sábado, 2 de junio de 2018

Breve introducción a la historia de Eslovaquia (1): Orígenes, Principado de Nitra y la Gran Moravia

Llevo mucho tiempo sin subir un nuevo artículo al blog, la falta de tiempo y, también es cierto, de ganas, además de lo que me absorbe últimamente twitter, han hecho que haya dejado de lado "Crónicas húngaras", aunque nunca ha sido mi intención cerrar el blog y siempre me ha rondado en la cabeza la idea de seguir ampliando su contenido. Así que me pongo manos a la obra con una serie de artículos sobre la historia de Eslovaquia, un tema del que hay muy poco material en español y que personalmente me interesa mucho. No voy a tratar el tema desde el principio, tal y como suele hacerse en los manuales (presentación del espacio geográfico, inicio de la presencia humana en la región, primeros pueblos en el territorio eslovaco, etc), sino que salto directamente a la presencia eslava en la zona, aunque, naturalmente, antes de los eslavos estuvo habitada también por otros pueblos. Los inmediatamente anteriores a los eslavos fueron, además de los nómadas que pasaron por allí, los celtas, los germanos, y en cierta medida, sobre todo en la parte más al suroeste de Eslovaquia, los romanos, aunque de su presencia han quedado pocos restos. 


Expansión eslava entre el siglo V y X d.n.e. Fuente: Wikipedia


INTRODUCCIÓN

Los primeros eslavos habrían llegado a la región -la cuenca de los Cárpatos- en el siglo V de nuestra era, y parece bastante evidente que lo hicieron desde el Este. Aunque no se conoce con seguridad su protopatria, su lugar de "origen" (en la medida en que pueda hablarse de un lugar así), es bastante probable que estuviera enclavada en la zona entre el río Dniepr y Bug, en lo que hoy es Ucrania y, en parte, Polonia. Durante el siglo V y VI habrían ido poblando el territorio que nos ocupa, pero no hay restos que nos indiquen que hayan creado estados u organizaciones semejantes. Vivían formado tribus separadas e independientes unas de otras, sin reyes ni una clase social dirigente separada y situada por encima del resto de la población. La llegada de pueblos nómadas, en especial de los ávaros, que anduvieron por la región desde el año 568, aceleró sin duda el proceso de diferenciación social de la sociedad eslava primitiva, al fomentar que las tribus estrecharan sus lazos y formaran unidades supratribales para poder defenderse con mayor eficacia.

Europa alrededor del año 650 d.n.e. Fuente: Wikipedia


Este proceso de diferenciación social fue lento y continuó también durante el siglo VIII y el IX. Poco a poco, las relaciones tribales fueron fundamentándose más bien sobre unidades territoriales antes que sobre lazos consanguíneos, como era tradicional anteriormente. Se fue creando una aristocracia tribal y el poder de los jefes tribales se volvió hereditario. Los príncipes, como eran llamados los líderes tribales,  con ayuda de su druzhina (družina en eslovaco, el séquito armado) obtenían beneficios con los impuestos que obligaban a pagar a los campesinos, pero también con el botín de guerra y la trata de esclavos. Además, se hicieron con las tierras que anteriormente eran comunes, y empezaron a usar en ellas el trabajo de campesinos dependientes; en definitiva, se fueron elevando sobre el resto de la sociedad como una élite dirigente y explotadora. En cualquier caso, las sociedades eslavas pasaron directamente de la sociedad tribal a la feudal, sin pasar por el esclavismo, que solo tenía una pequeña presencia en estas tierras, ya que no se daban las condiciones económicas que le son propias (principalmente la gran propiedad latifundista). Por otro lado, en el periodo que nos ocupa el paso a la sociedad feudal está en proceso y no acaba de culminar. Puede que en el centro este proceso esté avanzado, pero en la periferia siguen predominando las estructuras tribales.

