniana y de la desaparición de la URSS. El 84% de la población fue a votar, y algo más del 90% votó a favor de la independencia. Solo que, claro, para entonces la URSS solo existía sobre el papel. La pregunta del referéndum fue: "¿Apoya Vd. el acta de proclamación de la independencia de Ucrania?", eso sí, después de un texto bastante tendencioso dirigido a influir sobre el votanto y a incitarle a votar "sí". Superdemocrático todo. El texto de las papeletas era este:

Papeleta de voto en el referéndum de independencia de Ucrania, diciembre de 1991 (en ucraniano). Fuente: wikipedia.


PAPELETA

PARA EL VOTO EN EL REFERÉNDUM PANUCRANIANO

    ACTO 

DE DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DE UCRANIA


Teniendo en cuenta el peligro mortal que se cierne sobre Ucrania en relación con el golpe de estado en la URSS del 19 de agosto de 1991,

- continuando la tradición milenaria en la construcción del estado ucraniano,

- sobre la base del derecho a la autodeterminación previsto en la carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos jurídicos internacionales,

- y aplicando la Declaración de la Soberanía Estatal de Ucrania,

El Soviet Supremo de la República socialista Soviética de Ucrania proclama solemnemente la INDEPENDENCIA de UCRANIA y la creación de un estado Ucraniano independiente, UCRANIA.

El territorio de Ucrania es inviolable e indivisible.

A partir de ahora, en el territorio de Ucrania solo tiene vigor legal exclusivamente la Constitución y las leyes de Ucrania.

La presente acta entrará en vigor en el momento de su aprobación.

 

CONSEJO SUPREMO DE UCRANIA

  24 de agosto de 1991


"¿Apoya Vd. la Declaración de Independencia de Ucrania?»

"SÍ, LA APOYO"-"NO, NO LA APOYO"



En todas las regiones de Ucrania se votó a favor. En las regiones más nacionalistas ucranianas (Lviv, Ivano-Frankivsk, Volynia) la participación superó el 90%.  Y en la mayoría de las regiones el voto favorable a la independencia superó el 90%  (el récord se lo llevó Ivano-Frankivsk, con más del 98%). En las zonas, digamos por simplificar prorrusas o rusas, el porcentaje fue mucho menor, tanto de participación como en favor al "sí", pero también allí ganaron los favorables a la independencia. Lo que se explica porque en la práctica ya no existía la URSS y por lo tendencioso de las papeletas electorales. En Crimea, p.ej. el porcentaje de voto fue del 67%, y el sí ganó con el 54%. En Donetsk o Járkov la participación fue del 75%, pero el sí se llevó alrededor del 85% de los votos. Por cierto, en Crimea ya había habido un referéndum en enero del 1991, para proclamar su estátus como objeto administrativo de la URSS y no de Ucrania, había arrasado el sí con el 93% (frente a una participación del 81%), pero ya sabéis eso de votar hasta que salga lo que tiene que salir. 

A la vez que el referéndum se realizaron las primeras elecciones presidenciales ucranianas, en las que se impuso Leonid Kravchuk, con el 67% de los votos. Kravchuk ganó en todas las regiones, excepto en las más nacionalistas, donde se impuso Viacheslav Chornovil. Lo que quizás no es tan conocido en cuanto a este referéndum es que en Transcarpatia se votó además una tercera cuestión: la autonomía dentro de Ucrania. La participación fue del 83% y la mayoría de la población local apoyó la autonomía de Transcarpatia: el 78%

En las zonas con mayor influencia étnica húngara y con mayor conciencia nacional rusina-rutena (os recuerdo que no estaban -ni lo están ahora- reconocidos como etnia aparte, sino solo como un grupo dentro del pueblo ucraniano), los resultados fueron todavía más altos: en Berehove (el principal centro húngaro de Ucrania) fue casi del 90% a favor, en la capital Úzhgorod, del 83%; en cambio en las zonas más del interior, donde tradicionalmente ha habido mayor influencia ucraniana, el porcentaje fue menor: Rájiv con el 54% a favor, fue donde el resultado en apoyo de la autonomía transcarpática fue menor. En cualquier caso, en la mayoría de las provincias se superó el 80% de los votos favorables a la autonomía transcarpática. 

Bueno, ¿y qué paso después con este estatuto de autonomía para Transcarpatia? Pues nada, porque las autoridades ucranianas se pasaron el resultado de este referéndum por donde ya sabéis... Curioso, los resultados que interesan los aceptamos, los que no, los ignoramos. Democracia a la carta... Por cierto, ¿hubo protestas de la comunidad internacional? No.

Por cierto, la excusa que usaron los ucranianos es que en las papeletas electorales aparecía el nombre de la República Socialista Soviética de Ucrania. Y, por lo tanto, no se refería a la Ucrania independiente, que, por lo tanto, no tenía la obligación de aceptar el resultado de ese referéndum... La gracia es que en todas las papeletas del referéndum aparecía esa denominación, que no le molestó a nadie para nada... Tampoco para elegir presidente a Kravchuk...


