jueves, 3 de noviembre de 2016

Referéndums en la Hungría postcomunista (I) - Los cuatro síes - 1989

Como no he tenido mucho tiempo para actualizar el blog, me he quedado sin comentar los resultados del referéndum del 2 de octubre sobre las cuotas de los refugiados que quiere imponer la UE (para más información véase esta excelente entrada en el blog Desde Hungría). Mi idea era haber hecho un pequeño resumen sobre los referéndums celebrados en Hungría desde la caída del socialismo y luego pasar al del 2 de octubre. Retomo el proyecto, aunque con retraso, a fin de cuentas tampoco es mala idea escribir de un tema con algo de perspectiva temporal.



Una anciana votando en el referéndum de los cuatro síes, en noviembre de 1989. Fuente: Múlt-kor

El primer referéndum húngaro tras la caída del socialismo fue el llamado "referéndum de los cuatro síes", que tuvo lugar el 26 de noviembre de 1989.  Fue impulsado por la oposición liberal, encabezada por la Federación de Demócratas Libres (SzDSz por sus siglas en húngaro), la Federación de Jóvenes Demócratas (Fidesz - hoy en el poder como partido conservador, pero entonces era una rama radical del liberalismo, casi las juventudes del SzDSz), pero fue apoyado también por  otros partidos opositores, como el Partido Socialdemócrata (no confundir con el Partido Socialista, que surge del Partido Socialista Obrero Húngaro -comunista-) y el Partido Independiente de los Pequeños Propietarios (FKgP, conservador, nacionalista). Estos partidos se habían fundado durante 1988, ante la política permisiva del gobierno, en muchos casos a partir de asociaciones existentes anteriormente (por ejemplo la Red de Iniciativas Libres, que dio lugar al SzDSz). Por aquel entonces el poder estaba todavía en manos del Partido Socialista, heredero del Partido Socialista Obrero Húngaro -comunista-. Poco antes, el 9 de octubre de 1989, se había celebrado el XIV Congreso del PSOH (en realidad oficialmente no lleva número porque fue el último y a la vez el I Congreso del Partido Socialista). En el Congreso, el sector reformista y anticomunista, que en realidad ya controlaba el partido, transformó el PSOH en un partido socialdemócrata de tipo occidental, con el nombre de Partido Socialista Húngaro y abandonó la ideología comunista (oficialmente, en la práctica eso ya había sucedido mucho antes, ahora se institucionaliza el cambio). Un conocido reformista, Rezső Nyers, se convirtió en el presidente del nuevo partido. Por cierto, Nyers procedía de las filas socialdemócratas, no de las comunistas; en 1948 el Partido Socialista y el Comunista se unieron fundándose el Partido de los Trabajadores Húngaros (luego, después de 1956 adoptaría del nombre de PSOH), un detalle a tener en cuenta, dado que la idea de la unidad entre socialistas y comunistas en Hungría siempre ha estado presente, y en general, siempre ha acabado mal (véase también el caso de 1919 con la República de los Consejos). Los fieles (al menos en teoría) a la ideología comunista quedaron en minoría (ya lo estaban antes), rechazaron el cambio y abandonaron el partido. Más tarde algunos de ellos formarían un nuevo Partido Socialista Obrero Húngaro, que fue impulsado por Gyula Thürmer, elegido presidente, más tarde cambiaría en varias ocasiones de nombre, en la actualidad es el Partido Obrero (y lo sigue dirigiendo Thürmer).