EL IMPERIO DE SAMO

El proceso de diferenciación social, unido a la presión externa, cristaliza en la primera unión tribal eslava de la que tenemos constancia, el llamado Imperio de Samo, que existió entre el 623 y el 658. Samo era en realidad un comerciante franco (los francos eran un pueblo germánico, de ellos proviene la denominación de Francia), aunque según otras fuentes, podría haber sido esloveno,  que posiblemente dirigiera una delegación de comerciantes para tratar con los eslavos de la zona. En esta época, aprovechando la debilidad de los ávaros (un pueblo nómada que se habría instalado en Europa Central en el siglo VI) tras su derrota ante Bizancio, los eslavos locales se habrían rebelado contra ellos. Samo y su druzhina colaboraron en la lucha y destacaron especialmente en ella, por lo que, según las crónicas, fue elegido como su líder (Rex Sclavorum/Rey de los Eslavos). Apenas conocemos datos del Imperio de Samo y mucho menos sobre su estructura interna, pero se piensa que habría sido una federación de tribus con democracia guerrera.

Extensión del Imperio de Samo en el 631 d.n.e. Fuente: Wikipedia.


El Imperio de Samo (también llamado Reino de Samo o incluso Principado de Samo, en eslovaco o checo se usa el término "Imperio", aunque no hay que entenderlo, desde luego, en el sentido actual de la palabra) se extendió por el SE de Chequia y el SO de Eslovaquia, el NO de Hungría, la Baja Austria y parte de Eslovenia. Su capital habría sido la fortaleza de Vogastisburg, de la que se desconoce su posible ubicación. La principal amenaza para el Imperio de Samo no fueron los ávaros,  ya en decadencia, y asimilados en parte, sino sus vecinos occidentales, los germanos (francos, bávaros), que ya entonces veían los territorios al Este como su espacio de expansión natural. Y así, en el año 632 o 633 habría tenido lugar la batalla de Vogastisburg, en la que los eslavos de Samo consiguieron derrotar a los francos. Tras la victoria, Samo contratacó en dirección a Thüringia y, de camino, otros pueblos eslavos bajo dominio germánico se unieron a él, como los sorabos de Lusacia (se los llama sorabos en español y otras lenguas para diferenciarlos de los serbios, pero ellos a sí mismos se llaman... serbios...,  en lenguas eslavas se añade "Lusacia" para distinguirlos de los serbios de la Serbia actual y, a veces, se los llama simplemente "lusacianos". Todavía existen hoy en día como una pequeña minoría en la zona Este de la antigua RDA, podrían ser unas 60-70 mil personas). A pesar de estos triunfos, dado el carácter laxo de la unión, a la muerte de Samo, en el año 658, el Imperio de Samo se vino repentinamente abajo.

Extensión actual (2003) de los sorabos o serbolusacianos, en la parte Este de Alemania. Están divididos en dos zonas: la  Alta Lusacia y la Baja Lusacia. Fuente: Wikipedia.

Los sorabos (Serbia) durante el gobierno de Dervan, en el siglo VII (615-636). Fuente: Wikipedia.

Los serbolusacianos o sorabos en la actualidad. La zona norte es la Baja Lusacia, la sur, la Baja Lusacia. Fuente: Wikipedia

Cartel bilingüe en la ciudad alemana de Cottbus. Arriba, en alemán, abajo en serbolusaciano. Fuente: Wikipedia.
Sellos de la RDA (1971) con trajes tradicionales serbolusacianos. Fuente: Wikipedia


En el periodo que sigue, durante 150 años, apenas tenemos datos de lo que pasó en la región y no hay un solo documento escrito sobre ello. La sociedad eslava habría seguido su proceso de diferenciación en clases sociales, una parte de los ciudadanos libres acabaron convirtiéndose en siervos bajo sujeción feudal; en muchos lugares se extendió una red de centros fortificados cada vez más grandes y con mayor población; allí, en las ciudades o poblados fortificados, surgió una capa de artesanos que no tenían que dedicarse a la agricultura para poder subsistir, lo que demuestra la mejora de la productividad y la existencia de un excedente de producción. Conocemos los restos de algunas fortificaciones, por ejemplo Pobedim, en la zona occidental de Eslovaquia.