Hasta el día de hoy el gobierno ucraniano ha hecho caso omiso de los resultados del referéndum del 91 en Transcarpatia, que, por supuesto, no ha recibido hasta el día de hoy la autonomía aprobada entonces por la voluntad popular.


Portada del periódico Novini Transkarpatii (Noticias de Transcarpatia) en su número 232, del 4 de diciembre de 1991, anunciando los resultados del referéndum en Ucrania y la elección del primer presidente de la Ucrania independiente, Leonid Kravchuk. Fuente: Instituto Rusino de Historia y Filología

Acabo aquí la primera parte del artículo. En la segunda me centro en la entrevista a György Dupka.

viernes, 20 de junio de 2014

Desencuentro entre Viktor Orbán y Donald Tusk por el tema de Ucrania

El 14 de mayo comenzó en Bratislava la conferencia del Globsec (Foro de Seguridad Global), en ella, estuvieron presentes, entre otros, los cuatro primeros ministros de los países integrantes del grupo de Visegrád (Chequia, Eslovaquia, Hungría y Polonia), y como se sospechaba desde un principio, la noticia más importante fue la discusión que tuvo lugar el 15 de mayo entre el primer ministro polaco Tusk, y el húngaro, Viktor Orbán, sobre la cuestión ucraniana.

Países del grupo de Visegrád. De norte a sur: Polonia, Chequia, Eslovaquia y Hungría. Fuente: Wikipedia.
Pero como digo, era previsible. El día de su investidura como primer ministro, tras las elecciones, Viktor Orbán pronunció un discurso que no gustó a algunos. En concreto estas palabras:
 Todo esto es actual por la situación de los 200 mil húngaros que viven en Ucrania, que deben recibir la doble nacionalidad, deben recibir derechos colectivos y también la posibilidad de la autodeterminación. Esto es lo que esperamos de la nueva Ucrania en formación, que por otro lado, tiene todo nuestro apoyo en todo aquello que lleve a una nueva Ucrania democrática.
 La reacción del gobierno golpista ucraniano, que recordemos, tiene ministros fascistas y está masacrando a la población rusa, no se hizo esperar y llamó a consultas al embajador húngaro. Otros líderes europeos, especialmente el primer ministro polaco, Donald Tusk, se mostraron disgustados con la opinión de Orbán. Para dejar claro sus palabras, el primer ministro húngaro insistió en que los húngaros de Ucrania tenían derecho a la doble nacionalidad (Ucrania la prohibe), a recibir derechos colectivos y a la autonomía. 

Antes del encuentro en Bratislava, Tusk avisó que una de sus tareas allí iba a ser leerle la cartilla a Orbán por sus palabras. Y así fue. En su discurso en el Globsec, Orbán afirmó que dado que Ucrania depende de la ayuda occidental, se le puede exigir perfectamente el respeto a los derechos colectivos de los húngaros de Ucrania. Tusk respondió que hay un orden de prioridades, y lo primero ahora es afrontar la "agresión" rusa y ya habrá tiempo después para hablar de la democracia ucraniana  A eso Orbán respondió que hay que apoyar a Ucrania, pero no sin condiciones, y recordó que lo primero que hizo el gobierno ucraniano fue eliminar la ley que protegía las lenguas de las minorías étnicas (entre ellas el húngaro). Tusk aceptó que esa fue una medida lamentable, pero resaltó que no se había llevado a cabo porque el presidente Turchínov no llegó a firmarla y por lo tanto Orbán lo que estaba haciendo al mencionar el caso es darle credibilidad a la propaganda rusa.  Ante la pregunta de qué derechos debería darse a los húngaros en Ucrania, Orbán replicó que eso era cosa de los húngaros de Ucrania, no de ninguna autoridad extranjera. Frente al discurso de Tusk (para algunos, Rusia siempre es culpable), Orbán planteó que "Europa no puede ser exitosa sin tener una relación normal con Rusia. Nuestro interés común es la cooperación". Más tarde Tusk habló de la necesidad de crear contingentes de tropas norteamericanas y de la OTAN en los países europeos para "frenar la agresión rusa". Eso no gustó a los demás del grupo. Algunos días después tanto Chequia como Eslovaquia han aclarado que no desean tener en su territorio presencia de tropas extranjeras. 

También se habló mucho de gas. Orbán apoyo decididamente los planes gasísticos rusos resaltando que dado que la UE no ha apoyado el proyecto Nabucco, a Hungría no le ha quedado otra posibilidad que apoyar el South Stream. Y además anunció que Rusia acabaría cortándole el gas a Ucrania (como realmente ha sucedido) porque los rusos están hartos de que los ucranianos no paguen o roben el gas.

En cualquier caso quedó claro que la postura radical polaca no tiene mucha aceptación en el grupo de Visegrád. Los primeros ministros de los otros países integrantes, Chequia y Eslovaquia están más preocupados por el problema del gas. Robert Fico (socialdemócrata, primer ministro de Eslovaquia) apoyó la postura de Orbán, mientras que el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka prefirió no tomar partido evidente, se limitó a comentar generalidades y a resaltar la necesidad de la colaboración energética.