 El 23 de octubre de 1989 se proclamó la República, en lugar de la República Popular, y Miklós Németh, jefe del gobierno desde 1988, cuando los revisionistas consiguieron apartar al mojigato de Károly Grósz del poder, se convirtió en el Primer Ministro, Miklós Németh era un político abiertamente reformista, ya en 1988 se había mostrado partidario de un sistema parlamentario del tipo occidental, había sido miembro del PSOH y ahora lo era del Partido Socialista, había estudiado en la Universidad de Harvard (con una beca) y a su nombre se asocia el último gobierno "socialista", aunque en realidad no tenía nada de socialista, ya que fue el encargado de impulsar las reformas y preparar el terreno para la toma del poder por los partidos capitalistas. El gobierno de Németh duró desde noviembre de 1988 hasta mayo de 1990, cuando las primeras elecciones postsocialistas llevaron al poder a un partido conservador, oposición al gobierno, el Foro Demócrata Húngaro. Por otro lado, la Hungría socialista no conocía el puesto de presidente de la república, en su lugar existía el puesto de Presidente del Consejo Presidencial de la República Popular, que por aquel entonces lo ocupaba el famoso bioquímico de origen transilvano Brunó Straub. Straub fue el último presidente del Consejo Presidencial; con la proclamación de la República (la llamada Tercera República Húngara) este puesto fue suprimido y sustituido por el de Presidente de la República (entonces todavía de manera provisional), el primer presidente de la República Húngara fue otro reformista del POSH (ahora en las filas del Partido Socialista, claro),  Mátyás Szűrös. János Kádár, que había sido el secretario del Partido, y había dirigido los destinos del país desde 1956, había fallecido el 6 de julio de 1989, pero antes de eso había sido apartado del poder, en mayo de 1988, cuando fue destituido como Secretario General del PSOH, más tarde, en mayo de 1989, perdió incluso el puesto meramente honorífico de Presidente del Partido.

Propaganda liberal en favor del sí en las cuatro cuestiones del referéndum. 1.¿Que haya presidente de la república? Sí, pero solo después de las elecciones parlamentarias. 2. ¿Fuera el partido de los lugares de trabajo? Sí, de inmediato. 3.¿ Rendición de cuentas respecto a las propiedades del partido? Sí, hasta el último céntimo. 4. ¿Disolución de la Guardia Obrera? Sí, para siempre. El que se queda en casa, vota por el pasado. Fuente: 1989. A rendszerváltás évei egy kis városban (Blog)


Como se ha comentado, el gobierno socialdemócrata de Miklós Németh tuvo la tarea de acabar con las formas que quedaban todavía de la época socialista y de preparar la instauración completa del capitalismo. Menciono algunos de los ministros del gobierno porque luego han tenido mucha importancia en la Hungría posterior, por ejemplo Péter Medgyessy, viceprimer ministro (luego en el 2002-2004 primer ministro húngaro), el ya mencionado Rezső Nyers, ministro de estado, le sustituiría Imre Pozsgay (fallecido en marzo del 2016), que había sido ministro de cultura entre 1976-82, luego acabó en círculos cercanos al conservador Foro Demócrata Húngaro y en la actualidad al Fidesz, fue uno de los redactores de la nueva Constitución Húngara aprobada durante el gobierno de Viktor Orbán; otro de los ministros del gobierno Németh fue Gyula Horn, ministro de exteriores y luego, en 1994-98 primer ministro húngaro; László Békési, ministro de finanzas, también lo fue en el gobierno Horn (entre 1994-95), de hecho es uno de los padres, junto a Lajos Bokros del paquete de reformas liberales que se aplicó en esa época. En fin, que se supone que todos estos eran comunistas (por cierto, por eso muchos húngaros hablan todavía de que gobiernan los comunistas -bueno, se usaba más cuando los socialistas estaban en el poder, antes del gobierno Orbán, pero algunos también lo dicen ahora).