Representación de Samo en un fresco en la Rotonda del castillo de Znojmo (Chequia, 1019-1034). Fuente: Moravia Magna
Reconstrucción de la torre de la entrada del poblado fortificado de Pobedim (Eslovaquia). Obra del ingeniero H. Albrecht. Fuente: Slovanské Hradiská
Representación del poblado fortificado de Pobedim (Eslovaquia). Dibujo de Anka Kocmaníková. Fuente: Slovanské Hradiská

El estado ávaro sobrevivió todavía un tiempo, pero entre el 791 y el 796 se inició su proceso de descomposición y luego dejaría espacio para que las uniones tribales eslavas se estabilizaran y aumentaran su influencia. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la influencia ávara afectó sobre todo a zonas más al sur, especialmente al territorio ocupado actualmente por Hungría, en Eslovaquia los ávaros solo habrían tenido cierta presencia en la franja sur. Aún así, es importante resaltar que en los últimos tiempos del periodo ávaro, estos se habrían mezclado con los eslavos; hay restos que testimonian una simbiosis cultural entre ambos (por ejemplo, la cultura de Keszthely, actualmente Hungría, en la orilla del lago Balaton).

EL PRINCIPADO DE NITRA


Panorama de Nitra. Es la sexta ciudad más poblada de Eslovaquia en la actualidad, y también la más antigua. Las primeras menciones sobre la ciudad se remontan al año 828. Fuente: Wikipedia.

La siguiente unión tribal que conocemos en la región es el principado de Nitra, o también llamado principado de Pribina, por el nombre de su único príncipe conocido. El principado de Nitra ocupaba el territorio actual de Eslovaquia y en su mayor periodo de expansión también parte de Chequia y de Hungría. Su capital era la ciudad de Nitra, pero tenía también otros centros importantes como Pobedim, Vyšný Kubín, Spišské Tomášovce y Brekov. Seguramente Nitra se habría ido fortaleciendo en los años anteriores, todavía durante el dominio ávaro. Una élite eslava, formada por un príncipe eslavo y su druzhina asentaron su poder en la ciudad, la fortificaron y levantaron un castillo. En un primer momento seguramente la ciudad pagaba todavía impuestos a los ávaros, pero en las últimas décadas del siglo VIII, con el debilitamiento de estos, dejó de hacerlo y se independizó. Luego fue eliminando los escasos asentamientos ávaros de la zona y se expandió por los alrededores (todavía antes del ascenso de Pribina). El poder de la ciudad se sustentaba en una red de fortalezas y ciudades fortificadas con su druzhina.

Castillo de Vyšný Kubín. La foto es meramente ilustrativa, porque es del siglo XVI. Fuente: Wikipedia.
Ruinas del castillo de Brekov, en el Este de Eslovaquia. Tampoco es de la época que se está tratando, sino del siglo XIV. Fuente: Wikipedia. 


Tenemos pocos datos del principado de Nitra, pero sabemos que el cristianismo estaba extendiéndose con bastante rapidez en su interior, sobre todo gracias a misioneros francos y al apoyo de la clase dirigente. En el año 828 se fundó en Nitra, por orden de Pribina (para su mujer bávara), la primera iglesia cristiana no solo de la zona, y una de las primeras en todo el mundo eslavo. Por aquella época Pribina todavía sería pagano, pero no así su mujer (germana). La iglesia, que no existe hoy en día, fue bendecida por el arzobispo de Salzburgo, Adalrám, lo cual muestra la importancia, al menos local, de Nitra. En el 2013 se encontraron restos que podrían pertenecer a esta iglesia, aunque los historiadores y arqueólogos son prudentes respecto a la cuestión.

Monumento a Pribina en la ciudad de Nitra (Plaza de Pribina, en el Barrio Viejo). Fuente: Wikipedia.
Panorama de la Plaza Pribina, en el Barrio Viejo de Nitra. Fuente: Wikipedia

Iglesia  del Arcángel San Miguel, en Dražovce, en el monte Zobor, cerca de Nitra (de hecho, administrativamente pertenece a Nitra). Es una de las iglesias más antiguas que se conservan en Eslovaquia, de mediados de siglo XI. Fuente: Wikipedia.  