Tusk, Orbán, Fico y Sobotka, primeros ministros de Polonia, Hungría, Eslovaquia y Chequia respectivamente, en la reunión del Globsec en Bratislava, la capital de Eslovaquia. Fuente: 444.hu

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El texto anterior se basa sobre todo en un artículo del portal 444.hu. Se trata de un portal de noticias radicalmente contrario a Orbán y que en el conflicto con Ucrania está teniendo una postura directamente rusófoba hasta el absurdo (o más bien el ridículo), por ejemplo dedicándose a sacar a la luz en húngaro textos propagandistas norteamericanos sobre la realidad ucraniana (por poner un ejemplo un par de lamentables artículos del pseudo-historiador Timothy Snyder, llenos de prejuicios típicos de los norteamericanos sobre los rusos, Snyder es de esos que no se corta a la hora de manipular ni a la de mencionar a Stalin venga o no a cuento).

Respecto a la discusión en sí, Orbán será lo que sea y se le pueden criticar muchas cosas, pero en este caso me parece que su postura es mucho más razonable que la de Tusk, o al menos tiene un poco en cuenta los intereses de los húngaros de Ucrania. A pesar de ser Tusk el que acusa a Orbán de apoyar la propaganda rusa, en realidad el discurso de Tusk es mucho más propagandístico y además manipulador de la realidad. No olvidemos que el conflicto ucraniano se inicia por un golpe de estado apoyado por los EEUU y la UE, que derroca a un gobernante corrupto, pero elegido democráticamente y en su lugar sienta en el gobierno a gobernantes corruptos, no elegidos democráticamente y encima fascistas. Es lamentable que Tusk hable de la tragedia ucraniana y se olvide que esa tragedia es sobre todo que el gobierno criminal de Kíev esté bombardeando a civiles en la parte Este del país, con el mayor descaro, y sin que la UE levante la voz contra la matanza (y en cambio no hacen más que amenazar a Rusia con sanciones). ¿Cuánto civiles han muerto ya por los bombardeos del ejército o las persecuciones de las bandas fascistas que sostienen al gobierno de Kíev? ¿Cuántos periodistas han matado las tropas de Kíev? ¿Nos olvidamos de la matanza de Odessa (que por cierto fue anterior al encuentro en Bratislava) organizada por los perros de presa fascistas del gobierno? ... Pero claro, para el señor Tusk, el problema es una supuesta agresión rusa y ya habrá tiempo después de hablar de democracia... 

Respecto a la ley de las minorías étnicas, no nos olvidemos de una cosa. Una de las primeras medidas del gobierno ucraniano fue borrar esa ley. Es cierto que esa decisión fue anulada... pero no por el gobierno, sino porque el presidente en funciones, ante las presiones internacionales y el jaleo que se montó, viendo la debilidad del país, decidió no firmarla. No se trata de que el gobierno ucraniano rectificara nada, ni de una muestra de buena voluntad del gobierno fascista, se trata de que viendo la debilidad del país, y que el Este se les rebelaba, el presidente decidió posponer la decisión para otro momento. 

En el periódico Le Monde, refiriéndose al desencuentro entre Tusk y Orban, se ha llegado a publicar que "Tusk habla de derechos humanos y libertad, los demás hablan de intereses", en un ejercicio de cinismo de lo más descarado que he visto (por cierto ha sido mencionado por varias fuentes en Hungría, por ejemplo aquí). Es cierto que Tusk habló en la conferencia de que en Ucrania hay guerra, se dispara,  la gente está muriendo, pero acusó a Rusia de ser culpable de eso, olvidándose de la responsabilidad de la UE y los EEUU en ese tema, del golpe de estado, de los fascistas en el poder en Ucrania (la misma UE consideraba hace un par de años que Svoboda, que tiene unos cuantos ministros en el gobierno, eran un grupo fascista), y sobre todo, de que los que están disparando principalmente son el ejército ucraniano, siguiendo las órdenes de las autoridades ucranianas, que no se está cortando un pelo en bombardear ciudades y matar civiles.

Por cierto, ahora mismo el gobierno del señor Tusk está a un paso de irse al garete por los escándalos... la prensa ya menciona la posibilidad de elecciones anticipadas en Polonia... (véase un artículo del periódico eslovaco Pravda de hoy mismo).  

domingo, 16 de marzo de 2014

10 mitos y falsedades sobre el conflicto ucraniano (3ª parte)


Ahora unos cuantas manipulaciones sobre la historia, terreno que parece propicio para que algunos hagan de las suyas. 

7. Es lógica la desconfianza de los ucranianos ante los rusos por la represión y los genocidios causados a Ucrania. 

Esta es una de las cosa más absurdas que he oído en relación con Ucrania, pero no son pocos los que lo piensan e intentan justificar así la rusofobia o la actitud ultranacionalista de diversos grupos ucranianos. Por ejemplo lo hemos visto en el programa La Tuerka, con la invitada ucraniana filo-fascista. Esto además se mezcla con la propaganda anticomunista, para variar. La gente que piensa así suele mostrar una ignorancia supina sobre la historia de Ucrania (y estoy incluyendo en este campo a la ucraniana que se pasó por La Tuerka). 