 Otro de los elementos a tener en cuenta era la oposición, cada vez más fuerte. Para ofrecer un perfil homogéneo y unificado contra el gobierno, el 22 de marzo de 1989 la oposición se había agrupado en la llamada Mesa Redonda de la Oposición (EKA por sus siglas en húngaro, Ellenzéki Kerekasztal). La formaban organizaciones (como la Asociación Bajcsy-Zsilinszky), sindicatos (Liga Democrática de Sindicatos Independientes, aunque eran solo observadores), y sobre todo partidos políticos, Fidesz, Foro Demócrata Húngaro, Partido de los Pequeños Propietarios, Partido Popular, Partido Socialdemócrata, Partido Cristianodemócrata, y el SzDSz. A lo largo de 1989 la EKA y el Partido Socialista negociaron y se pusieron de acuerdo en el programa a llevar a cabo para la reforma del sistema social y económico del país. Sin embargo, la oposición liberal exigía cambios más radicales y rápidos y rechazó firmar los acuerdos con el gobierno. No solo eso, para intentar imponer un programa diferente, propusieron un referéndum que incluyera los puntos considerados por ellos más importantes. En apenas un mes, los liberales consiguieron las 100 mil firmas necesarias (en realidad presentaron 140 mil, aunque en otras fuentes he visto cifras de hasta 200 mil -por ejemplo eso se afirma en un artículo de la revista liberal radical Magyar Narancs; en cualquier caso el número de firmas válidas sería mucho menor, pero superó las 100 mil). Así que finalmente,  el 26 de noviembre de 1989 se celebró el denominado referéndum de los cuatro síes, porque constaba de cuatro preguntas, para las que la oposición liberal, impulsora del referéndum, pedía el sí. 



Las cuatro cuestiones eran las siguientes:

- ¿Deberá elegirse presidente solo tras las elecciones parlamentarias?
- ¿Deberán las organizaciones del Partido Socialista Obrero Húngaro - comunista- desaparecer de los lugares de trabajo?
-  ¿Deberán liquidarse las propiedades del partido?
- ¿Deberá disolverse la Guardia Obrera? (una unidad armada para la defensa del socialismo)

Los partidos liberales y sus aliados, como he mencionado antes, eran partidarios de votar a todas las preguntas con el sí. Pero no toda la oposición estaba de acuerdo con el referéndum. El Foro Demócrata Húngaro, por ejemplo, (que luego ganaría las primeras elecciones burguesas), era partidario del entendimiento con los socialistas y de hecho eran los que habían firmado los acuerdos con el gobierno en la Mesa Redonda de la Oposición. Pero el Foro no quería aparecer en la cuestión como aliado de los socialistas, así que hasta el último momento no tuvo muy clara su postura. Finalmente acabó solicitando el boicot al referéndum.

Imre Pozsgay, 1989. Fuente: Magyar Narancs


En realidad, en el momento del referéndum, las tres últimas preguntas ya no eran importantes porque el parlamento había aprobado las medidas en cuestión (las sugeridas por el sí), así que a la hora de la verdad lo que se pidió en el referéndum fue el apoyo a las medidas tomadas por el Parlamento o su rechazo. Por ejemplo, la Guardia Obrera ya había sido disuelta en octubre. En la época las cosas se sucedían con gran rapidez, y obviamente los impulsores del referéndum no sabían que esas medidas acabarían siendo adoptadas por el Parlamento sin necesidad de referéndum. Pero este hecho facilitó la toma de postura del Foro Demócrata Húngaro, que podía con toda tranquilidad argumentar que en general el referéndum era innecesario e inútil.  Sin embargo, más problemática era la primera pregunta, la referida a la elección del presidente, que era una cuestión candente y aún sin decidir. Los socialistas, en el poder, preferían que el presidente fuera elegido en unas elecciones antes de las elecciones parlamentarias y de la constitución del parlamento. Confiaban en el triunfo de uno de sus dirigentes, Imre Pozsgay, por aquel entonces uno de los políticos más conocidos y populares del país. Los liberales, por el contrario, querían evitar a toda costa que Pozsgay pudiera convertirse en presidente del país, y preferían posponer la elección de presidente a unas elecciones parlamentarias. Es más, eran partidarios de que el presidente fuera elegido por el parlamento salido de esas elecciones, y no directamente por la población. Esta postura no era solo producto de su fobia al comunismo o incluso a Pozsgay, sino que también estaba determinada por los acontecimientos que estaban teniendo lugar en otros países de la región, con personalidades fuertes al frente de gobiernos populistas y en algunos casos incluso vinculados al régimen anterior (Mečiar en Eslovaquia - aunque Mečiar no estaba vinculado al partido comunista-, Milošević en Yugoslavia, Ilescu en Rumanía, etc). 