EL PRINCIPADO DE LA GRAN MORAVIA

Los Principados de Nitra y de Moravia, a comienzos del siglo IX. Fuente: Wikipedia

Contemporáneo a Nitra es el Principado de Moravia, más al Oeste, cuyo primer líder del que tenemos constancia es Mojmír I (léase Móimir). En el año 833 Mojmír derrotó a Pribina y se anexionó el principado de Nitra. La anexión no debió suponer ningún problema, la población de ambos principados era eslava y no hay nada que muestre la oposición de la población local, más allá de Pribina y sus huestes. Para referirnos al nuevo estado se habla de la Gran Moravia, aunque hay dudas de que sea del todo correcto. Y es que ellos mismos no lo usaban, sino que es posterior, en realidad procede del Emperador de Bizancio, Constantino VII Porfirogéneta (913-959) y quizás hacía referencia no a "Grande", sino a "Lejana" (vamos, que estaría diciendo algo así como la "Lejana Moravia"). El caso es que en la época había otra Moravia, la de los serbios de los Balcanes, más próxima a Bizancio, así que este último significado tiene completo sentido. En cualquier caso, "Gran Moravia" es la expresión aceptada y usada en la actualidad por la mayoría de los historiadores, aunque en Chequia también hay muchos que la rechazan.

Por cierto, tras la derrota, Pribina y su séquito (su druzhina, de unas 500 personas) buscaron refugio entre los búlgaros (cuyo imperio en aquella época alcanzaba gran extensión) y los croatas, pero finalmente fue acogido por los francos, se cristianizó y se instaló algo más al sur, en la zona de Zala, en la actual Hungría, donde fundó Zalavár y construyó un principado (vasallo de los francos, en concreto de Luis el Germánico) que se extendió por el sur de Hungría, la actual Eslovenia y partes de Austria. El centro del principado, conocido como principado del Balaton o de Panonia, era Zalavár, llamada en la época Blatengrad (y que según algunos se menciona en las fuentes francas como Mosaburg, aunque otros piensan que Mosaburg debe ser más bien la actual Moosburg, en Austria), Blatengrad viene de la palabra eslava "blato" (laguna, ciénaga), de la que deriva el topónimo húngaro, Balaton (el lago Balaton). Pribina murió el 6 de julio del 861 mientras luchaba por Luis el Germánico contra los moravos, que apoyaban a su rival, Carlomán. Le sustituiría al frente del principado de Panonia su hijo Kocel.

La Gran Moravia durante su mayor periodo de expansión. Fuente: Wikipedia


No sabemos cuál era el centro de la Gran Moravia, aunque se piensa que pudo ser la localidad de Mikulčice, en la actual Chequia. Los restos arqueológicos atestiguan que había un palacio y numerosas iglesias. En cualquier caso, Nitra sería el segundo centro destacado y además disfrutaría de un cierto grado de autonomía: era sede del arzobispado y del heredero al trono.

La Gran Moravia fue un estado relativamente importante en su época y que tuvo que hacer frente al continuo intento de penetración y de dominio de los francos, sobre todo después del 843, cuando el imperio franco quedó dividido en varias partes, y el Imperio Franco Oriental prestó mucha atención a lo que pasaba en su frontera Este. Los príncipes de la Gran Moravia, primero Rastislav (846-870) y luego Svätopluk I (871-894) tuvieron que hacer un esfuerzo continuo para mantener su independencia frente a los francos, y cuando la consiguieron, siempre fue efímera.

En el 846, todavía durante el dominio de Mojmír I, estalló un conflicto dinástico en la Gran Moravia. Rastislav, sobrino de Mojmír y apoyado por Luis el Germánico (rey del Imperio Franco Oriental) se hizo con el poder. Rastislav se mantuvo como fiel vasallo, pero en cuanto tuvo ocasión apoyó a sus enemigos, como durante el levantamiento del margrave de Ratbod del 853-54. Y además firmó la paz con los búlgaros, para no verse atacado en dos frentes. Luis el Germánico no se lo perdonó a Rastislav, pero sus ataques fracasaron, lo que tuvo como consecuencia el fortalecimiento del poder de Rastislav, que en el 859 se independizo por completo de los francos.

Rastislav en un cuadro en el Museo Nacional Eslovaco. Fuente: Wikipedia.