Atendamos a un solo hecho para empezar. Las regiones donde la extrema derecha es más fuerte, las que son más antirrusas, son sobre todo las zonas Occidentales de Ucrania, especialmente Lviv, Ternópil, Ivano-Frankivsk, Volynia y Rivno. Svoboda consiguió en las elecciones parlamentarias del 2012 sus mejores resultados de Ucrania allí: en Lviv el 38% de los votos, en Ivano-Frankivsk el 34%, en Ternópil sobrepasó el 31%. También consiguió muy buenos resultados en Volynia - el 18%- y en Rivno - 17%. Fuera de ahí su popularidad decae bastante. Incluso en las provincias Occidentales tradicionalmente y en la actualidad multiétnicas, el apoyo a Svoboda es relativamente bajo: en Transcarpatia (con población húngara y de otros pueblos) consiguieron poco más del 8% de los votos, en Chernovtsi (con minorías rumanas) casi llegan al 9%. Siguen teniendo un porcentaje importante, pero mucho menor. En otras regiones solo destacan en Kíev (con el 17%) y en votos del extranjero (casi el 24%). Según vamos mirando hacia el este y el sur el porcentaje de votos de Svoboda cae. En las regiones más cercanas a Rusia ronda el 1%. 

Resultado del partido fascista Svoboda en las últimas elecciones ucranianas, las parlamentarias del 2012. Fuente: Wikipedia.


Si vemos el resultado en las últimas elecciones locales (del 2010) la situación es similar, pero aún más acusada. En este caso en las regiones orientales del país no llegan al 1%, en las centrales oscilan entre el 2% y el 4%. Y en las Occidentales, en Ternópil llegaron al 35%. En Lviv al 26%. En Ivano-Frankivsk al 17%. En Kíev apenas tuvieron un 2%


Resultados de Svoboda en las elecciones regionales del 2010. Fuente: Wikipedia.


Y en las presidenciales del 2010, en las que su líder Oleg Tyagnibok consiguió el 1,43% de votos, no se comieron una rosca en ninguna de las regiones, excepto en las tres regiones destacadas hasta ahora, donde rondaron el 5% de los votos (en Lviv lo superaron por poco).

Resultados de Oleg Tyagnibok, líder de Svoboda, en las elecciones presidenciales del 2010. Fuente: Wikipedia.

Viendo estos resultados es evidente que al radicalización de la sociedad ucraniana se ha producido en los últimos años especialmente (y mucho tiene que ver el nefasto gobierno naranja) y también que donde se han asentado y echado raíces es especialmente en Lviv, Ternópil e Ivano-Frankivsk, en menor medida en Volynia y Rivno. Esto es curioso, ¿por qué? Porque precisamente estas regiones se caracterizan por no haber pertenecido a Rusia durante mucho tiempo (Lviv, ciudad con una larga historia, solo perteneció a Rusia entre 1914 y 1915, antes perteneció a Polonia y desde el sigo XVIII a Austria-Hungría, en los años 20 y 30 del siglo XX fue parte de Polonia; Ternópil perteneció a Polonia y a Austria-Hungría, en los años 20 y 30 del siglo XX, al igual que Lviv, de nuevo fue parte de Polonia, a Rusia solo perteneció entre 1810 y 1815; lo mismo podemos decir de Ivano-Frankivsk. Rivno perteneció a Rusia más tiempo, entre 1793 y 1917 y el caso de Lutsk es similar al de Rivno. En ambos casos en los años 20 y 30 pertenecieron a Polonia). Es decir, estas tres regiones tienen dos ragos comunes muy peculiares a tener en cuenta:

- que pertenecieron al Imperio Ruso muy poco tiempo. En el caso de la regiones con más presencia fascista en la actualidad ese periodo se limita a unos pocos años en toda su historia.

- que en los años veinte y treinta del siglo XX, cuando tiene su origen el nacionalismo agresivo ucraniano, no pertenecían a la URSS, sino a Polonia, donde las autoridades ejercían una represión intensa contra los ucranianos (y no solo contra ellos, también contra otras minorías étnicas como bielorrusos o lituanos).

Por lo tanto, resulta patético oír a supuestos expertos hablar de la tradicional represión rusa (que en realidad no existió y mucho menos en estas regiones), y especialmente las referencias a temas como el Holodomor y las purgas de Stalin de los años treinta, para justificar el rechazo a lo ruso o a los comunistas y el auge de los ultras ucranianos. Más que nada porque precisamente estas regiones no se vieron afectadas por estos problemas debido al hecho incuestionable e indudable de que no pertenecían a la URSS en los momentos en los que esos sucesos tuvieron lugar.  Hasta el 4 de diciembre de 1939 estas zonas estuvieron en poder de Polonia, así que recurrir como excusa al Holodomor (por ejemplo), que tuvo lugar en 1932-33 es simplemente ridículo y lo único que demuestra es la ignorancia del que lo menciona. De hecho, lo que esas regiones sufrieron fue una represión brutal del gobierno polaco. Y contra esa represión es como surge y se desarrolla el movimiento nacionalista ucraniano, que durante la Segunda Guerra Mundial llevó a cabo una política de limpieza étnica sobre los polacos de la región. Tristemente célebres son las matanzas de Volynia, por ejemplo.