A continuación veamos los resultados del referéndum. La participación no fue muy grande, y eso que hablamos de la época de la "euforia" por la caída del socialismo (bueno, euforia en ciertas capas de población, claro, en otras no tanto), apenas llegó al 58%, 

Una cosa importante es que en los resultados oficiales se descontó el número de votos en blanco o inválidos, lo que aumenta el porcentaje de votos con Sí o No. Yo incluyo los dos resultados, el oficial, y el total incluyendo votos en blanco o inválidos (entre paréntesis)

Resultados del referéndum de 1989. Explicación en el texto. Fuente: 24hu


- ¿Deberá elegirse presidente solo tras las elecciones parlamentarias?

Sí: 50,1% (47,4%)
No: 49,9%  (47,2%)
Votos en blanco o inválidos: 5,4%

Hubo apenas 6 mil votos de diferencia entre el Sí y el No (para 7,8 millones de electores, de los cuales  4,5 millones fueron a votar). Es decir, se aprobó que la elección del presidente fuera por el parlamento y solo después de las elecciones parlamentarias, y no por los ciudadanos. De hecho es el sistema actual. A causa de estos resultados, el parlamento tuvo que retirar la propuesta de elecciones presidenciales para el 7 de enero de 1990; el nuevo presidente fue elegido por el parlamento después de las elecciones parlamentarias del 25 de marzo 1990, en la persona del escritor Árpád Göncz (liberal y miembro del SzDSz). Sin embargo hay varios interrogantes y cuestiones a tener en cuenta. En la actualidad, a excepción de entre los liberales, en general no hay muy buena imagen sobre este referéndum, algunos lo consideran directamente una estafa, ya que evitó la posibilidad de que el presidente fuera elegido por los ciudadanos húngaros. Según el mismo Imre Pozsgay, parte interesada en el conflicto, ya que aspiraba a ser elegido presidente de la República, se trata de la primera trampa electoral posterior a la caída del régimen socialista. En una entrevista realizada en el 2012, Pozsgay se quejaba de la redacción de la pregunta, que era engañosa, porque no se trataba de que el presidente se eligiera antes o después, sino de si se elegiría en elecciones presidenciales, directamente por el pueblo, o lo haría el parlamento. Según Pozsgay, los votantes del sí, no se daban cuenta de que en realidad estaban cediendo su derecho a elegir presidente. A decir verdad, la cuestión se explicaba en detalle en la propia tarjeta electoral, debajo de la pregunta ("Con el Sí, usted apoya que no sea el pueblo el que elija el presidente, sino el Parlamento. Con el no, usted apoya que el primer presidente de la república sea elegido directamente por la población"). Pero a pesar de eso, la pregunta es indiscutiblemente engañosa; no solo eso, sino que la propia explicación, en letra pequeña, bajo la pregunta, también lo es, ya que se especifica la elección del primer presidente, pero no la de los demás. Además hubo quejas respecto a la mala organización, se dio el caso de gente que no pudo votar por no estar en las las listas, etc, teniendo en cuenta que la opción ganadora lo hizo solo por 6 mil votos de diferencia, estos problemas eran relevantes (aquí una grabación en húngaro de la BBC en la que se habla de estos problemas, se menciona el dato de cientos de miles de personas que no pudieron votar por no estar registradas). Poco después, en julio de 1990, se celebró otro referéndum (ya se verá en una entrada posterior), para solicitar la elección directa de presidente, pero la participación fue mínima y no se declaró válido (aunque la mayoría de los votos fueron en favor de la elección directa del presidente por el pueblo). 

Un ejemplo de manipulación de los partidarios del sí en el referéndum. Joven: "Voy a votar por primera vez". Adulto: "Yo también, y eso que ya hace 40 años que soy mayor de edad". En realidad se oculta el hecho de que en Hungría había elecciones regularmente, cierto que no se podían presentar partidos anticomunistas, pero votar se podía, y cada vez era más frecuente que hubiera candidatos antisistema e independientes. Fuente: 24.hu

Las siguientes preguntas, como he comentado, no tenían importancia real porque el parlamento ya había decidido (aunque si el resultado hubiera sido contrario a las propuestas del parlamento, habría que haber suprimido esas leyes). 