Una de las decisiones de Rastislav tiene una importancia fundamental en la historia. Rastislav veía un peligro la continua llegada de misioneros francos porque ponían en cuestión la independencia del país  (que desde el punto de vista religioso quedaba así ligado a los francos), por eso en el 861 se dirigió al Papa Nicolás I para que le enviara misioneros que conocieran la lengua eslava. Nicolás I no respondió, temía enemistarse con los francos y además no tenía a nadie que conociera la lengua eslava. En el año 862 Rastislav repitió la petición, pero ahora al Emperador Miguel III de Bizancio, que en el 863 le envió a Constantino el Filósofo y su hermano, Metodio. Ambos eran de Salónica, ciudad donde por aquel entonces se hablaba el eslavo, así que conocían bien la lengua (en esta época todavía no se había fragmentado en las lenguas actuales). Además, Constantino ya había creado un alfabeto para escribir en lengua eslava (no el cirílico, ese es posterior y fue desarrollado por uno de sus discípulos, Kliment de Ojrid, sino el glagolítico). Durante su estancia en Moravia ambos realizaron una inmensa labor, tanto cultural, traduciendo y escribiendo obras litúrgicas en lengua eslava, como de organización de una iglesia independiente de los francos y que siguiera una liturgia en lengua eslava. En el 867, de camino a casa, Constantino y Metodio pararon en el principado del Balaton y Kocel, partidario de la liturgia en eslavo, les encargó la enseñanza de 50 estudiantes, que se unieron a ellos. En Venecia les llegó la invitación para ir a Roma, donde el Papa Adriano II reconocía la necesidad de traducir las obras litúrgicas al eslavo. En Roma  Constantino, ya mayor, enfermó, ingresó en un convento y adoptó el nombre de Cirilo; falleció al año siguiente, el 14 de febrero del 869. Metodio continuó con su labor en la Gran Moravia y en el Principado de Panonia.  Ese mismo año viajaría de nuevo a Roma para ser nombrado arzobispo de Panonia, pero en el camino de regreso fue detenido y encarcelado por los bávaros, que se oponían firmemente a la liturgia en eslavo, ya que suponía la pérdida de su influencia cultural sobre los eslavos. Metodio fue juzgado en Ratisbona, condenado a cadena perpetua y encarcelado. Tuvo que esperar hasta el 873 para ser liberado, y eso solo gracias a la mediación del Papa y con la promesa de que no volvería a ejercer la liturgia en lengua eslava. Trabajó todavía unos años en la Gran Moravia, hasta que el ambiente se hizo más intolerante hacia los partidarios de la liturgia eslava. El nuevo Papa, Esteban V, influido por los germanos, prohibió en el 885 la liturgia en lengua eslava. Además, dentro la Gran Moravia, se vivía una época de paz con los francos, así que Svätopluk (que había apartado del poder a Rastislav) ya no apoyaba con entusiasmo los esfuerzos de Metodio y sus discípulos. Metodio murió ese mismo año (el 6 de abril del 885), al poco, sus discípulos fueron expulsados de la Gran Moravia; la mayoría huirían a Bulgaria donde continuarían desarrollando la cultura en lengua eslava, su influencia llegaría también a la Rus de Kíev.

Pequeño monumento a Cirilo y Metodio en Zalavár, Hungría. Fuente: Wikipedia
Cirilo y Metodio, en un icono ruso del siglo XVIII. Fuente: Wikipedia
Cirilo y Metodio en un fresco de la Catedral de Santa Sofía en Ojrid. Data del 1045. Fuente: Wikipedia
La placa de Baška, con texto en glagolítico de alrededor del 1100. Es uno de los testimonios más antiguos de alfabeto glagolítico que se conservan. Fue encontrada en la isla de Krk, en Croacia. También es una de las primeras manifestaciones conocidas de literatura croata (ya que a pesar de ser un texto en antiguo eslavo eclesiástico, tiene influencia de la lengua croata). Fuente: Wikipedia

Alfabeto glagolítico, y su correspondencia con el cirílico (debajo). Fuente: Wikipedia