Polonia en 1938. Si se agranda el mapa se puede ver que ciudades como Lwów (Lviv en polaco), Równe (Rivno), Tarnopol (Ternópil), Stanislawow (actualmente Ivano-Frankivsk), etc, hoy pertenecientes a Ucrania, todavía en 1938 eran parte de Polonia. Fuente: Wikipedia.
Mapa lingüístico de Polonia en 1937. Puede apreciarse claramente que las zonas orientales de Polonia eran de predominio ucraniano y bielorruso. Esas zonas orientales de Polonia pasaron brevemente a ser parte de Lituania, Bielorrusia y Ucrania en 1939, y después de forma permanente tras la Segunda Guerra Mundial. Fuente: Wikipedia.

 Es curioso que en Transcarpatia, que perteneció hasta la Segunda Guerra Mundial a Checoslovaquia o en Chernovtsi, que perteneció a Rumanía en esas fechas, no se desarrollara un movimiento nacionalista tan agresivo como en las zonas dominadas por el estado semifascista polaco. Aunque seguramente tengo mucho que ver en ello que eran zonas tradicionalmente multiétnicas.

No entro a discutir más cuestiones, creo que esto basta. Pero podríamos hablar también por ejemplo de por qué debería considerar que las supuestas represiones de la URSS (dirigida por un par de georgianos, Stalin y Beria), son achacables a Rusia y los rusos. Y eso sin entrar en las represiones en sí, por ejemplo en el cuento del Holodomor y sus fantásticas cifras infladas que contradicen toda lógica. Solo mencionaré que durante el gobierno del fascista de Yúschenko una de las cosas a las que se dedicaron las autoridades ucranianas es a montar una especie de mitología completamente falsa y manipulada en torno al Holodomor (que si genocidio, que si siete millones de muertos, etc,etc), creación de nuevos héroes nacionales (que antes habían sido considerados criminales, como el fascista Stepan Bandera, de esto ya se habló aquí en Crónicas Húngaras, recomiendo esta fantástica entrada en el blog Salsa Rusa, sobre los crímenes de Bandera y sus secuaces, eso sí abstenerse estómagos delicados). En el caso del Holodomor llegó hasta el punto de organizar exposiciones sobre el Holodomor ... en Crimea... con material falso... (Fuente).

8. Los tártaros de Crimea son minoría en Crimea porque fueron deportados por Stalin

Respecto al tema de Crimea se oyen también muchas cosas últimamente, por ejemplo que los Tártaros de Crimea fueron deportados por Stalin. A veces se añade también que los rusos son mayoría en Crimea porque los deportaron.

Empecemos por lo evidentemente falso. Los tártaros de Crimea fueron la población mayoritaria en la región hasta finales del siglo XIX. Pero desde entonces la mayoría de la población es rusa. Y antes de la Segunda Guerra Mundial los tártaros eran ya una minoría, importante, pero eran una minoría. En 1897 la población de Crimea era de casi 550 mil habitantes, de ellos el 36% tártaros y el 33% rusos. Para 1939 la población superaba los 1,1 millones de habitantes, de ellos el 50% rusos y el 20% tártaros. (Fuente: Wikipedia)

Gráfica con la composición de la población de Crimea. Puede verse que en 1897 todavía eran mayoría, pero ya no son mayoría absoluta, casi hay tantos rusos como tártaros.Verde: tártaros. Color carne: rusos. Amarillo: ucranianos. Fuente: Wikipedia
Respecto a la deportación de los tártaros eso es cierto. Aunque se olvida indicar que los tártaros fueron deportados por colaborar masivamente con los nazis. Aclaremos que los nazis usaron antes de la Segunda Guerra Mundial el conflicto con las minorías étnicas para extenderse por Europa. Lo hicieron con los Sudetes (de eso se hablará más tarde) recurriendo a la supuesta opresión de los alemanes de la región. Lo hicieron también polacos y húngaros (que colaboraron, especialmente los primeros, en la destrucción de Checoslovaquia). Así que los soviéticos eran conscientes de que las minorías alemanas podían ser usadas por los nazis, por eso, justo antes del comienzo de la guerra evacuaron (o deportaron) a los alemanes de Crimea. Más tarde, durante la guerra, los nazis hicieron llamamientos a los tártaros de Crimea y estos no cayeron en saco roto. No se trató de una colaboración a nivel, digamos, individual, todo lo contrario, destacó especialmente la labor del Comité Musulmán de Simferópol, principal órgano colaboracionista. Por toda Crimea se crearon comités tártaros que colaboraban con los nazis. Los propios alemanes se sorprendieron de la disposición de los tártaros a colaborar, hasta el punto de que decidieron liberar a los presos de guerra tártaros y además se organizaron unidades militares y policiales tártaras. Los comandos tártaros se hicieron tristemente célebres en la región, daban caza a unidades partisanas y participaban en la represión sobre la población local, especialmente contra los judíos y los rusos. En el sovjos Krasnyi se organizó el mayor campo de concentración de Crimea. Los oficiales del campo eran tártaros (el batallón de voluntarios tártaros número 152 de las SS). (Fuente). Recordemos que en Crimea la represión nazi y tártara causó decenas de miles de víctimas (90 mil muertos y 85 mil deportados a Alemania - Fuente). Y en toda la URSS unos 27 millones de muertos.