- ¿Deberán las organizaciones del PSOH desaparecer de los lugares de trabajo?

Sí: 95,1% (90,3%)
No: 4,9% (4,6%)
Votos en blanco o inválidos: 5,1%

- ¿Deberá rendir cuentas el partido respecto a sus propiedades? (suponía la liquidación de las propiedades del partido)

Sí:  95,4% (90,6%)
No: 4,6% (4,4%)
Votos en blanco o inválidos: 5%

- ¿Deberá disolverse la Guardia Obrera?

Sí: 95% (89,6%)
No: 5,1% (4,8%)
Votos en blanco o inválidos: 5,6%

Aquí, a diferencia de la primera cuestión, los resultados son evidentes, aunque el hecho de preguntar sobre una medida ya tomada y realizada en la práctica plantea sus dudas, lo que unido al conflicto en torno a la primera pregunta, no deja en muy buen lugar el cómo entienden algunos la democracia. En definitiva, así empezó la historia de los referéndums y las elecciones en la Hungría postsocialista.

_______

Vídeo de propaganda electoral del SzDSz para el referéndum, pidiendo los cuatro Síes. Con música de Illés. Al final del vídeo puede verse el eslogan del SzDSz para el referéndum: "El que se queda en casa, vota por el pasado".


Fuentes:

- Oficina Electoral Central - Resultados oficiales del referéndum de 1989
- Portal de noticias 24.hu
- Revista Magyar Narancs
- Revista Múlt-kor


Varios artículos de la wikipedia húngara.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

disculpa, no tienes informacion sobre otros pueblos uralicos?

Valar Melkor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Valar Melkor dijo...

buen blog lo acabo de encontrar
¿es verdad que la urss no era socialista como dicen en forocomunista?

http://www.forocomunista.com/t37904-contradiciendo-la-mentira-de-que-la-urss-no-fue-socialista

Oscar Diaz dijo...

Hola camarada , me llamo Oscar Diaz , soy administrador del blog "El Bloque del Este" y me gustaría hacerla una entrevista sobre la Hungria socialista y la hungria actual.

Este es mi correo electrónico oscar95do@gmail.com espero impaciente tu respuesta.

Luis dijo...

¡Hola!

Soy un profesor de un centro de adultos y estoy preparando los materiales para cambiar el libro de texto de nuestros alumnos. En el departamento nos hemos repartido los distintos temas del área de las Ciencias Sociales (básicamente Geografía e Historia, aunque no exclusivamente), pero queremos huir del enfoque tradicional de los libros de texto para que los alumnos se lo planteen como un juego de descubrimiento (en el que obviamente tendrán que estudiar, claro).

Una de las unidades didácticas que debo elaborar, por elección propia, es el de la Guerra Fría y pretendo acercar a los alumnos a una perspectiva no convencional, usando el cine y la literatura entre otros elementos. Como Hungría es uno de mis países favoritos y, siempre que puedo les hablo de Kossuth Lajos, Kun Béla, Horthy, Nagy Imre, Kádár János, etc. había pensado en utilizar literatura húngara de la época comunista (o socialista, si se prefiere), para dar un punto de vista diferente, con fragmentos que despierten el interés. Ya conocía el blog desde hace tiempo y buscando he conocido también la página web lho.es, pero me gustaría que me pudieses recomendar (perdón por el tuteo) algún autor y alguna obra específica que conozcas que relate bien este período y que los alumnos puedan encontrar fácilmente en castellano, bien porque la podamos adquirir para la biblioteca o porque la puedan leer o descargar on-line.

Nuestro alumnado es variopinto y no suele ser muy leído y la obra ni tiene que decir amén a todo lo que significaba la época ni tampoco ser excesivamente crítica (para eso ya está la propaganda de Occidente). Si me pudieses dar alguna pista, te lo agradecería muchísimo, a la vez que me culturizo más en la Historia y la idiosincrasia de este país tan singular.

Saludos.

Luis.

Luis dijo...

P.S. Se me olvidaba, puedes dejar tu respuesta despues de mi comentario.

Gracias de antemano.

Luis.