viernes, 3 de febrero de 2012

Érase una vez el Tabán

El Tabán es un barrio de Budapest perteneciente al distrito I de la ciudad, está situado en Buda, junto al Danubio y la cara sur del Cerro del Castillo (Várhegy)  - en el que se encuentra la zona histórica de Buda-,  en las cercanías del puente Erzsébet. Hoy, en su mayoría, es un inmenso parque, que se eleva poco a poco hasta Naphegy; a veces, cuando nieva, los niños se lanzan en trineo, en dirección al castillo de Buda.

Plaza Kereszt, en 1905, el centro del barrio. Llamada así por la cruz de piedra en recuerdo al cementerio serbio que existía anteriormente. Al fondo puede verse el antiguo puente de Erzsébet y a la derecha el Monumento a Gellért, en el monte Gellért. Fuente: wikipedia


Casi nada de lo que queda hoy allí recuerda al viejo Tabán, solo la Iglesia Católica del Tabán, los baños Rác y Rudas y el Bazar, al pie del Castillo, hoy cerrado y en estado ruinoso, ya que nadie parece asumir el gasto de adecentarlo un poco y darle alguna utilidad, a pesar de su atractivo. Y unos cuantos monumentos más que no permiten hacerse una idea de cómo era el Tabán a finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Entrada a la bodega "Mélypince", quizás la más famosa entonces, fundada, parece ser, en 1549. Foto: atlasz.tabanmuzeum.hu


Por que el Tabán era mucho más que un viejo barrio de Budapest, era todo un símbolo romántico y bohemio de una época que despareció quizás con la Primera Guerra Mundial, aunque el Tabán sobreviviera, a duras penas, hasta los años 30, cuando fue destruído, por los planes de reordenamiento urbano de la época, con la inestimable ayuda del incendio de parte del barrio.


El mesón "Kis balta": Foto: wikipedia


El Tabán era un pintoresco barrio situado en el pequeño valle entre el monte Naphegy, el Gellért y el Cerro del Castillo, de callejuelas estrechas y casas bajas típicas. Conocido por sus cantinas y bares, bodegas y pequeños mesones o restaurantes (los llamados "vendéglő"), por su ambiente y su vida nocturna. Es mencionado a veces como el Montmartré de Budapest. Fuente de inspiración para pintores y literatos, centro de reunión no solo para autores húngaros, también para los serbios, dado que había una importante comunidad serbia en esa zona y en algunas poblaciones cercanas a Budapest, como Ráckeve o Szentendre. Son inolvidables las descripciones de Gyula Krúdy, escritor húngaro bohemio por excelencia, conocedor impecable del Tabán y sus cantinas (en castellano se puede leer su genial "La Carroza Carmesí" - A vörös postakocsi), o las de Antal Szerb, por ejemplo en su "Guía de Budapest para marcianos". (de Szerb hay también algo en castellano, por ejemplo "La leyenda de los Pendragon").  Eso, claro está, es un lado de la balanza, en el otro, las pésimas condiciones de salubridad y la pobreza, aunque eso no justifica que se echara abajo un parte de la historia de Budapest... como por ejemplo la bodega "Mélypince" ("Bodega profunda"), fundada en 1549(!), en un sótano de la calle Görög (griega), lugar preferido por los literatos (como Krúdy, Sándor Márai o Sándor Bródy, este último, principal representante del naturalismo en la literatura húngara).  

Tras la demolición, se habría construído un nuevo barrio, pero la llegada de la Guerra Mundial interrumpió los planes, así que el territorio quedó vacío, con excepción de algunos edificios que no fueron demolidos. o destruídos por los bombardeos. Finalmente, en 1960, se construyó un parque en la zona. 

Así que, ahora, solo nos queda recordar el viejo Tabán. 


El mesón Major. Foto: wikipedia


Fuente: ingatlanmagazin.com


Fuente: ingatlanmagazin.com




Un video de noviembre de 1931 sobre el Tabán:








Y otro, de 1933, cuando ya estaba siendo demolido:




Fuente para ambos videos: Filmhíradók
Fuentes para la elaboración del artículo: Ingatlan Magazin, Tabán Anno Fototár, wikipedia

Para los interesados, hay bastante material gráfico en el blog Tabán Anno Fototár.

2 comentarios:

Oxandabaratz dijo...

El Tabán fue el barrio cuyo derrumbamiento la propaganda actual echa la culpa al Socialismo. Otra manipulación más

Catalina Martínez Estévez dijo...

Aún cuando todavía hoy se puede percibir la desolación en Buda, una ciudad que históricamente ha sufrido tanto, el paseo maravilloso que me diste por tu blog, me ayuda a comprender más la experiencia que tuve al visitar esa ciudad, una ciudad que instintivamente me pareció casi fantasmal. Su belleza, lastimosamente escondida por el abandono y la desidia de quienes la gobiernan, es apenas intuida por el visitante.El Castillo, una bellísima obra arquitectónica que tristemente recuerda la grandeza de una ciudad que delira a sus pies.Gracias por compartir tantos datos y fotos, que de haberlos conocido antes, hubiese disfrutado aún más mi estadía en Busdapest.