Tras la liberación de Crimea, una de las primeras cosas que hizo el gobierno soviético (en concreto el Comité Estatal de Defensa, que no Stalin) fue ordenar la deportación de los tártaros a la República Socialista Soviética de Uzbekistán; esta tuvo lugar entre el 18 y el 20 de mayo de 1944. La deportación afectó a todos, no solo a los culpables de colaboración, pero las razones de eso son fáciles de entender en las circunstancias concretas en que tuvieron lugar. La colaboración de los tártaros había sido masiva, lo cual planteaba numerosos problemas, por ejemplo dividir a los tártaros en grupos y deportar a unos y a otros suponía poner en peligro la existencia de todo el grupo nacional (los que se hubieran quedado habría sufrido el desprecio del resto de los habitantes de la región y seguramente habrían acabado asimilados). No digo esto como justificación sino para que se entiendan las razones que llevaron a tomar esta decisión (en las condiciones concretas de 1944, cuando aún ni siquiera había acabado la Segunda Guerra Mundial y la URSS estaba en ruinas). Por cierto, en otros países se tomaron medidas similares (por ejemplo lo hizo la Checoslovaquia de Beneš antes de la toma del poder por parte de los comunistas). 

Llamamiento nazi a la población tártara de Crimea. Fuente: Wikipedia.


Para comprender un poco el ambiente que podía vivirse en la zona en esa época podemos ver este artículo de El País de 1992 en el que se menciona la opinión de un periodista local, de origen judío, cuando se permitió el regreso de los tártaros a Crimea (Fuente).

 Arkadi Visotski es un periodista judío que aboga por la buena convivencia de las distintas nacionalidades que habitan Crimea, pero los acontecimientos de la II Guerra Mundial los lleva grabados en el cerebro: "Fueron tártaros, colaborando con los ocupantes nazis, los que mataron primero a los judíos, luego a los kraimes judíos de Crimea [que hablan hebreo] y más tarde a los krimchaki [judíos convertidos al islamismo]. Mi familia es un buen ejemplo de lo que hicieron esos tártaros colaboracionistas. Mi padre tenía seis hermanos y sólo él salvó la vida". En la familia de mi madre eran siete hermanos y sólo tres quedan vivos. Perdí a todos mis abuelos y a mis bisabuelos". Visotski prosigue: "Recuerdo perfectamente que cuando después de la liberación en 1944 los tártaros fueron reunidos en la estación para ser deportados los soldados tenían que protegerlos de la gente, que les lanzaba piedras".

Cuando se habla de la tragedia del pueblo tártaro (que lo fue, nadie lo duda), no estaría también mal recordar también la tragedia de la población rusa o en general eslava en las zonas ocupadas por los nazis. Porque al igual que la deportación está muy presente en la conciencia de los tártaros de Crimea, también la barbarie nazi lo está en la conciencia de gran parte de la población de Crimea (y de Rusia). Y mucho más lo estaba en 1944.
 
9. Lo que está haciendo Rusia en Crimea es comparable a lo que hizo Hitler en los Sudetes

Otro argumento bastante pobre que se oye y lee muy a menudo, lo comento solo brevemente. La cuestión es incomparable por varias razones. La primera es que en Checoslovaquia había un gobierno democrático (burgués, claro), tan democrático como en cualquier otro país occidental de la época (o probablemente más). El asunto de Crimea estalla a consecuencia de un golpe de estado que acaba con un gobierno legítimo. No solo eso, sino que en ese gobierno hay una presencia importante de fascistas, hasta el punto que podemos considerarlo tranquilamente un gobierno fascista, sin ninguna legitimidad. En Checoslovaquia no había una persecución contra los alemanes, en Ucrania las primeras decidisiones del gobierno golpista y los precedentes sí pueden hacer pensar a los rusos que la población rusa de Ucrania está en peligro. Además era evidente que Hitler usaba el tema de las minorías étnicas como mera excusa y en realidad lo que ansiaba era la expansión alemana; vamos, no hacía falta ser adivino para darse cuenta, lo decía el mismo y así lo reflejaba en sus obras y en sus discursos. En cambio no es evidente que Putin aspire a la expansión rusa. De hecho desde el punto de vista ruso el comportamiento de Putin parece un mero intento casi desesperado de defenderse ante la expansión imperialista de la UE y los EEUU. Por lo demás hay otra cosa muy importante también: y es que la anexión alemana de los Sudetes es comprensible, no es eso lo que es criticable de Hitler, sino, principalmente lo que hizo después (naturalmente también hizo cosa antes brutales en Alemania). La ocupación de los Sudetes es una de las cosas menos criticables del gobierno de Hitler, porque en este caso concreto Hitler tenía razón (no la tuvo al ocupar después el resto de Chequia, por ejemplo, pero eso vino después).