Retomando el hilo, en el 864, todavía bajo el gobierno de Rastislav, Luis el Germánico inició una campaña contra la Gran Moravia, parece ser que por la decisión de expulsar a los misioneros germanos. La liturgia eslava era una ataque directo a los intereses francos en la zona. Rastislav tuvo que reconocerse temporalmente vasallo de Luis el Germánico para apaciguarlo. En agosto del 869 hubo un ataque a gran escala del Imperio Franco Oriental en diversos frentes (contra los sorabos de Lusacia, contra los checos, y contra Nitra), pero los francos fueron derrotados durante el asedio al castillo de Devín (Eslovaquia, cerca de Bratislava), que era la principal fortaleza de Rastislav. En el año 870 Svätopluk, príncipe de Nitra y, por lo tanto, vasallo de Rastislav, firmó una paz separada con los francos y se reconoció su vasallo. Rastislav no tuvo tiempo de reaccionar, fue detenido por Svätopluk y entregado a a Carlomán (hijo de Luis el Germánico), que luego será conocido como Carlomán de Baviera. Rastislav fue llevado a Ratisbona, juzgado y cegado, murió en oscuras circunstancias en prisión. La muerte de Rastislav no hizo más que avivar los conflictos dinásticos e internos de la Gran Moravia, lo que fue aprovechado por los francos, Carlomán ocupó la Gran Moravia y entregó el poder a Svätopluk, sobrino de Rastislav. Pero en el 871 los francos lo acusaron de violar el acuerdo y lo detuvieron. Fue entonces cuando la Gran Moravia se rebeló contra los francos. Slavomír, de la dinastía de los Mojmírídes, la casa gobernante en la Gran Moravia, tomó el poder. Los francos pensaron que, a pesar de todo, era buena idea mandar a Svätopluk a cabeza de las tropas para acabar con la rebelión y calmar las cosas, pero Svätopluk se puso de acuerdo en secreto con los rebeldes y se pasó a su lado. Los francos fueron derrotados y expulsados, y Svätopluk se convirtió en el dirigente de los eslavos de Moravia entre el año 871 y el 894. El gobierno de Svätopluk es considerado como la época de esplendor de la Gran Moravia. Al igual que había sucedió con Rastislav, Svätopluk se esforzó en seguir una política de independencia frente a los francos. Estabilizó el estado moravo, lo fortaleció y amplió sus fronteras. En el año 872 derrotó a Luis el Germánico y a la flota danubiana de los bávaros. En el 874 firmó la paz con los francos y aunque se comprometió a pagar un tributo anual y a rendir vasallaje, consiguió que Luis el Germánico dejara de inmiscuirse en los asuntos moravos. Svätopluk tuvo las manos libres para poder seguir una política expansiva en otras direcciones, por ejemplo en el 874-879 en el Vístula, en el 882-884 en Hungría Oriental y Transilvania (que entonces estaban en manos de los búlgaros). En el 890 se atrevió incluso con Chequia, aprovechando la paz con el nuevo Emperador del Imperio Franco Oriental, Arnulfo de Carintia (hijo de Luis el Germánico). A pesar de que en el 892 las tropas conjuntas de Arnulfo y de los húngaros hicieron de las suyas en Moravia, podemos decir que Svätopluk estaba en la cima de su poder.

Svätopluk con sus tres hijos (esgrafiado del castillo de Prostějov, en Chequia, es de comienzos del siglo XX). Fuente: Wikipedia