Monumento a la Liberación en Simferópol, Crimea. Fuente: Wikipedia

domingo, 2 de febrero de 2014

Hungría mira hacia Rusia... (I)

Quizás el mayor acontecimiento, o mejor dicho, escándalo del comienzo de año en Hungría, ha sido el anuncio, por sorpresa (aunque no tanto), del acuerdo con Rusia para ampliar la central nuclear húngara de Paks. Se sabía del viaje de Orbán a Moscú y se sabía también que seguramente se hablaría del asunto de Paks, e incluso se sospechaba sobre la posibilidad de un posible acuerdo, pero aún así, el anuncio de la firma del acuerdo y sus condiciones (las pocas que se conocen) ha pillado desprevienidos a muchos, si no a todos.

Orbán y Putin reunidos en Moscú. Fuente. HVG
El día 14 de enero los medios húngaros daban la noticia del acuerdo entre Putin y Viktor Orbán, según el cual, la empresa rusa Rosatom, será la encargada de construir dos nuevos reactores (de 1200 megawatios cada uno) en la central de Paks para el año 2023 y que además el gobierno ruso ofrece un crédito a largo plazo (30 años) de 10 mil millones de euros para la construcción (que cubre el 80% del presupuesto, el otro 20% debe ponerlo la parte húngara). Se trataría del mayor negocio en la historia de Hungría, y en realidad Hungría por sí sola sería incapaz de financiar la construcción, por eso la ayuda rusa es tan importante. De hecho, incluso con esta ayuda rusa, conseguir el 20% del presupuesto supone un esfuerzo muy grande para el país.

Si la noticia, de por sí, provocó la reacción unánime de prácticamente toda la oposición (con alguna que otra excepción, por ejemplo los comunistas del Partido Obrero Húngaro, que saludaron el acuerdo, pero por otro lado su influencia actual es mínima), el hecho de que la mayoría de los detalles del negocio se mantuvieran en secreto no ha hecho más que caldear aún más los ánimos. Algunos sectores de la oposición han llegado incluso a hablar de traición o golpe de estado (acusaciones, todo hay que decirlo, que solía lanzar la derecha en su día contra el gobierno social-liberal). La noticia tampoco ha sentado bien más allá de las fronteras de Hungría, había otras dos empresas interesadas, una francesa y otra norteamericana, aunque ninguna de ellas ofrecía un crédito para la construcción; pero después de conocerse el acuerdo, el gobierno norteamericano ha lanzado duras críticas contra el gobierno húngaro (lo típico: que si falta de democracia, situación de los derechos humanos, etc, suena, ¿verdad?). 

Central Nuclear de Paks. Construída entre 1968 y 1987, aunque su primer reactor entró en funcionamiento en 1982. Fue construída con tecnología soviética. Fuente: Wikipedia.

Después de que la oposición haya puesto el grito en el cielo se han organizado varias manifestaciones estos días en contra del acuerdo, aunque en general han sido seguidas por poca gente y cada grupo político ha ido por su lado (también ha habido alguna de apoyo al acuerdo). Es curioso ver cómo la derecha, tradicionalmente rusófoba, defiende ahora a Rusia, y la "izquierda" (que de izquierda no tiene gran cosa), tradicionalmente defensora de un acercamiento a los rusos, ahora protesta, a veces con argumentos lamentables. También se ha llegado a dar el caso de alguna concentración en apoyo al acuerdo en la que participaban activistas de derecha y comunistas. Naturalmente hay argumentos razonables en contra del acuerdo, desde el cuestionamiento de la energía nuclear (por ejemplo LMP, partido ecologísta de izquierdas), hasta el enorme gasto que supondrá para Hungría la ampliación de la central (incluso la financiación del 20% supone un esfuerzo enorme para una economía pequeña, como la húngara), así como la falta de un acuerdo nacional sobre la cuestión, y el secretismo en torno al asunto. Pero muchos de los críticos han cruzado el límite del gusto y han caído en la demagogia más absoluta.  El LMP (izquierda verde) por ejemplo ha llegado a decir que "Orbán ha puesto en marcha el ingreso de Hungría en la URSS" (palabras de Katalin Csiba, miembro de la comisión nacional del LMP), A. Mesterházy, líder del partido socialista ha hablado directamente de "golpe de estado" (aunque criticando más que la ampliación en sí, el acuerdo con Rusia, y solicitando un referendum nacional sobre el asunto; se da el caso de que en el 2008 el propio Viktor Orbán acusó al gobierno de entonces, social-liberal, de "golpe de estado" por un acuerdo con Rusia en materia energética; en cualquier caso, los socialistas están ahora en contra de la ampliación).

Aclaremos que la idea de ampliar Paks no procede del gobierno actual, sino que es muy anterior y surgió ya durante el gobierno socialdemócrata y liberal, debido al aumento de las necesidades energéticas del país y también a que entre el 2032-37 habrá que poner fuera de servicio los reactores actuales (son 4, de 500 Mw). Hay que tener en que en Paks se produce el 40% de la energía eléctrica del país, así que supone un problema para Hungría el sustituir la capacidad de Paks de alguna manera para cuando llegue el momento. Por eso, la actitud crítica de los mismos partidos que apoyaron en su día la ampliación de Paks es hasta cierto punto incoherente (en el momento en el que la crítica deja de ser por el acuerdo en concreto y se convierte en un "no" a Paks). Por cierto, la izquierda extraparlamentaria (desde comunistas a socialdemócratas), ha criticado la actitud de la "izquierda" parlamentaria.