Ratisbona (Regensburg en alemán). En el Estado de Baviera. Fuente: Wikipedia

En el año 894 muere Svätopluk, lo que significará el principio del fin de la Gran Moravia. En el 895 los príncipes checos Spytihňev y Vratislav se declaran vasallos de Arnulfo, en el 896 los húngaros ocupan la zona oriental del país. Antes de su muerte, Svätopluk había dividido el país entre sus hijos, Mojmír II, Svätopluk II y quizás Preslava (no se está seguro de la existencia de este último). Mojmír II y Svätopluk II se enfrentarán por el trono y de nuevo se producirá la intervención franca. Solo que ahora hay un nuevo elemento a tener en cuenta, la llegada de nuevas tribus nómadas desde oriente, en especial de los húngaros. Mojmír II, que se impone como rey de la Gran Moravia, firma en el año 901 la paz con los francos para poder preparar la defensa contra los húngaros (que en el 900 habían destruido el principado de Panonia, por cierto, con ayuda morava). Como podéis ver los príncipes, reyes y "señores" estaban de guerra en guerra todo el tiempo y cambiaban de bando como de camisa. Así que no sorprenderá que respecto a la presencia de los húngaros pasase lo mismo. Unos y otros contrataban a los húngaros para debilitar al otro, pero además los húngaros seguían su propia "agenda" y atacaban a menudo a francos, bávaros y moravos (y a otros pueblos, claro). El asesinato de uno de los líderes guerreros húngaros, Kusán, que había sido invitado por los bávaros a un encuentro festivo, donde lo mataron a él y a su comitiva, no hizo más que echar leña al fuego. Además, los húngaros estaban en proceso de instalación en Europa Central, y ya no se iban a ir. La Gran Moravia, cada vez más debilitada, es incapaz de ofrecer resistencia a los húngaros. En el año 906 Mojmír II y su druzhina cayó en combate contra los húngaros. Ese mismo año, o a lo sumo en el 907 la Gran Moravia desaparece como estado. Ese mismo año tenemos constancia de la batalla de Brezalauspurc, que es la primera mención conocida de Bratislava (la actual capital de Eslovaquia) en la historia, en la que los eslavos y los húngaros lucharon codo con codo contra los bávaros, a los que consiguieron infringir una dura derrota; pero para entonces la Gran Moravia ya no era una fuerza a tener en cuenta, ya no existía como estado.

Svätopluk en la corte de Arnulfo, según la Crónica de Dalimil, que es la primera en lengua checa (comienzos del siglo XIV). Fuente: Wikipedia


INTERPRETACIÓN

A lo largo de la historia, sobre todo con el renacimiento nacional de checos y eslovacos (a partir del siglo XVIII), se ha tendido a idealizar en estos países a la Gran Moravia y al Principado de Nitra (más al primero que al segundo). En determinadas épocas ha predominado una visión romántica y maniquea de los hechos históricos (si hablamos del siglo XX, por ejemplo durante la Primera República Eslovaca, que era un estado fascista, entre 1939-45). Por otro lado, también se ha puesto a la Gran Moravia como ejemplo del primer estado común de los checos y eslovacos. Sin embargo eso es muy discutible. Por ejemplo, el historiador eslovaco Dušan Kováč, rechaza totalmente la idea, ya que en el periodo de la Gran Moravia, no existían todavía ni checos ni eslovacos como pueblos diferenciados, de hecho, los habitantes de la Gran Moravia se llamaban a sí mismos "sloveni", es decir, "eslavos". Es cierto que la Gran Moravia es parte de la historia de Chequia y de Eslovaquia, eso es indiscutible, pero nada más. 

FUENTES

Básicamente he usado el libro "Historia de Eslovaquia", de Dušan Kováč  (Dejiny Slovenska, Dušan Kováč, Nakladatelsvtí Lidové Noviny, Praga, 1998), complementándolo y cotejándolo con los siguientes: "Diccionario de historia eslovaca" (A szlovák történelem lexikona, VV.AA.,Slovenské Pedagogické Nakladateľstvo, Bratislava, 2003), "Historia de los países de Europa Oriental, 1ª parte: Desde los comienzos hasta la época del capitalismo" (A Kelet-Európai országok története, 1. rész: Kezdettől a kapitalizmus koráig, VV.AA., Tankönyvkiadó, Budapest, 1981), "Breve historia de Checoslovaquia" (Краткая история Чехословакии, Клеванский А.Х y otros, Editorial Náuka, Moscú, 1988), e "Historia de Eslovaquia" (История Словакии, VV.AA., Editorial Yevrolints, Moscú, 2003).

El resto de las fuentes se indican en el propio texto. 

1 comentario:

Artemy Candón González dijo...

Hace unos años realicé una viaje por el centro de Europa, y pude visitar Bratislava y Nitra, y de esta manera acercarme a la apasionante historia de Samo, Pribina y Svatopluk. También intenté esbozar su historia en mi blog Tras las Huellas de Herodoto.

Por cierto, país es un país que me fascina, lo he visitado en dos o tres ocasiones, y tus Crónicas húngaras son una ventana por la que me puedo asomar. Magnífico trabajo, a seguir así.