Centro de control de la Central de Paks. Fuente: Wikipedia

El destacado filósofo comunista (anteriormente liberal, uno de los destacados disidentes que luchó contra el sistema socialista), Gáspár Miklós Tamás, describía en un artículo en HVG, el 22 de enero, su sorpresa por la actitud de la "izquierda" ante el conflicto y su recurso al nacionalismo y a identificar a la Rusia de Putin con la URSS de Stalin. El autor reconocía estar en contra de la ampliación de Paks, independientemente de que la hagan o financien los rusos,  los franceses o los suecos (por ejemplo), porque es contrario por principio a la energía nuclear, pero afirmaba sentir vergüenza por el uso de la rusofobia y el nacionalismo que está haciendo estos días la "izquierda" (en la actualidad TGM, como se suele abreviar su nombre en Hungría, es miembro de Izquierda Unida Húngara y líder del Izquierda Verde, integrado en Izquierda Unida). 

Por contra, en la derecha se aplaude y justifica el acuerdo, y no solo eso, también se defiende a Rusia.  András Bencsik, conocido periodista vinculado al Fidesz, partido gobernante, director de la revista "Demócrata",  afirmaba en un artículo que la libertad de movimientos de Hungría en la escena internacional va a aumentar gracias al acuerdo con Rusia, y llamaba a una manifestación en favor del acuerdo. Su artículo ha levantado bastante polémica, sobre todo cuando afirma que "en comparación con América, Rusia es la patria de la tolerancia", porque mientras que los norteamericanos no hacen más que inmiscuírse en la política interna húngara, los rusos no han hecho el menor intento.

Paks. Fuente: Napi.hu

Ante las críticas, el gobierno ha respondido que el acuerdo es bueno y necesario para Hungría (teniendo en cuenta que los bloques en funcionamiento en Paks se acercan al final de su vida útil). Sin el acuerdo, es imposible mantener la política de reducción de precios en servicios públicos básicos como la electricidad o el gas. El propio Viktor Orbán ha afirmado que no puede compararse el acuerdo con Rusia con el del FMI, ya que Rusia no se inmiscuye en las decisiones del gobierno húngaro, cosa que sí ha hecho el FMI (al criticar el aumento de impuestos a los bancos, por ejemplo). Según Orbán la independencia de Hungría no está en entredicho, ya que, en cualquier caso también ahora se depende de la energía rusa. Además el gobierno húngaro ha afirmado que se calcula que la construcción aumentará un 1% el PIB de Hungría y creará 10 mil puestos de trabajo. Por otro lado, el acuerdo incluye dos cláusulas, por las que Rosatom proporcionará el combustible nuclear y se encargará también de los desechos.


Gyula Thürmer, presidente del Partido Obrero Húngaro (comunista), junto a György Szilvásy, presidente de la ONG Honfoglalás 2000, de carácter nacionalista, en un acto en favor del acuerdo con Rusia (frente a la embajada rusa en Budapest). Fuente: 444.hu
 En cuanto a la izquierda (sin comillas), los comunistas del Partido Obrero saludan el acuerdo, aunque haya sido firmado por un gobierno conservador. Con muy buen criterio resaltan que es imposible que Hungría sea independiente por completo desde el punto de vista energético cuando es un país sin fuentes de energía y en este sentido depende del exterior (mencionan que no sería bueno depender únicamente de los rusos, pero tampoco de los norteamericanos).  Tradicionalmente el partido apoya la energía nuclear, la apertura hacia Rusia y la nacionalización de las ramas fundamentales de la industria (Paks está en manos del estado y va a seguir siéndolo), así que su postura es perfectamente lógica.

Por cierto, según una encuesta de última hora, el 52% de los húngaros es partidario de la ampliación de Paks, frente al 25% que la rechaza y un 23% que no responde. El 55% de los encuestados es partidario de reforzar los lazos económicos con Rusia (el 65% entre los votantes del Fidesz, pero también el 59% de los votantes de Jobbik- extrema derecha-, y el 44% del LMP - izquierda verde-, el 48% entre los partidarios de los partidos coaligados de la "izquierda") .

En cuanto a las razones por las que el gobierno húngaro ha dado este paso me imagino que hay dos fundamentales. Por un lado la imposibilidad de actuar de otra forma: hasta hace poco los principales partidos húngaros estaban de acuerdo en la necesidad de ampliar Paks, pero esa tarea no la puede afrontar Hungría sola, el único país dispuesto a ofrecer ayuda es Rusia. Y en segundo lugar, que la política del gobierno húngaro está chocando con la de la UE y en ese sentido es lógico que Hungría esté buscando apoyo en otras lindes para su política. 


Fuentes: HVG 1, 2, 3, 4, 5, 6. Munkáspárt. Origo 1 2.